Murillo, Sevilla y secretos en claroscuro

No todos los días se tiene tan cerca una de las obras maestras del barroco sevillano en su paso por la enfermería. No siempre uno posee la fortuna de estar a la sombra del gran Murillo mientras las finas y delicadas manos de una restauradora realiza una cirugía milimétrica con su pincel para devolver a la vida un lienzo cumbre en la vida del genio del claroscuro en la España del Siglo de Oro. La iglesia del que fuera un importante convento mercedario, en la actualidad la privilegiada sede del Museo de Bellas Artes de Sevilla, una pinacoteca con una colección irrepetible, compone el escenario perfecto en el que se pretende cerrar un círculo roto hace doscientos años cuando con motivo de las invasiones napoleónicas salieron numerosos trabajos pictóricos que terminaron esparcidos por medio mundo. Y es que, tras cerca de dos siglos dando vueltas por Europa, la obra central de Murillo encargada para vestir el convento sevillano de los capuchinos, El Jubileo de la Porcíuncula, ha regresado para, una vez recuperado, engalanar el retablo principal del templo y dar luz verde al cuarto centenario del nacimiento del pintor.

Restauradora del Museo de Bellas Artes de Sevilla trabajando en el Jubileo de la Porcíuncula de Murillo

Sevilla y Murillo. Murillo y Sevilla. Pura simbiosis creativa. Y muchos secretos que contar al claroscuro de inmaculadas, santos, escenas bíblicas, milagros y tiernos pastorcillos con los que Bartolomé Esteban Murillo hizo de Sevilla, su casa, un museo al que le dedicó toda su vida

Cara a cara con Murillo en Sevilla en su cuarto centenario

Cuando a pocos días de finalizar 1617 nacía Murillo, nadie en su familia de plateros sevillanos pudo presagiar que acababa de llegar al mundo uno de los grandes genios de la pintura, alguien destinado a ser inmortal a través de sus cuadros. Ni que, cuatrocientos años después de ese hecho, tendría a toda Sevilla a sus pies para celebrar el Año Murillo destinado a ensalzar la figura de uno de los personajes que más han hecho por la ciudad a través de puro talento. La mirada innovadora de Murillo llevó al barroco a las cotas más altas posibles, dominando el claroscuro, una forma única de plasmar rostros infantiles y adelantándose a géneros posteriores como el rococó. Su obra, tan abundante como moderna para la época, repartida en museos de no pocos países, tiene todavía en la ciudad andaluza un caballete sobre el que sostenerse y dejarse mirar.

Jubileo de la Porcíuncula de Murillo en el Museo de Bellas Artes de Sevilla

Me resultaba imposible apartar la vista del lienzo recuperado del Jubileo de la Porcíuncula donde el autor se encarga de mostrar el cielo a San Francisco de Asís. Da la sensación de que el pintor es capaz de hablar con la mirada de todos y cada uno de los ángeles que se abrazan el espacio destinado a Jesús y la Virgen, así como a las rosas nacidas de las zarzas que tras la restauración parecen de haber sido recién cortadas de un jardín sevillano. Porque mientras los delgados pinceles continuaban devolviendo su esplendor al cuadro, se hace evidente la ardua labor que durante más de un año han consistido en limpiar y recomponer la obra con la minuciosidad milimétrica de los conservadores del museo que conocen los trazos de Murillo mejor que los suyos propios. Por eso precisamente el Museo Wallraf-Richartz de Colonia (Alemania), poseedor de la obra desde 1876 tras pasar por varias manos, ha permitido que ésta fuera restituida al emplazamiento que tenía reservado desde hace mucho tiempo, el Museo de Bellas Artes de Sevilla, durante los próximos diez años. Tan sólo impusieron una condición. Ser restaurada por los mayores expertos en Murillo y acercarla lo máximo posible a la creación original que en su día abandonó Sevilla. El resultado queda a la vista y nadie duda que la confianza de los responsables del museo germano se ha visto recompensada con creces. Según los restauradores y la directora del Museo, Valme Muñoz Rubio (anteriormente jefa del departamento de conservación y restauración de la pinacoteca sevillana), se ha llevado a cabo un trabajo colosal de limpieza y restitución de elementos originales, ya que el cuadro estaba realmente dañado y había pasado por muchas manos antes que no hicieron más que entorpecer el mensaje que Murillo quiso susurrar a los testigos de esta obra realizada en su madurez como artista.

