La Tossa de Montbui, la colina de los tesoros medievales de l’Anoia

A uno 627 metros de altura sobre el nivel del mar se yergue una colina redonda y frondosa que vigila la vasta cuenca del Ódena. Las vistas son magistrales, incluso en los días claros permiten contemplar la silueta aún a distancia del mítico Pedraforca. Las piedras de un viejo castillo, con su magistral torre sometida por los rigores de los tiempos, recuerdan su glorioso pasado medieval. Sin duda este refugio en la cordillera de MirallesQueralt dentro del municipio de Santa Margarida de Montbui, a un paso de Igualada, explica muchas de las historias y leyendas de los castillos y atalayas de frontera que en la comarca de l’Anoia formaron una férrea red cuya intención no era otra que separar el mundo cristiano y el musulmán, la Marca Hispánica y Al-Andalus. De ahí que ésta sea tierra de castillos. Y en la Tossa precisamente sobrevive el espíritu de una época tan convulsa como apasionante.

Castillo de La Tossa de Montbui (Anoia, Barcelona)

Le acompaña al castillo de La Tossa de Montbui uno de los primeros ejemplos de románico en la península ibérica como es la iglesia Santa María. Juntos componen un excelente dueto medieval a tan sólo una hora de la ciudad de Barcelona. Y además se esconden bajo un paraguas de viento y el conocimiento de unos pocos que saben que en este lugar se halla la colina de los tesoros medievales de l’Anoia.  Leer artículo completo ➜

El mundo mágico entre los riscos de Tavertet

Para llegar a Tavertet se precisa de una sucesión interminable de curvas y bastante paciencia. ¡Pero merece tanto la pena! Alcanzar este mundo mágico de bosques, riscos desnudados por la erosión dotados con el don de la verticalidad y un encantador pueblo de piedra cuyas calles rectilíneas se asoman en el acantilado debe conllevar, al menos, ese esfuerzo. Es el límite de la comarca barcelonesa de Osona con los volcanes de La Garrotxa, el súmmum de los paisajes de la Cataluña de interior, tan cerca y tan lejos a la vez. El valle de Sau y Collsacabra, que también esconde enclaves magistrales como Rupit i Pruit, tiene en Tavertet y su entorno escarpado un lugar donde poder evadirse y percibir con los cinco sentidos el latido de la naturaleza más pura en una tierra de arboledas, montañas, masías solitarias y agua, mucha agua.

Sele en Tavertet (Comarca de Osona, Barcelona)

Los riscos de Tavertet dejan, además de una sucesión incesante de paisajes soberbios, la sensación de que aún nos quedan lugares, más cerca de lo que pensamos, en los que la magia, el encantamiento que leíamos de niños en los cuentos, todavía existe.  Leer artículo completo ➜

De tortugas marinas y otros milagros

Deseo con todas mis fuerzas que algún día nos demos cuenta de que la mera existencia de una sola tortuga marina es un milagro. Para haber nacido han tenido que darse una serie de patrones que, todos juntos, hacen de su vida una extraña casualidad o, más bien, una bendita excepción. Por lo pronto su madre rompió el cascarón y se dirigió al océano con cierto éxito. Y ojo, no resulta tan fácil como parece. El instinto le llevó a tomar una sola dirección, el mar. Además sin tiempo alguno que perder. Ni importando el oleaje convirtiendo la orilla en un barullo. De hecho no todos sus hermanos pudieron lograr llegar a la meta (la primera de muchas), dado que por la playa suelen merodear aves y alimañas a las que les encanta el sabor de la tortuga y, de tan pequeñas que son, resultan presa fácil para depredadores de cualquier tamaño. Pero lo consiguió, pasó la primera prueba.

Cría de tortuga marina en Praia Grande (Isla de Príncipe, Santo Tomé y Príncipe)
Tortuga marina recién salida del cascarón en una playa de Santo Tomé y Príncipe.

