Un paseo en blanco y negro por el cementerio de Père-Lachaise en París

En el corazón del vígesimo arrondissement de la ciudad de París se encuentra uno de los camposantos con mayor renombre en mundo y en el cual están grabados en lápidas y panteones los nombres de personajes muy reconocidos. Nadie duda que en el cementerio de Père-Lachaise descansan las almas de quienes ayudaron a forjar el devenir de los dos últimos siglos y por eso es para muchos una de las visitas más interesantes que se pueden hacer en París. Sopla el viento en los largos y grisáceos callejones que ven envejecer tumbas que desprenden un frío tembloroso y nos acompañan en nuestro soliloquio particular que no sabemos si será escuchado. La última morada de Wilde, Chopin, Delacroix y muchos otros genios se desprende de su color original para quedarse en un sugerente blanco y negro que va a tono con un cielo grisáceo que domina las alturas, que domina todo.

Fotografía del cementerio de Père-Lachaise en Paris

Caminar por cementerios como Père-Lachaise nos deja un sinfín de retratos desvanecidos en granito. En busca de detalles, figuras y secretos os propongo me acompañéis a dar un paseo por él, pero eso sí, en blanco y negro. Leer artículo completo ➜

5 ángulos de París donde obtener las mejores fotos de la Torre Eiffel

Érase una ciudad a una torre pegada… érase una torre superlativa. Es cierto que París no es Cyrano de Bergerac, pero ambos poseen un apéndice sin el cual no serían lo mismo. No concibo postal de la ciudad del Sena sin la aguja de la Torre Eiffel apuntalando un cielo clásicamente anubarrado, ni viaje al corazón de Francia sin verme deslumbrado una sola noche por sus hierros elevados a más de 300 metros de altura. Por supuesto que París es más, qué digo, muchísimo más que este hermoso armatoste que invade todas las instantáneas de los turistas. Pero es harto irremediable que la persigamos con la mirada, que busquemos su mejor perfil con la cámara de fotos para traerla con nosotros y, a ser posible, inmortalizarnos con ella. Aunque a veces he llegado a pensar que es ella, la Torre Eiffel, la que nos persigue allá donde vayamos.

La Torre Eiffel desde la base

En las muchas veces que he viajado a París he tratado de buscar los mejores ángulos para hacer fotos de la Torre Eiffel, esos lados en los que parece posar eufórica y exhuberante. Y creo que los he encontrado… Leer artículo completo ➜

Cuando en París es Navidad

Tengo que reconocer que a París la Navidad le sienta fenomenal. Una capa de color, música y algarabía alegre maquilla la sobriedad y señorío de fachadas y aceras de la capital francesa. Es como si se dibujara una sonrisa que hiciera de puente entre las orillas del Sena y la Torre Eiffel se erigiera en ocasional abeto navideño para los parisinos y los muchos turistas que se reúnen junto a ella. La ciudad agranda tres tallas su chaqueta y hace sonar las campanillas, mientras que miles de guirnaldas, estrellas y luces de colores van de la mano de la ilusión y esperanza de quienes todavía sienten algo especial en uns fechas tan señaladas. París se viste de Navidad, y lo hace manteniendo por completo esa elegancia y exclusividad que le caracteriza.

Con motivo de mi último viaje a la ciudad de la luz os traigo una serie de ideas y lugares en los que vivir y, sobre todo, sentir una Navidad puramente parisina. Si os apetece, podemos pasear juntos por los escenarios más navideños de París y pintar un Christmas muy especial para felicitar estas fiestas. Leer artículo completo ➜

