El barco que nunca llegó a Isla Magdalena

Fue durante este viaje, en mis primeros días en Chile. Me encontraba en Punta Arenas, la ciudad más importante de la Región de Magallanes, dispuesto a navegar por el Estrecho del mismo nombre para llegar a Isla Magdalena, un área únicamente poblada por pingüinos magallánicos. Era una excursión de una tarde que parecía se iba a orientar por cauces normales, pero el destino quiso gastarnos una broma y jugar con nosotros en un barco pesquero que, aunque parezca mentira, nunca llegó a atracar en el islote. Os presento la divertida y mareante historia de El barco que nunca llegó a Isla Magdalena. Un vídeo que resume un conglomerado de circunstancias disparatadas, el movimiento alocado de las olas, las chisposas ocurrencias de la tripulación y las divergencias de un pasaje que aseguro nunca olvidará esta experiencia.

Si no visualizas el vídeo directamente haz clic aquí para verlo en Vimeo

Este es un claro ejemplo de que en los viajes no todo sale a pedir de boca, que a veces dependemos de factores que se nos escapan, pero que aún así es siempre posible dibujar una sonrisa y tomarnos las cosas con buen humor.

Leer artículo completo ➜

Bailando con las ballenas en el Estrecho de Magallanes

Cuando se escucha por primera vez el soplo de una ballena puede parecer un sonido tosco y rugoso fuera del mar, o quizás, la más hermosa y genuina de las melodías que uno puede alcanzar a apreciar en su vida. Y si son tres, cuatro o incluso seis soplos los que se producen en un mismo instante, rompiendo la quietud de un agua mecida por islas tan vírgenes como inhóspitas, nace una canción irrepetible, tan llena de fuerza que jamás se retirará del todo de tu mente. Subirme al buque inglés M/N Forrest y navegar durante tres días por las corrientes más inaccesibles y solitarias del estrecho de Magallanes me regaló la experiencia de observar, e incluso participar, en el baile de las ballenas jorobadas que se aposentan en estas aguas en busca del alimento que les de la vida. Seguir sus pasos en popa o en proba, a babor o a estribor, o incluso en una pequeña zodiak, me permitió descubrir ese milagro de la naturaleza que se remonta a millones de años.

Aleta caudal de una ballena jorobada

La Expedición Fitz Roy, que nace en las aguas chilenas del Estrecho de Magallanes, suma la labor de investigación de quienes protegen el recién nombrado Parque Marino Francisco Coloane y, a su vez, ofrecen una experiencia única a un grupo reducido de pasajeros que se convierten, sin saberlo, en otro granito de arena que ayuda a que las ballenas sigan mostrando sus aletas y sus soplos en un rincón del que hace veinte años se les presumía haber desaparecido. Leer artículo completo ➜

El curioso caso de los Pingüinos Rey de Bahía Inútil

Muy poca gente conoce, incluso en las regiones más australes de Sudamérica, que existe en la región de Tierra del fuego chilena una pequeña colonia de Pingüinos Rey, la cual parece haberse lejos de la Antártida y de las islas subantárticas donde es más lógico que se encuentren. En una playa absolutamente virgen muy cerca de Onaisín, bañada por las aguas del Estrecho de Magallanes que indagan en una Bahía curiosamente llamada Inútil, aparecieron repentinamente hace tres años varios miembros de esta llamativa especie de pecho amarillento-anaranjado. Y no sólo de visita, como si se han constatado casos de desplazamientos de cientos de kilómetros en busca de buenas aguas donde alimentarse, sino que, en efecto, han nidificado de forma estable y han tenido crías. Durante el viaje conocí gente que me habló por encima de la existencia en la zona de pingüinos «no magallánicos», que son los propios de esta parte del mundo (y que ya había tenido la oportunidad de ver en Patagonia Atlántica), pero la cosa se quedó ahí. Cuando llegué a mi primer destino en Chile, la ciudad de Punta Arenas, al sur del sur de todo, me informé más de este asunto y me di cuenta que era posible observar a estos simpáticos pingüinos sin necesidad de llegar al Continente blanco. Un ferry a Porvenir y un buen tramo de carretera de grava que bordeó la mencionada Bahía Inútil, en compañía de otros apasionados por ver Naturaleza salvaje, nos acercó a lo que no parecía posible.

Pingüinos Rey en Tierra del Fuego
Imagen de los Pingüinos Rey que pudimos ver en Tierra del Fuego

Fue una experiencia increíble, única para todo el que ama ver animales en libertad, sentarse frente a un grupo de Pingüinos Rey y simplemente mirar lo que hacían. Algo que, bajo ningún concepto, tenía previsto antes de viajar a Chile. Pero esta es una tierra llena de sorpresas que llevan al viajero a tener los ojos siempre abiertos. Leer artículo completo ➜