Con los orangutanes de Sepilok en el Borneo de Malasia

En una época en la que los seres humanos alegando un falso progreso estamos reduciendo los espacios naturales a su mínima expresión, observar orangutanes, los grandes simios asiáticos, se empieza a convertir en una auténtica proeza. Reducido tan sólo a las selvas de dos islas como Sumatra y Borneo, el orangután no vive su mejor momento. Es víctima de la caza furtiva, el comercio como especie exótica y la deforestación imparable de su hábitat. Escurridizo como pocos, con razones muy de peso, se hace cada vez más complejo poderlo encontrar fuera de un zoológico, por lo que viajar por Malasia o Indonesia se convierte en la excusa perfecta para disfrutar de la presencia de este animal de pelo naranja y sonrisa fisgona.

Orangután en Sepilok (Borneo, Malasia)

Durante el último viaje que hice por Malasia, más concretamente dentro Estado de Sabah, acudí al Santuario de Sepilok donde todavía es posible ver de cerca las acrobacias de quienes pueden considerarse los últimos orangutanes de Borneo. Leer artículo completo ➜

Mis 5 Rincones de Naturaleza del mundo

Cierro los ojos y me pongo a rebuscar en el baúl de los recuerdos aquellos lugares de Naturaleza Pura que he tenido la suerte de disfrutar a lo largo de los viajes realizados hasta el momento. Un millón de imágenes pasan por mi cabeza a toda velocidad, se mezclan las unas con las otras sin solución de continuidad, a fogonazos. De pronto creo aspirar un aire limpio y fresco y escucho de lejos cómo el agua golpea las rocas y un grupo de elefantes emiten un barrito estruendoso que rebota dentro de mis oídos. Me pierdo en las sensaciones que esta Tierra maravillosa me ha proporcionado. No existe la ciudad, ni las prisas y todo sigue su curso natural. Las imágenes que antes veía de forma fugaz ahora las tengo delante de forma nítida. Pertenecen a los cinco lugares Naturales que más me han entusiasmado en mi vida.

Cinco tesoros de la Naturaleza que estaban ahí mucho antes que nosotros, los cuales permanecen vírgenes pero que a su vez esperan que el Hombre no les ponga la mano encima. Todo parte de una lista que es y será imperfecta aunque tenga más vidas que un gato, porque son tantas las maravillas natuales que ni la inmortalidad valdría como garantía para presenciarlas todas. Pero allá va un intento de recopilar las mías. Leer artículo completo ➜

Crónicas de un viaje a Indonesia 4: Orangutanes en Borneo

CAPÍTULO ESPECIAL SOBRE NUESTRA EXPERIENCIA EN BORNEO JUNTO A LOS ORANGUTANES

Creo que sé de la existencia de Borneo casi desde que tengo uso de razón. Siempre he asociado a esta isla con grandísimas aventuras de exploradores que lograron internarse en sus profundas selvas en búsqueda de tesoros y riquezas, encontrándose con fieras de afilados colmillos y tribus que cortaban sin reparo las cabezas de sus enemigos, quienes recibían a sus nuevos invitados apuntándoles con sus arcos o con sus cerbatanas de dardos impregnados en veneno mortal. Para mí era un punto en un mapa en medio del mar al que sólo podían acceder los viajeros más grandes y valientes, capaces de enfrentarse a un reto diferente a cada minuto, un lugar exótico y desconocido salvo por unos pocos. Más adelante profundicé sobre Borneo y aprendí que sus selvas poseían una biodiversidad en la que cabían las especies más variopintas, muchas de las cuales sólo vivían en la isla y en ningún lugar del mundo más. Detrás de esa maraña boscosa casi impenetrable se ocultan panteras, elefantes pigmeos, osos malayos, gigantescos cocodrilos, pitones y, por supuesto, orangutanes.

