Las cascadas más increíbles de Islandia

Islandia es un sobresaliente en paisajes naturales. A ello le ayuda, además de contar con rostros desfigurados de fieros volcanes (y sus efectos) o el hielo blanco-azulado de los glaciares, atesorar algunas de las cascadas más hermosas e impresionantes tanto de Europa como de todo el mundo. La colección de cataratas, muchas de las cuales proceden del continuado deshielo glacial, es tal, que se ha convertido para muchos viajeros y viajeras en uno de los grandes objetivos a marcarse a la hora de viajar a Islandia. Y es que perseguir estos saltos de agua en parajes escarpados puede ser toda una obsesión para los amantes de la naturaleza salvaje propia de latitudes septentrionales como en las que se sitúa el territorio islandés así como de la fotografía. El resultado nunca deja de ser sorprendente.

Dynjandi es una de las cascadas más bonitas e imprescindibles de Islandia

Tras llevar a cabo varios viajes en coche por el país nórdico, ya sea haciendo la ruta circular al completo, centrándome en el sur, en la cara norte de la gran isla o en el oeste en busca de frailecillos, tengo mi selección particular de las cascadas más espectaculares de Islandia, la cual me gustaría compartir con quienes gusten de coleccionar semejantes maravillas naturales y tengan pensado visitar, más tarde o más temprano, la tierra de hielo y fuego.  Leer artículo completo ➜

Guía de lugares increíbles que ver en el norte de Islandia

Hace algunos años, durante mi primer viaje a Islandia, pude hacer la ruta circular en coche siguiendo la mítica Ring Road. Mientras el sur me recibió con un tiempo fantástico y una luz idónea para tomar fotografías, en el norte de Islandia sobrevino un crudísimo temporal de viento y nieve que me obligó escapar y no a recorrerlo en condiciones. Estuve delante de saltos de agua que sólo era capaz de escuchar y no ver, a pesar de tenerlos a escasa distancia. Y desde entonces se me quedó una espinita clavada que tenía que sacar como fuera. De ese modo nació un nuevo viaje centrado exclusivamente en el norte de Islandia, aunque después continuaría con el coche en los Fiordos del oeste así como por Snaefellsnes. Bordeé el Lago Myvatn, un auténtico compendio de vulcanología y ornitología en un mismo lugar. Avisté ballenas en las costas de Húsavík, me asomé a voluminosas cascadas como Dettifoss o Goðafoss, bordeé la península de los Trolls y me bañé en la mejor piscina infinity colgada de un fiordo. Un roadtrip entre fumarolas, campos de lava y encantadores pueblecitos junto al mar. Una aventura en solitario que por fin pude ver culminada con éxito.

Paisaje del norte de Islandia

Hay tal cantidad de lugares increíbles que ver en el norte de Islandia y que formaron parte de mi itinerario que he decidido reunirlos todos (junto a alguno que se me quedó en el tintero) de modo que pueda servir de ayuda a otros viajeros que estén planificando una ruta en coche por el país y deseen conocer algunos de esos sitios que no se deberían perderLeer artículo completo ➜

Látrabjarg, el acantilado de los frailecillos en los Fiordos del Oeste (Islandia)

Siempre me he sentido atrapado emocionalmente por aquellos lugares considerados confines. Umbrales geográficos donde el término del latín Finis terrae alcanza todo su sentido. Durante mi último viaje al norte de Islandia indagué en solitario por la región de los Fiordos del Oeste, un territorio que fusiona el mar con las montañas mientras que permanece casi desconectado con el resto del país. Mi intención no era otra que arribar al extremo más occidental de Islandia, Látrabjarg, no por mero capricho, sino con el objeto de ver y fotografiar frailecillos en el que se considera uno de los mejores acantilados del país para hacerlo, con perdón de Dyrhólaey (en el sur), Borgarfjördur y las islas Vestman. Las horas que requiere llegar hasta este lugar, así como el estado de la carretera en su mayor parte de grava, sigue siendo hoy día una manera eficaz de disuadir a los visitantes. De ahí que no sea un rincón de Islandia demasiado concurrido, lo que ayuda bastante a disfrutar sobremanera de una gran experiencia que os aseguro va más allá de contar con la presencia de estos simpáticos pájaros voladores de picos coloreados a pincel, los cuales cuando vuelan dan la sensación de que fueran aviones con los motores escacharrados.