Después aprendió ella sola a transitar por los océanos, haciendo miles de kilómetros, volviéndose cada vez más fuerte y más grande. Salvaguardándose de sus enemigos. El fondo marino, así como la superficie, está repleto de ellos. Aunque, sobre todo, fue el rastro del ser humano el que se lo puso más difícil. Que si redes de arrastre que se llevan todo lo que pillan y las atrapan o mutilan, bolsas del supermercado que las pobres tortugas confunden con medusas y con las que se envenenan, microplásticos que las asfixian, las pajitas de los refrescos convertidas en auténticas armas de destrucción masiva en los océanos. Y todo durante una larga travesía que durante años le llevó a crecer y crecer desplazándose mucho más allá de los siete mares de los que hablan las leyendas de piratas, porque son bastantes más en realidad.  Leer artículo completo ➜

Un paseo por la comarca del Bages, el corazón de la Cataluña central

La provincia de Barcelona es rica en patrimonio, tradición y paisajes. Dentro de la misma, cabe destacar que una de las comarcas con mayor solera e Historia es la del Bages. El corazón de la denominada Cataluña Central, atesora un venerado santuario religioso como es Montserrat, quizás lo más conocido de la misma, pero además desliza en su territorio una suculenta colección de pueblos encantadores, castillos de leyenda, monasterios románicos, un geoparque protegido y un auténtico mar de viñedos salpicados de antiquísimas masías y barracas de piedra. El Bages tiene que ver con un viaje en el tiempo, con esas historias contadas por los peregrinos e incluso alguna que otra de fantasmas. De buenos vinos y bodegas donde brindar, sabores en la cocina con terroir y esas viviendas del siglo XII que aprovechaban por entonces la difícil orografía de los riscos.

El Puig de la Balma (Mura, comarca del Bages, Barcelona)

Un paseo por la comarca del Bages trae un itinerario repleto de atractivos, de maravillas al descubierto. Y es que la realidad demuestra que aquí hay mucho que ver y con lo que entretenerse. Todo, además, buena parte de los sitios más interesantes queda apenas a una hora de la ciudad de Barcelona, lo que da para indagar en una buena ruta y desear el pronto regreso apenas un segundo después de decir adéuLeer artículo completo ➜

Maravillas del extrarradio de Madrid (Tesoros de barrio)

Muchas veces tendemos a creer que las ciudades que visitamos son sólo su centro histórico, pero la mayoría se sorprendería de los tesoros que guardan para sí los barrios periféricos. Un ejemplo es Madrid, donde existe la sensación de que alrededor del kilómetro cero está prácticamente todo lo que merece la pena ir a ver. Pero, ¿qué sucede con los barrios dentro del área metropolitana? De los distritos como Carabanchel, Hortaleza, Ciudad Lineal, Vallecas, Barajas, Canillejas o Vicálvaro sólo parece importar su mera función residencial, pero no sería justo obviar que en ellos existe también un patrimonio histórico, artístico o cultural digno de visitar. Grandes y pequeñas maravillas del extrarradio de Madrid que, salvo escasas excepciones, no aparecen en las guías o recomendaciones que se le dan a los viajeros o a los propios ciudadanos quienes, quizás por no estar dentro de la almendra central, no les otorguen la importancia que requieren. Y es que la capital no sólo tiene que ver con Gran Vía, Preciados, Sol, el eje Prado-Recoletos, Salamanca, Castellana o el barrio de las letras. Hay vida, y mucha historia, más allá de la M-30. A veces tan a la vista que pasamos por ellos sin advertir que tenemos en nuestros barrios auténticas joyas que no hay que dejar de valorar.

Plaza Mayor de Barajas (Madrid)

Durante unos días he sido un paseante más por Madrid, pero centrando la búsqueda en esos barrios que no quedan cerca del centro, ni viven del turismo. Lugares dentro del área metropolitana que no se ven iluminados por los focos y el trasiego de la Gran Vía pero que por sí solos forman parte de una admirable colección de maravillas de extrarradio. Como una plaza mayor con cuatro siglos de Historia que no se trata de la que todos conocemos, un solitario castillo medieval, un campanario mudéjar del siglo XIII, un parque de insólitas características, un camposanto único en su especie o incluso una iglesia ortodoxa de cúpulas doradas que uno esperaría encontrar en una calle de Moscú. Son muchas, más de las que podríais imaginar. Y os están esperando. ¿Me acompañáis a conocerlas?  Leer artículo completo ➜

Vente conmigo de viaje a Santo Tomé y Príncipe en 2019

Te propongo venir conmigo al último paraíso africano, a recorrer un archipiélago en el que todo es selva virgen, donde coleccionan playas de anuncio y plantaciones de cacao y café. Un pedacito varado en las aguas del Golfo de Guinea donde quienes aman el noble arte de viajar se sienten bien recibidos, se sienten seguros. Te animo a emocionarte con los paisajes de Parque Jurásico, pero bajo el son de los tambores y la danza de un pueblo descendiente de esclavos que fala portugués y sonríe a las primeras de cambio. O con el vuelo de decenas de aves de colores y el caminar lento de una tortuga antes de enterrar sus huevos en la arena. Allá donde los troncos dilatados de los baobabs reciben el soplo de la brisa marina y las palmeras hacen reverencias al sol cada atardecer. Quizás se convierta en la sorpresa de tu vida como lo fue de la mía. Quizás te apetezca venirte conmigo de viaje a Santo Tomé y Príncipe.

