Postales del otoño en Aranjuez

Entre mediados y finales de noviembre el otoño alcanza su máximo esplendor cromático en esos mundos regidos por regueros de hojas secas convertidos en deliciosas alfombras sonoras. El amarillo, el ocre y el rojo, en todas sus tonalidades posibles, se ocupan de vestir hayedos, castañares, abedulares y esos jardines destinados a amabilizar ciudades, villas así como rincones legendarios donde la naturaleza es la protagonista. Siempre me ha gustado perseguir los mejores lugares para contemplar y fotografiar la penúltima estación del año. Recientemente he tenido la ocasión y la suerte de descubrir y retratar los rigores de Aranjuez en otoño, uno de los escenarios de la Comunidad de Madrid al que le sienta especialmente bien esta mutación de colores y la caída inequívoca e inevitable de la hoja durante su último viaje.

Jardín del Príncipe (Aranjuez en otoño)

En el entorno del Palacio y los jardines del Real Sitio de Aranjuez el otoño se convierte en una metáfora visual sobre lo efímero de todo lo que nos rodea. Pura poesía e inspiración, la sugestión de unos zapatos haciendo crujir el suelo medido por pasos. Con los dioses y criaturas que habitan delicadas fuentes barrocas como enaltecedores de un espectáculo que se repite, por fortuna, año tras año.  Leer artículo completo ➜

7 pistas para descubrir Manresa (Qué ver y hacer en la ciudad)

Cuando el río Cardener está a punto de fusionarse con el Llobregat surge una ciudad entre los cerros a la que un día cualquiera de 1522 llegó Ignacio de Loyola, uno de los santos más importantes e influyentes de la cristiandad. Desde una oscura y áspera cueva a la que se retiró a meditar, sus ojos podían ver Manresa y su viejo puente mientras escribía los Ejercicios espirituales. Hoy día, a pesar de un hecho tan reseñable, resulta inseparable la imagen de Manresa bajo la industrialización vivida durante los siglos XIX y XX, sobre todo en el ámbito textil. Y que pasara a ser una de las ciudades clave para comprender la comarca de Bages, la provincia de Barcelona e incluso Cataluña. Pero la equivocación de los prejuicios de hoy está en obviar que cuando San Ignacio llegó, ya contemplaba una ciudad portentosa con un rico pasado medieval y un excelso patrimonio histórico-artístico. Si a eso se le añaden los buenos tiempos tras su alegría económica gracias a las fábricas, queda además una colección realmente reseñable de modernismo apreciable en innumerables edificios de este municipio situado a una hora de Barcelona.

Seu de Manresa (Bages, Barcelona)

Si no conoces todavía la ciudad sobre el Cardener, te invito a que la descubras a través de una serie de pistas que pueden dar pie a una escapada más que recomendable a la capital del Bages. Te aseguro, que si las sigues, no vas a poder evitar que Manresa te fascine tanto como a mí.  Leer artículo completo ➜

Ideas para una escapada a Tierras de Granadilla en Cáceres

Abrazadas por Las Hurdes, Sierra de Gata y el valle del Ambroz, se mecen sobre una llanura salpicada de dehesas y agua las conocidas como Tierras de Granadilla. Una comarca histórica en el norte de Cáceres y vertebrada por la legendaria Vía de la Plata, donde yacen al sol ínclitas ruinas romanas. Por aquí todavía se deja ver el escudo jaquelado de los Duques de Alba en casonas y castillos y su cielo cuenta con ilustres huéspedes, como son las miles de grullas que aparecen con los primeros vientos fríos que vaticinan el invierno. Un destino especial para marcarse una ruta donde el paisaje, la Historia y, por supuesto, la gastronomía, tienen mucho que contar a los visitantes que desean ver “esa otra Cáceres” de la que no se oye tanto hablar.

