El sur de Groenlandia en 1 minuto

Un pequeño aeropuerto dándonos la bienvenida, un mar de montañas nevadas o un gran glaciar a vista de pájaro (o más bien de helicóptero). Huellas de un glorioso pasado vikingo, una yegua con su potrillo y un mar de flores en Qassiarsuk a orillas del fiordo de Tunulliarfik, el mismo por el que arribara Erik El Rojo más de mil años atrás. Un niño inuit haciendo una señal con sus manos en Narsaq, casas de colores y una máscara de madera colgada de una puerta. Una cascada solitaria, dos cabras blancas y una pequeña collalba gris antecediéndose al paso de una enorme manada de caribúes. Una zodiak acercándose a la pared de un glaciar imponente como el Qaleraliq. Una muralla de hielo de color azul y no pocas sonrisas. Un iceberg a la deriva convertido en una esporádica catedral de sí mismo y un campamento de domos blancos en mitad de la nada donde podíamos escuchar cómo se quebraba el hielo cada noche. Unos crampones y un equipo bajo la insignia de Tierras Polares caminando en fila por un inexistente sendero glaciar. Hielo derritiéndose, el reflejo de unas gafas de sol, un pajarillo y la bandera groenlandesa ondeando al viento. Un kayak entre icebergs así como una bandada de eideres volando al ras de la bahía de Tasiusaq. Y una misión cumplida. ¡Así es un minuto en el sur de Groenlandia!

Os presento un breve vídeo que resume un viaje a Groenlandia en apenas un minuto a través de una sucesión de imágenes y momentos únicos. El recuerdo de una aventura por las estribaciones más meridionales de un territorio formado por el hielo casi en su mayor parte pero al que los vikingos denominaron “Tierra verde” cuando entraron por mar.  Leer artículo completo ➜

Hoja de ruta de un viaje a Alaska en autocaravana

Alrededor de 2300 millas fueron añadidas al cuentakilómetros de la autocaravana con la que viajamos por Alaska. Al menos por una parte con carreteras asfaltadas o pistas de grava, consideración que veo necesaria sobre todo cuando más del 80% del Estado es absolutamente salvaje y carece de las mismas. Existen pocos roadtrips más emocionantes que cuando te embadurnas de paisajes radiantes de montañas, bosques, taiga, tundra y un buen puñado de glaciares rompiéndose a cada minuto delante de tus narices. Donde los únicos peatones pueden ser alces o, mejor aún, los osos que se sienten libres en el que consideran su territorio. Recorrer Alaska vive mucho de impulsos, de emociones capaces de arrugar mapas y adivinar gasolineras donde sólo se advierte un Ford de los años cuarenta tan oxidado como las historias de los antiguos buscadores de oro.

Viaje a Alaska en autocaravana a vista de drone

Durante un par de semanas hicimos una hermosa ruta por Alaska como mandan los cánones, con una casa rodante a cuestas. Y como primerizos, no sólo en el destino sino también a la hora de ponernos al volante de lo que más bien parecía un autobús de nueve metros de “eslora”. ¿Queréis saber qué ver y hacer en un viaje por Alaska en autocaravana como el nuestro? A continuación os mostraré todos los lugares que formaron parte de un itinerario tan improvisado como estimulante.  Leer artículo completo ➜

48 horas en Delhi (Qué ver y hacer)

Si buscáramos la palabra “caótica” en el diccionario no sería para nada extraño que una foto de Delhi ilustrara la definición. Porque la capital de la India es la madre de todos los caos. Y aún así sigue siendo un excitante destino viajero como pocos, que posee valiosos lugares dentro de su condición de ser inabarcable. Además de ese ir y venir de rickshaws con su sinfonía de claxons, vacas cruzando la calle y mucha más gente de la que nos podamos imaginar, Delhi te gana con argumentos basados en un buen número de renglones sueltos de un pasado glorioso, sus propias mil y una noches.

Jama Masjid de Delhi (India)

Muchas veces la metrópoli de Delhi supone la puerta de entrada (y de salida) de quienes visitan India. Y, aunque muchos viajeros la utilizan como mero enlace a destinos muy variopintos, cuenta con rincones que merece la pena no perderse por nada del mundo. Para muestra esta selección de imprescindibles con los que disfrutar de la ciudad en dos días que sirve para demostrar que esta locura habitada por muchos millones de personas es capaz de derretir el corazoncito de cualquier viajero. Leer artículo completo ➜

Nacido para ser un patas azules

Si existe un ave que se le pueda considerar el icono de Galápagos por su originalidad y simpatía no se me ocurre otro mejor que el piquero de patas azules. Este tipo de alcatraz que pesca su alimento lanzándose al agua como un auténtico misil, y que bien parece diseñado por la factoría Disney, es una de las fotografías más buscadas de las islas encantadas. Su largo pico y el color de sus curiosas patas pintadas de azul celeste le confieren un carácter amigable y es símbolo identidad de un lugar en el que la cotidianidad se viste de naturaleza insólita.

