Crónicas de un viaje a Indonesia 8: La esencia de Bali IV

14 de julio: EL AZAR QUE SE OCULTA TRAS LAS LLAMAS

La sal de los viajes suele tener que ver en muchas ocasiones con esos momentos que no tenemos planificados de antemano, que acaecen por sorpresa para bien de todos y que, quizás por su condicición de inesperados, son capaces de convertir los errores en aciertos. Un claro ejemplo de todo esto es algo que nos sucedió la mañana del miércoles 14 de junio de este año, cuando nos perdimos por seguir un sendero embarrado de un arrozal que ni sabíamos dónde llevaba y terminamos llegando, de forma totalmente casual, a la celebración de un rito sagrado que se estaba oficiando en un pequeño pueblo a pocos kilómetros de Ubud. Casualidades de vida…y muerte, porque aquel maremágnum de gente, de música de tambores y oraciones al viento se debía a la celebración de un ritual de cremación en la que varios cuerpos depositados en sus respectivos sarcófagos con formas de animales mitológicos estaban preparados para ser convertidos en cenizas. Si no hubiésemos tomado el camino equivocado muy probablemente no hubiésemos asistido a esta ceremonia funeraria en la que no hubo ni lágrimas ni tristeza pero sí mucho colorido propocionado por quienes asumían con suma naturalidad que la muerte es tan sólo parte de un camino hacia la libertad en la que el fuego se convierte en un testigo necesario.

Siempre he reiterado que la improvisacion y dejarnos llevar por los momentos es un ingrediente esencial para vivir un buen número de instantes únicos, que llenan nuestra historia de experiencias en las que el único culpable es el azar. O quizás el destino. Leer artículo completo ➜