Crónicas de un viaje a Sri Lanka (6): En tren por las Tierras Altas

Atravesar la región de las Tierras altas de Sri Lanka en trenes de juguete, deteniéndonos en pequeñas estaciones del Siglo XIX con maquinaria original, y disfrutando de unas panorámicas excelentes de las montañas se convirtió en una de las experiencias más fascinantes del viaje. Allá donde la niebla se funde por los campos de té, las nubes bajan al suelo y los niños que acuden al colegio atravesando caminos de barro saludan con pasión a los viajeros, no existe más universo que el que se sostiene tembloroso sobre raíles de vía estrecha. Cuando las distancias se miden en horas, los otros pasajeros se convierten en tu familia y las ventanas por las que miras te regalan el Paraíso, no importa lo demás en absoluto. La mejor decisión posible para conocer y palpar de lleno el espíritu de Sri Lanka fue subirnos al tren y formar parte de un auténtico museo viviente del ferrocarril que dieron a luz los colonos británicos en 1864 cuando comenzó a funcionar el primero de todos ellos. Desde entonces poco o nada ha cambiado y esa cultura ferroviaria decimonónica sigue desafiando a las alturas en los adentros del País de las montañas.

Viajajamos en tren desde Kandy hasta Ella parando en Nuwara Eliya. Pero hoy no toca hablaros de estos inolvidables destinos. Deseo mostraros cómo fue nuestra aventura en el interior de un vagón recorriendo las Tierras Altas. Los nostálgicos de los trenes antiguos y los viajeros de siempre que prefieren ir con los pies en el suelo tienen su asiento asegurado. Comienza el viaje, dáos prisa… viajeros al tren! Leer artículo completo ➜