10 cosas que ver y hacer en Malinas, corazón calmado de Flandes

El único pecado de Malinas es haber nacido en Flandes junto a dos de las ciudades más hermosas de este mundo como son Brujas y Gante. Sólo ese. Y, créeme, que en el pecado lleva la penitencia. Cómo sí no, entonces, se justifica que no reciba ni la cuarta parte de visitas que las otras dos. Pero eso para los viajeros que llegan hasta ella es todo lo contrario a un problema. Más bien una bendición. Malinas (Mechelen en neerlandés) trae tras de sí una gran historia, ya que fue corazón de los Países Bajos, la casa y escuela del gran Carlos V durante casi quince años y el rostro más afable de la poderosa Margarita de Austria. Y su dicha se pasea plácida en sus calles, canales, iglesias, beaterios o en una de las plazas mayores más radiantes en toda Bélgica. Incluso en la cerveza, que se elabora con la receta original que tanto deleite provocó al Emperador durante toda su vida, y a la que no halló jamás otra que le hiciera sombra.

Edificios en la Grote Markt de Malinas (Flandes, Bélgica)

Malinas se trata una visita altamente recomendable en Flandes , ideal para pasar un día. Tras haber viajado hasta ella en tren desde Bruselas me gustaría proponerte que la recorramos juntos a través de una lista con 10 cosas que ver y hacer en Malinas. ¿Me acompañas? ¡Pues allá vamos! Leer artículo completo ➜

Planes diferentes para redescubrir la Sierra Norte de Madrid

Si me lo permitís voy a hacer una generalización, aunque suela estar bastante en contra de ellas. O, al menos, tengo el deseo de compartir por aquí una sensación personal. Siempre he tenido la impresión de que son muchos los madrileños y madrileñas que no sólo no conocen su propia ciudad, lugares, calles, monumentos e historias. Sino que además, por extensión, ignoran por completo otros muchos rincones de la Comunidad de Madrid. La Sierra Norte de Madrid es, por ejemplo, una de esas grandes desconocidas. Con la salvedad de clásicos recursos para escapadas de medio día como Patones de Arriba, Buitrago de Lozoya o, más recientemente, el Hayedo de Montejo cuando llega el otoño, existe una lista interminable de parajes y pueblos magníficos que nos permiten descubrir «el otro Madrid» los cuales aún, por fortuna, siguen inalterados incluso durante buena parte de los fines de semana del año. Y eso en Madrid, donde solemos afirmar con cierto hartazgo y desazón que «está todo hasta los topes», puedo asegurar que se trata de un tesoro. Y de ahí trata de la historia que os voy a contar a continuación, la de una ruta improvisada con coche buscando vivir planes distintos, algunos bastante sorprendentes, por lo que se conoce como Sierra Norte de Madrid.

Convento de San Antonio en la Sierra de la Cabrera (Sierra Norte de Madrid)

Mi intención es compartir unos cuantos lugares insólitos, experiencias que no son muy célebres pero que bien merecen la pena. A través de una sucesión desordenada de planes diferentes para redescubrir la Sierra Norte de Madrid pretendo hallar entre montañas, valles, campiña y pueblos de piedra las respuestas que a muchos nos esperan en ese otro Madrid. Una ruta fantástica entre búnkeres de la Guerra Civil, un eremitorio medieval a los pies de La Cabrera, la cuna del Cardenal Cisneros (que no es Alcalá), una necrópolis milenaria, un valle repleto de esculturas (y sueños), regalos firmados por Picasso, chocolate recién hecho o un otoño absolutamente mágico. ¿Me acompañáis? Leer artículo completo ➜

Svalbard en dos minutos y pico (Vídeo resumen de una navegación polar)

Qué difícil resulta trasladar las sensaciones cuando no se puede transmitir el viento gélido golpeando tu cara, cómo tiembla tu cuerpo ante el hielo rasgándose delante de tus narices o esa lágrima furtiva huyendo a escondidas por tu mejilla cuando una pareja de osos polares te regala uno de los mejores momentos que podrán ver tus ojos. Hablo de Svalbard con devoción, casi diría que con obsesión, recordando los instantes que formaron parte de un magnífico viaje en el que columpiarse entre pararelos septentrionales acarrea un desierto blanco de glaciares, dos colmillos de morsa agarrándose a un témpano a punto de partirse y la inmensa vértebra de una ballena devorada y varada en la orilla que un día sirvió como manjar para el gran Rey del Ártico. ¿Cómo explicar algo así ante un regreso para el que ya hay fecha y camarotes?