Cuando planteé este viaje a Indonesia regresé a todas estas ensoñaciones infantiles e incluí, como era de recibo, a Borneo en P1150394la hoja de ruta. La provincia indonesia de Kalimantan, que ocupa dos terceras partes de la isla, no podía quedarse atrás. Preparamos, entonces, una breve pero intensa aventura en Tanjung Puting, una zona selvática irrigada por los ríos Kumai y Sekonyer en la cual sobreviven algunos de los últimos ejemplares de orangután existentes en el mundo. Estos grandes simios únicamente habitan parte de Borneo y del Norte de Sumatra, estando destinados, si nadie lo impide, a una extinción no demasiado lejana. Una de nuestras mayores ilusiones era, sin duda alguna, poder estar cerca de ellos y poder disfrutar observándolos caminar, trepar a los árboles, comer, proteger a sus crías, etc… En resumen, poder verlos vivir en paz. Ellos se habían convertido en una razón de ser para nuestro viaje. Y de hecho terminarían regalándonos uno de los momentos más maravillosos e inolvidables de nuestras vidas.

Fueron tres días de plenitud abordo de una embarcación (klotok) con la que surcamos las arterias fluviales de Tanjung Puting, a la vista no sólo de los simpáticos orangutanes sino también de monos narigudos, macacos, varanos nadadores y un sinfín de animales que nos ofrecieron sus cánticos cada noche. En este relato pretendo contaros nuestra magnífica experiencia en este pedacito de selva virgen de esa Borneo exótica y que aún me hace soñar. Pero en esta ocasión pretendo primen las imágenes a las palabras. Porque poco puedo contar yo que no os cuente la mirada tierna de un orangután recién nacido. Es por ello que este se va a convertir de pleno derecho en la crónica con más fotografías y vídeos de todas las existentes en elrincondesele.com hasta el momento. Serán unos simples apuntes escritos los que adornen las imágenes congeladas de un vivencia que nos ha marcado profundamente. Ya no hay remedio. Nuestro corazón se quedó en Borneo. Leer artículo completo ➜

Avance de Borneo: Próximo lunes 6 de septiembre

No tiendo a hacer avances de próximos escritos, pero pienso que en esta ocasión es bien merecida una excepción. Y es que me gustaría informaros de que el próximo lunes 6 de septiembre saldrá publicado en elrincondesele.com un Especial de la Selva de Tanjung Puting, en el Borneo indonesio, donde contaré cómo fue nuestra experiencia con los orangutanes y otras particularidades de aquella zona. Todo ello enmarcado dentro de las Crónicas de nuestro viaje a Indonesia, del que constituiría su cuarto capítulo. Llevo aproximadamente diez días trabajando poco a poco, sin prisa pero sin pausa, en el que pretendo sea un relato muy completo, diferente, especial… Y es que quiero transmitiros al menos una pequeña parte de lo que pudimos sentir allí en lo que fueron unos días de Naturaleza pura que nos marcaron a fuego. A continuación podéis ver un vídeo de los muchos que protagonizarán dicho capítulo:

Anuncio que el relato constará con nada menos que veinte vídeos y varias decenas de fotografías. Será una especie de post-documental que refleje con detalle lo que absorbimos en Tanjung Puting con nuestros cinco sentidos. Un recorrido en barco a contracorriente en el río Sekonyer que atraviesa el corazón del Parque Natural en el que fueron sucediéndose escenas a cada cual más sorprendente.  Y un enorme cariño a la que es una de las especies animales más desvaforecidas del Planeta, el orangután, que sobrevive en áreas muy reducidas de Borneo y de Sumatra, y el cual nos proporcionó unos momentos que aún puedo revivir con los ojos cerrados.  Aún no está completo pero puedo asegurar que lo que leáis estará hecho con sumo cuidado para que pueda convertirse en un relato espectacular a la vez que esencial dentro de esta página web. Aunque no será yo quien lo decida.

El lunes, la respuesta. No os lo perdáis!

Sele