12 cosas que ver y hacer en Córdoba (Guía para primerizos)

Escribiría Luis de Góngora sobre su Córdoba natal que «nunca merezcan mis ausentes ojos ver tu muro, tus torres y tu río, tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!”. Los restos de este gran jugador del lenguaje, cuyos versos de filigrana y oro alcanzaron la cumbre de las letras españolas, reposan en una capilla de la Mezquita-Catedral, pasando desapercibidos y durmientes en esa foresta de más de un millar de columnas y trescientos sesenta y cinco arcos de herradura en dos colores. Córdoba está repleto de ilustres. Además de Góngora podemos hablar de Séneca, Maimónides, Averroes, Almanzor, el Duque de Rivas, Julio Romero de Torres y muchos otros que dieron lustre a la ciudad andaluza. Su esencia permanece, de una forma u otra, en ese laberinto que representa su hermosísima judería, en los cientos de patios floridos y perfumados tras recios portones, en el puente romano y las viejas murallas, de la puerta de Almodóvar a la cuesta del Bailío, en la algarabía de la Corredera y en el brindis surgido en sus mil tabernas típicas o en el aroma de los naranjos. Siempre con la mezquita como testigo, con la determinación de saberse uno de los edificios religiosos más maravillosos e impactantes de todo el mundo, donde el arte un día tocó techo y sus visitantes se sienten precisamente cómodos en esa cima.

Mezquita-catedral de Córdoba (Qué ver en Córdoba)

Resulta difícil no enamorarse de Córdoba, de no hacerla tuya aunque hayas nacido a cientos o miles de kilómetros. Recuerdo que, aún siendo adolescente, cuando recorrí la ciudad por primera vez y entré a la mezquita, pensé que no volvería a ver nada parecido, que aquello era insuperable y alcanzable por muy pocos lugares. Hoy, veinte años más tarde y con casi un centenar de países en la mochila de recuerdos, me reafirmo de aquello. Precisamente dedicada a personas como yo, de flechazo y enamoramiento fácil, he preparado una guía rápida para primerizos con lo mejor que ver y hacer en Córdoba en una escapada de dos o tres días días. Con todos esos lugares que nos llevan a los ojos ausentes de Góngora y a unos alrededores que bien merecen una visita.  Leer artículo completo ➜

El rincón de Sele: Año XIII

Si os soy sincero, nunca he sabido el día exacto de cuándo comencé a escribir este blog. Sí que sitúo la acción en febrero de 2006, en pleno invierno, días o semanas antes de encontrar un nuevo trabajo y, quien lo diría entonces, a la que muchos años después sería mi mujer y madre de mi hijo. Venía de un verano cargado de entusiasmo tras haber hecho la ruta del Transmongoliano con mis amigos del barrio y estaba a punto de marcharme a Ámsterdam a pasar unos días. Demasiadas ganas de contar cosas, de compartir momentos, aunque fueran los retratados con mi prehistórica cámara Olympus de 2 megapíxeles o incluso tirando de escaneo si era necesario bucear en el tiempo del carrete. Fue entonces cuando me decidí a crear un espacio de esos gratuitos aprovechando las posibilidades que daba antiguamente el Messenger por medio de un servicio conocido como Spaces.live. Y lo llamé El rincón de Sele. Nunca pensé que sería un blog ni nada parecido, tan sólo un cajón de sastre con fotografías, hojas de ruta y poco más. Un sitio donde desordenar lo desordenable y que podía utilizar cuando me fuera de viaje y, de ese modo que mi familia y amistades muy cercanas supieran dónde me había metido.

Sele caminando por la kora de Shigatse (Tíbet). Año 2018.

De aquello han pasado nada menos que trece años. Pero, sobre todo, una enorme cantidad de historias y experiencias que han enriquecido mi vida y, al fin y al cabo, me han llevado a cumplir muchos sueños y seguir teniendo la ilusión intacta por los que están por llegar. Hoy, sentado frente al ordenador, escucho el traqueteo del teclado a la vez que acumulo palabras de forma improvisada. Veremos hasta dónde nos llevan…  Leer artículo completo ➜

10 lugares del mundo donde padecer el Síndrome de Stendhal

Hace 200 años Stendhal, uno de los mejores escritores que nos han dado las letras francesas, le hizo una visita a la ciudad italiana de Florencia. Cuando alcanzó la basílica de la Santa Croce, el autor de «Rojo y negro», empezó a sufrir mareos acompañados de una cierta sensación de éxtasis y desequilibrio. Preocupado por su reacción, acudió al médico, pues deseaba conocer qué le había podido suceder. Un doctor le dijo que lo único de lo que padecía era de «sobredosis de belleza». Nacía así el conocido como Síndrome de Stendhal, un cúmulo de sensaciones que a viajeros y viajeras, amantes del arte y de los lugares históricos, les puede llevar a tener un reflejo psicosomático y corporal, aunque normalmente positivo, tras una gran saturación de escenarios tan hermosos como fascinantes en un breve espacio de tiempo. Hoy esta expresión ha saltado de la psicología a los efectos contrastados que muchos rincones extraordinarios de nuestro planeta son capaces de inducir a quienes los visitan.

