Crónica de un viaje a Camboya y Singapur: Capítulo octavo (Delfines del Mekong y Koh Trong)

29 de marzo: LOS ÚLTIMOS DELFINES DEL MEKONG

Unos dicen que sólo quedan ochenta y cinco mientras que otros estiman que ya se ha llegado a la setentena. Son datos nada alentadores que corroboran una triste evidencia, que los Delfines de Irrawaddy que habitan el Río Mekong se encuentran en las mismas puertas de la extinción. Estos cetáceos están al filo de una desaparición prácticamente segura, de una cuenta atrás sin remedio. Un tramo de río de 190 kilómetros entre Camboya y Laos representa el último hogar para los malogrados delfines que antaño se llegaron a contar por miles. Poder verlos en su hábitat natural es cada vez más complicado. Pero muy cerca de la ciudad de Kratie, en la localidad de Kampi, la probabilidad de estar muy cerca de ellos y ver cómo se asoman a la superficie es algo mayor. Uno de mis objetivos objetivos cuando llegué a Kratie tenía que ver con ellos. Quería surcar las aguas del Mekong, disfrutar de un pedacito de este gran río que nace en Himalaya, y si la suerte me acompañaba, poder ver aunque fuera la sombra de unas aletas que ya han empezado a despedirse.

Pero Kratie y el Mekong son mucho más que sus delfines. Representan, en relidad, una forma de vida muy particular que se nutre de estas aguas. Son las chozas de los pescadores, los niños jugando en la orilla, las canoas cortando el horizonte y la brisa dirigiendo el vuelo de los cormoranes.

El Río Mekong es otro mundo dentro de Asia. Y Camboya, por fortuna, me ayudó a indagar en algunas de sus particularidades. Kratie fue una fecha clave en el viaje, por los delfines y muchas cosas más… Leer artículo completo ➜