Crónicas de un viaje a Bulgaria y Macedonia: Capítulo Final

13 de noviembre: RUTA IMPROVISADA POR LA MACEDONIA MENOS CONOCIDA

Si algo me llamaba la atención de Macedonia, además de Ohrid, era que no fuera un país demasiado transitado, que salvo la excepción del gran lago, no existiera un desarrollo turístico importante que al fin y al cabo terminara robando poco a poco su personalidad. Me gusta sentirme foráneo cuando viajo, tocar lo intocable, utilizar senderos solitarios y, si es posible, observar lugares no descritos con demasía ni retratados hasta la saciedad para relleno de guías, revistas o páginas de internet. Actualmente intentar hacer eso en Europa es casi un imposible, pero aunque no lo parezca, aún quedan países y regiones en los que no hay más huellas que las de sus habitantes y no existe la costumbre de recibir turistas salvo un número ínfimo de viajeros independientes que buscan lo mismo, adentrarse en lugares auténticos. Por fortuna la pequeña Macedonia es una de muy pocos y, debido a su milagrosa existencia, sus particularidades religiosas, étnicas e históricas, y su condición de no concurrida, valía la pena dedicarle una jornada más y recorrer en coche sus estrechas carreteras entre montañas, valles y pueblos perdidos.

Regresar a Skopje por la vía rápida estaba descartado completamente. Mucho mejor era hacerlo de forma lenta, deteniendo la marcha las veces que hiciera falta y dando tantos rodeos como quisiéramos por esos lugares no tan conocidos pero a la vez tan especiales. De esa forma ciertos nombres que hasta la fecha no había ni oído siquiera mencionar se hicieron reales y, algunos de ellos tenían guardadas bonitas sorpresas. Transitar por esa Macedonia anónima era, sin duda, cerrar el viaje a lo grande. Leer artículo completo ➜

Crónicas de un viaje a Bulgaria y Macedonia 5: Lago Ohrid

12 de noviembre: EL LAGO OHRID Y LAS AGUAS DE LA HISTORIA

El Patrimonio natural y cultural de la Región de Ohrid es de la Humanidad. O al menos eso nos dice la UNESCO desde hace algo más de treinta años cuando lo inscribió con todo merecimiento en su prestigiosa y oficial lista de los Tesoros más valiosos de nuestro Planeta. Las aguas cristalinas del Lago Ohrid, que bañan dos países como Albania y Macedonia, son testigos fieles de la vida agitada de los pueblos que han vivido alrededor suyo. Naturaleza, Historia y, por ende, Cultura, Arte y Religión, son estandartes válidos para presentar uno de los lugares con mayor hechizo y encanto que he podido presenciar en toda mi vida. Nuestro paso por la República de Macedonia y en sí nuestro viaje por tierras balcánicas alcanzó todo su sentido cuando pudimos leer las hojas diáfanas y transparentes del gran lago mientras el Sol se iba perdiendo en el horizonte albanés.

Hay quien llama a Ohrid la pequeña Jerusalén puesto que tiene en torno a 365 templos cristianos, algunos próximos al milenio de vida. Eso nos daría para permanecer un año completo en la región y visitar una iglesia, un monasterio o un santuario todos y cada uno de los días que allí estuviéramos. Pero bastaría únicamente con sentarnos en la orilla para darnos cuenta de que la Humanidad nos pertenece por unos instantes. Leer artículo completo ➜

Crónicas de un viaje a Bulgaria y Macedonia 4: Skopje

11 de noviembre: SKOPJE, UNA EXTRAÑA CIUDAD A MEDIO CAMINO ENTRE ORIENTE Y OCCIDENTE

La madrugada fue la tinta de un nuevo sello impreso a una de las hojas rugosas de nuestros pasaportes cercanos a su caducidad. Tras un control fronterizo de aproximadamente una hora de duración, abandonamos suelo búlgaro para acceder a la República de Macedonia (en cirílico Република Македонија) y pasar de la bandera tricolor blanca, verde y roja al Sol de Vergina de Alejandro Magno distorsionado sobre un fondo totalmente rojo. El terrorífico viaje en bus, no sólo por las curvas y los infames adelantamientos que iba haciendo el conductor sino también por un el folclore musical que proyectaban los altavoces impidiendo descansar lo más mínimo, desembocó en una paralizada y dormida Skopje. La peculiar y atípica capital de Macedonia se convirtió en algo más que una simple parada y fonda dentro de la ruta que ejerceríamos por estas viejas y escarpadas tierras. En algo más de 24 horas este punto intermedio entre lo oriental y lo occidental, la Cruz y el Corán, nos invitó a participar en un extraño juego de cartas en el que poder desenmascarar lentamente las claves de una ciudad de compleja definición.

