Rumbo a Bután: Arranca una nueva aventura

Hoy inicio una nueva aventura hacia Bután, el pequeño reino de los Himalayas, un lugar donde las historias de dragones, tigres voladores y el abominable hombre de las nieves se encuentran con el sentido de las tradiciones más ancestrales. Creo que no olvido de nada y en apenas unos minutos salgo hacia el aeropuerto para encontrarme con el grupo con el que me embarcaré en este nuevo y deseado viaje de autor. Llevamos semanas hablando de los preparativos pero estoy deseando conocerlos en persona. Han pasado ya muchos meses desde que surgiese la idea de indagar en un país de montañas mágicas, templos perdidos y leyendas imperecederas. Y, una vez formado el equipo, es momento de salir a conocer uno de esos rincones del mundo que permanecieron cerrados e inalterados durante muchos siglos. Un gran tesoro con monasterios colgados en acantilados y el orgullo de un pueblo aferrado a su cultura.

Viaje a Bután con Sele

Muchas horas de vuelo por delante, pero prácticamente cuando estés leyendo esto, habrá dado comienzo un gran viaje a Bután del que prometo tomar buenas notas para después contarlo, como siempre, en este cuaderno de bitácora nacido hace más de una década.  Leer artículo completo ➜

Marruecos, el más cercano de los viajes lejanos

Cuando cierro los ojos y pienso en Marruecos se activan de repente los cinco sentidos, destacando al máximo el del olfato. La memoria de los olores suele ser una compañera eficaz a la hora de resucitar vivencias y sensaciones. De repente entran a la palestra multitud de aromas sencillos de reconocer y diseccionar. Como el de las hojas de menta sumergidas en el fondo de una tetera color plata o el de una tienda de pieles recién curtidas en el zoco. Podría recorrer ahora mismo con la mente el laberinto de la medina de Fez y perderme en sus recodos parándome a escuchar la llamada a la oración junto a la tumba de un antiguo rey. Dejarme llevar por el espectáculo diario de la Plaza Jma el-Fna de Marrakech o destapar un suculento tajín asomado a una de las calles azules de la vieja Chaouen. Ya estaría listo para dar un salto al Rif y al Atlas cambiando el rumbo y verme surcando los caminos polvorientos de la ruta de las kasbahs hasta arribar al mar de dunas del desierto de Merzouga y esperar a ver cómo las estrellas brillan más que en cualquier lugar.

Meknès (Marruecos)

Marruecos está tan cerca, pero resulta tan remoto a la vez… De hecho siempre lo he considerado entre mis destinos predilectos porque me aporta la manera más próxima de viajar muy lejos. Y soñar, soñar bien alto. Porque, aunque no lo parezca, al otro lado del estrecho está aún todo por hacer.  Leer artículo completo ➜

Expedición invernal al Lago Baikal. ¿Te vienes conmigo?

Dicen que cuando el Lago Baikal se congela, es como si una tela de araña azul y transparente lo cubriese todo a cientos de kilómetros. Hablamos no de cualquier cosa, sino de la reserva de agua más grande del mundo. Se encuentra situado en pleno corazón de Siberia, a más de 5000 kilómetros al este de Moscú. Un gigante acurrucado entre islotes, estupas budistas, señuelos chamanistas y la caricia en la distancia de las vías del tren transiberiano, ruta gracias a la cual empezó a sonar algo más. El mar sagrado para los buryats, etnia relacionada con los mongoles que habita la zona desde hace siglos, constituye un destino natural y cultural de incalculable valor. Y, aunque la mayor parte de quienes llegan hasta él lo hacen durante el verano, muy pocos saben que su momento más radiante y especial tiene lugar durante el invierno, cuando todo el lago se convierte en puro hielo. Una especie de Planeta Krypton pero no de ficción. Con olas congeladas justo en el instante en que iban a romper, rocas que parecen diamantes y tramos tan transparentes y puros que se puede pisar el suelo mientras se observa lo que sucede a decenas de metros de profundidad. ¿Te apetecería llegar hasta allí y verlo con tus propios ojos? ¿Te gustaría que lo presenciáramos juntos?

Lago Baikal en invierno. ¿Te vienes?

¡Nuevo viaje de autor a la vista! El 21 de febrero de 2020 llevaremos a cabo una Expedición invernal al Lago Baikal. Vamos a conformar un grupo muy reducido (este viaje tendrá muy pocas plazas) para la ocasión. Juntos recorreremos la gran masa de hielo en hovercraft, nos empaparemos de la cultura buryat y nos adentraremos en la isla mágica de Olkhon. También acamparemos una noche en el corazón del lago (en pleno hielo) y nos subiremos en tren para realizar uno de los tramos más apasionantes del transiberiano. ¿Te apuntas?  Leer artículo completo ➜

¿Cómo conectarse a internet en China esquivando la censura?