Las Catacumbas de París: un viaje al Imperio de la Muerte

Arrète!  C´est ici l´Empire de la Mort reza una inscripción a la entrada de una de las galerías subterráneas del decimocuarto arrondisement (distrito) de la ciudad de París. No es necesario hablar francés como Charles de Gaulle para entender que su significado es: Detente! He aquí el Imperio de la Muerte. Advertencia que viene al pelo cuando uno accede a una red de túneles cuyas paredes están formadas por toneladas de huesos y calaveras humanas apiladas al milímetro. Se calcula que más de seis millones de cadáveres fueron traídos aquí en carruajes desde muchos de los cementerios de la ciudad que se habían quedado sin espacio. Grave problema el de un excedente que empezaba a propagar enfermedades e infecciones en los vecindarios más próximos a estos camposantos. Y drástica solución la ofrecida en 1786 por un importante cargo de la Policía parisina, Thiroux de Crosne, y el Inspector General de Minas, Monsieur Guillaumont, consistente en ocupar los más de trescientos kilómetros de las minas de piedra caliza que desde la época de los romanos tenían agujereado el subsuelo de la capital francesa.

Les carrières de Paris (Las canteras de París) son parte activa de la Historia y la Cultura de la ciudad. Inspiraron a Victor Hugo en Los Miserables, sirvieron de refugio a la resistencia francesa contra la ocupación nazi y ocultaron en oscuros escondrijos a importantes criminales y ladrones. Hoy día todo el que lo desee puede visitar una pequeña parte que se mantiene abierta al público y caminar por las galerías con miles y miles de restos óseos como testigo de sus pasos. Yo mismo hace un par de años pude emprender ese corto viaje al Imperio de la Muerte y vivir otro París muy distinto al del Louvre, la Torre Eiffel y la Ribera del Sena. Fue una ocasión en que la Ciudad de la Luz se convirtió en la Ciudad de la Oscuridad. Leer artículo completo ➜

Un París de regalo para 2008: Breve historia de un fin de semana en la Ciudad de la Luz

Banner Paris 2008 por ti.

En el año 2007 los protagonistas fueron sin duda alguna los Weekends viajeros, ahora también llamados «Breaks», consistentes en períodos brevísimos (normalmente de viernes a domingo) en el extranjero aprovechando el auge de las líneas aéreas de bajo coste cada vez más presentes en no pocas ciudades españolas. La multiplicación de esta clase de compañías low cost son causa y efecto de lo que se ha venido a llamar Democratización viajera, es decir, un aumento considerable de ofertas para todos los bolsillos y públicos. No hace demasiados años que se tildaría de utópica esta nueva situación que ahora vivimos.

Y es por ello que quien os habla ha caído en el anzuelo una y otra vez. No hago más que hacer previsiones, mirar ofertas para disfrutar a largo plazo e informarme de nuevos destinos, rutas o posibilidades. Está claro que favorece vivir en una ciudad como Madrid donde hay un amplio abanico de opciones para volar al extranajero.

El año pasado viajé a Dinamarca, Suiza, Noruega, Alemania, Francia, Inglaterra, Italia o Portugal en fases cortas de 3 ó 4 días, que me permitieron disfrutar de estupendas anécdotas y compartir deliciosos momentos en compañía de amigos o familiares. La sensación de salir del trabajo un viernes a la hora de comer, y acabar cenando en Londres, Roma, Oslo, Zurich, Odense, Colonia o Avignon… es algo que se saborea al máximo.

Y para 2008 la cosa no va a desmerecer en absoluto. Qué mejor inauguración que un fin de semana en la inconmensurable capital de Francia, París. Fue, por tanto, la Ciudad de las luces la que abrió la veda. Era la segunda vez que viajaba hasta allí, ya que en el verano de 2001 había sido el primer objetivo alcanzado en el Interrail.

 

P1080384 por ti.

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Interrail 2001: Misión 71º 10´21´´

El Interrail no es sólo un billete que permite moverse en tren por Europa durante un tiempo determinado. Para mí, al igual que para mucha gente, es una forma de viajar e incluso una forma de ser. Y posiblemente sea uno de los mejores cimientos sobre los que debe construir todo aquel que se precie viajero libre e independiente. Bajo presupuesto, improvisación y aventura son conceptos que van indisolublemente unidos a este término. Qué mejor forma entonces de constituir la base idónea de futuros trotamundos. Y es que en un Interrail se aprende viajar…

Barco a DinamarcaBergen

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