Paisaje de Svalbard

Si dicen que una imagen vale más que mil palabras he pensado que con un vídeo, pongamos que de dos minutos y pico, podré mostraros Svalbard de una manera que no había hecho hasta ahora.  Leer artículo completo ➜

Expedición Svalbard (Tras las huellas del oso polar) ¿Te vienes conmigo?

En los últimos confines, casi rozando los confines del Polo Norte, permanecen varadas en el hielo y el silencio las islas que conforman el archipiélago noruego de Svalbard. Mucho más arriba del Cabo Norte, donde cada verano el sol se escapa en medianoche, nace un universo de picos nevados, interminables lenguas glaciares e icebergs a la deriva. Allí el sol no se mueve un ápice en 24 horas. Los hielos perpetuos y el permafrost sirven de hábitat natural a innumerables especies árticas donde destaca, por supuesto, el oso polar, considerado el depredador terrestre de mayor tamaño que existe en el mundo. Pero también es el hogar de morsas, focas, zorros árticos, renos y una buena cantidad de aves marinas que se escudan en latitudes tan septentrionales. Sin duda se trata de uno de los últimos territorios salvajes del planeta, siglos atrás navegado por balleneros holandeses y donde se calcula que hay más osos polares que seres humanos. Hace algún tiempo tuve la fortuna de recorrer el escarpado litoral de Svalbard en busca de aventuras. Es momento de repetir y quién sabe si compartir esta gran experiencia polar contigo. ¿Te apetece?

Osos polares en Svalbard

¡Nuevo viaje de autor a la vista! Entre el 9 y el 18 de junio de 2020 te propongo navegar juntos por el oeste y norte del archipiélago de Svalbard (yendo más allá de la isla de Spitsbergen y sobrepasando el paralelo 80º). Atravesaremos el gran mar de hielo, nos asombraremos de los brutales paisajes que conforman el archipiélago y estaremos preparados para avistar fauna ártica en uno de los rincones más indómitos del planeta. ¿Te vienes a seguir las huellas del gran oso polar?  Leer artículo completo ➜

Los Big Five de las aves en el Parque Natural Tajo Internacional

El término Big Five se suele utilizar en los safaris que se hacen por África para referirse a los cinco grandes mamíferos que se pueden llegar a observar en algún parque o reserva natural. Conforman esta privilegiada lista el rinoceronte, el león, el búfalo, el elefante y el leopardo. Y, aunque el origen de esta denominación tiene que ver con la caza durante la época colonial, ya hace mucho tiempo que se utiliza de forma exclusiva para enmarcar a estas especies tan deseadas para contemplar y fotografiar en libertad dentro de su propio hábitat. Desde entonces se trata de un concepto muy manido en otros entornos naturales, incluso fuera del continente africano, por lo que hay Big Five en el Ártico, en el Amazonas y casi en cualquier parque natural que se precie. También, por supuesto, en el lugar al que me referiré hoy, el Parque Natural Tajo Internacional, una reserva de la biosfera transfronteriza entre España y Portugal de gran valor ecológico y donde sus cinco grandes tienen alas y vuelan.

Buitre leonado en el Parque Natural Tajo Internacional

Cinco especies de aves compondrían esta curiosa terna tan deseada por ornitólogos profesionales o aficionados, amantes de la naturaleza en general, que pueden hallar y avistar dentro del Parque Natural Tajo Internacional. Algunas en un estado de conservación realmente vulnerable, lo que convierte su presencia en una razón de peso para rendirle una visita a este lugar ubicado entre dos países, justo donde el río más largo de la Península se vuelve más indómito.  Leer artículo completo ➜

La ruta de los templarios en el centro de Portugal

Los templarios no desaparecieron de la noche a la mañana tras la contundente bula papal que promulgaba su extinción en 1314 o la ejecución en la hoguera del último Gran Maestre, Jacques de Molay, frente a la catedral de Notre-Dame en París. Los pasos de la institución fueron dispersados o, más bien, diluidos bajo la creación de nuevas órdenes o sumando presencia en otras ya existentes. En Portugal la Orden del Temple, esencial en la reconquista de las posiciones musulmanas en el reino, así como en su consolidación, vio garantizada su continuidad y protección bajo el manto del Rey Don Dinis, quien mandó crear la Orden de Cristo en 1319 y, de ese modo, legitimar las posesiones y privilegios de los caballeros. Su vínculo a la corona marcó los designios portugueses de los siglos sucesivos y bajo la enseña de la cruz de esta orden militar se alcanzaron innumerables descubrimientos en América, Asia y África. Las huellas de los templarios en Portugal, o de la posterior Orden de Cristo, continúa latente en el conocido como pentágono defensivo en el corazón del país con tres castillos y dos monasterios que gozaron de un papel fundamental en la historia lusa.