China probablemente se trate del país con más gente conectada a la red de todo el planeta. Pero existe un nivel de censura tan elevado que, cuando uno viaja a China y trata de conectarse a internet se da cuenta de que no son accesibles redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, que resulta imposible acceder a los vídeos de Youtube, hacer búsquedas en Google, entrar a tu correo de gmail o hotmail, leer buena parte de los medios de comunicación internacionales o whatsappear con la familia. El conocido como «Gran cortafuegos» fulmina todas las webs o aplicaciones no consideradas como afines al gobierno chino. Se permite un acceso a contenidos limitado que debe sobrepasar un filtro cada vez más estrecho. Pero, afortunadamente, existen maneras diversas de conectarse a internet en China esquivando la censura. Y algunas ciertamente novedosas que permiten a quienes visitan el país poder evitar los bloqueos y, además, contar con datos suficientes para todo el viaje.

Pescador en China (¿Cómo conectarse a internet en China y saltarse la censura?)

¿Cómo saltarse la censura en internet cuando se viaja a China? ¿Cómo dar esquinazo al gran cortafuegos y poder conectarse libremente con el móvil, el ordenador o la tablet? Aquí van una serie de soluciones específicas para lograrlo de manera rápida y sencilla.  Leer artículo completo ➜

La ruta de los templarios en el centro de Portugal

Los templarios no desaparecieron de la noche a la mañana tras la contundente bula papal que promulgaba su extinción en 1314 o la ejecución en la hoguera del último Gran Maestre, Jacques de Molay, frente a la catedral de Notre-Dame en París. Los pasos de la institución fueron dispersados o, más bien, diluidos bajo la creación de nuevas órdenes o sumando presencia en otras ya existentes. En Portugal la Orden del Temple, esencial en la reconquista de las posiciones musulmanas en el reino, así como en su consolidación, vio garantizada su continuidad y protección bajo el manto del Rey Don Dinis, quien mandó crear la Orden de Cristo en 1319 y, de ese modo, legitimar las posesiones y privilegios de los caballeros. Su vínculo a la corona marcó los designios portugueses de los siglos sucesivos y bajo la enseña de la cruz de esta orden militar se alcanzaron innumerables descubrimientos en América, Asia y África. Las huellas de los templarios en Portugal, o de la posterior Orden de Cristo, continúa latente en el conocido como pentágono defensivo en el corazón del país con tres castillos y dos monasterios que gozaron de un papel fundamental en la historia lusa.

Castillo de Almourol (Castillo erigido por los templarios en Portugal)

Recientemente tuve la ocasión de enlazar rincones dentro de una ruta tras los pasos de los templarios en el centro de Portugal. Entre los distritos de Leiria y Santarém pude de visitar su sede principal en Tomar, el fabuloso castillo de Almourol en una isla sobre el Tajo, la hermosísima ciudad fortificada de Óbidos, así como los monasterios de Batalha y Alcobaça, prodigios del gótico y Patrimonio de la Humanidad donde la cruz de la Orden de Cristo aparece tallada en claustros que dejan boquiabiertos a los visitantes. Un recorrido monumental, cultural y religioso que corresponde a uno de los viajes históricos más apasionantes que se me ocurren en PortugalLeer artículo completo ➜

Consuegra, maravilla rural y quijotesca en el corazón de La Mancha

No se me ocurre un elemento arquitectónico más quijotesco que un molino de viento, ¿verdad?. Pues la toledana Consuegra tiene una docena. De hecho, encabeza por número y galones la ruta de los molinos de La Mancha. Aunque también tiene un poco del Cid Campeador, puesto que en su castillo Diego Rodriguez, su único hijo varón enviado por el mismo para defenderlo, se convirtió en la víctima con más galones de la batalla contra los Almorávides del año 1097. El Cerro Calderico, sobre el cual se erigen los molinos de viento así como el castillo medieval, ha contemplado amaneceres carpetanos, romanos, visigodos, árabes, castellanos e incluso la inquina de las tropas napoleónicas, quienes intentaron sin éxito arrebatar las huellas de su glorioso pasado. Hoy día para muchos es una parada obligada en múltiples recorridos por tierras manchegas. Y es que, sin duda, hay mucho que ver en Consuegra, la cual conserva todos los ingredientes para ser considerada una auténtica maravilla rural, un regalo para quien llega hasta ella.

