¿Qué ver en Torrelaguna? La cuna de Cisneros - El rincón de Sele

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Un paseo por Torrelaguna, la cuna del Cardenal Cisneros en la Sierra Norte de Madrid

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En el Valle Medio del Jarama, a no demasiada distancia del lugar donde este emblemático río fronterizo se funde con el Lozoya, se yergue una villa perfumada de Historia y de personajes poderosos. Torrelaguna, agazapada en los últimos coletazos de lo considerado como Sierra Norte de Madrid, le debe buena parte de su esplendor a haber mecido la cuna de un personaje capital e influyente entre los siglos XV y XVI como fue el Cardenal Cisneros. Pero el recorrido de esta villa va mucho más allá, siglos antes y siglos después. Una iglesia gótica que bien merece ser tratada como catedral, la continuidad del trazado medieval y la disposición de casas solariegas y fachadas con enjundia se entremezclan en este cruce de caminos del que puede y debe definirse como uno de los pueblos más bonitos de Madrid.

Plaza Mayor de Torrelaguna, donde destacan el antiguo pósito y la iglesia de Santa María Magdalena

¿Qué ver en Torrelaguna? He aquí las claves de una escapada a esta villa monumental madrileña donde las cigüeñas dominan tejados y espadañas, las tabernas tienen cuevas por sótanos y las calles permiten tirar del hilo de una gran historia.

Torrelaguna, Cisneros, el ejército francés y el camino del agua (Un poco de historia)

Una de las atalayas propias de la época islámica fue con gran probabilidad la causante del nombre de este pueblo del que se sabe, sobre todo, a partir de dejar de ser parte de la Marca Media allá por el siglo XI o esa tierra de nadie que separaba dos mundos y dos religiones. Su posterior independencia de Uceda, a la que estaba unida desde tiempos de la Hispania romana, así como los beneplácitos otorgados por los reyes de la dinastía Trastámara para ser villa libre en 1390 y poseer un mercado franco o libre de impuestos en la plaza, le llevaron a ser uno de los burgos más prósperos de la región. Cristianos, musulmanes y judíos convivieron durante un largo tiempo en este enclave fuertemente amurallado al igual que su casi vecina por el sur Talamanca del Jarama (con la cual comparte en la actualidad su faceta de ser plató de cine y televisión), la cual se valió como una importante comunidad agrícola caracterizada por sacar adelante excelentes vinos. Sector con el que estaba plenamente relacionada la familia de Francisco Jiménez de Cisneros, más conocido como el Cardenal Cisneros, nacido en la localidad en 1436. Y con quien, nuevamente, habría un antes y un después para Torrelaguna. No todos los pueblos de Madrid pueden presumir de haber sido cuna de uno de los personajes más poderosos e influyentes de la Historia de España.

Busto del Cardenal Cisneros en Torrelaguna junto al Palacio Salinas

Con Cisneros llega un periodo de riqueza y beneplácitos varios, plasmado a simple vista en la grandiosidad y de la iglesia de Santa María Magdalena, pero presente en muchas más facetas de la villa. Excelsa en casas solariegas de familias ilustres y pudientes como los Quirós ve después perder su fuerza y casi su memoria con la destrucción a propósito de buena parte del conjunto histórico por las huestes francesas del General Hugo (Padre de Víctor Hugo) al final de la Guerra de la Independencia, quienes se empeñaron en asolarla a fuego, rabia y destrucción. Décadas después Torrelaguna vuelve a situarse en el mapa cuando el Canal de Isabel II dispone allí su sede para controlar el abastecimiento de agua a la ciudad de Madrid. Tiene al Pontón de la Oliva, al embalse de El Atazar y otros a tiro de piedra.

Detalle de Torrelaguna

La Guerra Civil supuso de nuevo un golpe a Torrelaguna. Pero del que, una vez más, supo levantarse. Desde 1974 su casco viejo es Conjunto Histórico-Artístico y proporciona una de las visitas culturales más interesantes de la Sierra Norte de Madrid. A pesar de que hay todavía quienes se lo saltan camino a Patones, del que lo separan unos pocos minutos. Pero ambos son complementarios para una escapada, pues forman parte, sin lugar a dudas, de los pueblos más bonitos que ver hoy día en la Comunidad de Madrid.

