Crónicas de Tierra Santa (5): Qumrán y Jericó

9 de diciembre: PALESTINA DE IMPROVISO

¡El primer autobús a Jerusalén sale a las ocho y media! exclamé a Rebeca después de mirar en el tablón de recepción los horarios de los buses Egged a la capital de Israel. En la información que me descargué en internet venía claramente que era a las ocho. Que son sólo treinta minutos de nada, pero suponía que no podíamos enlazar el siguiente autobús que se dirigía desde Jerusalén a la ciudad palestina de Hebrón, lo que suponía que como pronto llegaríamos a nuestro destino a las dos menos cuarto de la tarde. Contando que anochece pasadas las cuatro se nos reducía considerablemente el tiempo a pasar allí. Y particularmente Hebrón era un lugar en el que había volcado bastante interés. Era una gran oportunidad de observar en primera persona la crudeza del conflicto palestino-israelí.

Nos subimos al autobús sin saber que hacer. Si ir a Hebrón previo paso por la Estación Central de Jerusalén (con un paréntesis de dos horas) con tan poco tiempo o si dejarlo para otro día y volver sin más a Jerusalén, donde podíamos complementar nuestra visita a otros sitios a los que no habíamos ido ni el domingo ni el lunes. Realmente ninguna de las opciones me gustaba, sobre todo la primera, pero es que no habíamos pensado otra alternativa.Cuando ya llevábamos un rato bordeando el Mar Muerto le sugerí a Rebeca que hiciéramos algo improvisado… Leer artículo completo ➜