Los minaretes, los bazares y el cordero con especias salpican uno de los lados del Río Vardar, mientras que el otro trata de adaptar el hormigón armado a los nuevos bulevares del barrio cristiano. Una gigantesca cruz metálica regala su luz en la montaña reflejándose en las medias lunas de los edificios históricos del Imperio otomano. Macedonia hace honor a su nombre que nos sugiere mezcla de frutas de todo tipo en una misma fuente o un mismo plato. Y Skopje, así como todo el país e incluso las áreas ex-yugoslavas con las que formó parte no hace demasiado tiempo, es precisamente eso, una amalgama de etnias y religiones compartiendo un espacio especialmente reducido. Bienvenidos seáis todos a la incomprensible, complicada y también hermosa República de Macedonia. Leer artículo completo ➜

Crónicas de un viaje a Bulgaria y Macedonia: Introducción y Guía Práctica

P1180044“La región de los Balcanes tiene la tendencia de producir más historia de la que puede consumir”. Esta es probablemente la frase más acertada que existe para explicar la que, sin duda, es una de las zonas más convulsas de Europa, en todos los sentidos. Fue pronunciada en plena II Guerra Mundial por Sir Winston Churchill, el célebre Primer Ministro Británico que elevó la oratoria a los altares y que nos dejó un buen número de sentencias históricas ya asentadas. No le faltaba razón, y eso que aún no conocía la Gran Yugoslavia del Mariscal Tito, ni la conversión de Bulgaria y Rumanía en satélites del comunismo de la URSS, ni que en los noventa “el bajo vientre de Europa“, como le gustaba llamar a la Región, se fraccionaría en pequeñas Repúblicas a su vez divididas por etnias, culturas y religiones. Durante el último viaje realizado a dos países como son Bulgaria y Macedonia hemos podido constatar queP1170466 ambos son claramente una coctelera en la que se ha mezclado la Antigua Tracia, el Imperio de Alejandro Magno, la Grecia Clásica, Bizancio, el cristianismo ortodoxo, las viejas comunidades monacales, el Islam y la cultura otomana venida de la vieja Constantinopla con un comunismo fuerte influenciado por Moscú, el sabor a hierro de la Dictadura o un resurgimiento de nacionalismos no resuelto en guerras y más guerras. Cierto es que Bulgaria camina sola desde que se ha soltado de la mano de Lenin y que hoy en día tiene una fuerte noción de País, además de ser miembro de la Unión Europea. La pequeña Macedonia aún sigue estando unida a los lazos de la Ex Yugoslavia en lo que se refiere a diversidad religiosa y, sobre todo, étnica, y ansía algún día en formar parte de la UE y dejar atrás un pasado complejo incluso tras su Independencia de 1991.

Tras una breve pero intensa visita a los Balcanes en el verano de 2006 fue momento de regresar  y conocer un poco más tanto a Bulgaria como Macedonia, aprovechando que aún no son países demasiado agujereados por el turismo y, muy importante, que nos permitían realizar un viaje de bajo coste apto para un presupuesto algo mermado. Nos decantamos por realizar una ruta que alternara en parte lo más representativo de ambos países con lugares no tan conocidos, que nos ayudaran a hacernos una composición de lo que pueden ofrecer al viajero, que no es poco precisamente. Las joyas de la Corona lo constituían el Monasterio de Rila y el Lago Ohrid, en Bulgaria y Macedonia respectivamente, pero entre medias nos esperaban ciudades, villas y parajes indescriptibles y a su vez impermeables, al parecer, a los nuevos tiempos.

