Así son los paisajes que nos esperan en la Expedición Kamchatka

Ya va quedando menos para la Expedición Kamchatka. En menos de cuatro meses, concretamente el próximo 30 de agosto, arranca uno de esos viajes que prometen dejarnos sin palabras. Nos espera el extremo oriental de Siberia, un último confín en tierras rusas donde los auténticos reyes, o mejor dicho zares, son sus majestades los volcanes. Y es que pocos lugares del mundo concentran tal densidad de conos volcánicos, con nada menos que treinta considerados activos. Si a eso le sumamos su aislamiento y la vida salvaje que se despliega en esta península (con decenas de miles de osos) que tiene que ver más con Alaska de lo que cualquiera hubiéramos imaginado, es imposible no sentir la emoción ante todos los grandes momentos que están por suceder. Aún quedan algunas plazas disponibles para unirse a esta aventura. Dos semanas trepidantes para descubrir uno de los rincones más remotos e indómitos de nuestro planeta. Para esos indecisos e indecisas que aún están dándole vueltas a ser miembros de esta expedición única me gustaría compartir un vídeo de Alexander Pavlov con imágenes grabadas con drone en Kamchatka que resulten, cuanto menos, convincentes.

Si ves el vídeo, aunque sea una sola vez, realmente queda muy poco por decir. Hay trenes que pasan una vez en la vida y yo ya me he subido a uno con destino… KAMCHATKA. Pero queda sitio para que tú también te subas… Leer artículo completo ➜

Los mejores momentos de un viaje al Tíbet

Tíbet. Una tierra llena de secretos, de tesoros milenarios, de certezas de fe e incertidumbres mundanas. El lugar en el que el budismo depositó su trono sagrado a los pies de la cordillera del Himalaya. Donde el Everest mira siempre al norte y una cantidad inasumible de santuarios y monasterios mueven los hilos invisibles del presente, el pasado y el futuro de un pueblo religioso como pocos y que no deja de dar vueltas como una de las muchas ruedas de oración que despliegan mantras con tan sólo tocarlas con la mano. Tíbet no sólo es un lugar, es un estado mental, una manera honesta de mirar a la vida, de hacerle cosquillas al cielo más azul que uno pueda imaginarse, de escarbar a su vez en los infiernos terrenales y toparse con unas dosis de dignidad y pundonor envueltas para regalo en las sonrisas más sinceras.

Sele en Shighatse, un imprescindible a la hora de viajar al Tíbet

En mi última aventura en el Tíbet aprendí aliviado que mientras su gente conserve la fe, se mantendrán los preceptos y cimientos de este reino entre montañas, tiempo atrás impenetrable y desconocido. Hacer un viaje al Tíbet me ha llevado a recopilar una serie de experiencias increíbles y a tratar de asimilar una interminable sinfonía de escenas y escenarios con la lenta digestión que la mantequilla de yak es capaz de permitir en estos casos.  Leer artículo completo ➜

20 especies animales que ver y fotografiar en un safari en Botswana

Un destino ideal para amantes de los animales. De eso se trata Botswana, de un viaje a la naturaleza más auténtica, de la suerte de ser testigos del ciclo de la vida en los humedales del Delta del Okavango, en reservas como Moremi, en los canales de Savuti o en las orillas del río Chobe donde llega la mayor concentración de elefantes que se conoce en el Planeta Tierra. El país del sur de África, del que siempre digo me parece el mejor para hacer safaris de ensueño, recoge las huellas de un número ingente fauna que se deja observar y fotografiar en libertad. Pero, ¿cuáles son esas especies que podemos encontrar en Botswana?

