Ruta con kayak entre icebergs en Groenlandia

Dicen los inuits que «uno no debe subirse a un kayak sin más sino ponérselo, lograr que la embarcación forme parte de tu propio cuerpo». De hecho su significado viene a ser algo así como «hombre-barca», un encaje perfecto a algo que va más allá de un mero objeto o medio de transporte. En eso precisamente se convertían sus inventores cuando miles de años atrás cruzaron el Estrecho de Bering o arribaron a las costas de Groenlandia para cazar focas, narvales o caribúes, tradición que se mantiene en los pueblos esquimales que habitan las regiones del Ártico en América. El uso del kayak se extendió, por supuesto, a una modalidad más deportiva y de ocio, y hoy día son muchos los aficionados a darle a la pala en todo el mundo y sentirse en plena comunión con el medio acuático. En mi caso, tuve la suerte de estrenarme con el kayak nada menos que en Groenlandia, al abrigo de una bahía inundada de icebergs y acompañado por las focas que asomaban su cabeza de manera fugaz para curiosear.

Sele y Álvaro haciendo kayak en Groenlandia (Bahía de los icebergs de Tasiusaq)

Practicar kayak en Groenlandia y hacer ruta entre los icebergs que flotaban en Tasiusaq fue una de las mejores experiencias que me llevé de aquel viaje por tierras polares. Creo que fue en ese preciso instante en el que me di cuenta de que no habría nunca marcha atrás. Ni con el kayak ni con Groenlandia. Aquel había sido un flechazo para toda la vida.  Leer artículo completo ➜