Viajando a Khiva, la ciudad de las mil y una noches

Nunca una gota de agua en el desierto fue tan preciada ni tan preciosa. Nunca un contoneo de murallas de barro y ladrillo resultó tan glorioso. Nunca un mar de minaretes y azulejos tuvo esa sintonía de colores hipnóticos. Así es Khiva (o Jiva), otro de esos lugares imprescindibles en la Ruta de la Seda que se ha hecho inmortal a base de Leyenda y huellas sobre la arena. En el extremo suroeste de Uzbekistán, apenas a un paso de Turkmenistán, brota como por arte de magia una ciudad extraordinaria que nos lleva a caminar por un decorado original de cualquiera de los cuentos de las Mil y una noches.

¿Qué ver en Khiva? Breve paseo por la ciudad de Uzbekistán

Dentro de nuestro viaje a Uzbekistán hicimos de Khiva un dormitorio de techos estrellados con vistas directas a nuestros sueños. Leer artículo completo ➜

Un invierno en el Lago Baikal, el reino del hielo

Cuando llega el invierno al Lago Baikal, en pleno corazón de Siberia, se puede asegurar con firmeza que es allí donde nace el auténtico reino del hielo. Este enclave ruso emerge cual paraíso congelado de suelo grueso, recio y casi transparente. Capaz de soportar que se posen sobre él un buen número de vehículos de gran tonelaje sin que durante meses aparezca una sola grieta. El Baikal es creador de formas imposibles y prístinas, de juegos de sombras, de burbujas que no tuvieron tiempo de llegar a la superficie sin solidificarse. De luces verdes sobresaliendo en una capa de nieve que se asemeja al polvo de desierto. Y donde las cuevas de hielo se forman con puntiagudas estalactitas en islotes, cabos y bahías. Así es el lago más profundo de la Tierra y uno de los más grandes de Asia. Que cuando aparecen los gélidos vientos siberianos los barcos permanecen varados en una orilla indeterminada. Permitiendo, entre otras cosas, caminar sobre las aguas sintiendo cierto vértigo y, a su vez, la dicha de hallarse en uno de los mejores rincones del mundo para disfrutar de un invierno de otro planeta.

Roca del dragón, uno de los mejores paisajes que permite viajar en invierno al Lago Baikal

Son, por supuesto, muchos los motivos por los que merece la pena viajar en invierno al Lago Baikal, los cuales nos llevaron a a conformar una expedición durante la última semana del mes de febrero para gozar de las particularidades que aquí el frío es capaz de crear casi por arte de magia. Y pasearnos por esa alfombra helada tanto a pie como en las clásicas UAZ de la Unión Soviética e incluso en veloces aerodeslizadores. Olvidando que los termómetros rompen en negativo y el ir a bajo cero es lo más normal del mundo. Al menos en Siberia.  Leer artículo completo ➜

50 consejos útiles para viajar a Vietnam

Después de narrar al detalle la ruta que hicimos por Vietnam, los hoteles en los que pasamos todas y cada una de las noches de nuestra luna de miel y pegar en este blog algunas postales con momentos únicos en el viaje, creo que es el momento adecuado para compartir más información práctica que pueda resultar de provecho a todos aquellos que estén interesados en conocer el país. He recopilado a través de las notas que pude tomar in situ, una lista de 50 consejos útiles para viajar a Vietnam, con los cuales dar un poco de luz a futuros visitantes que estén planeando ir a uno de los países con mayor capacidad de seducción del Sudeste Asiático.

Ciudad prohibida de Hué (Vietnam)

Qué no debe faltar en la maleta, cuál es la mejor época para ir a Vietnam, cómo moverse, dónde cambiar dongs, cómo es la comida, compras, regateos, vacunas y seguros necesarios y, en definitiva, muchos temas de interés que viene bien tener en cuenta a la hora de preparar un viaje a un país que se está posicionando como gran destino turístico en Asia. Tomad papel y lápiz, que aquí viene una pila de consejos prácticos de Vietnam que conviene tener en cuenta. Leer artículo completo ➜