León macho en Chobe (Botswana)

Hoy os propongo que nos subamos a un 4×4, agarremos la cámara, tomemos papel y lápiz y hagamos una selección de 20 especies animales que ver y fotografiar en un safari en Botswana. Se trata, en realidad, de un tipo de checklist que ir tachando en un viaje de estas características. Y es que las especies más impresionantes están ahí esperándonos. ¿Empezamos? Leer artículo completo ➜

30 preguntas y respuestas para viajar a Santo Tomé y Príncipe (Consejos prácticos)

Antes de emprender un viaje a un destino del que apenas has oído hablar, tu cuaderno de bitácora no deja de ser un mero cuaderno en blanco, más bien un propósito de intenciones. En mi caso en Santo Tomé y Príncipe tenía todo por anotar, sobre todo siendo uno de los países menos visitados del mundo y con muy poco escrito hasta la fecha. Pero primero con sus playas vírgenes sin otra mácula que la de las tortugas recién nacidas llevando a cabo su primera travesía hacia el océano. Seguido de los paisajes más increíbles a este lado de la línea ecuatorial, con reminiscencias variopintas de películas como Parque Jurásico, King Kong así como otras en las que la selva haga de escenario. Para rematar con un mercado de frutas tropicales, canoas con pescado recién capturado, la sonrisa de la gente alegre de las islas y un auténtico enjambre de niños tirándose al río para jugar como si no hubiera un mañana. De esa forma pude ir aprendiendo y recopilando notas sobre Santo Tomé y Príncipe y poder rellenar muchos folios en blanco.

Niño en Praia Pesqueira (Viajar a Santo Tomé y Príncipe)

Tras publicar una guía de lugares increíbles que ver en Santo Tomé y Príncipe y, con objeto de que pueda resultarle útil a quienes estén interesados en realizar un viaje de este tipo, me gustaría compartir una lista de 30 preguntas y sus 30 respuestas con las que poder desempolvar un montón de ideas. En ella aparecen numerosos consejos prácticos para viajar a Santo Tomé y Príncipe y disfrutar de uno de los rincones más privilegiados (y menos trillados) de África. Leer artículo completo ➜

Rumbo al Tíbet: Arranca una gran aventura

Hay viajes que no necesitan adorno ni gala alguna para su descripción. En ocasiones basta una sola palabra para narrar una declaración de intenciones e inspirar admiración. Decir TÍBET representa volar muy alto, concretamente al techo del mundo, y recorrer con la mente un paisaje de montañas colosales, llanuras con yaks pastando amparados por su lanudo pelaje así como con inmensos monasterios budistas refugiados en el eco que provoca un viejo dungchen, la clásica trompeta que utilizan los monjes para sus ceremoniales religiosos. Espiritualidad, historias perdidas y otras más cercanas y esa ensoñación permanente que quienes aman los viajes y la aventura guardan bajo llave como un auténtico tesoro. En efecto, hasta para este tipo de cosas existen palabras mayores que infunden respeto. Y el nombre de Tíbet, no cabe duda, que entra perfectamente en esta categoría.

Monasterio de Songzanlin (Tíbet de Yunnan)

Una idea, recorrer el Tíbet entrando por tierra tras un largo viaje desde Shanghai. Una aventura con una previa magnífica y digna para todo lo que llegará después. Y muchos objetivos, como mirar a la cara al Everest desde su campo base y comprender (más que visitar) la idiosincrasia tibetana a través de sus templos, sus pueblos y su gente.  Leer artículo completo ➜

Cannes, ciudad con sabor a cine en la Costa Azul

Tener una segunda residencia en Cannes fue durante los años veinte una moda entre los más pudientes de Francia y Reino Unido. El clima, la luz y la belleza del litoral que circunda la privilegiada Riviera francesa resultaban ideales para escapar de los fríos y lluviosos inviernos del norte de Europa. Surgieron villas palaciegas, hoteles de lujo y un paseo mítico: La Croisette. Aunque a muchos les suene Cannes solo por su Festival Internacional de Cine, la ciudad más elitista de la Costa Azul lleva décadas como símbolo de glamour y distinción.