¿Qué ver en Torrelaguna? Lugares esenciales para una visita a esta villa serrana

He visitado Torrelaguna en múltiples ocasiones, pues siempre me entusiasmó su espectacular Plaza Mayor y, por qué no decirlo, los “chorizos a la garrota” de Antigua Casa Patata. Pero en esta última vez he realizado una visita más concienzuda a través un Free Tour contratado a través de la plataforma Guruwalk, e impartido por una guía local experta e historiadora, Rocío, con quien pude poner los puntos a las íes en este pueblo plagado de tesoros y anécdotas.

Detalle de las cruces de mayo en Torrelaguna

Con todo y con eso he aquí los que considero son los lugares esenciales que ver en Torrelaguna de cara a una visita a la villa natal del Cardenal Cisneros. ¿Ya tienes papel y lápiz? Venga, que aquí van:

PLAZA MAYOR DE TORRELAGUNA

En la Comunidad de Madrid son célebres las plazas mayores de la villa de Madrid, de Chinchón o Alcalá de Henares. Pero no le sobra colarse en absoluto a la de Torrelaguna en esta selección a vuelapluma. El acceso a la misma, sea desde la calle del Cardenal Cisneros (peatonal y comercial, muy recomendable), la angosta calle las Monjas o la travesía a la Plaza Mayor asegura un gran impacto visual. Este amplio espacio abierto de trazado irregular, escenario de un mercado con una tradición de siglos y que se sigue celebrando todos los lunes, entremezcla elementos de una gran plaza castellana con fachadas porticadas donde destaca el antiguo pósito, ahora consistorio municipal, una cruz que simboliza el lugar donde se hallaba la casa donde nació Francisco Jiménez de Cisneros, un convento de monjas franciscanas y, por encima de todo, la iglesia consagrada a Santa María Magdalena, inmenso e impresionante edificio religioso donde la huella e influencia del ilustre Cardenal quien fundara la Universidad de Alcalá en 1499 se aprecia más allá de los escudos heráldicos esculpidos en su armazón de piedra.

La Plaza Mayor es uno de los espacios imprescindibles si se quiere visitar Torrelaguna,

Aún me recuerdo a mí mismo suspirando durante la primera vez que puse los pies en la Plaza Mayor de Torrelaguna. Y la pregunta que me hice entonces. ¿Cómo podía ser que hubiera tardado tanto en conocer este lugar?

Plaza Mayor de Torrelaguna

Es, por supuesto, en la plaza donde se alzan algunos de esos imprescindibles que merece la pena visitar en Torrelaguna. Y que conviene tratar de manera separada, sobre todo el primer sitio:

Iglesia de Santa María Magdalena

Los lugareños manejan el chascarrillo de que le falta una capilla para ser catedral. Pero es uno más de los muchos mitos que discurren por el municipio al respecto, ya que nunca existió intención de que ostentara otro tipo de declaración. Aunque cierto es que cuesta imaginársela a Santa María Magdalena como mera iglesia parroquial cuando no pocas catedrales en el mundo son incapaces ni tan siquiera de aproximársele. Parece evidente la relación de su sublime apariencia y grandiosidad con los años de poder de Cisneros, quien no cesó en sus miramientos a la que fuera antes una humilde y diminuta iglesia junto a la casa de sus padres. El cordón franciscano, incluso dos racimos de uvas representando los cultivos vitivinícolas que hicieron famosa a Torrelaguna, son algunos de los muchos detalles con los que se viste este templo donde discurre en fachada y portadas lo mejor del gótico isabelino y del primer renacimiento, aunque por su tardanza en rematarse hay presencia de otros estilos arquitectónicos posteriores tanto en el interior como en el exterior del monumento.

Iglesia de Torrelaguna

La portada principal es probablemente la más completa de cuantos accesos tiene el templo. La imposición de la casulla a San Idelfonso sirve como tema principal de un conjunto de tres puertas (la central para las grandes personalidades y las laterales para el pueblo llano) donde aparecen no pocos detalles relacionados con la vida de Cisneros. En cambio la portada sur, también llamada de Pascua, adosada a dos gloriosas capillas que alcanzan un tamaño considerable, nos lleva a recordar otros conjuntos arquitectónicos con cierta influencia flamenca.

Iglesia de Santa María Magdalena en Torrelaguna

El interior es otro universo digno de ser visto, con cinco capillas, el cristo de los Reyes Católicos que regalaron al Cardenal Cisneros, la tumba del poeta Juan de Mena y un sinfín de elementos donde se entremezclan el plateresco y diversos estilos artísticos que aguardan grandes secretos.

Campanario de la iglesia de Torrelaguna

Es importante saber que, salvo en eventos religiosos, la iglesia permanece cerrada. Por lo que si quiere conocerse bien el interior de Santa María Magdalena debe contratarse una visita guiada por los cauces oficiales (Reserva en el teléfono 654 300 205, rocrivmar@gmail.com y visitasparroquia@gmail.com). El precio es de 3€ por persona para grupos de siete personas.