Isla de Rolas (Santo Tomé y Príncipe)

Una única salida en febrero de 2019 y muy pocas plazas para ponerle color a un viaje muy especial. Vamos a formar un equipo en el que son bienvenidas todas aquellas personas que disfruten de rincones del mundo poco transitados y que tengan ganas de caminar por el profundo bosque nublado, bañarse en aguas turquesas, ver salir de sus huevos a decenas de tortuguitas marinas y gozar de paisajes de otro planeta mientras saborean una deliciosa taza de café. Y todo sin prescindir de la confortabilidad de un alojamiento acogedor y el sabor de la buena mesa con amalgama de frutas tropicales y pescado fresco. ¿Te apuntas?  Leer artículo completo ➜

Postales del Tíbet (selección de instantes inspiradores)

Siempre he creído que en el Tíbet las imágenes que reflejan cada instante son de una intensidad brutal. Diría incluso que inusual. Quizás India y puede que algunos rincones del África subsahariana puedan llegar a poseer semejante fuerza visual. Pero no mayor. Desde que puse mis pies en Lhasa reconozco que me fue imposible dar abasto con tal cantidad de escenas potencialmente retratables. La mirada, así como las intenciones, se empeñaban en volar por todos los ángulos posibles entre las miles de composiciones que aparecían y desaparecían en una décima de segundo. El bermejo de la túnica de un monje budista titilando sobre un mar de banderas de oración de cinco colores. Mientras tanto una manada de yaks se pierde al otro lado de unas montañas entreteniéndose solas para a cambiar de tono entre la aridez y la nieve más resplandeciente. En otro lado un devoto de sombrero ancho y rostro ajado mueve sin cesar su rueda de plegaria pronunciando de un modo casi inaudible una retahíla de mantras antiquísimos. Eso es el Tíbet.

Monjes de la secta gelugpa

Me he puesto a recordar los mejores momentos vividos durante el viaje al Tíbet y me he perdido entre algunas imágenes. Si me lo permitís, voy a colocarlas sobre la mesa, sin más orden que el de la casualidad, para regresar nuevamente al antiguo reino que se esconde (y sobrevive como puede) tras los Himalayas.  Leer artículo completo ➜

Lugares increíbles que ver en una ruta por la península de Snaefellsnes (Islandia)

Dicen que Snaefellsnes es la representación de todo lo mejor de Islandia en una sola península. Apenas a un par de horas de la ciudad de Reykjavík, esta larga lengua de tierra de extraña pronunciación que se sumerge en el oeste del país mirando a la cara a Groenlandia, cuenta con un gran volcán taponado por su propio glaciar, cascadas entre columnas de basalto, playas en las que se zambullen las focas, un escenario alucinante de Juego de Tronos convertido en una de las mejores postales de Islandia, extensos campos de lava, acantilados imposibles e islas rocosas para encontrarse con frailecillos y todo tipo de aves marinas, así como ballenas. Y, por supuesto, aldeas con entrañables casitas de madera en las que aún huelle a tiburón podrido, considerado un manjar desde la época vikinga (aunque para muchos sea como masticar carne con lejía). También, por su ubicación, es un destino excelente para disfrutar de las auroras boreales, que refulgen de manera especial durante el invierno entre estruendosos paisajes.

Snaefellsnes (Islandia)

De Snaefellsnes partió Erik el Rojo hace más de mil años en busca de tierras lejanas. Y en su glaciar Julio Verne situó la puerta a ese otro mundo que nos mostró en el “Viaje al centro de la Tierra”. Hoy día es posible bordear esta península tan prolífica para disfrutar, en uno o dos días, de los lugares más increíbles que ver en Snaefellsnes y darse cuenta de que no todo en Islandia es la Ring Road. ¡Menuda colección de maravillas!  Leer artículo completo ➜

Charla sobre Santo Tomé y Príncipe en Madrid y Barcelona. ¿Te vienes?