Frailecillo en Látrabjarg (Fiordos del oeste, Islandia)

Los acantilados de Látrabjarg, así como sus solitarias playas anaranjadas, convierten al límite más meridional de los Fiordos del Oeste en lo más parecido al lienzo de un genio impresionista de finales del XIX. Allí, embelesado por la mejor luz de Islandia, conviví con largas y silenciosas mañanas caminando por la arena, el viento revolviendo algunos libros de viajes que traje en la maleta e intensas tardes de fotografía en compañía de mis queridos frailecillos.  Leer artículo completo ➜

Rumbo al norte de Islandia

Hace algunos años, mientras hacía la ruta circular por Islandia en coche, me topé con en el norte del país con un fortísimo temporal de nieve y viento. Lo que en el sur de Islandia había sido muy fácil y soleado, el norte se convirtió en una auténtica pesadilla. Hielo en la carretera, nieve cayendo de manera horizontal, visibilidad reducida en exceso (tanto que pasé por varias cascadas como Goðafoss que sólo pude escuchar y no ver). Hubo un momento que darse la vuelta o continuar era igual de peligroso y me quedé varias veces tirado con el coche, cosa que con ayuda y una pala en el maletero pude ir subsanando. Hasta que no llegué a los fiordos del este, justo poco después de toparme con un grupo de renos que cruzaban el río tan acostumbrados al clima duro islandés, no me sentí a salvo. En ese momento me dije que esa cuenta pendiente me la tenía que cobrar algún día y que volvería, nuevamente en solitario, a cubrir los tramos que me lo habían puesto tan difícil.

Renos en Islandia

Ahora regreso al norte de Islandia para cerrar definitivamente esta aventura. Deseo visitar los Goðafoss, Detifoss, Myvatn, Akureyri y compañía sin el blanco opaco y resbaladizo que tuve delante todo el tiempo. Además aprovecharé a conocer los fiordos del oeste, la península de Snaefellness y, por fin, regresar habiendo sido testigo de una Islandia a todo color, sin haber tenido que depender de la máquina quitanieves para avanzar. ¡Allá voy!  Leer artículo completo ➜

Keldur, una curiosa aldea vikinga de casas césped en el sur de Islandia

Por Keldur no se pasa. A Keldur hay que llegar a propósito olvidádose por unos instantes de la carretera circular. Durante mi primer viaje a Islandia que me llevó a bordear la isla en coche se me pasó por alto este rinconcito sureño y fértil rodeado de los campos de lava y musgo originados por los vetustos estruendos del volcán Hekla. Pero tiempo después volví al lugar donde importantes sagas vikingas vivieron y lucharon hace más de mil años. En Keldur sobrevive una hilera de casas césped y turba con una iglesia, un diminuto cementerio y un curioso túnel que suele desapercibido y que los propios vikingos utilizaron para dar esquinazo a sus enemigos.

Keldur, la aldea de las casas césped en Islandia

Los amantes de el Señor de los Anillos encuentran aquí una ensoñación de la comarca de los Hobbits de Tolkien pero Keldur no es precisamente de cartón. Esta apasionante conjunción de casas césped de madera semienterradas en el sur de Islandia ha sobrevivido a todo, incluso al propio tiempo.  Leer artículo completo ➜

13 excursiones que hacer en un día desde Reikiavik (Islandia)

Hay muchas maneras de llevar a cabo un viaje por Islandia. Los hay quien se decantan por el sur y quienes lo hacen por el norte. Los hay que alquilan un vehículo, ya sea un utilitario, un 4×4 o una autocaravana, para hacer la carretera circular en verano y otros que prefieren escaparse unos pocos días fuera de temporada. Quienes lo llevan todo organizado con agencia o prefieren ir a su aire todo el tiempo, incluso los que deciden utilizar la capital, Reikiavik (oficialmente Reykjavík) como base predilecta para hacer diversas excursiones cortas de ida y vuelta, de las de sólo un día de duración. Precisamente para estos últimos he recopilado una serie de ideas para disfrutar de Islandia manteniendo su estancia en Reikiavik, con rutas a cascadas imposibles, a islas cercanas, para realizar actividades a caballo o en moto de nieve o incluso para disfrutar del espectáculo de las auroras boreales cuando llega la noche (que en invierno sucede a horas realmente tempranas) así como de las ballenas desde un barco durante buena parte del año.