Castillo de Almourol (Castillo erigido por los templarios en Portugal)

Recientemente tuve la ocasión de enlazar rincones dentro de una ruta tras los pasos de los templarios en el centro de Portugal. Entre los distritos de Leiria y Santarém pude de visitar su sede principal en Tomar, el fabuloso castillo de Almourol en una isla sobre el Tajo, la hermosísima ciudad fortificada de Óbidos, así como los monasterios de Batalha y Alcobaça, prodigios del gótico y Patrimonio de la Humanidad donde la cruz de la Orden de Cristo aparece tallada en claustros que dejan boquiabiertos a los visitantes. Un recorrido monumental, cultural y religioso que corresponde a uno de los viajes históricos más apasionantes que se me ocurren en PortugalLeer artículo completo ➜

Consuegra, maravilla rural y quijotesca en el corazón de La Mancha

No se me ocurre un elemento arquitectónico más quijotesco que un molino de viento, ¿verdad?. Pues la toledana Consuegra tiene una docena. De hecho, encabeza por número y galones la ruta de los molinos de La Mancha. Aunque también tiene un poco del Cid Campeador, puesto que en su castillo Diego Rodriguez, su único hijo varón enviado por el mismo para defenderlo, se convirtió en la víctima con más galones de la batalla contra los Almorávides del año 1097. El Cerro Calderico, sobre el cual se erigen los molinos de viento así como el castillo medieval, ha contemplado amaneceres carpetanos, romanos, visigodos, árabes, castellanos e incluso la inquina de las tropas napoleónicas, quienes intentaron sin éxito arrebatar las huellas de su glorioso pasado. Hoy día para muchos es una parada obligada en múltiples recorridos por tierras manchegas. Y es que, sin duda, hay mucho que ver en Consuegra, la cual conserva todos los ingredientes para ser considerada una auténtica maravilla rural, un regalo para quien llega hasta ella.

Consuegra, maravilla rural en la provincia de Toledo. ¿Qué ver en Consuegra?

Transitar por sus calles estrechas y perseguir a los gigantes de Don Quijote, emocionarse con la evocadora llanura manchega, acudir a su afamado festival medieval, saborear un buen asado en unas cuevas o probar las delicias gourmet del primer gastromolino de España son algunas de las muchas razones que existen para visitar Consuegra y no escatimar una sola sonrisa de satisfacción.  Leer artículo completo ➜

5 maneras de vivir la naturaleza en el Parque Natural Tajo Internacional

El río Tajo estrecha la mano de dos países como España y Portugal justo en su travesía más silvestre, indómita e impredecible. Lo que sucede entonces en la frontera líquida de dos importantes territorios históricos tiene como testigos de excepción a los buitres negros, los alimoches, los ciervos y las esquivas cigüeñas negras. Porque cuando este gran río empieza a despedirse de Cáceres para saludar a la Beira Baixa portuguesa, los muchos secretos de la que fuera proclamada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2016 aportan instantes verdaderamente gloriosos. Sólo aptos para auténticos amantes de la naturaleza, cazadores de escenas únicas como el silencio interrumpido por la berrea del ciervo o las aves planeando sobre sus cabezas. Un sinfín de actos conmovedores como el mero hecho de contemplar la transformación del paisaje en cada estación del año o un cielo estrellado sobre el bosque mediterráneo. El Parque Natural Tajo Internacional es el último refugio transfronterizo y, para muchos, una gran esperanza.