Hace algunos meses tuve la ocasión de viajar a Santo Tomé y Príncipe, un pequeño archipiélago africano situado en el corazón del Golfo de Guinea, que camina sobre la línea ecuatorial y posee casi en la yema de sus dedos el meridiano cero. Es decir, un lugar clavado en el mismísimo centro del mapamundi y sus muchas lineas imaginarias. Pero a la vez tan desconocido que cada año aparece sin falta en la lista de los países menos visitados del planeta. Lo más curioso es que, en realidad, lo tiene prácticamente todo para tratarse de uno de los destinos más increíbles y apetecibles que nos podamos imaginar. Una puerta amable (y segura) al África negra, un territorio poco trillado y aún por descubrir, selvas vírgenes e impenetrables, playas de postal, un paraíso para los amantes de la fauna y la flora más exótica, plantaciones de cacao y café y la sana intención de crecer a través de un turismo sostenible y ecológico en la que los protagonistas sean los paisajes y la gente estupenda que habita las islas. Y es que debo reconocer que la que fuera colonia portuguesa hasta los años setenta ha sido, para mí, una de las más gratas sorpresas que me he llevado viajando.

Sele sentado en la carretera con el Cao Grande de fondo (Santo Tomé y Príncipe)

Sobre Santo Tomé y Príncipe voy a tener la oportunidad de hablar durante este mes de octubre tanto en Barcelona (4 de octubre) como en Madrid (9 de octubre) en las tiendas de Pangea. Allí propondré un recorrido con el que conocer juntos uno de los secretos mejor guardados en el continente africano. ¿Me acompañas? Leer artículo completo ➜

Maravillas que ver en Xi’an, el extremo oriental de la Ruta de la seda

Mucho antes del descubrimiento de los guerreros de terracota allá por 1974 la ciudad de Xi’an estaba entre uno de los destinos más excepcionales de China (y diría que de Asia). Y eso que hablamos del que probablemente se trate del hallazgo arqueológico más importante del siglo XX. Pero, aún sin la presencia del vasto ejército desenterrado en las proximidades del mausoleo todavía inexplorado del Emperador Qin Shi Huang, sabíamos de la vieja Xi’an que durante siglos fue capital del Imperio Chino y el extremo oriental de la Ruta de la Seda. La última (o la primera según se mire) de un recorrido que unió el Lejano Oriente con Asia Central y Europa, tal como nos contó Marco Polo en su libro de las maravillas. Destino de caravanas y mercaderes venidos de remotos confines y que comerciaban con gemas, marfil, especias y, por supuesto, la seda que se elaboraba en China desde hacía miles de años. Ya entonces tenía la ciudad más habitantes que sumando las principales capitales europeas. Hoy Xi’an se trata, de largo, de un viaje estupendo para ir en busca de los prodigios de su rico pasado y la multiculturalidad tanto dentro como fuera de su extensa muralla.

Guerreros de terracota. Uno de los imprescindibles que ver en Xi'an (China)

He tenido la suerte de viajar a Xi’an en dos ocasiones bastante separadas en el tiempo en las cuales he tenido tiempo de perderme en su barrio musulmán, probar los mejores dumplings a este lado de China, ir en bicicleta por su muralla antigua, rendirme ante sus pagodas milenarias y, por supuesto, admirar  la grandiosidad de los guerreros de terracota. De ahí que me gustaría compartir a continuación todos esos lugares tan maravillosos como imprescindibles que ver en Xi’an y así poder regresar, aunque sea a través de las palabras y las imágenes, a un emplazamiento esencial para comprender el mundo.  Leer artículo completo ➜

Querido anecdotario viajero II

Hace poco que iniciamos la sección titulada Querido anecdotario viajero cuyo objeto es recordar algunos de esos sucesos curiosos o atípicos que he tenido la suerte (o bastantes veces la desgracia) de vivir por el mundo. Anécdotas nacidas en los muchos viajes realizados desde que me enfundara la mochila por primera vez y, desde entonces, no parara de hacerlo.

Vaca callejera en la India

Si os gustaron las anécdotas del primer capítulo, hoy os narraré cómo por poco no me pilla una guerra no prevista, cómo hay que mirar bien donde hacemos nuestras necesidades estando de viaje, algunos momentos de terror en un avión, el día que perdí el juicio (y la vergüenza) en un templo de la India o cómo fue el “inolvidable” primer día de playa con nuestro hijo.  Leer artículo completo ➜