Interior de la iglesia de Torrelaguna (Lugares imprescindibles que ver en la villa de Torrelaguna)

Ayuntamiento o antiguo pósito

El consistorio municipal soportado por dos galerías de columnas y un reloj fue siglos atrás un antiguo pósito auspiciado por Cisneros, tal como viene inscrito en uno de los laterales bajo su propio escudo. Los pósitos tenían la función de acumular grano en tiempo de abundancia, el cual se prestaba en determinada cantidad a un tipo de interés muy bajo a los lugareños cuando la cosecha fuera peor de lo previsto. Precisamente el Cardenal Cisneros auspició este modelo en no pocas poblaciones del reino de Castilla, no únicamente en Torrelaguna.

Ayuntamiento de Torrelaguna (antiguo pósito)

Las dependencias de este edificio también se utilizaron como prisión. Curiosamente esa fue una de las razones por las que el mercado de la plaza fue llevado a otro lado durante un corto periodo durante siglo XIX pues desde los calabozos se escuchaban “obscenidades varias” según se ha podido leer en la documentación de la época.

Detalle del antiguo pósito de Torrelaguna (ahora ayuntamiento) con el escudo del Cardenal Cisneros

Convento y la abadía de las Hermanas Concepcionistas Franciscanas Descalzas

La fachada limpia y sin apenas detalles vistosos frente a la iglesia pertenece a un convento de monjas. Parte de los terrenos del antiguo palacio de los Quirós donado para la creación de dicha abadía. Pero lamentablemente de su fachada original no queda nada, ya que fue renovado después de caer una bomba durante la Guerra Civil española. Al menos, si nos metemos en el lateral del edificio para caminar por la estrecha y sombría calle de las Monjas, se puede admirar una portada renacentista de la escuela de Gil de Hontañón desde la que se accede a la capilla y sepulcros de los Quirós y Berzosa.

Fachada lateral del convento de monjas franciscanas de Torrelaguna

Cabe destacar que en este convento viviera durante una larga temporada Sor Patrocinio, consejera de Isabel II y más conocida como “la monja de las llagas”. Toda una celebridad en la España del siglo XIX a la que los torrelagunenses acusan de haberse llevado a propósito un ejemplar de la valiosísima Biblia políglota complutense editada bajo la financiación de Cisneros en 1520.

Oficina de Turismo: En el número 8 de la Plaza Mayor se encuentra la Oficina de Turismo donde pueden proporcionar información útil para una visita a Torrelaguna. Si no se quiere llevar papel encima se puede descargar online un mapa de Torrelaguna así como un folleto que resume algunos lugares importantes de la localidad.

PALACIOS Y CASAS SOLARIEGAS DE TORRELAGUNA

Basta un paseo por la villa de Torrelaguna y percibir el buen número de escudos heráldicos y fachadas imponentes de muchas de aquellas familias importantes que vivieron en el casco histórico. Uno de los sitios más destacados es el Palacio Salinas, actual cuartel de la Guardia Civil en la Plaza de Montalbán número 4. La fachada principal, del siglo XVI, se atribuye al taller de Gil de Hontañón, quien trabajó bastante en la villa, y se le considera un “aperitivo” o ensayo previo a la realización posterior de la fachada de la Universidad de Alcalá de Henares. En este caso Torrelaguna fue considerada como una auténtica mesa de pruebas.

Fachada principal del Palacio Salinas (Torrelaguna, Madrid)

Una buena manera de seguir a los palacios y casas nobles manteniéndolos como hilo conductor en una visita a la villa es, desde la misma plaza de Montalbán, subir unos metros tan sólo para atravesar la puerta de San Bartolomé (aunque no lo parezca es relativamente moderna, siguiendo los cánones de la muralla pero funcionando para conectar dos barrios y ahora además como sede taurina). Una vez pasemos por ella y tomemos la calle de la derecha (Travesía de la Plaza Mayor) poco después de haber iniciado su recorrido sale una calle sin salida también a la derecha (C/ Juan Gamarra). Allí se aprecia una portada gótica que corresponde al antiguo palacio de los Bernaldo de Quirós, aunque es lo único que nos ha llegado de la que sería esta enorme construcción. Se aprecian, además, no uno sino tres escudos heráldicos.

