Paisajes de Yunnan

En el país al sur de las nubes, que es lo que significa precisamente Yunnan, habita una colección de paisajes memorables. Esta provincia de la China suroccidental resulta tan variopinta que se pierde en los reflejos de ondulados arrozales para después alzar el vuelo sobre gigantestas y nevadas montañas que dan forma a una pequeña porción de Tibet. Entre medias el mítico río Yangtzé hace de las suyas en meandros y cañones superlativos, los bosques se convierten en laberintos de piedra y las tierras cultivadas mezclan tal cantidad de colores que hay quien dice que Dios perdió allí la paleta con la que pintó el mundo.

Sele en los arrozales de Yuanyang (Yunnan, China)

Yunnan es poseedora de un collage de paisajes espléndidos que varían casi a cada kilómetro. Pedacitos del Sudeste Asiático y de las estribaciones de los Himalayas, espiral blanca del dragón de jade al que adora este pueblo de pueblos. Bienvenidos a Yunnan, la atalaya de esa China profunda con la que tantos hemos soñado alguna vez. 

La mejor colección de paisajes de China está en Yunnan

Me vienen a la cabeza numerosas razones para viajar a Yunnan las cuales justifican una tras otra cada euro que cuesta llegar hasta los confines de un país que va más allá de Pekín, Shanghai o los guerreros de Xi’an. Como, por ejemplo, aglutinar a la mitad de las etnias presentes en toda China, salvaguardar diversas lenguas y religiones que salieron milagrosamente ilesas de la Revolución Cultural, deslumbrar con un patrimonio histórico-artístico de gran valor, vivir buena parte del año en una eterna primavera así como contar con una gastronomía deliciosa. Pero todo ello viene bien envuelto y endulzado en unos paisajes soberbios que conforman un puzzle magistral de formas y colores. Incluso puedo decir sin equivocarme que algunos de los panoramas naturales más espectaculares de China viven precisamente en Yunnan, ese rincón de China que cuenta las horas tan despacio que parece no haber alcanzado, salvo contadas excepciones, el temido turismo de masas.

Montaña del dragón de jade (Yunnan, China)

A lo largo del año que sucedió a un viaje estupendo por las provincias chinas de Sichuan y Yunnan hemos hablado largo y tendido de las mismas. Pero, ¿qué os parece si nos damos una vuelta para descubrir en un abrir y cerrar de ojo los fabulosos paisajes que sirvieron para teñir de vivos colores una gran aventura por el Lejano Oriente?

Las terrazas de arroz que los hani modelaron en Yuanyang

Al sur de la provincia, jugando a no demasiada distancia de la frontera de Vietnam, la etnia hani, que convive pacíficamente con los yi, se ocupó de modelar muchos siglos atrás uno de los costados de las montañas Ailao con una hilera inacabable de terrazas de arroz sin otro motivo que garantizar su subsistencia. Los hani, que como muchas otras etnias vinieron de las llanuras tibetanas, crearon uno de los territorios más ricos y prósperos a este lado de China. En la actualidad el paisaje cultural de los arrozales en terrazas de los hani de Honghe forma parte de la larga lista que este país tiene dentro del Patrimonio de la Humanidad UNESCO (en concreto desde 2013). Y no es de extrañar, por tanto, que sus panorámicas estén entre los lugares más destacados de la provincia de Yunnan.

Terrazas de arroz Honghe en Yuanyang (Yunnan)

Se trata de un paisaje natural modelado de forma prodigiosa por un pueblo caracterizado por su tesón y su pragmatismo. Recorrer la zona de los arrozales de Yuanyang en busca de sus mejores miradores, contemplar el trasiego de la niebla y los bueyes de agua, el volar de una garza y los reflejos del sol en el agua (algo que sucede, sobre todo, desde entrado el otoño hasta el final del invierno) son razón más que suficiente para viajar a Yunnan, al menos, una vez en la vida.