Calle Mayor de Granadilla (Qué ver en Tierras de Granadilla, Cáceres)

Existen razones suficientes para incluir a esta extensa comarca en un itinerario por lo mejor de Cáceres. Y es que hay mucho que ver en Tierras de Granadilla. Desde la ciudad romana de Cáparra a lo que esconden las aguas del embalse de Gabriel y Galán, pasando por uno de los pueblos medievales (y deshabitados) más admirables y especiales de Extremadura como es Granadilla, lugar que da nombre a toda la zona y que se resiste a desaparecer. A continuación te animo a leer un resumen convertido en una batería de propuestas y buenas ideas para disfrutar de una buena escapada en Tierras de GranadillaLeer artículo completo ➜

Coria, la ciudad monumental que se asoma al Valle del Alagón

Un viejo puente de piedra en Coria espera sin éxito las bajada de las aguas del río Alagón, cuyo cauce varió su curso hace unos cuantos siglos para deslizarse varios cientos de metros más allá en su largo camino en busca del Tajo. Sobre un cerro frondoso observa la escena con cierto vértigo la orgullosa catedral que luce una fachada plateresca y un campanario de piel churrigueresca donde permanece custodiada una de las reliquias más importantes de la cristiandad como es el sagrado mantel de la Última Cena. Pero Coria, aún abrazada a su muralla de origen romano, esconde un trazado irregular y monumental en el que abundan las señales de su rico pasado. La Caurium de la provincia lusitana fue sumando a causa múltiples elementos árabes y cristiano-medievales bien asentados en esta la insigne sede episcopal cuyo brazo político y militar tuvo a la Casa de Alba como protagonista. De ahí que hoy día sea una de las ciudades más interesantes para formar parte de una escapada cultural por la provincia de Cáceres y decantarse por el prolífico Valle del Alagón.

Coria (Cáceres). De fondo la catedral.

Tras tener la suerte de poder saborear lo mejor de la ciudad cacereña durante una jornada otoñal, me gustaría recomendar qué ver y hacer en Coria a través de diversos consejos prácticos para descubrir lo mejor de este noble emplazamiento amurallado y, de ese modo sacarle todo el partido a un conjunto histórico de gran calado en Extremadura.  Leer artículo completo ➜

La Tossa de Montbui, la colina de los tesoros medievales de l’Anoia

A uno 627 metros de altura sobre el nivel del mar se yergue una colina redonda y frondosa que vigila la vasta cuenca del Ódena. Las vistas son magistrales, incluso en los días claros permiten contemplar la silueta aún a distancia del mítico Pedraforca. Las piedras de un viejo castillo, con su magistral torre sometida por los rigores de los tiempos, recuerdan su glorioso pasado medieval. Sin duda este refugio en la cordillera de MirallesQueralt dentro del municipio de Santa Margarida de Montbui, a un paso de Igualada, explica muchas de las historias y leyendas de los castillos y atalayas de frontera que en la comarca de l’Anoia formaron una férrea red cuya intención no era otra que separar el mundo cristiano y el musulmán, la Marca Hispánica y Al-Andalus. De ahí que ésta sea tierra de castillos. Y en la Tossa precisamente sobrevive el espíritu de una época tan convulsa como apasionante.

Castillo de La Tossa de Montbui (Anoia, Barcelona)

Le acompaña al castillo de La Tossa de Montbui uno de los primeros ejemplos de románico en la península ibérica como es la iglesia Santa María. Juntos componen un excelente dueto medieval a tan sólo una hora de la ciudad de Barcelona. Y además se esconden bajo un paraguas de viento y el conocimiento de unos pocos que saben que en este lugar se halla la colina de los tesoros medievales de l’Anoia.  Leer artículo completo ➜

El mundo mágico entre los riscos de Tavertet

Para llegar a Tavertet se precisa de una sucesión interminable de curvas y bastante paciencia. ¡Pero merece tanto la pena! Alcanzar este mundo mágico de bosques, riscos desnudados por la erosión dotados con el don de la verticalidad y un encantador pueblo de piedra cuyas calles rectilíneas se asoman en el acantilado debe conllevar, al menos, ese esfuerzo. Es el límite de la comarca barcelonesa de Osona con los volcanes de La Garrotxa, el súmmum de los paisajes de la Cataluña de interior, tan cerca y tan lejos a la vez. El valle de Sau y Collsacabra, que también esconde enclaves magistrales como Rupit i Pruit, tiene en Tavertet y su entorno escarpado un lugar donde poder evadirse y percibir con los cinco sentidos el latido de la naturaleza más pura en una tierra de arboledas, montañas, masías solitarias y agua, mucha agua.