Skogafoss (Islandia)

Son muchas las cosas que se pueden hacer desde Reikiavik en tan sólo un día y que de tiempo a regresar al hotel a dormir. Excursiones perfectas para quienes decidan hospedarse únicamente en la capital islandesa y deseen tener previstas diversas actividades o rutas antes de emprender el viaje. Y es que no todos se decantan por visitar Islandia conduciendo un vehículo o cuentan con demasiados días en el destino. Para ellos precisamente va dedicado este texto.  Leer artículo completo ➜

10 consejos para ver las auroras boreales

Es evidente que uno de los momentos más buscados de quienes viajamos a los países nórdicos cuando no es verano es la mera posibilidad de poder ver en directo el baile de las auroras boreales. Noruega, Islandia, Suecia, Finlandia, Alaska, Groenlandia y el norte de Siberia o Canadá son lugares cuyo territorio se mece en la frontera del Círculo Polar Ártico y, por tanto, receptores de las célebres luces del norte. Este fenómeno natural rodeado de mitos y leyendas justifica por sí solo un viaje a estos países. Al menos intentar salir a su encuentro porque, a diferencia de quien va a visitar una catedral, una cascada o un glaciar, las auroras no se dejan ver tan fácilmente.

Auroras boreales fotografiadas en Noruega

Si bien no es posible garantizar el avistamiento de las luces del norte porque dependemos de varias condiciones, sí podemos aprender cuál es el contexto ideal para salir en su búsqueda. Por ello, tras varios intentos fracasados y otros de éxito, aquí van una serie de consejos para ver las auroras boreales en nuestro viaje a los países nórdicos. Y, sobre todo, disfrutarlas. Leer artículo completo ➜

A solas con los frailecillos en Islandia

Los viajes no se componen tan sólo de lugares. Son, en realidad, los momentos que pasamos en ellos, todo lo que nos va sucediendo en el camino, lo que configura esa aventura que recordaremos mientras vivamos. Tras un largo viaje en coche por Islandia en el sentido de las agujas del reloj a finales de abril, esperaba con ansia la llegada primaveral de las aves más características del país, los frailecillos, quienes regresan siempre por esta época procedentes de fríos y duros meses de pesca en las aguas del Ártico. Muchos islandeses me habían dicho que esperara y fuera paciente, que poco antes de llegar mayo empezaría a ver frailecillos en los acantilados, donde acuden cada año para tener a sus crías. Faltaba un día para que terminara el viaje (así como mayo), y justo en la última oportunidad que me quedaba antes de marcharme de vuelta a casa llegué a horas tardías, aunque con algo de luz, al promontorio de Dyrhólaey, en el sur de Islandia, donde nevaba con gran intensidad. ¡Ahora o nunca! – me dije mientras buscaba altura en una estrecha carretera donde no pasaba un sólo coche.. Aparqué mi vehículo y comencé a caminar. No necesité dar más de tres pasos para ver la mirada de una pareja de curiosos frailecillos al filo del acantilado. Ya estaban aquí…

Frailecillos en Islandia

El cielo encapotado y los copos de nieve no me impidieron apreciar la escena y que me acercara lentamente hacia ellos. Entonces los dos frailecillos se multiplicaron por cien, por doscientos, por trescientos… Lo que tenía delante era una gran colonia de hermosos puffins, nombre con el que se les conoce en casi todo el mundo a los frailecillos (lundi es en islandés). Entonces me senté a apenas un par de metros de ellos, tomé fotografías, grabé algún pequeño vídeo (que os mostraré a continuación) y disfruté en silencio de uno de los momentos más memorables y emocionantes de mi viaje a IslandiaLeer artículo completo ➜

Érase un avión abandonado en una playa de Islandia

No se me ocurre un escenario más inspirador para ir a tomar fotos. Se trata del cuerpo de un viejo avión abandonado sobre la arena negra de una playa tan inmensa que parece un desierto. Apenas se le intuyen unas alas que no tiene, ni la cola. Hueco por dentro, no es más que un amasijo de recuerdos en el silencio de su varamiento forzoso. Hace ya más de cuatro décadas que este avión militar que perteneciera a las fuerzas aéreas norteamericanas destacadas en Islandia en plena Guerra Fría tuvo que realizar un aterrizaje forzoso sobre la tierra volcánica de Sólheimasandur sin lamentar la pérdida de vidas humanas. Y allí se quedó, testigo mudo de una catástrofe interrumpida in extremis.

