Sadhu: Santo, Asceta e Hindú

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Sadhu: Santo, asceta e hindú

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En India y Nepal aún quedan ascetas que deciden prescindir de todo placer terrenal y de los bienes materiales para dedicarse de manera plena a la meditación así como prepararse ante la muerte. Cortan los lazos que podían tener con la vida corriente y se vuelven austeros hasta el extremo, sin más pretensiones que sobrevivir con lo que puedan y rezar a sus Dioses. La religión hindú considera que ésta es la cuarta etapa del ser humano (las otras son por este orden: estudiar, tener descendencia y hacerse peregrino), necesaria para alcanzar la luz y romper el ciclo de reencarnaciones. El ascetismo radical tiene en la India en torno a cinco millones de fieles quienes siguen la estela del dios Shiva obteniendo el respeto y veneración por parte de sus conciudadanos, que son en definitiva quienes alivian sus estómagos por medio de donaciones. A estos hombres se les conoce como sadhus o, lo que es lo mismo, hombres santos.

Sadhu de Varanasi (India)

Muchos de ellos se pintan la cara con ceniza y otros colores, dejan crecer el pelo y sus barbas, e incluso hay quienes portan un tridente que representa a Shiva. Participan en los rezos y ceremoniales religiosos de las ciudades, y algunos se autoinfringen durísimas penitencias como ayunar de forma prolongada, permanecer de pie durante meses, arrastrar grandes pesos o atravesar piras de fuego cual fakir. Su aspecto es tremendamente llamativo para un occidental que viaje por primera vez a la India, pero no así para los propios hindúes, que están acostumbrados a verles en los templos, en las calle o sentados en las orillas de los ríos. Varanasi (Benarés) es uno de los lugares donde más se nota la presencia de hombres santos, y es que la ciudad sagrada del Ganges es sencillamente un espectáculo de vida y muerte a todo color donde nunca pueden faltar las caras pintadas, las túnicas de azafrán y las manos levantadas a un forastero. 
Durante mi primer viaje a la India obtuve varias imágenes fotográficas de los rostros de estos sadhus, considerados hombres puros cuyas cenizas no son nunca arrojadas al río como las demás. En este post pretendo ahondar en las imágenes más que en las palabras y que sean las fotos, los rostros de estos sadhus, quienes hablen por sí solas. Son instantáneas que se quedarán conmigo para siempre, que me llevarán a un país del que apenas he llegado a conocer un grano de arena. Aquí las tenéis:

Hombre santo de Benarés

Sadhu de Varanasi (India)

Sadhu de la India

Sadhu de Varanasi (India)

Sadhu de Benarés (India)

Sadhu de Varanasi (India)

Los sadhus viven en la calle con su soledad, con su fe desbocada y firme en alcanzar el estado de la pureza total, el Nirvana, y así apagar el fuego de la lujuria, la envida, la codicia y unas “innecesidades” materiales. Si lo logran, su espíritu habrá escapado del ciclo de reencarnaciones para viajar libremente hacia un Todo Absoluto. Entonces el sufrimiento de la vida terrenal se habrá terminado definitivamente.
Sele

+ En Twitter @elrincondesele
PD: Os invito a conocer algo más en el programa que dedicamos a los sadhus en El Galeón de Manila (radio) así como un artículo sobre la ciudad sagrada de Varanasi tomando una barca por el Ganges. ¿Os subís?

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