Consuegra, maravilla rural en la provincia de Toledo. ¿Qué ver en Consuegra?

Transitar por sus calles estrechas y perseguir a los gigantes de Don Quijote, emocionarse con la evocadora llanura manchega, acudir a su afamado festival medieval, saborear un buen asado en unas cuevas o probar las delicias gourmet del primer gastromolino de España son algunas de las muchas razones que existen para visitar Consuegra y no escatimar una sola sonrisa de satisfacción.  Leer artículo completo ➜

Así fue el día a día del viaje a Kamchatka (Selección de los mejores momentos de la expedición)

Hace semanas que finalizó el último viaje a Kamchatka y continúo dando vueltas una y otra vez a sus paisajes evocadores. Me gusta insistir en la idea de que un viaje jamás termina cuando regresas a casa. Al revés, late con mayor notoriedad, aún si cabe, pues es de sobra sabido que nada goza de tanta libertad como los propios recuerdos. Con lentitud y pausa, cosa de la que en general los viajes adolecen, es posible diseccionar y revisar ciertos momentos, contemplarlos con cierta distancia, percatándose de detalles que habían pasado inadvertidos y, en definitiva, asimilar vivencias. Incluso resulta gozoso documentarse de aspectos de los que eres virgen en conocimiento o, como es el caso, dejarse llevar por la escritura y poner negro sobre blanco multitud de hechos, pensamientos y reflexiones.

Paisajes volcánicos de Kamchatka (Rusia)

Quizás una de las maneras que existe para lograr que la Expedición Kamchatka no se acabe nunca sea dibujar lo que fue su día a día, delimitar los mejores momentos de este viaje a la Rusia de los volcanes, los bosques interminables y las nubes lenticulares.  Leer artículo completo ➜

5 maneras de vivir la naturaleza en el Parque Natural Tajo Internacional

El río Tajo estrecha la mano de dos países como España y Portugal justo en su travesía más silvestre, indómita e impredecible. Lo que sucede entonces en la frontera líquida de dos importantes territorios históricos tiene como testigos de excepción a los buitres negros, los alimoches, los ciervos y las esquivas cigüeñas negras. Porque cuando este gran río empieza a despedirse de Cáceres para saludar a la Beira Baixa portuguesa, los muchos secretos de la que fuera proclamada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2016 aportan instantes verdaderamente gloriosos. Sólo aptos para auténticos amantes de la naturaleza, cazadores de escenas únicas como el silencio interrumpido por la berrea del ciervo o las aves planeando sobre sus cabezas. Un sinfín de actos conmovedores como el mero hecho de contemplar la transformación del paisaje en cada estación del año o un cielo estrellado sobre el bosque mediterráneo. El Parque Natural Tajo Internacional es el último refugio transfronterizo y, para muchos, una gran esperanza.

Alimoches en el Parque Natural Tajo Internacional

Hay, por supuesto, maneras estupendas de vivir y apreciar la naturaleza en el Parque Natural Tajo Internacional. Porque sus muchas localizaciones de interés cuentan, a su vez, con múltiples actividades posibles. Desde caminar al ras de la ribera rayana a navegarla, pasando por esperar pacientemente sobre unos riscos con la cámara de fotos preparada para capturar la esencia de este parque, que no es otra que la vida natural saliendo al encuentro del visitante.  Leer artículo completo ➜

12 cosas que ver y hacer en Bangkok (Guía para primerizos)

Bangkok, quizás la más canalla de las ciudades asiáticas, se trata de ese verso suelto que se te repite una y otra vez en tu cabeza como aquellas canciones pegadizas de los ochenta. Allí cuando consientes una primera vez puedes considerar que estás perdido, que la ciudad se vuelca en tu mesa de intenciones calle a calle, soi a soi y khlong a khlong. Te das cuenta que los distritos por los que pasaste conforman un universo en sí mismo, que la ciudad en la que vives sería más divertida si contara con el Chao Phraya para poder navegar por él y que eres incapaz de encontrar otro pad thai que sepa igual de intenso. Recuerdas, entonces, el día en que fuiste un novato en Bangkok y te quedaron mil cosas por ver y hacer. Incluso cuando renegaste de aquella escalera al Jardín de las Delicias de la que te habían hablado.