Arrozales de Yuanyang /Yunnan, China)

Los valles tibetanos en un día de niebla

Coronados por montañas disfrazadas de nieves perpetuas, muchas de más de 3.000 metros de altura, los valles de la pequeña porción del Tibet que tiene Yunnan (hay otra en Sichuan que políticamente no forma parte de la famosa Región Autónoma con capital en Lhasa, aunque sí cultural, étnica y religiosamente), conforman un territorio no sólo de profundos bosques y grandes cañones por los que durante milenios surcaron las caravanas que intercambiaban té y caballos. Sino también el hogar de su majestad el yak, los monos dorados de nariz chata y del escurridizo panda rojo (este último lo vi únicamente el Centro de cría y conservación de los osos Panda en Chengdú).

Bosque con niebla en el Tibet de Yunnan (China)

Entre el monasterio de Shangri-La, hermano del Palacio de Potala, y la frontera con la Región Autónoma del Tibet, pasando por las orillas del Yangtzé y la comunidad budista de Benzilan, surgen caminos y carreteras sin nombre que invitan a perderse en una inmensidad desde las que se contonean las cuatro estaciones del año en un solo día. Mientras, en templos diminutos en mitad de la nada que parecen formar parte del paisaje tibetano, los feligreses lamaístas dan vueltas una y otra vez a su rueda de plegarias.

Yak en el Tibet de Yunnan (China)

Precisamente en este punto el Yangtzé, el río más largo de China y el tercero del planeta, seduce al visitante con su primer gran meandro. Un dramático cambio de ritmo de un curso fluvial que juega a recorrer el gran país oriental.

Primer gran meandro del río Yangtzé en China (Tibet de Yunnan)

La garganta del salto del tigre y la montaña del Dragón de jade

Sin despegarnos del Yangtzé llega un momento en que éste se ve custodiado por dos montañas enfrentadas como son Haba y el Dragón de jade, ambas superando los 5.000 metros de altitud. Nace entonces el cañón más estrecho del mundo y una inolvidable ruta de trekking desde la cual vivir uno de esos paisajes mayúsculos que convierten a Yunnan en todo un regalo.

Montaña del Dragón de Jade (Yunnan, China)

Las vistas desde la terraza de la mítica Halfway Guesthouse, que lleva muchos años acogiendo senderistas de todas las nacionalidades, junto a un buen plato de pollo Gong Bao (y bien picante) forma parte de la salsa de un camino que se puede hacer en dos e incluso tres etapas.

Sele frente a la montaña del dragón de jade (Garganta del Salto del Tigre, Yunnan)

Las tierras rojas de Dongchuan, la paleta perdida de Dios

En los noventa un fotógrafo se percató como pasajero de un avión mientras atravesaba China de unos paisajes cultivados en los que abundaban los colores, sobre todo el rojo. Se empeñó tanto en su búsqueda que terminó encontrando en Dongchuan, a unas dos horas al norte de Kunming, un auténtico collage de bancales, aldeas y neblina del que dijo era “la paleta perdida de Dios”. Y tras mostrar al mundo las imágenes de este rinconcito anónimo de Yunnan de tierras ferruginosas, Donchuan empezó a ser el objetivo de fotógrafos que perseguían en la China profunda nuevos sitios que retratar.

Tuve la suerte de recorrer las tierras rojas de Dongchuan y contemplar esta amalgama de colores disfrutable en cualquier estación del año. No están demasiado trilladas y carecen de la infraestructura de otras partes turísticas de China (hay hotelitos y guesthouses muy básicas) y muestran un contorno rural que, sin formar parte de catálogos, libros o revistas de viajes, merece muchísimo la pena.

Tierras rojas de Dongchuan (Yunnan, China)

Si queréis profundizar sobre este idílico y desconocido territorio no os perdáis esta colección de imágenes de Dongchuan, la paleta perdida de Dios, que ya mostramos en su momento en este cuaderno de bitácora.