Patas azules de un piquero de patas azules (Islas Galápagos, Ecuador)

A pesar que durante nuestro viaje a islas Galápagos lo habíamos podido observar en múltiples ocasiones, no éramos capaces de estar próximos a él y fotografiarlo como sí habíamos hecho con pingüinos, leones marinos, tortugas, iguanas u otras muchas especies que habitan el archipiélago. Hasta que en los túneles de lava de isla Isabela, tras una angustiosa navegación en lancha, alcanzamos unas rocas utilizadas por los piqueros de patas azules para anidar y alimentar a sus crías. Aquel sería el lugar en el que no sólo podríamos contemplar esta especie en calma y en absoluta cercanía sino también donde presenciaríamos la llegada a este mundo de un polluelo que lentamente fue rompiendo su cascarón para nacer delante de nuestras narices. Leer artículo completo ➜

10 razones para viajar a Yunnan (China)

Érase un lugar al sur de las nubes. Érase esa China profunda cuyos paisajes se esparcen en los contrastes que nos hacen confundir picos nevados con terrazas de arroz. De pronto, la lejana silueta de una caravana de caballos, que desconozco si vemos o imaginamos,  se pierde en los rudos desfiladeros del río Yangtzé. Viene de un rincón remoto donde los caminos son angostos y las voces que hablan lenguas diferentes rezan también a dioses que no son los mismos. Paredes blancas, puentes que son dragones, pagodas que apuntalan cielos llenos de pureza, grandes ventanas de colores, túnicas bermejas de monjes con los pies descalzos y mujeres cargando sobre los hombros la idiosincrasia de la región más hermosa y sorprendente se mece en territorio chino. Érase un lugar al que todos vienen a llamar Yunnan y en el que un día encontré el rumbo.

Estanque del dragón negro en Lijiang (Yunnan, China)

No soy tibio a la hora de decir que estos senderos representan esa idea que tenía de China y que creía se había perdido para siempre. Lo tengo muy claro, existen muchas (y poderosas) razones para viajar a Yunnan y que justifican la fe que muchos aún le profesamos al Lejano Oriente.  Leer artículo completo ➜

Sur de Groenlandia: Viaje a las maravillas de un planeta polar

Para los inuits o esquimales las montañas nacieron tras la furibunda pelea de dos gigantes. En cada acometida, en cada uno de los golpes, se crearon montes, valles y, en definitiva, la escarpada geografía de un territorio helado. Quizás pueda ser el comienzo más legendario y carismático de esta tierra a la que los vikingos hace más de mil años llamaron Groenlandia por el color verde de sus costas en verano. Hoy para nuestro planeta, para todos nosotros, Groenlandia se trata de uno de los pocos salvoconductos que nos quedan para contemplar la inmensidad de una naturaleza indomable y arrolladora. Una enorme isla en Norteamérica (aunque perteneciente al Reino de Dinamarca) con buena parte de la misma sin explorar, y capaz de seducir a quienes su pasión se mide en grandes aventuras.

Ante un iceberg en el sur de Groenlandia

Tras vivir un viaje extraordinario saliendo a buscar las maravillas del sur de Groenlandia, precisamente donde desembarcaron los vikingos hace ya más de mil años bajo la batuta del gran Erik El Rojo, he encontrado el mejor remedio para esa enfermedad llamada ansia de viajar. Divisando glaciares o persiguiendo icebergs, tanto a pie como en zodiak o kayak (e incluso en helicóptero), he revivido aquellos sueños de infancia que me convertían en el explorador espontáneo de un mundo aún por descubrir.  Leer artículo completo ➜

Port Grimaud, la Venecia elitista de la Costa Azul

La Riviera francesa siempre ha estado ligada estrechamente al glamour y a las vacaciones de millonarios venidos de todo el mundo. En la franja de litoral entre Mónaco y Marsella nacieron numerosos rincones teñidos de exclusividad y elitismo. Y aunque Saint Tropez se llevó a buena parte de la Jet Set, hubo quien buscó el no va más a sólo un paso en lo que a priori no era más que un sucio lodazal. El ingenio del arquitecto François Spoerry le llevó en 1966 a construir una Venecia en estilo provenzal que se convirtió en una de obras más premiadas de Francia en el siglo XX. Su nombre es Port Grimaud y hoy día es la residencia de ricos y famosos que quisieron tener su propia ciudad de los canales.

