Roma insólita: La cripta de los 4000 esqueletos de Via Veneto

Afortundamente hay aún demasiados lugares que valiendo mucho la pena se salen de las rutas marcadas y de las recomendaciones de las guías. Roma es una ciudad en la que ni diez viajes bastarían para escudriñar todos sus rincones porque siempre quedará algo fascinante que ver y por lo que regresar. Son pedacitos escondidos de esa Roma insólita, algunos de los cuales podrían ser el escenario perfecto para una película de terror. Porque mucha gente desconoce que en la mismísima Via Veneto se halla una cripta decorada con cádaveres y restos óseos de en torno a cuatro mil personas. Como si de una alegoría de la muerte se tratase la Iglesia de Santa María della Concezione dei Cappuccini posee uno de los osarios más escalofriantes de la capital italiana. Arte lúgubre repleto de símbolos macabros en un templo religioso que por fuera no llama precisamente la atención, pero que por dentro palpita de tenebrosidad. Una frase lapidaria advierte al visitante ya dentro de la cripta: “Aquello que vosotros sois, nosotros éramos; aquello que nosotros somos, vosotros seréis“. Un mensaje que tiene forma igualmente a través de seis capillas plagadas de huesos y cuerpos de frailes que son una pura metáfora de la muerte, de que la vida puede ser apenas el segundo que precede a la Eternidad.

Fraile capuchino de la Cripta de los Capuchinos (Iglesia de la Concepción, Roma)

Los frailes capuchinos, o mejor dicho sus cuerpos, se convierten en la encarnación del Tempus Fugit, en esa Roma que poco tiene que ver con la del Coliseo, las fuentes esplendorosas o las columnas que enmudecen cada tarde. Sin duda, una de las visitas más sobrecogedoras que se pueden hacer en la ciudad de las siete colinas. Leer artículo completo ➜

Roma 2009: La Eternidad entre amigos

 

“Lo que hagamos en esta vida tendrá eco en la Eternidad”
Frase pronunciada por el General Maximus (Russel Crowe) en la película Gladiator

Siempre he creído fervientemente que en un trabajo uno de los aspectos más importantes es tu entorno, las personas con las que pasas jornada tras jornada. Puedes tener o no tener un buen sueldo, puede que lo que haces no te apasione, pero lo que hace en gran medida que estés o no a gusto es el buen rollo con tus compañeros. Un buen feeling entre las partes es un elemento que en mi caso considero fundamental para sobrevivir al día a día y la rutina. Afortunadamente puedo decir que en mi trabajo más que compañeros tengo amigos, gente con la que puedo hablar de todo sin tapujos, con la que me río y con la que no me cuesta nada ser yo mismo. Un reflejo de ese ambiente entre los miembros del proyecto en el que llevamos trabajando ya prácticamente dos años, fue un viaje a Suiza en febrero de este mismo año, aventura invernal que nos llevó al pico más alto de los Alpes suizos, el Jungfrau. Allí superamos los 3454 metros de altura y probamos lo que es estar a veinticuatro grados bajo cero. Fue un fin de semana excepcional entre montañas, casitas de cuento, nieve a raudales, y sobre todo de muchas risas. Obviamente nos quedamos con ganas de repetir experiencia, un weekend viajero de esos que tanto hablo en el Rincón de Sele, en el que de viernes a domingo das un golpe en la mesa de la rutina para romper con tu oficina y trasladarte a otra dimensión completamente distinta.

Así que decidimos marchar en noviembre (del 13 al 15) a Roma, una ciudad en la que dos de nosotros ya habíamos estado, pero a la que deseábamos retornar para pasar una buen fin de semana en la Ciudad más eterna de todas y darnos una vuelta a través del espacio y del tiempo.

Y es que Roma, siempre es una apuesta segura, un retorno a los orígenes de la Historia.

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Me voy a Roma. Hasta el lunes!!

Hace 2 años y 32 días en la Fontana de Trevi cumplí con el rito de tirar una moneda de espaldas, con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo. Dice la tradición que el que lo hace se asegura volver a Roma, la bien llamada Ciudad Eterna. Cuando lo hacía estaba convencido de que dicha premisa iba a ser cierta, que como fuera tenía que retornar a la que para mí es la Capital Mundial de la Historia. Roma es algo así como mi ojito derecho, mi niña mimada.

Con mis compañeros de trabajo y mi novia, muchos de los protagonistas que conquistamos el Jungfrau en el invierno pasado, nos vamos desde el viernes por la tarde en que salgamos de trabajar hasta el domingo noche a pasar un enorme Weekend viajero a la ciudad de Roma. Una vez más gracias a los Vuelos de Bajo Coste (50 euros ida y vuelta con Easyjet) y a las ganas que teníamos todos de viajar juntos de nuevo, vamos a disfrutar de un fin de semana più bello.

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Crónica de tres días en Roma 2007

Roma 2007 por ti.

Detalle de la Capilla Sixtina (Museos Vaticanos)Cuando uno habla de la Ciudad Eterna lo hace refiriéndose a Roma. Nunca un apelativo se ha utilizado tan justamente como ese para referirse a un lugar determinado. La actual capital italiana sirvió de cuna para uno de los Imperios más poderosos y estables que se ha paseado por el aro de la Historia. Un Imperio que controló y latinizó la enorme área mediterránea y que alcanzó un desarrollo militar y político elevado a cotas difícilmente igualables. Y no se limitó a conquistar nuevos territorios sino que también les otorgó una personalidad que hoy en día perduran. Fue un ejemplo de prosperidad y de bienestar que se vio reflejado infinitos aspectos culturales. La escritura, la arquitectura y el arte tuvieron un antes y un después de Roma. Y sirvieron siglos después a su caída para dotar a Europa de un Renacimiento de valores artísticos que sirvieron de homenaje a esos clásicos que lo intentaron por primera vez. Es ahí cuando aparecieron virtuosos como Rafael, Miguel Ángel, Bernini, Borromini, Caravaggio, Giacomo della Porta y otros muchos que con maestría convirtieron definitivamente a Roma en Leyenda. Por tanto la “Eternidad” que la define está suficientemente justificada.

Como justificado era llevar a cabo este viaje en compañía de mi madre. Una primera vez para ambos. Una promesa que siempre quisimos cumplir y de la que llegó su hora. Qué mejor que la persona que más quiero en el mundo para compartir tres días intensos e inolvidables. Tres días para descubrir la que siempre será una de las ciudades más hermosas del mundo. Así que os apremio a que sigáis leyendo y sepáis qué vimos y qué sucedió en ese tiempo.

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