Alimoches en el Parque Natural Tajo Internacional

Hay, por supuesto, maneras estupendas de vivir y apreciar la naturaleza en el Parque Natural Tajo Internacional. Porque sus muchas localizaciones de interés cuentan, a su vez, con múltiples actividades posibles. Desde caminar al ras de la ribera rayana a navegarla, pasando por esperar pacientemente sobre unos riscos con la cámara de fotos preparada para capturar la esencia de este parque, que no es otra que la vida natural saliendo al encuentro del visitante.  Leer artículo completo ➜

Heidelberg, la última estirpe del romanticismo en Alemania

Las orillas del río Neckar regalan en Heidelberg una de las postales más admiradas por los adalides del romanticismo alemán. Joseph von Eichendorff o Clemens Brentano, la versión germana de los Bécquer, Zorrilla y compañía, huyeron del perfeccionismo neoclásico para abanderar un apego a lo medieval, a despreciar el orden y el rigor racional a través de una decepción disfrazada de melancolía. Amantes de las ruinas, la naturaleza y la niebla, hallaron en Heidelberg la ciudad ideal para plasmar su eterna nostalgia y dar pábulo a sus poesías y novelas. Las vistas del castillo desde el puente antiguo o desde el «camino de los filósofos» acercan a los viajeros de ayer y hoy uno de los escenarios más románticos (en ambos sentidos del término) de Alemania. El medievo que ya fue da paso a la alegría de una ciudad universitaria que acoge a todos por igual en su casco viejo y les recuerda que como ella hay pocas o ninguna.

Castillo de Heidelberg (Alemania)

A día de hoy visitar Heidelberg es una de las mejores cosas que nos han podido pasar en Alemania. Hay tanto que ver y hacer en esta joya de Baden-Wurtemberg, pero a su vez es tan fácil de recorrer en pasos cortos, que propongo romper todos los mapas y descubrirla dejándose llevar.  Leer artículo completo ➜

10 razones para viajar a la Costa Brava

Hay cuestiones a las que cuesta contestar, quizás porque no se quiera o no se tenga demasiado claro qué decir. Pero a la pregunta de por qué viajar a la Costa Brava, ya sea en verano o en cualquier época del año, las respuestas caen solas unas con otras. Su patrimonio histórico, su rica gastronomía, una cantidad ingente de playas formidables, sus festivales y, sobre todo, representar como ninguna la esencia misma del Mediterráneo que cantó Serrat al mundo, son algunas de ellas. Por Calella de Palafrugell, los caminos de ronda, un suculento aperitivo en Cadaqués, la escultura milenaria de Asclepio sobre las ruinas de Ampurias y un brindis al mar en Cap de Creus con la caída del sol. Ventanas entreabiertas y romances en los que interviene la brisa, noches de pasión, carcajadas de Dalí. La tierra del eterno verano capaz de involucrarse de lleno en la felicidad de quien llega hasta ella.

Una ventana entreabierta en Calella de Palafrugell (Costa Brava, Girona)

Muchas son las razones para viajar a la Costa Brava. Tantas que lo realmente complicado es no terminar este artículo sin sucumbir a la tentación de buscar días libres en el calendario.  Leer artículo completo ➜

Por los campos de lavanda en Brihuega (¿Dónde, cómo y cuándo ver la floración?)

Pocos hubiesen imaginado hace no demasiado tiempo que, apenas a una hora de Madrid, en la localidad de Brihuega (Guadalajara), existiera una gran superficie de campos de lavanda capaz de convertir a esta parte de la comarca de La Alcarria en un pedacito de La Provenza. El color morado se encarga de teñir unos paisajes bucólicos e inspiradores en cuanto la floración se hace presente bien entrado el mes de julio. Es entonces el momento de percibir el aroma de la lavanda, el espliego o los lavandines (la hibridación de ambos vegetales) y, por tanto, dejarse llevar por angostos carriles de tierra perfumada. Los campos de lavanda en Brihuega, insigne jardín alcarreño, se ponen de gala en esta época del año, atrayendo la presencia de un buen número entusiastas de la fotografía, parejas romanticonas y amantes de las puestas de sol más sublimes.

Campos de lavanda en Brihuega (Guadalajara)

El propio pueblo de Brihuega, que bien merece ser conocido en cualquier época del año, se acicala con los colores de de esta flor decorando calles, plazas y escaparates, montando mercados de carácter provenzal y organizando un Festival de la lavanda en los días previos a la siega. Dado que la floración de los campos de lavanda en Brihuega tiene una vida corta, me gustaría mostrarte dónde, cómo y cuándo exactamente se puede ver este espectáculo que la naturaleza ofrece en la siempre apetecible provincia de Guadalajara.  Leer artículo completo ➜