Las huellas de Leonardo da Vinci y el Renacimiento en el Valle del Loira

Leonardo da Vinci pasó los tres últimos años de su vida alejado de Florencia o Roma. Fue Francia,  encarnada en la figura del rey Francisco I, recién subido al trono, el impulso que necesitaba, el tan ansiado reconocimiento a su genialidad. Muy pocos antes creyeron en él como lo hizo el monarca francés y gran rival del Emperador Carlos V. Una de sus primeras medidas fue atraer a la corte a Leonardo en una de las decisiones de mezenazgo con mayor trascendencia en la Historia del Arte. Acompañado de varios discípulos y ayudantes, tuvo en la mansión Clos-Lucé, junto al gran castillo de Amboise en pleno corazón del valle del Loira, el taller y la libertad con los que había soñado desde siempre. Bajo el prestigioso título de «primer pintor, primer ingeniero y primer arquitecto del rey» acarició un momento espléndido de ideas y, sobre todo, de confianza. Jamás regresaría a Italia. Aún así, la estancia bajo el incuestionable patronazgo real fue también su epitafio. La leyenda cuenta que el propio Francisco le sostuvo en sus brazos mientras abandonaba este mundo un 2 de mayo del año 1519.

Castillo de Chambord (Valle del Loira, Francia)

Han pasado ya cinco siglos de aquello. Y por esa razón, el valle del Loira, con ese universo inverosímil de castillos de cuento, recuerda el legado del gran Leonardo a la vez que conmemora el 500º aniversario del Renacimiento francés y el inicio de la construcción de le Château de Chambord, una utopía convertida en realidad. Si un viaje al Centro-Valle del Loira siempre está justificado, este año se antoja como excepcional para conocer por primera vez o incluso regresar, si es el caso, a esta región francesa. Leer artículo completo ➜

El vídeo del viaje al Valle del Loira

Durante el último viaje al Valle del Loira perseguimos castillos de fantasía y pueblos dignos de aparecer en un libreto de cuentos. Salimos a buscar esas voces de la historia plasmadas en torreones, barbacanas y estatuas. Lugares como Chambord, Cheverny, Chaumont, Sully, Amboise y otros muchos nos mostraron que el Loira es algo más que la cicatriz que divide Francia en dos. Ya os contamos nuestro recorrido y consejos varios en una Guía práctica del viaje a los castillos del Loira. Hoy lo que venimos a compartir es un vídeo en el que poder ir todos juntos a esta región de Francia sin movernos de la silla.

Casa de entramados de madera de Orleans (Valle del Loira, Francia)

Empezamos en Orleans y terminamos en Blois… Entre medias lloverán castillos, las verdes praderas de la campiña y más sorpresas en un viaje por el espacio y el tiempo a la Francia de los grandes Reyes. ¿Estáis preparados? Leer artículo completo ➜

Persiguiendo a Monsieur Chat por los tejados de Orleans

A veces el Señor Don gato no está sentadito en su tejado sin más como dice la canción. Monsieur Chat o M. Chat, nacido en Francia, corretea, salta, vuela y, sobre todo, muestra su ancha sonrisa al mundo. Y es que no es un gato cualquiera… es un símbolo que busca contrarrestar los días grises, las malas noticias y la desunión de los pueblos. Por lo menos esa es la intención del joven artista franco-suizo, Thoma Vuille, que durante más de trece años, la mayor parte de los mismos conservando su anonimato, ha estado dibujando gatos sonrientes (entre un tono amarillento y anaranjado) para ponerle otra cara a la realidad. Comenzó en Orleans, subiéndose a tejadillos y chimeneas, a desplegar su mensaje en este graffiti hecho con pintura acrílica, pero siguió por Blois y Tours hasta llegar a la ciudad de París, donde tiene decenas de M. Chat en los lugares más insospechados. Incluso su obra ha llegado a otros países del mundo, encontrándose en Nueva York, Londres, Sarajevo, Ámsterdam o a orillas del Lago Neuchatel en Suiza. Hoy en día es un ejemplo del arte urbano con significado que busca ser una especie protegida… Quizás porque nunca está de más asomarse a la ventana y encontrarse con que alguien te devuelve una sonrisa.

Foto de Monsieur Chat (M. Chat) en Orleans

Conocimos la historia de Monsieur Chat y Thoma Vuille viajando a Orleans, donde se forjó este mito gatuno.  Y nos llamó tanto la atención que tratamos de perseguir al minino amarillo por los tejados de la ciudad. Y lo encontramos… Leer artículo completo ➜

Guía práctica de un viaje a los castillos del Loira

Un viaje al Valle del Loira es la excusa perfecta para subirse a la máquina del tiempo y retroceder a los siglos que antecedieron y legitimaron la Revolución francesa. Éste es un este enclave dorado del país galo donde brotaron imponentes y lujosos castillos que nutrieron a base de bien el ego de monarcas y cortesanos muy amigos de llevar su poder hasta el exceso. En ambas orillas del río Loira (La Loire en francés), así como en sus afluentes, se da una concentración de châteaux o residencias palaciegas difícil de encontrar en otras regiones de Europa. En los Siglos XVI y XVII los Reyes y la nobleza de Francia entendieron que el poder se medía más en la riqueza y la ostentación que en un ejército, en ser vencedores por el mero hecho de estar rodeados de una monumentalidad incomparable, sólo asequible a aquellos Dioses vestidos de Sol y Absolutimo. Por eso, en el centro de poder de Francia en la Edad Moderna se vivió un juego de intrigas y de «yo más que tú» que incluso absorbieron los conceptos del Renacimiento italiano de cara arrimar el Arte a la Monarquía. Hoy en día la fuerza de la Ruta de los Castillos del Loira explica por sí sola todo aquel período y nos hace partícipes de aquella batalla por el poder real.

Castillo de Sully (Valle del Loira, Francia)

Recientemente tuve la fortuna de realizar un viaje a los castillos del Loira y recorrer la región central del Valle adentrándome tanto en estas construcciones sin igual como en las ciudades y pueblos que envejecen como los mejores vinos, con buen aroma y mejor sabor. A continuación os cuento las particularidades de este recorrido con el que reunir información de interés en una breve guía prática donde poder plasmar un viaje imprescindible en Europa. Leer artículo completo ➜