Los pueblos más bonitos que ver en Castilla-La Mancha

Me apasiona el turismo de interior, con esas escapadas en coche o en cualquier medio que se precie las cuales se planifican con poco tiempo de antelación y terminan siendo un soplo de aire fresco con el que romper con el día a día. Viviendo en Madrid suelo recurrir bastante a Castilla-La Mancha, un territorio suficientemente amplio como para no terminarlo nunca y suficientemente atractivo como para mostrar orgullosa ese rostro bien perfilado por Cervantes en su carácter, sus paisajes y sus pueblos. Precisamente sobre este último aspecto, los pueblos, me gustaría incidir hoy por medio de una selección de “bellezas” que aviso está cargada de subjetividad. Tras recorrer en múltiples ocasiones esta comunidad autónoma creo poder estar en disposición de contaros cuáles son, bajo mi humilde punto de vista, los pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha y en los que he tenido la suerte de estar.

Selección de los pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha. En la foto una calle de Villanueva de los Infantes

¿Cuáles son los pueblos más hermosos y llamativos que ver en Castilla-La Mancha? No os perdáis esta lista de quince recomendaciones rurales que pueden merecer una visita y para los que no cabe decepción alguna.  Leer artículo completo ➜

Mota del Cuervo, molinos quijotescos en el balcón de La Mancha

Cuando los viejos molinos de viento de Mota del Cuervo mueven sus aspas, lo hacen mirando al dilatado horizonte de la llanura manchega. No por nada le llaman el balcón de La Mancha a este singular tesoro conquense situado a escasos kilómetros de Belmonte y su prodigioso castillo medieval. Un escenario que representa como pocos el ideario de paisajes y pueblos cervantinos los cuales no cabe duda hubieran podido inspirar al mayor genio de las letras españolas. Desde la plaza y sus callejones, entre alfarerías y escudos blasonados que adornan con señorío las sobrias fachadas de este pueblo, es posible imaginar a Don Quijote galopando para cercenar la vida de aquellos a quienes creía malvados gigantes. Son cosas de la literatura. Y de un lugar de La Mancha llamado Mota del Cuervo.

Molino de viento en Mota del Cuervo (Guía para una escapada con los lugares imprescindibles que ver en Mota del Cuervo)

Los molinos de viento, la casa de la Tercia, el barrio de las cantarerías, un interesante museo de alfarería y una laguna de agua salada en las proximidades que atrae a flamencos y otras aves acuáticas son algunas de las cosas que ver en Mota del Cuervo durante una visita a la localidad más quijotesca de la provincia de Cuenca.  Leer artículo completo ➜

Belmonte, viaje en el tiempo a La Mancha del siglo XV

Lo de Belmonte no se trata únicamente de un pueblo con castillo. Más bien se trata de una máquina del tiempo en constante funcionamiento capaz de trasladar a sus visitantes a un instante cualquiera del siglo XV. Un fabuloso viaje a la época en la que el intrigante Don Juan Pacheco, primer Marqués de Villena y tercer Señor de Belmonte, ya mandaba en Castilla más que el propio Rey Enrique IV y traía de cabeza a su enemiga irreconciliable la futura Reina Isabel la Católica. Nacido en el antiguo palacio de Don Juan Manuel, Pacheco mandó erigir sobre una colina un castillo mayúsculo en estilo gótico-mudéjar que sería no sólo un poderosísimo fortín manchego sino también su morada más querida. También fue el responsable de la construcción de la Colegiata de San Bartolomé, a la que otorgaría tratamiento catedralicio y daría sepultura a sus padres y abuelos. A sus pies se fue apostando un reguero de callejuelas estrechas de muros blancos y empinadas cuestas del que fue, es y será considerado con justicia uno de los pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha.

Castillo de Belmonte (¿Qué ver y hacer en Belmonte?)

Belmonte, con un centro histórico gobernado por la monumentalidad y un delicado equilibrio urbano donde predomina el color blanco, es la definición perfecta para una de las escapadas favoritas en La Mancha. Un emplazamiento que ofrece grandes experiencias que vivir alrededor de sus gruesas murallas medievales. Precisamente para los futuros viajeros a esta belleza conquense he reunido una serie de consejos y lugares imprescindibles que ver en Belmonte con el objeto de aprovechar al máximo la estancia. ¿Te apuntas a este paseo virtual?  Leer artículo completo ➜

Ruta de los molinos de viento en La Mancha, los gigantes de Don Quijote

Los molinos de viento en los que Don Quijote sólo veía “desaforados gigantes” corresponden, sin duda, a la postal más reconocible de La Mancha. Más que un icono que representa a la madre de todas las quijotadas, la silueta de los molinos con sus aspas cercenando la llanura manchega es también un objetivo de muchos viajeros que se dirigen en busca de los tópicos clásicos de una región que llevan imaginando toda la vida. Y en ningún modo se marchan decepcionados. Al contrario, asomarse a los distintos balcones de La Mancha que cuentan con su colección de molinos de viento es una manera muy loable de comenzar un flirteo con aquello que nos mostró Miguel de Cervantes en la novela más universal escrita en castellano.

Molinos de viento en Consuegra (Ruta de Don Quijote en coche)

No son pocos los pueblos de Castilla-La Mancha en los que poder revivir la escena de la más desigual e inútil de las batallas originadas en El Quijote. Tras hacer varios viajes a la región me gustaría proponeros una ruta de los molinos de viento en La Mancha y así conocer de primera mano esos gigantes de brazos largos que aportan lustre a la meseta.  Leer artículo completo ➜

Guía de una ruta en coche por La Mancha en busca de Don Quijote (Parte primera)

Me niego a caer en la tentación de comenzar este escrito con el clásico “en un lugar de La Mancha”, aunque de una forma u otra ya lo haya hecho. Semejante imprecisión nada azarosa tiene tan sólo un dueño, Don Miguel de Cervantes Saavedra, genio de la literatura universal quien se ocupó, sin saberlo, de llevar la lengua castellana a millones de hogares de todo el mundo con el mayor antihéroe de todos los tiempos. Porque La Mancha sería, en sí misma, “ese lugar”, un escenario con horizontes rayando el infinito, ajadas ventas esparcidas en cruces de caminos y siluetas de molinos y castillos medievales recortando atardeceres sin parar. Me considero un apasionado de todo lo que tenga que ver con el caballero de la triste figura y siempre que puedo, salgo en busca de esos paisajes y recodos quijotescos que, sin abundar en topónimos tanto como los estudiosos hubiesen querido, abarcó Cervantes en su obra más exitosa. Pero esta vez quise ponerle un principio y un final y, por eso, durante varios días (cuatro concretamente) llevé a cabo “mi propia ruta de Don Quijote” en tierras manchegas sin más pretensiones que empaparme de una región llena de sorpresas que, por lo pronto, aseguro me acordaré de ella mientras no se me seque el cerebro.

Patio manchego en El Toboso (Ciudad Real, ruta de Don Quijote en coche)

A partir de mi experiencia, de lugares planificados e incluso improvisados, me gustaría compartir con todos vosotros el recuerdo de una ruta en coche por La Mancha en busca de Don Quijote o, más bien, de todos esos parajes, pueblos y monumentos que nos trasladan a esos escenarios que Miguel de Cervantes garabateó con su privilegiada pluma. Concretamente, en este artículo, comentaré lugares visitados en las dos primeras jornadas de viaje, entre Quintanar de la Orden y las Lagunas de Ruidera, como Mota del Cuervo, Belmonte, El Toboso, Campo de Criptana o Argamasilla de AlbaLeer artículo completo ➜