Detalle de una puerta de un templo budista en Chinatown Bangkok

Pero, por supuesto, antes de sentir tantos deseos por una ciudad semejante siempre tiene que haber una primera vez para visitar Bangkok y comprender que estás enganchado a ella. Para futuros viajeros a la caótica y electrizante capital de Tailandia he preparado una guía rápida para primerizos con consejos sobre qué ver y hacer en Bangkok en un viaje (o una escala) de aproximadamente cuatro o cinco días. Si os parece vamos a dar breve paso por aquellos lugares hipnóticos de la ciudad y aquellos momentos sin los que uno no puede regresar a casa bajo ningún concepto.  Leer artículo completo ➜

Lago Kuril, visita al Imperio del oso pardo en Rusia

Al sur de la Península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, el conocido como Lago Kuril inunda buena parte de una caldera volcánica. Una más de los muchos alegatos a la vulcanología que se han producido en la región a lo largo de la Historia. Y es que, en realidad, el lugar es resultado de múltiples erupciones explosivas que durante miles de años dieron forma unos paisajes singulares y salvajes, despojados cualquier tipo de asentamiento humanos a muchos kilómetros a la redonda. De hecho, se llega a este paraje no utilizando carreteras o pistas impracticables, como en otras zonas del indómito territorio ruso. Para alcanzar el Lago Kuril son necesarios los viejos helicópteros militares reconvertidos para otros usos a los que se suben hoy día naturalistas, fotógrafos y algunos viajeros en busca de experiencias únicas. Quien acude a este rincón de Kamchatka viene a presenciar y capturar uno de los grandes fenómenos de la naturaleza que se repite verano tras verano, la llegada de millones de salmones que finalizan aquí su largo viaje para desovar. O, más bien, lo hace tras su consecuencia. Es decir, la aparición de una cantidad ingente de osos que ponen fin a su hibernación y a su dieta para hincharse a comer su pescado favorito. Aquello, de repente, se convierte en el poderoso Imperio del oso pardo en Rusia, y con muchas papeletas entre los mayores del planeta. Y, por tanto, uno de los hitos más deseados por quienes ansiamos ver a estos grandes animales en su estado salvaje.

Oso pardo en el Lago Kuril (Kamchatka, Rusia)

Cuando planificamos la Expedición Kamchatka no pudimos ni quisimos obviar la posibilidad de ir a ver a los osos en acción, así como poder fotografiarlos en un número difícil de superar y a una distancia ridícula de nuestras cámaras. Nos subimos a un helicóptero Mi-8, como los que se usaban durante la Guerra Fría con el objeto de viajar al Lago Kuril. A partir de entonces cualquier expectativa, cualquier cosa que hubiésemos leído u oído al respecto, se quedó muy por debajo de una asombrosa realidad.  Leer artículo completo ➜

¡Submarino nuclear en la Bahía de Avacha! ¡Dejen paso!

Deseo compartir una anécdota un tanto surrealista acaecida hace apenas unas semanas durante la expedición que hicimos a la península de Kamchatka. Breve pero realmente curiosa, de las que no se presentan habitualmente en un viaje. Pero ya se sabe que en territorio ruso lo inusual se hace posible. Todo sucedió haciendo una ruta en barco por la Bahía de Avacha, el lugar escogido en el siglo XVIII por el explorador danés Vitus Bering para fundar una ciudad, Petropavlovsk, desde la cual salir a explorar tanto Alaska como las islas Aleutianas, las cuales ya se sabe formaron parte de la Rusia de los zares hasta que en 1867 la vendieron a los Estados Unidos en el que se considera uno de los negocios más desafortunados de la Historia. En cuanto se abandona la orilla de Petropavlovsk, la clásica ciudad soviética de bloques de hormigón carentes del más mínimo gusto, la cosa cambia y la naturaleza se abre paso por medio de acantilados de basalto, farallones de piedra emergiendo del agua, múltiples volcanes a la vista y la presencia de una cantidad de fauna tremenda. A escasos metros de la orilla se sucede el vuelo de los frailecillos, araos y cormoranes. Aparecen las focas, los leones marinos de Steller y, en ocasiones, incluso las ballenas y las orcas se dejan ver en uno de esos viajes en barco que merecen la pena llevarse a cabo.

Submarino nuclear ruso en la Bahía de Avacha (Kamchatka). De fondo el volcán Vilyuchinsky

Con el jet lag aún reflejado en nuestros rostros, teníamos por delante nuestro un día estupendo y soleado en Kamchatka, un abrir boca repleto de escenas naturales de gran belleza. Y veríamos un montón de animales. Lo que jamás hubiésemos esperado es lo que sobrevino casi al final de la travesía en la Bahía de Avacha. Algo que no se trataba precisamente de un frailecillo.  Leer artículo completo ➜