Sele en Tavertet (Comarca de Osona, Barcelona)

Los riscos de Tavertet dejan, además de una sucesión incesante de paisajes soberbios, la sensación de que aún nos quedan lugares, más cerca de lo que pensamos, en los que la magia, el encantamiento que leíamos de niños en los cuentos, todavía existe.  Leer artículo completo ➜

Un paseo por la comarca del Bages, el corazón de la Cataluña central

La provincia de Barcelona es rica en patrimonio, tradición y paisajes. Dentro de la misma, cabe destacar que una de las comarcas con mayor solera e Historia es la del Bages. El corazón de la denominada Cataluña Central, atesora un venerado santuario religioso como es Montserrat, quizás lo más conocido de la misma, pero además desliza en su territorio una suculenta colección de pueblos encantadores, castillos de leyenda, monasterios románicos, un geoparque protegido y un auténtico mar de viñedos salpicados de antiquísimas masías y barracas de piedra. El Bages tiene que ver con un viaje en el tiempo, con esas historias contadas por los peregrinos e incluso alguna que otra de fantasmas. De buenos vinos y bodegas donde brindar, sabores en la cocina con terroir y esas viviendas del siglo XII que aprovechaban por entonces la difícil orografía de los riscos.

El Puig de la Balma (Mura, comarca del Bages, Barcelona)

Un paseo por la comarca del Bages trae un itinerario repleto de atractivos, de maravillas al descubierto. Y es que la realidad demuestra que aquí hay mucho que ver y con lo que entretenerse. Todo, además, buena parte de los sitios más interesantes queda apenas a una hora de la ciudad de Barcelona, lo que da para indagar en una buena ruta y desear el pronto regreso apenas un segundo después de decir adéuLeer artículo completo ➜

Maravillas del extrarradio de Madrid (Tesoros de barrio)

Muchas veces tendemos a creer que las ciudades que visitamos son sólo su centro histórico, pero la mayoría se sorprendería de los tesoros que guardan para sí los barrios periféricos. Un ejemplo es Madrid, donde existe la sensación de que alrededor del kilómetro cero está prácticamente todo lo que merece la pena ir a ver. Pero, ¿qué sucede con los barrios dentro del área metropolitana? De los distritos como Carabanchel, Hortaleza, Ciudad Lineal, Vallecas, Barajas, Canillejas o Vicálvaro sólo parece importar su mera función residencial, pero no sería justo obviar que en ellos existe también un patrimonio histórico, artístico o cultural digno de visitar. Grandes y pequeñas maravillas del extrarradio de Madrid que, salvo escasas excepciones, no aparecen en las guías o recomendaciones que se le dan a los viajeros o a los propios ciudadanos quienes, quizás por no estar dentro de la almendra central, no les otorguen la importancia que requieren. Y es que la capital no sólo tiene que ver con Gran Vía, Preciados, Sol, el eje Prado-Recoletos, Salamanca, Castellana o el barrio de las letras. Hay vida, y mucha historia, más allá de la M-30. A veces tan a la vista que pasamos por ellos sin advertir que tenemos en nuestros barrios auténticas joyas que no hay que dejar de valorar.

Plaza Mayor de Barajas (Madrid)

Durante unos días he sido un paseante más por Madrid, pero centrando la búsqueda en esos barrios que no quedan cerca del centro, ni viven del turismo. Lugares dentro del área metropolitana que no se ven iluminados por los focos y el trasiego de la Gran Vía pero que por sí solos forman parte de una admirable colección de maravillas de extrarradio. Como una plaza mayor con cuatro siglos de Historia que no se trata de la que todos conocemos, un solitario castillo medieval, un campanario mudéjar del siglo XIII, un parque de insólitas características, un camposanto único en su especie o incluso una iglesia ortodoxa de cúpulas doradas que uno esperaría encontrar en una calle de Moscú. Son muchas, más de las que podríais imaginar. Y os están esperando. ¿Me acompañáis a conocerlas?  Leer artículo completo ➜

Lugares increíbles que ver en una ruta por la península de Snaefellsnes (Islandia)

Dicen que Snaefellsnes es la representación de todo lo mejor de Islandia en una sola península. Apenas a un par de horas de la ciudad de Reykjavík, esta larga lengua de tierra de extraña pronunciación que se sumerge en el oeste del país mirando a la cara a Groenlandia, cuenta con un gran volcán taponado por su propio glaciar, cascadas entre columnas de basalto, playas en las que se zambullen las focas, un escenario alucinante de Juego de Tronos convertido en una de las mejores postales de Islandia, extensos campos de lava, acantilados imposibles e islas rocosas para encontrarse con frailecillos y todo tipo de aves marinas, así como ballenas. Y, por supuesto, aldeas con entrañables casitas de madera en las que aún huelle a tiburón podrido, considerado un manjar desde la época vikinga (aunque para muchos sea como masticar carne con lejía). También, por su ubicación, es un destino excelente para disfrutar de las auroras boreales, que refulgen de manera especial durante el invierno entre estruendosos paisajes.