Palacio de Potala (Lhasa, Tíbet)

Si eres una de esas personas, entre las que me incluyo, que se emocionan cuando viajan a ciertos sitios dotados de grandiosidad y belleza, no te pierdas esta selección de 10 lugares del mundo donde «sufrir» el Síndrome de Stendhal y derramar alguna que otra lágrima. Monumentalidad y arte de la mano porque nunca está de más que, de vez en cuando, se exalte el encanto de lo sublime… lo irrepetible.  Leer artículo completo ➜

Tembleque y su fabulosa Plaza Mayor porticada

Cuando viajo por carretera me gusta imaginar qué hay detrás de todos esos cartelones vestidos con nombres de lugares y números sucesivos donde es probable que nunca me detenga. En el caso de Tembleque debo reconocer que pasé en incontables ocasiones viajando de Madrid a Andalucía o a Castilla-La Mancha, pero sin detenerme en este pueblo manchego, como con otros muchos. Como curiosidad, siempre viví cerca de la calle Tembleque en el barrio madrileño de Aluche, repleto de topónimos toledanos en su callejero, pero jamás me planteé cómo era ni qué guardaba el municipio. No sería hasta que, viajando en busca de los lugares más emblemáticos de la ruta de Don Quijote de La Mancha, por fin tomara la decisión de comprobar con mis propios ojos cómo era el pueblo, si había mucho o poco que ver en Tembleque y así solventar todas mis dudas. Una persona, de hecho, regresando de ese viaje me habló de este lugar.  Qué sorpresa la mía cuando de repente me vi caminando por una de las plazas porticadas más hermosas y, a la vez, desconocidas de España.

Plaza Mayor de Tembleque (Castilla-La Mancha, Toledo)

Con suelo de arena como en los cosos taurinos, columnas de granito sosteniendo dos filas de corredores de madera y el símbolo de la Orden de San Juan de Jerusalén se da una suma en positivo que no hace sino aportar galones a la Plaza Mayor de Tembleque, un escenario que entusiasma y sorprende al que la visita, pues en ella se posan los reflejos del mejor barroco popular del siglo XVII. Leer artículo completo ➜

De ruta por las Tierras del Jiloca y Gallocanta

Las Tierras del Jiloca y Gallocanta hermanan las provincias de Zaragoza y Teruel en un espacio común pero a la vez sumamente diverso. Por un lado combinan parajes esteparios con sabinares milenarios, lagunas saladas y altiplánicas que atraen como un imán a decenas de miles de grullas cada invierno junto a profundas hoces horadadas por un río de piedra cuyo curso helado viene acompañado por el planeo de buitres y alimoches. La solidez de imponentes torres mudéjares como faros de un medievo que reunión a tres culturas muy diferentes y pueblos de cuento secundando una vereda solitaria. El aroma del azafrán, de la trufa o de los secaderos de jamón se ocupan de envolver para regalo un sinfín de sabores y tradiciones que por sí solas son capaces de explicar un territorio que siempre sirvió como cruce de caminos donde a los transeúntes son guiados por robustos peirones de piedra así como por los cielos más rasos y limpios que se puedan imaginar.

Sele en el castillo de Peracense (Tierras del Jiloca y Gallocanta, Aragón)

Tras varios días recorriendo la zona con el coche me gustaría proponer a continuación una ruta por las comarcas del Jiloca (Teruel) y Campo de Daroca (Zaragoza). Un itinerario no falto de propuestas con las que se demuestra que en esta parte de Aragón la sorpresa tiene cabida. Que es rica en rincones históricos formidables, espectáculos naturales al alcance de todos y la bondad de los lugareños que provocan que el frío invernal se pueda contrarrestar con la más cálida hospitalidad.  Leer artículo completo ➜

Algunas curiosidades sobre la Península de Kamchatka

Hace algunos días anuncié las fechas e itinerario de la Expedición Kamchatka que tendrá lugar el próximo mes de agosto de 2019. Y ha sido sorprendente el interés que ha despertado, tanto que la mitad de las plazas volaron en la primera semana. El viaje lo merece, sin duda. Hablamos de una de esas experiencias de una vez en la vida, de sumergirse en uno de los territorios más indómitos del planeta, de paisajes espectaculares poblados por volcanes y un montón de especies animales. El sobrenombre de «la Alaska rusa» se le queda pequeño puesto que apenas recibe visitantes extranjeros cada año y, en vez de confortables highways válidas para cualquier tipo de coche o motocicleta, exige transitar por senderos pedregosos bien a pie, en helicóptero o en vehículos 6×6 de los tiempos de la Guerra fría.