Antigua puerta gótica del Palacio de los Quirós en Torrelaguna

Otra calle de casas solariegas importantes se encuentra justo detrás de la iglesia de Santa María Magdalena. La calle Montera, donde se cree que estuvo una de las atalayas que dan nombre a la villa, es cuesta abajo, y permite observar imponentes blasones en fachadas hidalgas de los siglos XVII y XVIII.

Detalle de una casa solariega de la Calle Montera en Torrelaguna

Sin duda una de las casas más características de Torrelaguna se halla al otro lado del acceso a la calle Cardenal Cisneros, justo en la calle La Cava. Se trata del Palacio Arteaga, también conocido como Casa de la Dirección. Pues la que fuera la residencia de la familia Arteaga desde el siglo XVII se convirtió en la sede de dirección de obras del Canal de Isabel II (nada menos que de 1853 a 1992). Por esta casona de corte clasicista pasaron personajes como la propia reina Isabel II, así como sus sucesores Alfonso XII y Alfonso XII o el mismísimo General Espartero.

Justo detrás de esta, pero en la calle Mayor, el palacio o casa de Los Vargas, con portada renacentista y escudo heráldico, estaría construida sobre el lugar donde vino a trabajar el patrón de Madrid, San Isidro, quien se casó con una vecina del barrio entonces torrelagunense de Caraquiz, María Toribio, más conocida como Santa María de la Cabeza.

LA ALHÓNDIGA O EL ALFOLÍ DE LA SAL

Uno de los edificios más interesantes arquitectónica e históricamente hablando de Torrelaguna es la conocida como alhóndiga o alfolí de la sal. En la calle la Estrella número 7 se ubica esta valiosa construcción civil que funcionó durante los siglos XVI y XV como mercado de abastos. Aunque, con la creación del pósito pasó a ser un alfolí o, lo que es lo mismo, un almacén de sal para el ganado. Tras un largo periodo de decadencia y abandono, fue restaurado este edificio de mampostería, madera y ladrillo y ahora se trata de uno de los restaurantes más conocidos de Torrelaguna.

Alfolí de la sal (Torrelaguna)

Prácticamente al frente suyo está la cruz de la moneda. Un deterioradísimo y a punto de derribo permanece la fachada de un palacio desnudado por la dejadez y el descuido de los dueños del que fuera el Palacio del Marqués del Pozo.

LOS RESTOS DE LA ANTIGUA MURALLA MEDIEVAL DE TORRELAGUNA

Torrelaguna permaneció completamente amurallada. Pero, al contrario de la localidad cercana de Talamanca del Jarama, apenas ha podido conservar restos de este cinturón que protegía la villa y cuya construcción se inició en el siglo XI, finalizándose a finales del siglo XIV cuando se le añadieron nuevos torreones. Una de las huellas más interesantes de la vieja muralla, que no la única, la encontramos en la Puerta del Cristo de Burgos (C/Burgos, 4), con un característico arco de medio punto y una hornacina encima (donde ahora se coloca una de las cruces floreadas de mayo). Esta puerta viene flanqueada por las ruinas de un torreón.

Puerta del Cristo de Burgos, uno de los pocos restos de la muralla medieval que se pueden ver en Torrelaguna

La Torre de la Montera también da buena cuenta del pasado fortificado de Torrelaguna, buena parte de la cual quedó destrozada tras el paso del ejército napoleónico.

ANTIGUO HOSPITAL DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD (CASA DE CULTURA)

Torrelaguna contó con su propio barrio judío. O, si lo definimos como una entidad autónoma, que es realmente lo que fue, deberíamos llamarle aljama. Debió ser numerosa e importante la comunidad judía que habitaba esta parte de la villa y que vio en 1492 marchar a muchos de sus habitantes (otros se convirtieron al cristianismo para permanecer en sus casas). Se cree que en los terrenos de lo que fuera antiguo hospital de la Santísima Trinidad (ahora Casa de Cultura de la localidad en Plaza de la Paz, 3) estuvo situada la sinagoga, que también habría sido mezquita con anterioridad.

Puerta del antiguo hospital de la Santísima Trinidad de Torrelaguna (ahora Casa de Cultura)

Conviene observar interesantes elementos de la fachada, aunque nadie espere encontrar ningún resto del pasado judío de Torrelaguna porque, como sucedió en tantos pueblos y ciudades, se difuminó por completo esa parte de la Historia.

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Calle del Cardenal Cisneros en Torrelaguna (Sierra Norte de Madrid)

¿Dónde comer en Torrelaguna?