Restauración del Jubileo de la Porcíuncula de Murillo en el Museo de Bellas Artes de Sevilla

Los destacados del Año Murillo

Más de veinte lienzos de Murillo se pueden contemplar en el Museo de Bellas Artes, incluyendo el Jubileo de la Porcíuncula. Pero para el año dedicado al autor sevillano la ciudad se ha volcado por completo y desde finales de 2017 así como durante todo 2018 serán muchos los eventos y sorpresas destinadas para conocer mejor al artista. Itinerarios guiados a través de la Sevilla de Murillo, ocho exposiciones, talleres, conferencias, programas musicales y un largo etcétera que se pueden consultar en la web creada para tal efecto www.murilloysevilla.org. Algunos de los acontecimientos más interesantes del Año Murillo serán:

  • Murillo y los Capuchinos de Sevilla. Reconstrucción (Museo de Bellas Artes)–> Del 28 de noviembre de 2017 al 1 de abril de 2018. Exhibición de todas las obras que conformaban el conjunto original encargado al artista para el convento de los capuchinos.
  • Murillo y su estela en Sevilla (Convento de Santa Clara)–> Del 5 de diciembre de 2017 al 5 de abril de 2018. Se reunirán más de sesenta obras del artista, muchas de ellas venidas de otros museos del mundo para la ocasión.
  • Murillo y las arquitecturas efímeras (Calles del centro histórico)–> Mayo y junio de 2018. Antiguamente cualquier celebración, ya fuera religiosa o profana, vestía la ciudad de complejas escenografías temporales para disfrute del público. Vuelve el siglo de oro y vuelve Murillo a las calles de Sevilla.
  • Murillo en la catedral de Sevilla: La mirada de la Santidad–> Del 8 de diciembre de 2017 al 8 de diciembre de 2018. No sólo destacarán las obras pictóricas repartidas por las distintas dependencias de la catedral, sino que se expondrán documentos y se explicará la relación con la iglesia de este devoto pintor barroco que creó cientos de pinturas religiosas.
  • Murillo y la Facultad de Bellas Artes. 400 años después (Convento de Santa Inés)–> Del 12 de diciembre de 2017 al 28 de enero de 2018. Un homenaje desde la universidad a la figura de Murillo mediante la participación creativa y libre de decenas de artistas de que trabajan en todas las disciplinas y soportes posibles.
  • Murillo IV Centenario (Museo de Bellas Artes)–> Del 29 de noviembre de 2018 al 17 de marzo de 2019. Promete ser una exposición antológica con más de cincuenta obras del pintor sevillano venidas de instituciones públicas y privadas de todo el mundo.

San Francisco, obra de Murillo en el Museo de Bellas Artes de Sevilla

 

Asimismo habrá conciertos y ciclos musicales que versarán no sólo en el autor sino en la época que le tocó vivir. Para los viajeros desde el mes de noviembre de 2017 se han ideado itinerarios relacionados con la vida y el contexto del pintor. Éstos recorrerán buena parte de los escenarios más emblemáticos de la ciudad partiendo de su casa natal a las iglesias y conventos en los que realizó sus mejores obras.

A Sevilla no se viaja… ¡Se vive!

Durante la escapada express que tuve ocasión de hacer a la capital andaluza y que me puso cara a cara con Bartolomé Esteban Murillo tuve además tiempo de celebrar frente a la Giralda la elección de Sevilla como ciudad favorita de Lonely Planet para viajar en 2018, almorzar en el emblemático Hotel Alfonso XIII y alucinar con las vistas de la metrópoli desde las alturas del Gran Meliá Colón, que además cuenta con una planta más “murillesca” imposible. E incluso de cerrar la tarde con una interesantísima visita al Palacio de las Dueñas, el espacio histórico de la Casa de Alba en pleno corazón sevillano el que además nació Antonio Machado (“Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero…“) y que lleva poco más de un año abierto al público. Palacio que, por otra parte, se unirá a las celebraciones del Año Murillo exponiendo un lienzo del autor sevillano que forma parte de la colección privada de la Casa de Alba en el Palacio de Liria de Madrid.

Puerta de la planta dedicada a Murillo en el Gran Meliá Colón de Sevilla

De Las Dueñas al asiento del AVE con destino Madrid en un día realmente intenso y el pensamiento de que en Sevilla no dejo de aprender cosas en cada viaje. Así que ya me estoy planificando acudir con más tiempo a la ciudad para vivir el Año Murillo, mantener contacto con la Sevilla del Siglo de Oro y lo que queda de ella como puerto a las Indias y, en definitiva, volverme a encontrar a mí mismo en ese lugar donde lo fácil es soñar con los ojos abiertos.

Celebración de Sevilla Best in Travel 2018 Lonely Planet

¿Primera vez en Sevilla? No te pierdas esta guía para primerizos en los que saber qué ver y hacer en Sevilla.

 

Sevilla desde la suite presidencial del Gran Meliá de Sevilla

Sele

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2 comentarios en “Murillo, Sevilla y secretos en claroscuro

  1. Murillo es uno de mis pintores favoritos, y Sevilla una ciudad muy especial en la que conviene salirse de las guías turísticas para verla en profundidad. Espero que disfrutes mucho en el 2018 y que nos traigas luego, como siempre haces, tus impresiones.

    Muy listos los alemanes, con u préstamo de diez años se pagan una restauración hecha por expertos. En este caso todos salen ganando.

    1. Hola!

      Espero poder ir en 2018 y hacer la ruta completa. A mí es un pintor que también me gusta mucho. Y Zurbarán también me engancha bastante.

      El negocio de los alemanes es ideal. Pero creo que diez años aquí están muy pero que muy bien. Gana el arte!!

      Gracias por tu comentario!

      Sele

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