Volcán en Kamchatka

Para empezar a conocer mejor Kamchatka he reunido unas cuantas curiosidades sobre el territorio. Aunque, en realidad, esta remota península situada en extremo más oriental de Rusia es de una singularidad tal que no cabrían aquí todas sus peculiaridades. Si bien trataré de ser breve y trasladar las más interesantes a continuación.  Leer artículo completo ➜

¿Hace falta visado para viajar a Uzbekistán?

Uzbekistán es uno de los países de Asia Central donde paso a paso se va acortando su burocracia heredada de los tiempos de la Unión Soviética para mejorar la experiencia de los visitantes, hartos de engorrosos trámites antes y durante su viaje al considerado como corazón de la ruta de la seda. A paso lento, pero sin pausa, bajo una nueva presidencia con un talante algo más aperturista, se están tomando medidas que posicionen a Uzbekistán como uno de los destinos más atractivos en la actualidad. Lugares no le faltan, con esa trilogía de Samarkanda, Bukhara y Khiva como platos fuertes en cualquier itinerario que se precie por el país asiático. Pero, hasta ahora, las restricciones en forma de visado, sin ser de los más difíciles de la zona si lo comparamos, por ejemplo, con la hermética Turkmenistán, eran un auténtico engorro. Pero en 2019 se abre una nueva puerta que facilita los viajes a Uzbekistán de tal manera que lo más complejo pasa a ser decidir cuándo ir a conocer este maravilloso destino que durante milenios fue un cruce de caminos para los mercaderes de medio mundo.

Khiva (Uzbekistán)

¿Es necesario solicitar visado para viajar a Uzbekistán? Tras semanas de especulaciones, dudas y esperar una confirmación oficial, por fin tenemos la respuesta.   Leer artículo completo ➜

Expedición Kamchatka 2019: ¿Quieres formar parte de esta aventura?

Hoy estamos de enhorabuena. Ya podemos anunciar que habrá Expedición Kamchatka en 2019. Todo está perfilado y bien hilado para llevar a cabo un asombroso viaje al extremo oriental de Siberia donde recorreremos parajes volcánicos y salvajes, accederemos a cuevas de hielo, surcaremos bosques petrificados por la lava y tendremos la oportunidad de ver y fotografiar enormes osos pardos en plena temporada del salmón. Utilizando vehículos 6×6 para adentrarnos por territorios indómitos de la que para muchos es la «Alaska rusa» pero donde todavía el turismo extranjero resulta casi anecdótico. Con más de una treintena de volcanes activos, la tradición de una tierra mágica que siempre estuviera habitada por los pastores de renos, la presencia de humeantes fumarolas, géisers y una fauna muy notoria en cielo, tierra y mar. Kamchatka es, sin lugar a dudas, uno de los territorios más auténticos e inexplorados de Rusia. Tanto que hasta los años noventa, tras décadas de guerra fría, no estuvo permitido el acceso de ciudadanos no pertenecientes a la Unión Soviética.

Volcanes en Kamchatka

Tenemos fecha de salida, el 9 de agosto de 2019. Un viaje de aproximadamente dos semanas con plazas muy limitadas aptas para quienes ardan en deseos de apuntarse a una de esas citas de una vez en la vida. No todos los días se acampa frente a un gran volcán, ni se vuela en helicóptero para ir a ver osos, ni se baja en barca por un río salmonero ni se mira la vida desde un cráter donde conviven fumarolas y glaciares. ¿Quieres formar parte de esta gran aventura? ¿Te vienes este verano conmigo a Kamchatka? Pues sigue leyendo, que te cuento todos los detalles.  Leer artículo completo ➜

Kharanaq, ciudad fantasma en el corazón de Irán

Una ciudad fantasma de barro se rasga día a día en algún lugar del centro de Irán. A 85 kilómetros de Yazd se asoma a las montañas la siempre calurosa Kharanaq consciente de que sus desgastadas calles jamás volverán a estar vivas. Deambulante y ondulante quiebra puertas, ventanas y pasadizos desde un antiguo caravasar hasta un minarete impoluto a pesar de los siglos y el abandono. Nadie sabe el porqué de las ruinas de Kharanaq y la huida de sus habitantes que se alejaron de una urbe sasánida que contaba con más de mil años de antigüedad, pero aún así continúa siendo uno de los lugares de Irán más interesantes para los viajeros que gustamos, y mucho, de esos rincones olvidados en los que el tiempo se erige como el único culpable de su decadencia.