  • Alfolí de la Sal (C/ de la Estrella, 7, tel: 918 43 16 53, atiende reservas online en alfolidelasal.com): Un edificio con más de quinientos años de historia donde dar buena cuenta de la gastronomía de la Sierra Norte de Madrid. Comer o cenar en un museo siempre es un aliciente.

Restaurante Museo Alfolí de la Sal (Torrelaguna)

  • Restaurante el Monasterio de Torrelaguna (C/ San Francisco, 13, tel: 695 96 69 17): Ubicado en los terrenos del antiguo monasterio franciscano de los tiempos de Cisneros que sirviera además como centro de estudios. La terraza tiene vistas a la preciosa espadaña (y sus muchas cigüeñas cotoreando). Ideal para asados a la leña y buenos arroces.

Restaurante el Monasterio de Torrelaguna

  • Antigua Casa Patata (C/ Malacuera, 2, tel: 918 43 00 02): Un edificio con cuevas del siglo XVII donde hay una buena variedad de platos caseros. Imprescindibles los chorizos a la garrota y las patatas bravas en el caso de irse de raciones.

Restaurante Antigua Casa Patata (Torrelaguna)

Otras visitas cercanas

A escasos 4 km por la M-131 antes de subir a hacia El Berrueco, por una pista que surge desde unas instalaciones del Canal de Isabel II, existe una atalaya de la época musulmana muy bien conservada como es la de Arrebatacapas (y dentro del término municipal de Torrelaguna). Uno de los mejores ejemplos existentes en la Comunidad de Madrid donde se realizó una línea defensiva con otras atalayas como las de El Berrueco (Torrepedrera), Venturada, El Vellón, además de la de la de El Molar lamentablemente desaparecido.

Tan sólo a 6 kilómetros al este de Torrelaguna por la carretera M-106 se encuentra Patones, quizás el más conocido de los pueblos de arquitectura negra o de pizarra ubicados en la Comunidad de Madrid. Si se decide continuar por la misma carretera unos pocos minutos más se puede realizar senderismo junto a la antigua presa en Pontón de la Oliva e incluso ascender al paisaje erosionado y extremadamente fotogénico de Las Cárcavas (que, aunque hay quien dice que son de Patones, están ya dentro de la provincia de Guadalajara).

Patones es uno de los pueblos negros de Madrid (Ruta por los pueblos de pizarra de la Comunidad de Madrid)

Subiendo por la M-131 dirección El Berrueco se acceden a muchos de los atractivos de la Sierra Norte de Madrid como puede ser el embalse del Atazar (donde se puede hacer un kayak de calidad en el náutico de Cervera de Buitrago a 24 km), la necrópolis de Sieteiglesias (14 km), o las mejores murallas medievales de la comarca en la villa de Buitrago del Lozoya. Si, en cambio, vamos sentido noroeste por la M -124 llegaríamos en apenas 10 km a la Sierra de La Cabrera (donde hacer buen senderismo o visitar el convento románico de San Antonio y San Julián, lugar que fue recurrente para el Cardenal Cisneros y que, curiosamente, no es muy conocido).

Necrópolis medieval de Sieteiglesias en la Sierra Norte de Madrid

En cambio si descendemos por la N-320, no tardaremos ni diez minutos en llegar a otra villa amurallada de gran importancia histórica y arquitectónica como es Talamanca del Jarama, un auténtico plató de cine nacional e internacional, la cual se aprovecha de sus múltiples rincones monumentales con lo cual resulta tremendamente fácil viajar al pasado. Desde allí se puede hacer un picnic a la orilla del Jarama o caminar por plena campiña hasta Valdetorres del Jarama, donde resulta factible contemplar a simple vista algunos tipos de aves esteparias como las enormes avutardas.

La Cartuja es uno de los sitios que ver en Talamanca del Jarama (Madrid)

Más ideas de rutas por Madrid: Tienes a tu disposición en este blog múltiples ideas como esta de escapadas a menos de dos horas de Madrid (una por cada semana del año) así como de rincones interesantes de la Sierra Norte de Madrid, los pueblos más bonitos que ver en la Comunidad de Madrid y, en definitiva, un montón de artículos sobre la Comunidad de Madrid.

Sele en uno de los búnkers del Frente del Agua (Sierra Norte de Madrid)

En los últimos meses muchos nos hemos convertido en viajeros de nuestras propias ciudades, pueblos o regiones. Algunos quizás a la fuerza, mientras que otros se han incorporado con ilusión a este tipo de viajes de proximidad desde hace mucho más tiempo. Sea como fuere, lugares como Torrelaguna continúan sorprendiendo a quienes creían que lo habían visto todo.

Sele

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