Port Grimaud (Costa Azul, Francia)

Considerado como uno de los emplazamientos más curiosos y diferentes de la Costa Azul atrae cada vez a más gente que va en busca de esta originalidad de los años sesenta que llegó para quedarse… y deslumbrar.  Leer artículo completo ➜

Naqsh-e Rostam, la pequeña Petra de Irán

Se podría decir que Naqsh-e Rostam es un apéndice de las fabulosas ruinas de Persépolis de las que tan sólo le separan unos pocos kilómetros. En el instante en que una gruesa montaña de piedra teñida de desierto empieza a ver crecer su cresta desde el suelo aparece esta especie de milagro arqueológico. Surgen de la nada cuatro tumbas inmensas perfectamente esculpidas en la roca como hipogeos en forma de cruz. Este lugar que fuera última morada de grandes reyes aqueménidas posee algo que hace que se le parezca mucho a la nabatea Petra, aunque realmente poco o nada tengan que ver. Quizás sus tumbas podrían pasar a lo lejos por las de Jordania, pero a reducida escala, ya que tan sólo son dos pares, los bajorrelieves que los acompañan son inconfundiblemente persas y, lo mejor de todo, no hay casi turistas.

Tumba aqueménida en Naqsh-e Rostam (Irán)

Naqsh-e Rostam, esa pequeña Petra de Irán, es una de las visitas más sorprendentes que pudimos hacer en este país. Seguimos las huellas de la antigua Persia para adentrarnos en un lugar no muy mencionado en los libros y que nos devuelve el bonito sueño de ser arqueólogos por un día. Leer artículo completo ➜

Cannes, ciudad con sabor a cine en la Costa Azul

Tener una segunda residencia en Cannes fue durante los años veinte una moda entre los más pudientes de Francia y Reino Unido. El clima, la luz y la belleza del litoral que circunda la privilegiada Riviera francesa resultaban ideales para escapar de los fríos y lluviosos inviernos del norte de Europa. Surgieron villas palaciegas, hoteles de lujo y un paseo mítico: La Croisette. Aunque a muchos les suene Cannes solo por su Festival Internacional de Cine, la ciudad más elitista de la Costa Azul lleva décadas como símbolo de glamour y distinción.

Cannes (Costa Azul, Francia)

Cannes ha crecido mucho desde entonces, pero ha sabido mantener su esencia en las calles de Le Suquet, donde una vez hubo un humilde barrio de pescadores. Pasear por esta ciudad es conocer los entresijos de este icono de la Francia del sol, la playa y el placer de disfrutar de la vidaLeer artículo completo ➜

Monasterio de Santa María de Vilabertrán, el secreto mejor guardado del Alto Ampurdán

A mitad de camino entre Figueras y Peralada, con tan sólo cuatro kilómetros de margen, tiende a quedar en el olvido de quienes visitan la comarca del Alto Ampurdán un monasterio peculiarísimo, con un románico maravilloso, que guarda muchos secretos en la sencillez del claustro y la bóveda de cañón de su iglesia. El monasterio de Santa María Vilabertrán no es ni tan siquiera un monasterio al uso sino una canónica, cuya función en la Edad Media fue congregar canónigos bajo las normas de San Agustín. Clérigos que debían dar ejemplo a la comunidad y ser un ejemplo para los demás mediante la sencillez de su vida en congregación. Su torre rectangular de estilo lombardo sirve de faro para visitantes desorientados que no se imaginan, ni por asomo, la belleza de lo que les espera en el interior.

Monasterio de Santa María de Vilabertrán (Alto Ampurdán, Girona)

El monasterio de Santa María Vilabertrán, que llegó a hospedar peregrinos que se dirigían a Tierra Santa, ha mantenido su esencia a pesar de guerras y desamortizaciones. Y, aunque no posee la fama de su vecino ampurdanés Sant Pere de Rodes, merece muchísimo la pena acercarse hasta él y conocer sus dependencias.  Leer artículo completo ➜

12 especies animales que ver y fotografiar en un viaje a Alaska

No hay mayor dicha en Alaska que ser testigo de la vida silvestre en un territorio tan gigantesco. La observación de fauna en este paraíso natural de Norteamérica se convierte en uno de los atractivos, sino obsesiones, de quienes visitamos un destino al que la palabra salvaje se le queda incluso pequeña. Porque viajar a Alaska no sólo consiste en disfrutar de paisajes superlativos por tierra, mar y aire sino de comprender que todos aquellos bosques, montañas, islas y bahías enfriadas por glaciares e icebergs son el hogar de un elevado número de animales que los habitan en completa libertad.

Cría de oso pardo en Alaska (Lake Clark)

Os proponemos pasear durante un instante a tierras indómitas en el extremo noroeste de los Estados Unidos, que toméis la cámara, así como papel y lápiz y pasemos juntos lista a esas especies animales que tuvimos la suerte de ver y fotografiar haciendo un viaje por Alaska (así como a otras que se nos resistieron).  Leer artículo completo ➜