10 imprescindibles que ver en Marsella (Breve guía para una escapada)

La ciudad más antigua de Francia ha sido, es y será uno de los puertos clave para comprender las rutas marítimas en el Mediterráneo. Mucho antes incluso de que los romanos llamaran a éste Mare Nostrum la vieja Masalia griega se erigía como un importante núcleo comercial que no detendría su expansión. Hoy Marsella, sólo superada por París en cuanto a número de habitantes en tierras francesas, se sigue abriendo al mundo desde su vieux port a Notre-Dame de La Garde constituyéndose como una escapada urbana repleta de propuestas apetecibles para toda clase de perfiles viajeros. Y que, además, no da su espalda a un entorno natural sorprendente cargado de idílicas playas protegidas por afilados acantilados como sucede en el macizo (y Parque Nacional) de Les Calanques. Cobijarse en las fachadas provenzales del inimitable barrio de Le Panier, entender la cultura mediterránea en sus museos, probar buenos pescados en el puerto, trasladarse al medievo en la abadía de San Víctor, recorrer la ciudad en bicicleta, buscar el mejor atardecer sobre en la hierba del Palais du Pharo, navegar e ir de calas son algunas de las muchas cosas que se pueden hacer en Marsella, la capital de la región Provenza-Alpes-Costa Azul.

El Fuerte de Saint Jean y el nuevo MUCEM son dos imprescindibles que ver en Marsella

Si no conoces todavía la ciudad que enarbola el himno de Francia, te invito a que descubras lo mejor que ver en Marsella (o que hacer en ella) a través de una serie de pistas que pueden dar pie a una escapada más que recomendable (o incluso para una escala de crucero). Incluso si ya ha estado te aseguro, que si las sigues, no vas a poder evitar que Manresa te fascine tanto como a mí.  Leer artículo completo ➜

Cannes, ciudad con sabor a cine en la Costa Azul

Tener una segunda residencia en Cannes fue durante los años veinte una moda entre los más pudientes de Francia y Reino Unido. El clima, la luz y la belleza del litoral que circunda la privilegiada Riviera francesa resultaban ideales para escapar de los fríos y lluviosos inviernos del norte de Europa. Surgieron villas palaciegas, hoteles de lujo y un paseo mítico: La Croisette. Aunque a muchos les suene Cannes solo por su Festival Internacional de Cine, la ciudad más elitista de la Costa Azul lleva décadas como símbolo de glamour y distinción.

Cannes (Costa Azul, Francia)

Cannes ha crecido mucho desde entonces, pero ha sabido mantener su esencia en las calles de Le Suquet, donde una vez hubo un humilde barrio de pescadores. Pasear por esta ciudad es conocer los entresijos de este icono de la Francia del sol, la playa y el placer de disfrutar de la vidaLeer artículo completo ➜

Port Grimaud, la Venecia elitista de la Costa Azul

La Riviera francesa siempre ha estado ligada estrechamente al glamour y a las vacaciones de millonarios venidos de todo el mundo. En la franja de litoral entre Mónaco y Marsella nacieron numerosos rincones teñidos de exclusividad y elitismo. Y aunque Saint Tropez se llevó a buena parte de la Jet Set, hubo quien buscó el no va más a sólo un paso en lo que a priori no era más que un sucio lodazal. El ingenio del arquitecto François Spoerry le llevó en 1966 a construir una Venecia en estilo provenzal que se convirtió en una de obras más premiadas de Francia en el siglo XX. Su nombre es Port Grimaud y hoy día es la residencia de ricos y famosos que quisieron tener su propia ciudad de los canales.

Port Grimaud (Costa Azul, Francia)

Considerado como uno de los emplazamientos más curiosos y diferentes de la Costa Azul atrae cada vez a más gente que va en busca de esta originalidad de los años sesenta que llegó para quedarse… y deslumbrar.  Leer artículo completo ➜

Mónaco, la ciudad-estado del Mediterráneo (breve guía de viaje)

Hay que reconocerle a Grace Kelly haber convertido a Mónaco en un suspiro eterno de glamour y coquetería. Los millonarios y cortesanos acuden encantados de conocerse para lucir sus últimos modelos deportivos y presumir de la eslora de los barcos de su propiedad amarrados en el puerto. La dinastía principesca más longeva de Europa y todo el mundo, la familia Grimaldi, es uno de los ingredientes que condimentan esta ciudad-estado vista por el común como un circuito urbano de Fórmula 1 donde entre curvas y chicanes tintinean zapatos de tacón y se abren las puertas de los descapotables frente al casino de Montecarlo.

