Feliz Navidad 2025: Sembrando horizontes
Cuando llega la Navidad me ilusiona dejar unas palabras de recuerdo y cariño en este pequeño cuaderno de bitácora, tanto mío como vuestro, y que el próximo año cumple la friolera de veinte años. En tiempos donde todo es la inmediatez de las redes sociales con dosis cada vez más elevada de Inteligencia artificial, me gustaría desear lo mejor para las navidades que ya nos alcanzan a todas las personas que entráis de vez en cuando a este rincón viajero. No sois conscientes de la emoción que me sigue haciendo saber que hay siempre alguien al otro lado de la pantalla. Alguien que continúa leyendo historias viajeras, informándose por aquí o, simplemente, entreteniéndose con los diferentes lugares del mundo que trato de mostrar en un espacio donde sigo y seguiré acudiendo mientras pueda.

En esta ocasión sólo voy a pedir que sigáis amaneciendo con sueños por cumplir, sembrando de ilusión y viajes ese horizonte repleto de deseos que, parece lejano, pero que no lo es tanto. Muchas de las personas que aquí entráis, tenéis el verbo “viajar” desgastado de pronunciarlo. Sabéis perfectamente, aunque mucha gente no lo comprenda, lo que significa para vosotros (y para mí) ir al otro lado de la frontera. Y no, no es un lugar donde huir o esconderse. Se trata, nada más y nada menos, de nuestro hogar. Un hogar itinerante convertido en refugio de paz. Siempre ahí, al otro lado, en el horizonte, nos espera.