Un paseo por Nimes, la ciudad más romana de Francia

No sería en absoluto arriesgado asegurar que Nimes se trata de la ciudad más romana de Francia (seguida muy cerca de Arlés, eso sí). Mucha culpa tiene para ello que la antiguamente conocida como Nemausus mantenga tanto el anfiteatro como el templo en el mejor estado de conservación posible, así como numerosos restos con más de 2000 años de antigüedad. Pero Nimes va mucho más allá de su pasado romano, en realidad. La ciudad occitana dibuja en un entramado urbano pequeño, coqueto y manejable, la metáfora perfecta de la buena vida y costumbres de la cultura mediterránea. Entre recios e imponentes monumentos teje una red de callejuelas estrechas que se desahogan en gruesos bulevares y frondosos jardines garantes de un cada vez más valioso anonimato ciudadano. Aquí gusta el terraceo, ir de tapas y se vive con fervor la afición por la tauromaquia. Lo mismo da incluso Picasso que José Tomás. Se escucha hablar el castellano en calles y cafés con cierta soltura y el sonido de las guitarras viaja por los balcones en las largas noches de feria. Porque, en efecto, a esta ciudad le va la marcha.

Maison Carrée, uno de los lugares imprescindibles que ver en Nimes (Francia)

Puente de Occitania con una Provenza que le queda muy próxima, se condimenta con un poquito de Roma, otro poco de España, una buena pizca de Francia y mucho de la cultura del Mediterráneo. El resultado, un plato delicioso e ideal para saborear en una y mil escapadas al sudeste francés. El resto de los ingredientes vienen en forma de ideas a continuación, donde trataré de narrar como pueda, tras dos viajes diferentes a esta ciudad, diez lugares que ver en Nimes y que para mí son indiscutibles. Lo mejor para aprovechar un viaje a esa ciudad que tiene por escudo un cocodrilo encadenado a una palmera y que unta brandada de bacalao para el aperitivo.  Leer artículo completo ➜

Cannes, ciudad con sabor a cine en la Costa Azul

Tener una segunda residencia en Cannes fue durante los años veinte una moda entre los más pudientes de Francia y Reino Unido. El clima, la luz y la belleza del litoral que circunda la privilegiada Riviera francesa resultaban ideales para escapar de los fríos y lluviosos inviernos del norte de Europa. Surgieron villas palaciegas, hoteles de lujo y un paseo mítico: La Croisette. Aunque a muchos les suene Cannes solo por su Festival Internacional de Cine, la ciudad más elitista de la Costa Azul lleva décadas como símbolo de glamour y distinción.

Cannes (Costa Azul, Francia)

Cannes ha crecido mucho desde entonces, pero ha sabido mantener su esencia en las calles de Le Suquet, donde una vez hubo un humilde barrio de pescadores. Pasear por esta ciudad es conocer los entresijos de este icono de la Francia del sol, la playa y el placer de disfrutar de la vidaLeer artículo completo ➜

Mónaco, la ciudad-estado del Mediterráneo (breve guía de viaje)

Hay que reconocerle a Grace Kelly haber convertido a Mónaco en un suspiro eterno de glamour y coquetería. Los millonarios y cortesanos acuden encantados de conocerse para lucir sus últimos modelos deportivos y presumir de la eslora de los barcos de su propiedad amarrados en el puerto. La dinastía principesca más longeva de Europa y todo el mundo, la familia Grimaldi, es uno de los ingredientes que condimentan esta ciudad-estado vista por el común como un circuito urbano de Fórmula 1 donde entre curvas y chicanes tintinean zapatos de tacón y se abren las puertas de los descapotables frente al casino de Montecarlo.

Mónaco (Costa Azul)

Pero Mónaco es mucho más que el papel cuché de las revistas del corazón y cuenta con numerosos atractivos para escaparse a conocerlo. Así que, ¿y  si nos damos juntos un paseo de punta a punta y comprobamos lo mucho que se puede ver en Mónaco en una excursión de un día? Mientras nadie diga lo contrario, sigue siendo gratis hacerlo…  Leer artículo completo ➜

Guía práctica de un viaje en coche a la Provenza/Costa Azul

Banner del viaje a la Costa AzulFrancia es una caja de sorpresas que no posee fondo. No importa cuántos viajes haya podido hacer al país vecino que es cada vez mayor mi ansia por seguir conociendo sus rincones. Para este verano me decanté por una ruta en coche desde España a la Provenza, concretamente a la Costa Azul, y degustar así las mismas luces, cielos y olas que trataron de recrear numerosos artistas en los dos últimos siglos. La luminosidad que atrajo a Van Gogh, Chagall, Picasso, Renoir o Cezánne es la protagonista de la misma paleta con la que se elabora y disfruta un viaje provenzal en el cual también juegan los aromas. Es la lavanda, las mimosas y flores frescas las que expiran hacia el Mar Mediterráneo y visten los perfumes nacidos en la Riviera francesa que seducen a todo el mundo. Y así se dibujan en el mapa Cannes, Niza, Grasse, Antibes, Menton, Saint-Paul-de-Vence o la glamurosa Montecarlo que atrapó para siempre a Grace Kelly, la más hermosa de las musas que pudo dirigir en su vida el gran Alfred Hitchcock . Por medio, con carretera y manta elaborando un discurso medianamente improvisado, aparecieron Nimes, Arlés, la escondida Gourdon o la mágica Éze retando al vértigo desde su castillo de cuento de hadas.

Eze (Costa Azul)

Viajar a la Costa Azul en coche, la suculenta y siempre apetecible Côte d´Azur, conlleva elogiar al verano, el buen cine  y las rutas de volante y ventanilla, esos roadtrip con los que indagar más aún en la piel fina, suave y perfumada de una de las zonas más apetecibles de Francia. A continuación os detallo la hoja de ruta, los lugares a visitar más recomendables y algunos consejos en la que espero pueda ser una práctica guía de un viaje a la Provenza/Costa Azul. Leer artículo completo ➜