Snaefellsnes (Islandia)

De Snaefellsnes partió Erik el Rojo hace más de mil años en busca de tierras lejanas. Y en su glaciar Julio Verne situó la puerta a ese otro mundo que nos mostró en el “Viaje al centro de la Tierra”. Hoy día es posible bordear esta península tan prolífica para disfrutar, en uno o dos días, de los lugares más increíbles que ver en Snaefellsnes y darse cuenta de que no todo en Islandia es la Ring Road. ¡Menuda colección de maravillas!  Leer artículo completo ➜

Las cascadas más increíbles de Islandia

Islandia es un sobresaliente en paisajes naturales. A ello le ayuda, además de contar con rostros desfigurados de fieros volcanes (y sus efectos) o el hielo blanco-azulado de los glaciares, atesorar algunas de las cascadas más hermosas e impresionantes tanto de Europa como de todo el mundo. La colección de cataratas, muchas de las cuales proceden del continuado deshielo glacial, es tal, que se ha convertido para muchos viajeros y viajeras en uno de los grandes objetivos a marcarse a la hora de viajar a Islandia. Y es que perseguir estos saltos de agua en parajes escarpados puede ser toda una obsesión para los amantes de la naturaleza salvaje propia de latitudes septentrionales como en las que se sitúa el territorio islandés así como de la fotografía. El resultado nunca deja de ser sorprendente.

Dynjandi es una de las cascadas más bonitas e imprescindibles de Islandia

Tras llevar a cabo varios viajes en coche por el país nórdico, ya sea haciendo la ruta circular al completo, centrándome en el sur, en la cara norte de la gran isla o en el oeste en busca de frailecillos, tengo mi selección particular de las cascadas más espectaculares de Islandia, la cual me gustaría compartir con quienes gusten de coleccionar semejantes maravillas naturales y tengan pensado visitar, más tarde o más temprano, la tierra de hielo y fuego.  Leer artículo completo ➜

Lo que me contaron las momias de Quinto

Hay momias que hablan. Cuerpos sin vida de gesto incorrupto que, tras permanecer en la oscuridad y el olvido durante siglos, son capaces de contarnos, aunque sin voz, muchos detalles sobre cómo fue su existencia, cuáles eran sus hábitos y, sobre todo, sus expectativas y creencias ante los caprichos de la muerte. Ésta fue una de las enseñanzas que recibí en un pequeño pueblo zaragozano llamado Quinto, el cual puede presumir de contar con el primer museo de momias de toda España en una vieja iglesia mudéjar semiderruida por los avatares de la Guerra Civil donde todavía los agujeros de bala decoran las paredes. Sería en el antiguo templo de la Asunción, más conocido por los lugareños como “el piquete”, donde unas obras sacaron a la luz un buen número de enterramientos entre los cuales se descubrió de manera fortuita, junto a cientos de lápidas carcomidas y huesos esparcidos, en torno a una quincena de cuerpos momificados de manera natural. Personas que vivieron entre los siglos XVIII y XIX que conservan no sólo su piel, su pelo o la vestimenta con la que fueron a la tumba, sino ese último gesto congelado en su rostro y parte de los secretos que guardaron con ellos en el fúnebre subsuelo.

Museo de las momias de Quinto (Zaragoza)

El museo de las momias de Quinto representa todo un viaje, apenas a media hora de Zaragoza, a un instante exacto y esencial en la vida como es su propio desenlace. Tras los muros ajados por la metralla, el intercambio de balas y los morterazos, la Historia continúa respirando a través de quienes, como testigos de un tiempo lejano, han regresado a la luz desde las sombras para contarnos muchas cosas. ¿Os atrevéis a escucharlos?  Leer artículo completo ➜