Cannes (Costa Azul, Francia)

Cannes ha crecido mucho desde entonces, pero ha sabido mantener su esencia en las calles de Le Suquet, donde una vez hubo un humilde barrio de pescadores. Pasear por esta ciudad es conocer los entresijos de este icono de la Francia del sol, la playa y el placer de disfrutar de la vidaLeer artículo completo ➜

Guía de lugares increíbles que ver en un viaje a Santo Tomé y Príncipe

Entre palmeras, baobabs y otros árboles inmensos haciéndole cosquillas al cielo se entremezclan las nubes de un pedacito verde y florido que permanece varado en el Golfo de Guinea. Su nombre, Santo Tomé y Príncipe, un paraíso insular de cacao, vainilla y café donde antes hubiera territorio portugués y que vuela libre desde el año 1975. Un país tan insólito que cuesta ubicar en el mapa y del que muy pocos han hablado. De hecho suele aparecer en las listas de los lugares menos visitados del planeta. Una hermosa y apreciada rareza que guarda entre sus dones el haber salvaguardado sus parajes naturales de los millones de pisadas del turismo masivo y, por tanto, ser capaz de regalar al visitante la oportunidad de volver a sorprenderse.

Vistas del Cao Grande en Santo Tomé y Príncipe

Durante mi último viaje he recopilado una buena cantidad de lugares maravillosos e increíbles que ver en Santo Tomé y Príncipe. Auténticos alardes de naturaleza virgen, de experiencias culturales y, sobre todo, humanas. Porque este paraíso no sólo lo es de selvas primarias o playas de postal, sino también de esa gente amable que forma parte de tu recorrido. Pocas maneras más gratificantes se me ocurren de llamar a la puerta de África.  Leer artículo completo ➜

Keldur, una curiosa aldea vikinga de casas césped en el sur de Islandia

Por Keldur no se pasa. A Keldur hay que llegar a propósito olvidádose por unos instantes de la carretera circular. Durante mi primer viaje a Islandia que me llevó a bordear la isla en coche se me pasó por alto este rinconcito sureño y fértil rodeado de los campos de lava y musgo originados por los vetustos estruendos del volcán Hekla. Pero tiempo después volví al lugar donde importantes sagas vikingas vivieron y lucharon hace más de mil años. En Keldur sobrevive una hilera de casas césped y turba con una iglesia, un diminuto cementerio y un curioso túnel que suele desapercibido y que los propios vikingos utilizaron para dar esquinazo a sus enemigos.

Keldur, la aldea de las casas césped en Islandia

Los amantes de el Señor de los Anillos encuentran aquí una ensoñación de la comarca de los Hobbits de Tolkien pero Keldur no es precisamente de cartón. Esta apasionante conjunción de casas césped de madera semienterradas en el sur de Islandia ha sobrevivido a todo, incluso al propio tiempo.  Leer artículo completo ➜

Una visita a Tikal contada a través de 20 postales

Toda mi vida había soñado con Tikal. Mucho antes incluso de que supiera que existía. Quizás porque de niño me encantaba jugar a ser Indiana Jones recreando en mi mente antiguas ciudades escondidas en la selva con pirámides escalonadas y animales salvajes protegiendo lugares sagrados. Cuando por fin tuve la ocasión de viajar a Tikal, en Guatemala, todas aquellas imágenes de la niñez se convirtieron en reales. La ciudad más importante de los mayas en las selvas del Petén, honor compartido con su rival Calakmul, había permanecido abandonada durante más de nueve siglos hasta que la arqueología volvió a recuperar muchas de sus historias enredadas en los árboles. Durante horas, del amanecer a la tarde, visité muchos de sus rincones en una caminata que sumó no pocos kilómetros los cuales me enseñaron uno de los lugares más fascinantes que había visto en mi vida. El tiempo pasó demasiado rápido y entendí que algún día tendría que volver. Pero esa oportunidad llegó incluso antes de lo previsto. Un par de años después tendría la fortuna de regresar a Tikal y poder darme cuenta que, llevando la contraria al dicho popular, segundas partes sí que resultan buenas.

