Otavalo en día de mercado II

En el último post contaba el jaleo que se formaba cada sábado en Otavalo, Ecuador, por ser Día grande de mercado. Centrándome más en el tempranero Mercado de los animales, hablaba de ese desfile de gentes indígenas venidas de distintos puntos de la región para comerciar con ganado que criar en granjas o llevarse directamente al plato. Pero en esta ocasión deseo mostar el otro mercado, el principal, que hace de Otavalo su fortín, conviertiendo calles, avenidas y plazas en el más grande centro comercial no sólo del país sino probablemente de un extremo a otro de la Cordillera de los Andes. No cabe duda de que los sábados otavaleños son pura gloria para quienes gustamos de presenciar rincones auténticos de la geografía de un páis, la rutina convertida en una obra de arte modelada por distintos pueblos a lo largo de muchos siglos de historia. De hecho un itinerario por tierras ecuatorianas no debe pasar por alto este lugar, que resulta asombroso incluso para quienes no sean de impresión fácil. Aunque si no se llevan expectativas previas, termina siendo incluso mejor. Otavalo y su mercado están cubiertos no solamente de la piel de un país fabuloso llamado Ecuador sino además de todos y cada uno de los pueblos originarios de América Latina.

¿Qué tal si recorremos juntos las calles de Otavalo para disfrutar de su delicioso trasiego? Leer artículo completo ➜

Otavalo en día de mercado I

A escasas dos horas de Quito se encuentra la localidad de Otavalo, célebre por acoger el que probablemente sea el mejor de los mercados tradicionales en Sudamérica. Cada sábado se reúne la comunidad indígena venida de distintos pueblos de la zona para venir a comprar, a vender e incluso a hacer trueque de distintos productos que requieren para su día a día. En un mercado se puede ver y sentir lo que es una ciudad, una región e incluso un país. Pero en el de Otavalo se ve reflajado el alma de los países andinos, de antiguas culturas que sobreviven a todo por medio de costumbres y una forma de vida que se resigna a cambiar. Las cosas funcionan a la antigua usanza y por ello no quise perderme un sábado en este interesante pueblo ecuatoriano para ver dos mercados diferentes pero que tienen lugar a un escaso kilómetro de distancia el uno del otro. En primer lugar (por ser más temprano) el Mercado de Animales de las afueras, una inmensa e improvisada feria de ganado a la antigua usanza. Y en segundo lugar, todos los demás productos, desde artesanía a alimentos, expuestos en el propio Otavalo cuyas calles pasan a ser un genuino centro comercial en el que no cabe un alfiler.

Otavalo, negociando por unos cuys

En este artículo, el primero de los dos que tendrán que ver con Otavalo, os pretendo a mostrar el Mercado de Animales que comienza cada sábado a las seis de la mañana y termina cuando no queda nada que comprar. Un lugar de los que uno piensa que ya no existen pero que en esta población se mantiene inalterable desde hace siglos. Leer artículo completo ➜