Kharanaq (Irán)

Kharanaq es una de las ciudades fantasmas que jalonan la antigua Persia y que merece la pena no pasar por alto y hacerle una visita. Es la excursión de un día más perfecta que se puede hacer desde Yazd. Tras sus muros sólo quedan calles vacías, el viento soplando por las oquedades de las ventanas y un paisaje árido que se entremezcla con campos de cultivo. Sin duda hablamos de un lugar «hermosamente» abandonado. Leer artículo completo ➜

El instante viajero XXII: Amanecer entre grullas en Gallocanta

Grullas al amanecer en la Laguna de Gallocanta

Llegar todavía de noche, con la luna como testigo, pisando con cierta torpeza un campo helado para buscar un rincón donde cobijarme de un frío que cala los huesos y eriza la piel es sólo la previa a uno de los mayores espectáculos que la naturaleza regala cada invierno, aunque siga siendo desconocido para muchos. En un mirador cualquiera a la laguna de Gallocanta, entre las comarcas de Campo de Daroca y del Jiloca, la linde donde se hermanan Zaragoza y Teruel, todo comienza con una sucesión constante de sonidos que recuerdan a los de las trompetas en un festival de jazz. Son las grullas que, a miles y aún refugiadas en sus dormideros acuáticos se preparan para marchar a alimentarse a los campos aledaños o a proseguir con su viaje a latitudes más meridionales en busca de unas condiciones meteorológicas más favorables que las que les aportan los inviernos nórdicos al otro lado del mar Báltico. Cuando las primeras luces del sol se ocupan de dibujan los moldes de los montes aledaños se apelotonan estas estilizadas aves para iniciar su despegue en bandada. Y, como si el alba fuera el silbato definitivo de una carrera, abandonan su cobijo lacustre aleteando y formando tantas filas que da la sensación de que el cielo se convierte en una sucesión de autopistas de viento construidas por el plumaje y la silueta estilizada de unas aves que hacen miles de kilómetros cada invierno y deciden año tras año que Gallocanta es una parada indiscutible para ellas.  Leer artículo completo ➜

Tras las huellas del lince ibérico en la Sierra de Andújar

Ni el leopardo de las nieves, ni el tigre de Bengala, ni tan siquiera el siberiano. Realmente el lince ibérico se trata de una de las especies de felino más amenazadas de todo el planeta. Las medidas conservacionistas durante la última década lo sacaron del limbo de su inminente extinción, aunque muchos expertos aseguran que su final es cuestión de tiempo. Incluso las buenas cifras de los últimos años en cuanto a población siguen atisbando una difícil situación para la vida en estado salvaje de este pequeño y hermosísimo depredador convertido en el emblema mayúsculo de la fauna de la Península Ibérica. Pero, ¿dónde se encuentra realmente el felino de las orejas pinceladas? ¿Dónde se puede ver el lince ibérico en libertad o, al menos, rastrear sus huellas? La respuesta nos lleva, sobre todo a Andalucía, tanto al Parque Nacional de Doñana como al Parque Natural Sierra de Andújar, aunque también se reconocen poblaciones de menor tamaño en el Valle de Alcudia, ya en Ciudad Real, o itinerando en los Montes de Toledo. Algunos miembros vagan como fantasmas buscando fortuna en buena parte del país y sólo las fotos de trampeo los delatan, pero si existe una posibilidad más o menos certera de poder observar a este animal, hay plantearse buscarlo bien en Doñana o, como fue mi caso, en la Sierra de Andújar. Y es que en los parajes jienenses se dan las condiciones ideales para que se pueda declarar a esta porción de Sierra Morena como el auténtico territorio del lince ibérico.

Sierra de Andújar (Dónde ver al lince ibérico)

Antes de planear mi estadía en la Sierra de Andújar me hubiera conformado con toparme con unas huellas del depredador de pelaje moteado. O incluso con escuchar el maullido de una hembra en pleno celo invernal. Siempre di por hecho que la misión sería un quiero y no puedo, un imposible o más bien una ensoñación. Pero cuando se juntan los ingredientes más adecuados con el dónde, el cómo, el cuándo y el con quién, puede dar la casualidad de que aparezca la suerte para cocinarlos todos a la vez y, cuando menos te lo esperes, salte la sorpresa. O en este caso, una preciosa familia de linces jugueteando en unas rocas.  Leer artículo completo ➜