El bosque de piedra (Shilin)

El sur de China es especialmente conocido por sus formaciones kársticas. Y dentro de la provincia de Yunnan, por supuesto, se encuentra uno de sus mejores espacios. Justo a 85 kilómetros de Kunming destaca un lugar al que se viene a llama bosque de piedra o Shilin. Y es hace muchos millones de años surgieron de la tierra de manera natural inmensos bloques de roca caliza para formar un paisaje tan desmesurado como insólito. Un bosque petrificado de gran extensión que a su vez los miembros de la etnia yi explican con la leyenda de una enamorada llamada Ashima que se convirtió en el pilar más famoso de este bosque cuando se ahogó en el río.

Probablemente junto a Lijiang se trate del lugar más visitado de Yunnan, sobre todo por el turismo local, así que para verlo sin tener que abrirse hueco entre mucha gente, lo mejor es estar allí lo más temprano posible (antes de las 6 de la mañana) y aprovechar los primeros instantes para disfrutar de Shilin.

Los otros paisajes de Yunnan…

Pero, tal como he comentado al principio o en otros escritos sobre Yunnan, esta provincia cuenta con “otro tipo de paisajes” que no tienen que ver únicamente con su entorno natural. Destaca, por ejemplo, el paisaje monumental en rincones como Lijiang, Dali, Jianshui o Shangri-La. Suntuosos palacetes de mercaderes o gobernantes, templos budistas, taoístas o confucionistas o construcciones civiles de gran valor histórico y cultural como, por ejemplo, el puente de los dos dragones a las afueras de Jianshui.

Puente de los dos dragones cerca de Jianshui, en la provincia china de Yunnan

¿Y si el que más destaca en Yunnan es el paisaje humano? ¡Por supuesto! Y no es de extrañar, puesto que este territorio acoge a 25 de las 56 etnias presentes en todo el país. Con sus particularidades idiomáticas, religiosas o históricas, esta faceta proporciona al viajero la posibilidad de aproximarse a la diversidad multiétnica difícilmente de encontrar en otras partes de China.

Mujeres Bai en Yunnan (China)

¿Cómo llegar a Yunnan?

No existen en la actualidad vuelos directos entre España y Kunming, la capital de Yunnan. Quizás el método más económico y cómodo en lo relativo a los aviones, frecuencias, calidad del servicio a bordo y en aeropuertos, escalas, etc. que encontré para preparar este viaje fue la opción de KLM (que acaba de estrenar un fabuloso sistema de alerta de precios). Con la aerolínea holandesa hice Madrid-Chengdú vía Ámsterdam, me quedé un par de días en la ciudad de Sichuan para ver a los osos panda y el espectacular Buda de Leshan, y desde ahí tomé un vuelo corto en código compartido con Southern Airlines que me llevó a Kunming. Otra opción posible es volar a Guanzhou, en Cantón, y desde ahí saltar a Yunnan. Pekín y Shanghai también tienen comunicación con Kunming.

Pantalla táctil en un avión

Quienes estén realizando un viaje por el Sudeste Asiático, dada la cercanía con países como Vietnam, Laos o Tailandia, se puede plantear de manera muy fácil un salto a Kunming. De hecho las montañas de Sapa no andan muy alejadas de la zona de las terrazas de arroz de Yuanyang. BangkokSingapur, Kuala Lumpur o Hanoi tienen igualmentevuelos directos a Kunming.

Sele en Shaxi (Yunnan, China)

Se cumple un año de un viaje a la China que andaba buscando (y encontré) en Sichuan y Yunnan. Y todavía me quedan muchas cosas que contar. Como la petición que hice a la diosa Kwan Yin en un solitario templo próximo a Shaxi y que se cumplió poco después. Aunque esa es otra historia…

Sele

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3 comentarios en “Paisajes de Yunnan

  1. wow cuanta informacion, gracias por compartir todo esto con nosotros, es bueno encontrar información tan útil en internet. Sigue añadiendo mas experiencias. Me gusta leerte.

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