12 imprescindibles que ver en un viaje a Jordania

Cuando era pequeño soñaba con ser algún día Indiana Jones. Aspiraba a convertirme en un reputado arqueólogo, vivir numerosas aventuras para descubrir objetos extraordinarios o tumbas importantes y, quien sabe si entrar en un templo oculto tras un desfiladero donde me aguardara el Santo Grial, pongamos que fuera en Petra. Por supuesto no llegué a ser arqueólogo y los hallazgos los sigo haciendo en mi propia casa, pero sí que cumplí uno de esos sueños. Tuve la suerte de viajar a Jordania en distintas ocasiones y caminar por el desfiladero de Petra buscando el Tesoro. También sentí la velocidad y la belleza en el desierto de Wadi Rum, floté en el Mar Muerto como manda la tradición (y la física), aluciné con los pececillos de colores en la claridad de las aguas del Golfo de Aqaba y me enseñaron, como a Moisés, la Tierra Prometida en la cima del Monte Nebo. Obviamente eso no significa ser Indiana Jones, pero tengo que decir que Jordania me ofreció la posibilidad de intentarlo y, sobre todo, de no dejar nunca de soñar.

El Deir o Monasterio de Petra (Jordania)

Jordania sigue siendo ese remanso de paz en Oriente Medio que incita a vivir aventuras únicas, a sentirse un niño de nuevo. Es uno de esos destinos donde siempre recomiendo guardarnos una primera vez. Precisamente para saber cuáles son esos imprescindibles que ver y hacer en Jordania, he preparado una selección y un itinerario que nunca fallan. ¿Me acompañáis, Indianas? Leer artículo completo ➜

En las entrañas del volcán Mutnovsky (Un rincón formidable de Kamchatka)

Nunca imaginé que mis ojos verían algo semejante. Y menos cuando horas antes había sufrido un bloqueo a las primeras de cambio que estuvo a punto de echarlo todo por tierra. Pero, aunque el dolor se había apoderado de mis piernas, las cuales no respondían como debían, me juré a mi mismo que no me iba a marchar sin subir a la cima del volcán más espectacular de Kamchatka. Recuerdo al equipo de la expedición formando una fila perfecta y verlos a todos ellos menguar su tamaño de manera paulatina, casi a cámara lenta, hasta que desaparecieron detrás del humo formado por las fumarolas. Les había pedido que marcharan, ya que haría lo posible por alcanzarles más tarde. Me quedé con Sasha, a quien nunca le podré agradecer su paciencia, hasta que los calambres fueron disminuyendo y volví a sentir los músculos en su sitio. Quedaba sendero por recorrer y había que continuar por una zona con nieve y hielo. Pero detrás de todo aquello, de lo que era una distancia mayúscula para mí, se hallaba la mejor recompensa que podía imaginar. Y es que lo que aguarda en la caldera del volcán Mutnovsky, en esos dos cráteres moldeados por puros colapsos, resulta tan increíble que parece un universo de ciencia-ficción.

Volcán Mutnovsky (Kamchatka, Rusia)

El volcán Mutnovsky, uno de los treinta que aún permanecen con cierta actividad en la Península de Kamchatka, no tenía nada que ver con los que había podido ver hasta ahora. Fusionaba conceptos difícilmente asimilables, o inimaginables, de un solo vistazo. Fumarolas y brotes de agua hirviendo junto al hielo azulado de un glaciar. Tierra teñida de naranja y amarillo por el azufre a la que le sucedía, de repente, una laguna turquesa. Como de otro planeta… Leer artículo completo ➜

La aldea troglodita de Meymand, pequeña Capadocia iraní

El viaje a Irán estaba siendo una sorpresa tras otra. Preparando nuestra partida desde Yazd hasta Kerman supimos de la existencia de un punto intermedio en pleno desierto al que muchos se referían como la pequeña Capadocia iraní. Su nombre era Meymand (también aparece escrito como Maymand) y contaban que era un lugar rocoso que llevaba siendo habitado desde hacía nada menos que 12.000 años. Se trataba de una de las conocidas aldeas trogloditas en las que las casas estaban en cuevas que agujereaban la montaña como si fuese un queso suizo. Y lo mejor de todo es que hoy en día, además de estar reconocida su peculiaridad histórica, sigue siendo hogar de algo más de 150 personas que han conservado una serie de tradiciones diferentes al resto de Irán e incluso su lenguaje posee palabras del persa utilizadas en tiempos de Ciro el Grande que creían haberse perdido.

