Un paseo por la zona colonial de Santo Domingo (República Dominicana)

La brisa del mar Caribe acaricia los gruesos muros de piedra de una urbe nacida para ser pionera de casi todo. En Santo Domingo, la capital de la actual República Dominicana, los españoles levantaron la primera ciudad colonial de América, sede de ese Nuevo Mundo al que acababan de desembarcar pocos años antes. Fundada en a finales del siglo XV por Bartolomé Colón, hermano del Almirante, respira historia por todos los poros de su piel. Desde la gloriosa fachada estilo plateresco de su catedral primada a las almenas de su castillo medieval junto a la orilla del río Ozama. Un laberinto rectilíneo que atesora importantes ruinas monacales, finísimas aldabas en las puertas, así como grandes ventanas pisando el empedrado, vibra con la fusión tropical de la caoba, las partidas de dominó en mitad de la calle y el sonido perenne de güiras y la tamboras para hacerla bailar sin pausa.

Ruinas del hospital San Nicolás de Bari (Zona colonial de Santo Domingo, República Dominicana)

Santo Domingo se trata, sin duda, de una de las visitas históricas y culturales más interesantes que hacer en República Dominicana. Tiene mucho que ver y resulta ideal para una escapada diferente desde alguna de las playas de la isla o para una escala de unas horas durante un crucero por el Caribe, siendo capaz de invitarte a viajar a otra época. Me gustaría proponerte darnos un paseo juntos por la zona colonial del viejo Santo Domingo e invocar el alma de las tres carabelas o de conquistadores y piratas en la Primada de América. La recompensa está garantizada.  Leer artículo completo ➜

Hoja de ruta de un gran viaje en barco por las islas del Caribe (Crucero en Islas del Caribe)

Asomado a cubierta, acompañado por un ejército de alcatraces y gaviotas, el Caribe se desplegaba ante mis ojos con un puzzle de islas en el horizonte. Se sucedían en mi cabeza algunos capítulos de «La isla del tesoro» de Robert Louis Stevenson así como esas muchas historias de galeones, piratas y polizones a bordo surcando fronteras invisibles en busca de libertad y aventuras. Siempre había querido viajar a las islas del Caribe y dejarme llevar por la imaginación que durante mi infancia me impulsó a jugar con viejos mapas y catalejos sin cristal. Y allí estaba, a escasos minutos de desembarcar en una de esas islas dispuestas en un recorrido marcado por pequeños paraísos con playas de palmeras, aguas turquesas, volcanes dormidos, destilerías de ron, sabor a chocolate y ritmos africanos de descendientes de esclavos que ahora enarbolan con orgullo las banderas de diminutas naciones sobre el mar. Pienso, ahora en la vuelta, con todas las emociones de aquella travesía marítima aún en caliente, que mi primer crucero por las islas del Caribe fue fantástico.

San Vicente y las Granadinas (Islas del Caribe en crucero)

Desde Santo Domingo, la ciudad primada de América, disfruté de una ruta cautivadora que me llevó a algunas de las maravillas de las Antillas Menores como Martinica, Barbados, Granada o San Vicente y las Granadinas. Si te apetece seguirme y conocer más sobre lo mucho que pude ver y hacer en las islas del Caribe durante este crucero te animo a que continúes leyendo. ¡Se admiten parches en el ojo y patas de palo!   Leer artículo completo ➜