Mónaco (Costa Azul)

Pero Mónaco es mucho más que el papel cuché de las revistas del corazón y cuenta con numerosos atractivos para escaparse a conocerlo. Así que, ¿y  si nos damos juntos un paseo de punta a punta y comprobamos lo mucho que se puede ver en Mónaco en una excursión de un día? Mientras nadie diga lo contrario, sigue siendo gratis hacerlo…  Leer artículo completo ➜

El genio que convertía Niza en pompas de jabón

En el reciente viaje a la Costa Azul uno de nuestros destinos visitados fue la ciudad de Niza. Había estado una década antes pero apenas recordaba vagamente sus playas de piedra y los hoteles blancos del Promenade des anglais, el suculento y animado paseo marítimo. En esta ocasión nos dejamos llevar también por la Vieille ville, el casco viejo de la ciudad en el que el encanto acaricia cada plaza y cada calle. Navegar por los callejones de piedra con contraventanas pintadas de Mediterráneo es algo así como tomar un atajo a mundos de fantasía e imaginación. En uno de ellos un joven ataviado con gorra y camisa a cuadros divertía a los paseantes fabricando gigantescas pompas de jabón. Todos, absolutamente todos los que pasábamos junto a él, volvíamos a ser niños y a mirar las cosas con otro prisma, el de las burbujas que distorsionaban la realidad y dibujaban tiernas sonrisas.

Pompa de jabón en Niza

A este maestro anónimo, al creador de las pompas de jabón que aquel día convertía a Niza una ciudad si cabe más amable, van dedicadas estas fotografías con las que detener para siempre y compartir con los demás un momento que para mí fue especial. Leer artículo completo ➜

Guía práctica de un viaje en coche a la Provenza/Costa Azul

Banner del viaje a la Costa AzulFrancia es una caja de sorpresas que no posee fondo. No importa cuántos viajes haya podido hacer al país vecino que es cada vez mayor mi ansia por seguir conociendo sus rincones. Para este verano me decanté por una ruta en coche desde España a la Provenza, concretamente a la Costa Azul, y degustar así las mismas luces, cielos y olas que trataron de recrear numerosos artistas en los dos últimos siglos. La luminosidad que atrajo a Van Gogh, Chagall, Picasso, Renoir o Cezánne es la protagonista de la misma paleta con la que se elabora y disfruta un viaje provenzal en el cual también juegan los aromas. Es la lavanda, las mimosas y flores frescas las que expiran hacia el Mar Mediterráneo y visten los perfumes nacidos en la Riviera francesa que seducen a todo el mundo. Y así se dibujan en el mapa Cannes, Niza, Grasse, Antibes, Menton, Saint-Paul-de-Vence o la glamurosa Montecarlo que atrapó para siempre a Grace Kelly, la más hermosa de las musas que pudo dirigir en su vida el gran Alfred Hitchcock . Por medio, con carretera y manta elaborando un discurso medianamente improvisado, aparecieron Nimes, Arlés, la escondida Gourdon o la mágica Éze retando al vértigo desde su castillo de cuento de hadas.

Eze (Costa Azul)

Viajar a la Costa Azul en coche, la suculenta y siempre apetecible Côte d´Azur, conlleva elogiar al verano, el buen cine  y las rutas de volante y ventanilla, esos roadtrip con los que indagar más aún en la piel fina, suave y perfumada de una de las zonas más apetecibles de Francia. A continuación os detallo la hoja de ruta, los lugares a visitar más recomendables y algunos consejos en la que espero pueda ser una práctica guía de un viaje a la Provenza/Costa Azul. Leer artículo completo ➜