Meymand, la Capadocia iraní

En absoluto quisimos perdérnoslo por lo que, a pesar de tenernos que desviar un buen trecho de la ruta, nos acercamos a conocer in situ la aldea troglodita de Meymand y entrar así a algunas de las dependencias excavadas en la roca para tomar un buen té y charlar con algún lugareño. Leer artículo completo ➜

12 lugares increíbles que ver en China (ideas para un gran viaje)

Con el tamaño que posee el país más grande del lejano oriente, semejante en cuanto a superficie a todo el continente europeo, hablar de doce lugares increíbles que ver en China se convierte en una pretensión un tanto extraña e incluso difícil de expresar o comprender. Porque sin duda tiene muchos más. De hecho, ésteNo  se encuentra repleta de rincones verdaderamente maravillosos. A tan sólo un paso de alcanzar a Italia como país con mayor presencia de sitios inscritos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO (Segundo con nada menos que 54 en 2020) y, sobre todo, teniendo en cuenta del convencimiento de muchos de que lo mejor aún no ha visto a luz. Esta nación milenaria, cuyo crecimiento constante arroja unos números imbatibles, atesora escenarios históricos excepcionales, de un inmenso valor, así como algunos de los paisajes más inclasificables del mundo. Y todo ello mientras grandes megalópolis siguen buscando tocar el cielo con rascacielos y construcciones que se adelantan al futuro.

Torre de Xi'an (Qué ver en China)

Hoy me gustaría viajar a China con quien desee acompañarme por esta selección de lugares, o más bien de ideas, que puedan inspirar posibles rutas por el país asiático. Muy enfocado para quienes tienen pensado hincar el diente a este gigantesco territorio asiático y no sepan bien por donde empezar.  Leer artículo completo ➜

100 consejos útiles para viajar a Bután (Guía práctica)

Es evidente que Bután, el reino de la felicidad en los Himalayas, no forma parte de la lista de los países más visitados del mundo. Quizás por las normas tan singulares que posee para que controlar el turismo que atraviesa sus fronteras, o porque sigue siendo un país del que escasea la información práctica, suele generar no pocos interrogantes a la hora de preparar un viaje a este destino. ¿Cómo llegar a Bután? ¿Es necesario obtener visado? ¿Qué es eso de la tasa mínima diaria? ¿Se puede viajar por libre a Bután? ¿Cuántos días son necesarios como mínimo? ¿Qué lugares no deben faltan en nuestra ruta? ¿Cómo es el ascenso al Nido del Tigre? ¿Se puede asistir a las ceremonias religiosas? ¿Se diferencia mucho de Tíbet, su vecino de arriba? ¿Cómo son las carreteras? ¿Y los hoteles? ¿Se trata de un país caro o barato? Preguntas y más preguntas que surgen, como es lógico, cuando se tiene pensado viajar a Bután y comienza la fascinante fase de planificación (la cual reconozco que es una de mis favoritas).

Familia en Bután delante de una estupa budista (Viajar a Bután)

Tras recorrer durante diez días esta pequeña nación abrazada por las montañas más altas del planeta, con objeto de que pueda serle útil a aquellos que tengan interés en realizar este viaje, he recopilado más de un centenar de consejos para viajar a Bután desde un punto de vista muy práctico. Y, de ese modo, solventar todas esas preguntas que yo mismo me hice antes de emprender una gran aventura en el reino del dragón del trueno, uno de los pocos países cuya apuesta pasa por mantenerse fiel a su filosofía de vida.  Leer artículo completo ➜

Maravillas que ver en Bután: La tierra del dragón del trueno

Los butaneses se refieren a su propio país como Druk-Yul incluso con mayor frecuencia que Bután, el nombre oficial por el que se conoce a este pequeño reino abrazado a las montañas más altas del mundo entre el Tíbet e India. Significa “la tierra del dragón del trueno”. Se debe a la creencia ancestral de que existen dragones que moran en una red de cavernosas galerías de la cordillera del Himalaya. El sonido de los truenos en realidad se trataría del impetuoso y desesperado rugido de estas gigantescas criaturas mitológicas. Así es Bután, un compendio de leyendas, creencias y tradiciones que fijan la idiosincrasia e ideales de un país a la sombra de colosos y empeñado en mantenerse fiel a sí mismo. Una rareza inmensa en una diminuta nación anclada en filosofar sobre la verdadera felicidad de sus habitantes, lo necesario de hacerse perpetua repitiendo mantras milenarios y que asegura a quien la visite un refugio confortable entre valles infinitos, imponentes fortalezas y monasterios habitados por la propia sabiduría.