En este post pretendo resumir en qué ha consistido este viaje, hablar del alojamiento y de los transportes utilizados, de los precios de algunas cosas o de lo que más y menos nos ha gustado. En fín, compartir una breve Guía Práctica de Bulgaria y Macedonia que contextualice una serie de relatos que, a partir de ahora, narrarán nuestra experiencia en ambos países y, por supuesto, aportar información útil a viajeros que tengan su punto de mira puesto en esta zona del suroeste de Europa. Aquí comienza a desgranarse la historia y las particularidades de un viaje que ha aportado grandes momentos y, sobre todo, grandes esperanzas. Leer artículo completo ➜

Recién llegados del viaje a Bulgaria y Macedonia

Definitivamente el tiempo corre muy deprisa cuando uno se lo está pasando bien. Para quienes gustamos de recorrer el mundo, los viajes se consumen como un cigarrillo. No hace nada que le has dado fuego y cuando te quieres dar cuenta laP1170659 ceniza ya se encuentra esparcida en el cenicero. Las experiencias serían las caladas, unas más cortas y otras más intensas, y la adicción sólo se puede suavizar con otro cigarrillo más. En nuestro caso, con otro viaje por delante. Metáforas aparte, hace tan sólo unas horas que hemos puesto fin a nuestra aventura en Bulgaria y Macedonia. Ya estamos de vuelta en Madrid y atrás ha quedado una enorme sucesión de vivencias, de imágenes imborrables y situaciones que nos han vuelto a dar alas una vez más. No puedo decir que me alegre de volver a casa, porque siempre me quedo con ganas de más, pero sí celebro saludaros “con los pies en el suelo” y, sobre todo, haber recogido tantos comentarios de aliento en los últimos días.Regresamos encantados de lo que nos han deparado estos dos países balcánicos tremendamente bellos y, a nuestro juicio, poco trillados. Cierto es que el turismo en la zona empieza a crecer pero aún no lo suficiente para no poder disfrutar de la soledad en los muchos parajes de vértigo y en el sinfín de monasterios milenarios que reciben al viajero con toda su magia, como si fuesen los brazos abiertos de ancianos eremitas que desean compartir su silencio y su retiro.

 

Tanto Bulgaria como Macedonia nos han dado mucho. Y muy pronto lo podréis ver todo al detalle en elrincondesele.com, a través de las próximas narraciones donde no faltarán las distintas experiencias vividas junto a una recopilación de información práctica que sirva de guía para quienes deseen viajar a ambos países. Todo ello, como siempre, amenizado visualmente con fotografías y vídeos, que se convertirán en el complemento perfecto para poder viajar frente a vuestras pantallas.

Muy pronto entonces saldrá publicada una Introducción y Guía práctica que sea el pistoletazo de salida para conocer más profundamente tanto a Bulgaria como a Macedonia, cuyo mejor calificativo es que aún siguen siendo ellas mismas.

Nos vemos!!!

Sele

Emprendemos un nuevo viaje a Bulgaria y Macedonia

* Fecha de inicio del viaje: 6 de noviembre de 2010
* Fecha de fin del viaje: 14 de noviembre de 2010
Viajeros:  Rebeca y Sele
* Destinos: Bulgaria y Macedonia.
* Medios de transporte a utilizar: Avión, autobús, taxi y barca

Un ligero cosquilleo se pasea por mi estómago, devoro con ansiedad los libros, los artículos y  los blogs de viajes, me aseguro de que las tarjetas de la cámara estén limpias y funcionen correctamente, me imprimo las últimas anotaciones y reservas realizadas y, por supuesto, empiezo a ser monotemático. Son síntomas que evidencian que… COMIENZA UN NUEVO VIAJE!!!  Es momento de desempolvar la mochila y perseguir concienzudamente todos los retos que nos hemos planteado para esta ocasión. Bulgaria y Macedonia son los destinos elegidos para realizar una ruta de exactamente nueve días en el mes de noviembre y retomar la senda de los viajes cuya última parada tuvo lugar en Indonesia el pasado verano. Ahora nuestros pasos nos llevarán al Sureste europeo, a la multinacional y multicultural Península de los Balcanes, para descubrir dos países a los que había grandes ganas de ir. Y que ya podemos tocarlos con las manos…

Saborearemos la herencia de Alejandro Magno y las Leyendas de Tracios y Otomanos, penetraremos en fortalezas antes inexpugnables e indagaremos en pequeñas iglesias ortodoxas cubiertas de iconos de arriba a abajo, caminaremos por las anchas y grises aceras de un comunismo ya consumido, y gozaremos de un Lago hermoso como pocos. En fín, conoceremos un poco más Bulgaria y Macedonia, los cuales pienso que aún son destinos demasiado concurridos y que estoy convencido nos mostrarán con suma claridad una variante realmente atractiva de la siempre polifacética Europa. Leer artículo completo ➜