Avión abandonado en Islandia

Hoy día saber dónde está el avión abandonado de Islandia es uno de los retos más bonitos y curiosos que tienen los viajeros que recorren el país en coche. Y es que para fotografiar su deteriorado fuselaje hay que localizarlo primero. Para ello me gustaría contar exactamente en qué lugar se encuentra y cómo llegar hasta él.  Leer artículo completo ➜

Guía de lugares increíbles que ver en el sur de Islandia

Hace algún tiempo publicaba 50 consejos prácticos para viajar a Islandia con el objeto concretar en la pantalla los apuntes tomados en mi cuaderno de notas durante mi estancia en el país nórdico. Tras llevar a cabo en coche de alquiler la ruta circular por la isla se me quedaron grabados numerosos lugares y, sobre todo, momentos que tienen que ver con este viaje a Islandia en el que uno cree regresar a los orígenes de la Tierra para conocer tal cual pudo ser hace millones de años. Una y otra vez pienso en las lenguas de hielo del Vatnajökull, el mayor glaciar de Europa, en las muchas cascadas que surgían en un paisaje abrumador que me empequeñecían en cada kilómetro que hacía. O en esas playas de ceniza volcánica donde la sombra de los acantilados sirve de hogar a los frailecillos que observan impertérritos auténticas esculturas naturales de magma y oleaje. Si bien el norte me recibió con un temporal que puso las cosas demasiado fáciles, el sur de Islandia fue el abrazo que necesitaba. Sus cielos azules forjaron un escudo lo bastante fuerte como para poder disfrutar y degustar rincones imposibles de una de las áreas más prolíficas del país.

Cascada Seljalandsfoss (Islandia)

La cantidad de lugares maravillosos que ver en el sur de Islandia me ha llevado a preparar una breve guía para el viajero que se encuentre haciendo una ruta en coche por el país y quiera conocer esos sitios que no se puede perder (o a los que regresar si es reincidente). Si bien Islandia está cargada de imprescindibles hay que reconocer que gran parte de los sitios más memorables se encuentran en su enigmático surLeer artículo completo ➜

50 consejos útiles para viajar a Islandia

Si pensamos en el humo de volcanes y fumarolas, en el avance de un glaciar que se rompe lentamente en icebergs quedando a la deriva o en el pico colorido de un frailecillo asomándose a un acantilado de película es que estamos haciendo un viaje a Islandia con la mente. Pero hay países que tenemos que verlos con nuestros propios ojos. Ese mundo de hielo y fuego que recrea la Tierra tal cual era se trata de uno de los destinos más apasionantes y conmovedores que se me ocurren a los que puede aspirar un viajero. Entre paisajes sublimes y la ilusión de un niño cuando se va al volante por la famosa carretera circular R1 es fácil quedarnos con la boca abierta con todos los atractivos que tiene para ver y hacer este destino único. A mi vuelta de este país de sangre vikinga, tras vivir increíbles experiencias y tomar muchas notas en mi cuaderno, he preparado un listado de 50 consejos útiles para viajar a Islandia que puedan inspirar a aquellas personas que tengan interés en visitar la isla mágica del norte.

Cascada de Öxarárfoss (Islandia)

¿Es tan caro viajar a Islandia como nos cuentan? ¿Qué debemos llevar con nosotros? ¿Cómo moverse por el país? ¿Es fácil hacerlo por tu cuenta? ¿Qué tal son los hoteles? ¿Dónde y cuándo es mejor ver ballenas, frailecillos o auroras boreales? Todas las respuestas a estas preguntas y muchas más trataré de darlas en esta recopilación de consejos con un sentido práctico que pueda dar luz a la hora de preparar un viaje a Islandia y buscar la mejor experiencia posible en el país nórdico.  Leer artículo completo ➜