Un viaje a través de los objetos II

El argentino Ernesto Sabato escribió una vez que vivir consistía en construir futuros recuerdos. En los viajes, al igual que en la vida, cada destino que conocemos, cada persona con la que hablamos y cada historia nueva que aprendemos, nos permite edificar momentos que jamás se irán de nuestra memoria. Pero por si acaso, porque no nos fiamos ni de nuestra propia mente, tratamos de apropiarnos de objetos que nos refresquen nuestras mejores experiencias. Es ahí donde nace la necesidad de traerse cosas de un viaje, para poder vivir de nuevo esos instantes y recordar dónde y cuándo fuimos nosotros mismos.

Objetos mexicanos

Hace algún tiempo hicimos en este blog el primer viaje a través de los objetos, con una selección de recuerdos que regresaron conmigo de distintos lugares del mundo. ¿Qué tal si hoy os muestro otros tantos que me siguen inspirando viajes y aventuras? Leer artículo completo ➜

Un viaje a través de los objetos

Siempre he pensado que los objetos tienen vida propia. Están cargados de la energía que dan las experiencias y tienden a estar coloreados con la pátina de los recuerdos, ese don que nos permite revivir escenas y sensaciones incluso con los ojos cerrados. Cuando viajo acostumbro a traerme alguna cosa que tenga significado para mí, que guarde relación con el contexto de un determinado lugar. De esa forma, si estoy en casa y lo acaricio con mis manos o huelo su aroma, puedo regresar de nuevo a donde procede a través de lo que representa por sí mismo. Es otra manera de viajar mucho tiempo después de deshacer el equipaje, la mejor máquina de teletransportación que conozco y creo conoceré. Porque los objetos no son seres inertes, ni mucho menos. Tienen la vida que tú les quieras dar en todo momento y la capacidad de trasladarte a lugares realmente lejanos en apenas décimas de segundo.

Buda y ajedrez

Os propongo hagamos juntos un viaje a través de los objetos, de algunas cosas (no necesariamente bellas) que traje de distintos países del mundo para invadir mi casa y mi vida de recuerdos felices.  Leer artículo completo ➜