Los placeres de viajar a Noruega en invierno

Siempre he pensado que Noruega es un destino que merece la pena todo el año. Y, aunque la cantidad de horas de luz hacen tremendamente atractivos a la primavera y el verano, debo reconocer que me apasiona sobremanera viajar a Noruega en invierno. Porque cuando permanece cubierta con un grueso manto de nieve da la sensación de que los paisajes, los tejados y los instantes se tornan en pura magia. Quizás se pueda explicar por esas reconstituyentes chimeneas en una idílica cabaña de madera o porque cuanto más arriba nos desplacemos surge en los cielos el suave caminar de las auroras boreales.

Caminando por la nieve. Un clásico de viajar a Noruega en invierno

La presencia de las luces del norte, una travesía en trineo de perros en Laponia o la posibilidad de dormir en un hotel de hielo son algunos de los placeres que se vuelven posibles cuando realizas un viaje a Noruega en invierno. A continuación podéis ver algunas ideas para sacarle partido a uno de esos destinos del mundo en los que se puede disfrutar (y mucho) del frío.  Leer artículo completo ➜

Andorra desde una moto de nieve

Se me ocurren muchas maneras de disfrutar de un invierno en Andorra, pero ninguna mejor que la de hacer una ruta conduciendo una moto de nieve. En mitad de una montaña más blanca imposible desaté toda mi adrenalina jugando con la velocidad de aquella máquina que se deslizaba por una auténtica alfombra de nieve que no tenía final. Sin otra meta que la diversión, la de las motos de nieve en Andorra se ha convertido en una de las actividades favoritas de los viajeros que viven el pequeño país de los Pirineos de otra manera.

Motos de nieve en Andorra

¿Qué tal si os subís conmigo a dar un paseo en motonieve? Os garantizo que no nos vamos a caer pero que lo vamos a pasar realmente bien. Leer artículo completo ➜

10 ideas para disfrutar de Andorra en invierno sin saber esquiar

El turismo de nieve no tiene que estar reñido con saber o querer esquiar. Andorra, el pequeño país de los Pirineos, es bien conocido por ser uno de los lugares más apropiados para practicar esquí, snowboarding y todo tipo de deportes de invierno. Estaciones no le faltan, está claro. Pero aún así es uno de los destinos de invierno que más he disfrutado en mi vida sin necesidad de lanzarme por una pista blanca, azul o negra. Porque pone a disposición de los viajeros sus paisajes de altas cumbres, pueblos de montaña que se conservan intactos, el románico más especial de los Pirineos, una comida fabulosa en bordas reconvertidas a restaurantes, numerosas actividades para los más aventureros y la posibilidad de relajarse en el mayor centro termolúdico de Europa.

Pas de la Casa en invierno (Andorra)

¿Se puede viajar a Andorra en invierno sin tener la menor idea de esquiar? En este artículo trataré de motivar una respuesta totalmente afirmativa con 10 propuestas para disfrutar de Andorra en esta época olvidándonos de los esquís. Leer artículo completo ➜

El instante viajero (III): La belleza del invierno

Alpes suizos en invierno

No voy a negar que pasaría los 365 días del año en manga corta y bañador, que necesito el Sol como el aire que respiro y que soy de las personas que cuentan los días que faltan para que llegue el verano siguiente. Pero a veces el invierno tiene escenas, parajes y momentos que me seducen enormemente. Como acurrucarme en el sillón tapado con la manta, ver llover desde el otro lado de la ventana o charlar hasta las tantas junto a la chimenea frotando las manos en busca del maná de un fuego embriagador. O mejor aún, buscar paisajes nevados desde una cabaña o el terco vaivén de un tren que atraviesa las montañas. Este es el motivo del instante viajero de hoy, un cuento en los Alpes suizos en pleno ascenso al Jungfrau (4099 metros) en un tren cremallera desde la localidad de Interlaken. Leer artículo completo ➜