Crónicas de un viaje a Indonesia 1: Llegada y Yogyakarta

2 de Julio: PISTOLETAZO DE SALIDA A UN GRAN VIAJE

Tres, dos, uno…cero!! Se terminó una cuenta atrás que había arrancado el mes de marzo cuando compramos los billetes de avión destino Indonesia. Cualquier mínimo tema laboral dejaba de tener sentido para mi. Al menos, hasta que pasaran 24 días muy pero que muy lejos de cualquier atisbo de normalidad y rutina. El padre de Rebeca pasaba por casa para acercarnos al aeropuerto. A partir de ese mismo instante sólo teníamos un baluarte que defender hasta morir, la mochila. Desde que jurara lealtad a la misma que me llevé a los campamentos con catorce y quince años, nunca nos hemos separado. Parafraseando a Mel Gibson en Braveheart “Podrán quitarnos la vida, pero jamás nos quitarán…LA MOCHILA !!!!!”. Bueno, en la película no se dice eso exactamente, pero viene al pelo.

El viaje de Madrid a Jakarta prometía ser largo. Para ir casi de una punta a otra del mundo teníamos previsto lo siguiente: Ir a Londres y hacer noche ese viernes. El sábado a la hora de comer tomar un avión de Emirates a Dubai, hacer escala de cuatro horas en su aeropuerto y marchar definitivamente a la capital de Indonesia a la que llegaríamos el domingo a eso de las cuatro de la tarde (hora local). Muchas horas subidos a un avión, muchos miles de kilómetros bajo nuestros pies, y un objetivo muy claro…INDONESIA. Hacia allá íbamos con ilusión y fervor, e incluso con cierto enloquecimiento. Ya se había dado el pistoletazo de salida, y la meta era aún lejana. Leer artículo completo ➜

Planes, preparativos y expectativas del viaje a Indonesia

* Fecha de inicio del viaje: 2 de julio de 2010
* Fecha de fin del viaje: 25 de julio de 2010
Viajeros:  Rebeca y Sele
* Destino: Indonesia (Java, Borneo, Bali, Flores y Komodo); 2 días en Londres entre ida y vuelta.
* Medios de transporte a utilizar: Avión, autobús, rickshaw, automóvil, bemo, tren, klotok y lancha

Ya está aquí, ya llegó…el GRAN VIAJE DEL VERANO DE 2010. Nuevamente nos echamos la mochila a la espalda, le damos brillo a las cámaras, sacamos el inglés del baúl de los recuerdos y volvemos a retomar el camino del viajero. Nuestro nuevo reto se llama Indonesia, por el cual con toda la ilusión del mundo transitaremos durante las próximas tres semanas. Fueron muchas las opciones barajadas para ser “el destino del verano”, pero la idea de visitar el Archipiélago de las dieciocho mil islas, fue la que comenzó a latir primero.

Por muchas razones Indonesia me llama poderosamente la atención: Es uno de los países con mayor biodiversidad del Planeta, poseedor de un buen número de especies endémicas, de extensos bosques, arrecifes de coral y volcanes por doquier. Es una mezcla de culturas y religiones como fruto de su agitada Historia. Islamismo, Hinduísmo, Cristianismo y tradiciones puramente animistas a las que se aferran las múltiples etnias que viven en el país. Esto lo podemos trasladar, por tanto, al Arte y la Arquitectura, ya que en Indonesia se encuentran Templos y Conjuntos Monumentales sobresalientes y Patrimonio de la Humanidad. Sus precios son de los más bajos del Sudeste Asiático y, por tanto, del mundo. El clima es muy benévolo en estas fechas, ya que Indonesia se salva de los clásicos monzones veraniegos que aguan otros países más septentrionales. Y… qué demonios, que el de Asia es un amor platónico. 

 Hoy se abren las puertas de otro sueño del que espero poder regresar con un sinfín de experiencias y, sobre todo, con una sonrisa de oreja a oreja. Pero no es momento de pensar en el regreso, es el momento de enfundarse la mochila, tener bien amarrado el pasaporte y empezar a caminar. Leer artículo completo ➜