Elemento religioso en Bután (valle de Tang, Bumthang)

Recientemente tuve la suerte de averiguar en Bután que la felicidad, en ocasiones, se trata de un lugar. Y tras llevar a cabo una ruta de diez días por la tierra del dragón de trueno me gustaría comentar esos sitios imprescindibles y maravillosos que ver en Bután en un viaje distinto a cualquier otro.  Leer artículo completo ➜

Bután, cuando la felicidad es un lugar

Arranco una hoja más de mi vieja libreta de papel garabateada de forma inútil donde suelo tomar notas durante esos instantes de tranquilidad en mi habitación de hotel. Se me hace tan complicado describir todo lo que este viaje a Bután me está haciendo sentir, que tengo la percepción de no ser capaz de lograr transmitir ni la mitad de algo que ha superado todas mis expectativas. Aún quedan unos minutos para reunirnos abajo en el comedor y asimilar juntos un prolongado adiós al pequeño país al que dan sombra los Himalayas que tantos buenos momentos nos ha regalado. Me asomo al balcón y contemplo absorto los arrozales del valle de Paro bajo los intensos colores que denotan su inminente recolección. Más lejos, en los cortados rocosos de una inmensa montaña verde, algunos templos blancos languidecen entre una neblina espesa y danzante. No quito ojo al Nido del Tigre, la razón por la que estoy aquí, una magnífica excusa por la que un día deseé con todas mis tocar este paraíso de paredes blancas y techos dorados con propias mis manos y, por el cual, dejarme persuadir por los encantos, que son muchos, de un Reino el cual, sonrisa a sonrisa, me ha demostrado que existen ocasiones donde se demuestra que, en efecto, la felicidad es un lugar.

Sele en el Nido del Tigre (Bután)

Ya no caben más vueltas en el molino de oración en este viaje. Todos los mantras se han esparcido por los cielos despejados en el lado sur de la gran cordillera del Himalaya. Los colores de las banderas en los pasos de montaña ilustran las plegarias de los valles más verdes y puros que recuerdo, de cada fortificación, de cada monasterio…de cada estupa cargada con las creencias de los lugareños que saben que mientras su fe se mantenga en alza, sobrevivirá un lugar único en la Tierra. Porque Bután, lo creamos o no, es un conmovedor ejemplo de que mientras siga existiendo tal y como es, podremos tener motivos para la esperanza en el mundo en que vivimos.  Leer artículo completo ➜

Rumbo a Bután: Arranca una nueva aventura

Hoy inicio una nueva aventura hacia Bután, el pequeño reino de los Himalayas, un lugar donde las historias de dragones, tigres voladores y el abominable hombre de las nieves se encuentran con el sentido de las tradiciones más ancestrales. Creo que no olvido de nada y en apenas unos minutos salgo hacia el aeropuerto para encontrarme con el grupo con el que me embarcaré en este nuevo y deseado viaje de autor. Llevamos semanas hablando de los preparativos pero estoy deseando conocerlos en persona. Han pasado ya muchos meses desde que surgiese la idea de indagar en un país de montañas mágicas, templos perdidos y leyendas imperecederas. Y, una vez formado el equipo, es momento de salir a conocer uno de esos rincones del mundo que permanecieron cerrados e inalterados durante muchos siglos. Un gran tesoro con monasterios colgados en acantilados y el orgullo de un pueblo aferrado a su cultura.

Escena en Bután

Muchas horas de vuelo por delante, pero prácticamente cuando estés leyendo esto, habrá dado comienzo un gran viaje a Bután del que prometo tomar buenas notas para después contarlo, como siempre, en este cuaderno de bitácora nacido hace más de una década.  Leer artículo completo ➜