Viajar a Svalbard en un crucero polar

Es curioso comprobar cómo cuando vas navegando por alguno de los fiordos o canales de Svalbard y el barco empieza a sortear icebergs, la temperatura desciende de manera radical. Sientes que, de repente, has pasado directamente del estante de la fruta que hay en la nevera al cajón del congelador. El único sonido que eres capaz de percibir es el del crujido del hielo, un hielo tan azul que permanecen atrapados en el tiempo miles de pedacitos del cielo que lo ilumina más arriba, y que la única manera de librarse de su largo cautiverio será cuando éste se derrita para fusionarse con el mar. Al fondo los picos nevados de las montañas se la juegan entre imponentes y kilométricas lenguas glaciares que desembocan en el océano. Te percatas enseguida de unas huellas que se hunden en el permafrost. Y no tienes dudas. Por allí acaba de pasar nada menos que un oso polar.

Morsas en Svalbard (Crucero polar)

Viajar a Svalbard en crucero polar, en un auténtico barco de expedición, es hacerlo a uno de los últimos confines del Ártico más puro. Significa ponerte en la piel por uno momento de los grandes exploradores polares, pero siendo tus ojos los que miran y se conmueven ante un horizonte helado e inconmensurable.  Leer artículo completo ➜

Svalbard en dos minutos y pico (Vídeo resumen de una navegación polar)

Qué difícil resulta trasladar las sensaciones cuando no se puede transmitir el viento gélido golpeando tu cara, cómo tiembla tu cuerpo ante el hielo rasgándose delante de tus narices o esa lágrima furtiva huyendo a escondidas por tu mejilla cuando una pareja de osos polares te regala uno de los mejores momentos que podrán ver tus ojos. Hablo de Svalbard con devoción, casi diría que con obsesión, recordando los instantes que formaron parte de un magnífico viaje en el que columpiarse entre pararelos septentrionales acarrea un desierto blanco de glaciares, dos colmillos de morsa agarrándose a un témpano a punto de partirse y la inmensa vértebra de una ballena devorada y varada en la orilla que un día sirvió como manjar para el gran Rey del Ártico. ¿Cómo explicar algo así ante un regreso para el que ya hay fecha y camarotes?

Paisaje de Svalbard

Si dicen que una imagen vale más que mil palabras he pensado que con un vídeo, pongamos que de dos minutos y pico, podré mostraros Svalbard de una manera que no había hecho hasta ahora.  Leer artículo completo ➜

Expedición Svalbard (Tras las huellas del oso polar) ¿Te vienes conmigo?

En los últimos confines, casi rozando los confines del Polo Norte, permanecen varadas en el hielo y el silencio las islas que conforman el archipiélago noruego de Svalbard. Mucho más arriba del Cabo Norte, donde cada verano el sol se escapa en medianoche, nace un universo de picos nevados, interminables lenguas glaciares e icebergs a la deriva. Allí el sol no se mueve un ápice en 24 horas. Los hielos perpetuos y el permafrost sirven de hábitat natural a innumerables especies árticas donde destaca, por supuesto, el oso polar, considerado el depredador terrestre de mayor tamaño que existe en el mundo. Pero también es el hogar de morsas, focas, zorros árticos, renos y una buena cantidad de aves marinas que se escudan en latitudes tan septentrionales. Sin duda se trata de uno de los últimos territorios salvajes del planeta, siglos atrás navegado por balleneros holandeses y donde se calcula que hay más osos polares que seres humanos. Hace algún tiempo tuve la fortuna de recorrer el escarpado litoral de Svalbard en busca de aventuras. Es momento de repetir y quién sabe si compartir esta gran experiencia polar contigo. ¿Te apetece?

Osos polares en Svalbard

¡Nuevo viaje de autor a la vista! Entre el 9 y el 18 de junio de 2020 te propongo navegar juntos por el oeste y norte del archipiélago de Svalbard (yendo más allá de la isla de Spitsbergen y sobrepasando el paralelo 80º). Atravesaremos el gran mar de hielo, nos asombraremos de los brutales paisajes que conforman el archipiélago y estaremos preparados para avistar fauna ártica en uno de los rincones más indómitos del planeta. ¿Te vienes a seguir las huellas del gran oso polar?  Leer artículo completo ➜