El instante viajero XVII: Una noche en Mashhad

Santuario de Imán Reza en Mashhad (Irán)

Mashhad alberga el Santuario de Imam Reza y su tumba. El que fuera el octavo imam o sucesor de Mahoma para la rama chiíta del Islam, murió envenenado precisamente en la ciudad persa allá por el siglo IX de nuestra Era. Y su culto se refleja en uno de los complejos religiosos más inmensos del mundo musulmán. De hecho el de Mashhad se trata de «La Meca» de Persia, un lugar al que los iraníes deben peregrinar al menos una vez en la vida puesto que está establecido como el monumento más sagrado del chiísimo en este país. Y eso en Irán, os lo aseguro, es decir mucho.

Nunca olvidaré aquella noche en el Santuario de Imam Reza en Mashhad, esa conjunción de fervor, lágrimas y oro en el que miles de personas rezaban a la vez. Y lloraban. Familias enteras buscaban aquel momento como si fuera el mejor de sus vidas, el definitivo. Los altavoces propagaban los versos del Corán, que se colaban en las rendijas, en las cúpulas persas y en cada uno de los azulejos que decoraban uno de los escenarios más bellos y, a su vez, más significativos de cuantos se pueden visitar en un viaje a Irán hoy día. También se colaban en los ojos vidriosos de los fieles, los verdaderos protagonistas de un rincón lleno de instantes emocionantes.  Leer artículo completo ➜

Fervor, lágrimas y oro en Mashhad

Hay ocasiones y, sobre todo, hay lugares en los que no habla tu cabeza sino tu corazón. Rincones en los que sólo hay paso al sentimiento y a que la emoción se exteriorice con un agrandar de pupilas, unos brazos erizados y un trago de saliva que irrumpe ese silencio de voz dormida. Son momentos en los que pronunciar palabra rompe la magia, en los que sólo conviene observar lo que uno tiene alrededor y tratar de asimilarlo. Algo así me sucedió en Mashhad, en el Santuario de Imam Reza, el lugar más sagrado del chiísimo en Irán que visitan millones de peregrinos y fieles cada año. Lo que se vive dentro del que está entre los complejos religiosos más grandes del mundo musulmán, superando el medio millón de metros cuadrados, no se comprende ni con prosa ni recargada verborrea. Son cosas que no se pueden explicar, que son tan emocionales e intangibles que sólo valdría estar ahí dentro para entenderlo. Da igual si el viajero es musulmán, cristiano, budista o ateo concienciado. En aquel lugar se respira un fervor que pone la piel de gallina, que es digno de ver y que en mi corta vida viajera ha marcado un antes y un después.

Santuario de Imam Reza en Mashhad (Irán)

La visita al Mausoleo del octavo imam en Mashhad nos llevó a mezclarnos entre ríos de multitud para estar junto a la tumba más sagrada de Persia y quedarnos sin palabras ante un espacio levantado con fervor, lágrimas y oro. Leer artículo completo ➜