El instante viajero (II): La joven que dibujaba Isfahán

Mujer dibujando en la Plaza del Imán de Isfahán (Irán)

Me encanta observar cuando alguien se pone a dibujar. Quizás porque no soy capaz de hacer algo que pase de dos garabatos mal enlazados o una línea recta con más curvas que una carretera de montaña. En muchas ocasiones he ido fijándome en artistas que se colocan estratégicamente frente a lugares hermosos con el objeto de retratarlos in situ, sin que sean necesarias fotografías sino la inspiración propia de lo que sus ojos les dicten. Mejor musa que esa no la hay en el mundo.

En la ciudad iraní de Isfahán me fijé en una chica joven que se había buscando un rinconcito discreto en la Plaza Naqsh-e Jahan (La Plaza del Imán) para dibujar la fachada principal de Mezquita del Shah y parte de los jardines de tan emblemmático lugar. Leer artículo completo ➜

Postal de equipo desde la Plaza del Imán de Isfahán

La última postal que pude publicar pertenecía a una de las cúpulas más destacadas de la Plaza de Naqsh-e Jahan de esa ciudad maravillosa llamada Isfahán. Para hoy me gustaría destacar una foto de equipo en dicha plaza, con la preciosa Mezquita del Shah al fondo. Y hablo de equipo porque tanto Isaac como yo estamos funcionando como tal durante este viaje. Aunque parece complicado encontrar personas con las que estar perfectamente compenetrados para viajar este es el caso en el que todas las condiciones se cumplen a la perfección. Da gusto estar compartiendo esta experiencia con un amigo como Isaac y haber logrado juntos distintos momentos en Irán que jamás olvidaremos. Imágenes congeladas en el tiempo solemos decir…

Isaac y yo en la Plaza del Imam de Isfahán

Ahora ya desde Shiraz, que hemos empezado a descubrir tras un largo viaje de noche en bus, volvemos a encontrar tesoros en cofres sin oro pero con enormes cantidades de realidad y pureza. Persépolis está cada vez más cerca y muy pronto tomaremos la máquina del tiempo para viajar hasta ella. Mientras tanto a través de esta foto de equipo con un fondo inconmensurable os mando un fuerte abrazo y os emplazo a próximas instantáneas.

Sele

PD: El amigo Isaac sigue colgando cosas en Chavetas. No os perdáis Persia: La aventura en ruta.

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Una postal furtiva desde un minarete de Isfahán

Cúpula de Isfahán

Encuentro en Isfahán una mezcla entre Samarkanda y Bukhara con una buena dosis de gente amable, tradicionalidad y poemas persas que hablan de mercaderes partiendo a tierras lejanas con relojes de arena en las alforjas. La Plaza de Naqsh-e Jahan es un buen compendio del arte y el saber estar persa en algo más de 500 metros de longitud. Los safávidas la convirtieron en lo que se llamó «la mitad del mundo» y, como tal, sólo podía contar con un preciosismo inigualable e incalculable. Un ejemplo de este prodigio es la Mezquita del Shah, que eleva el arte islámico hasta las más altas cotas. Con sus cuatro minaretes y la profusión de puertas y salones muestra la meticulosidad a la que el ser humano podía llegar con sus manos. Precisamente a uno de estos minaretes hemos logrado ascender hoy tras unas cuantas conversaciones con un amigo que conocimos en el zoco y el respectivo soborno a un guardia de seguridad de la que probablemente sea la mezquita más famosa de Irán. Leer artículo completo ➜