Tikal (Guatemala)

En el Petén, una de las selvas más profundas de Centroamérica, donde todavía moran los jaguares, se encuentra un lugar maravilloso del que llevaba mucho tiempo queriendo hablar pero nunca encontraba las palabras exactas. Me he sentido (y me siento) incapaz de expresar los porqués de lo que supone visitar Tikal, pero considero que es una historia que merece ser contada. Jugando con dos incursiones a la ciudad maya en distintas épocas y distintas horas del día os propongo realizar un viaje juntos a Tikal a través de 20 postales o imágenes disfrazadas de momentos que pude traerme de allí. Leer artículo completo ➜

Santo Tomé y Príncipe, viaje al último paraíso

Cada vez resulta más difícil encontrar rincones en nuestro planeta que hagan sentir a sus visitantes que son pioneros en un territorio casi inalterable, que hayan sabido mantener su espíritu así como sus emblemas naturales y humanos y, lo más importante, que deparen una sorpresa mayúscula nada más llegar. Desconocía qué me iba a encontrar cuando pisé por primera vez el suelo de Santo Tomé y Príncipe, un país isleño anclado en el Golfo de Guinea, sin apenas haber leído nada sobre él salvo algunos fragmentos dispersos sobre su posición como antigua colonia portuguesa en África, el valor de sus plantaciones de cacao y sus peculiaridades medioambientales con la supervivencia de buena parte de su selva primigenia y la presencia de múltiples especies endémicas tanto en su flora como en su fauna.

Sele en la isla de Príncipe (Viaje a Santo Tomé y Príncipe)

En realidad no sabía nada de Santo Tomé y Príncipe. Y quizás eso me llevó a recuperar sensaciones perdidas. Porque no todos los días se puede decir que uno está convencido de haber hallado su lugar en el mundo, de haber podido vivir un formidable viaje al último paraísoLeer artículo completo ➜

Expedición Kamchatka: La Alaska rusa. ¿Me acompañáis?

Como muchos ya sabéis, 2018 es el año en el que por fin me embarco en un nuevo proyecto que llevo mucho tiempo queriendo realizar. Y no es otro que organizar viajes de autor para poder viajar con quienes leéis El rincón de Sele y, en definitiva, sois personas con auténtico ansia de aventura. La intención es que sean viajes mayúsculos, retos en destinos bien escogidos y poco trillados. Siempre con grupos muy reducidos ávidos de experiencias de esas que decimos son una vez en la vida. Lo que os puedo asegurar es que la cosa no va de parques de Disney, ni playas del sur de Tailandia, ni Roma en Semana Santa. Pues bien, como todo es empezar, hemos puesto el listón muy alto para el primer objetivo. Nos espera la Península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, un territorio salvaje que muchos comparan con Alaska pero con una proporción de visitantes mucho menor. ¡Y por eso nos gusta! Por eso y porque tiene una treintena de volcanes activos y una cantidad ingente de fauna, entre la que destaca una densidad de osos pardos única en el mundo. Y los cuales se dejan ver pescando salmón durante los meses de julio, agosto y septiembre.

Volcán Viluchinsky en Kamchatka (Rusia)

La Expedición Kamchatka tendrá lugar durante la primera quincena de septiembre de 2018. Serán dos semanas en las que nos trasladaremos en todoterrenos (una parte del viaje será en camiones 6×6 con los que poder entrar a determinadas zonas), trataremos de acampar cerca de volcanes rugiendo (raro será que no tengamos alguno en erupción). Haremos trekking entre bosques, cráteres y fumarolas, profundizaremos en una cueva de hielo y os propondremos una experiencia increíble en helicóptero. La pregunta que me queda haceros es… ¿Os venís a Kamchatka conmigo el próximo verano?  Leer artículo completo ➜