12 cosas que ver y hacer en Bangkok (Guía para primerizos)

Bangkok, quizás la más canalla de las ciudades asiáticas, se trata de ese verso suelto que se te repite una y otra vez en tu cabeza como aquellas canciones pegadizas de los ochenta. Allí cuando consientes una primera vez puedes considerar que estás perdido, que la ciudad se vuelca en tu mesa de intenciones calle a calle, soi a soi y khlong a khlong. Te das cuenta que los distritos por los que pasaste conforman un universo en sí mismo, que la ciudad en la que vives sería más divertida si contara con el Chao Phraya para poder navegar por él y que eres incapaz de encontrar otro pad thai que sepa igual de intenso. Recuerdas, entonces, el día en que fuiste un novato en Bangkok y te quedaron mil cosas por ver y hacer. Incluso cuando renegaste de aquella escalera al Jardín de las Delicias de la que te habían hablado.

Detalle de una puerta de un templo budista en Chinatown Bangkok

Pero, por supuesto, antes de sentir tantos deseos por una ciudad semejante siempre tiene que haber una primera vez para visitar Bangkok y comprender que estás enganchado a ella. Para futuros viajeros a la caótica y electrizante capital de Tailandia he preparado una guía rápida para primerizos con consejos sobre qué ver y hacer en Bangkok en un viaje (o una escala) de aproximadamente cuatro o cinco días. Si os parece vamos a dar breve paso por aquellos lugares hipnóticos de la ciudad y aquellos momentos sin los que uno no puede regresar a casa bajo ningún concepto.  Leer artículo completo ➜

Ayutthaya a bordo de una barcaza de arroz

Ayutthaya, la esplendorosa capital del Reino de Siam durante cuatro siglos, se trata de uno de esos regalos que la arqueología nos hace a los viajeros que vamos a Tailandia. Un universo de roídas estupas, estatuas gigantescas, estructuras de aspecto jemer que recuerdan a los templos de Angkor y restos atrapados para siempre en una maraña de ramas y raíces forman parte de la vieja ciudad-isla situada en la confluencia de tres grandes ríos. Aunque los guerreros birmanos la prendieron fuego allá por el siglo XVIII sigue considerándose uno de los mejores conjuntos arqueológicos del Sudeste Asiático y su cercanía con Bangkok la convierten en uno de esos lugares imprescindibles en territorio tailandés. Un espacio histórico que merece ser visto de todas las maneras que a uno se le ocurran a uno, ya sea a pie, en tuk tuk, en bicicleta o también en barco. Y es que quién nos iba a decir que precisamente durante nuestro viaje sería una antigua barcaza de arroz reconvertida al turismo la que nos proporcionaría las mejores vistas posibles de la gran Ayutthaya.

Templo Wat Chaiwatthanaram desde el barco Thanatharee (Ayutthaya, Tailandia)

Nuestra experiencia en un barco de teca llamado Thanatharee con el que rodeamos por el agua Ayutthaya nos llevó a conocer por dentro el considerado como uno de los cruceros más originales de Tailandia y disfrutar de una perspectiva diferente de la ciudad siamesa.  Leer artículo completo ➜

El arte de perderse (o dejarse perder) en Bangkok

He tardado un mundo en ir a Tailandia. Quizás demasiado. Y creedme, no comprendo el porqué de semejante eternidad. Tuvo que ser en una larga escala de varios días antes de partir a Myanmar para eliminar de una vez por todas pretextos vacuos y así poder por fin mirar a los ojos a una ciudad como Bangkok. El mero hecho de viajar a la capital thai ha permitido que me perdiera entre callejones y khlongs, caminar entre estatuas de Buda y pinturas del Ramayana en las paredes, asomarme a grandes rascacielos y navegar a cualquier hora en una barca larga por los últimos recodos del Chao Phraya, el conocido como río de los reyes. He de reconocer que jamás en la vida me hubiera imaginado que una ciudad pudiera absorberme tanto el seso hasta olvidarme incluso de quién era. Porque Bangkok me ha seducido por completo. Y deduzco que para siempre.

Gran Palacio Real en Bangkok (Tailandia)

El arte de perderse (o dejarse perder) en Bangkok es la razón de ser de una de las experiencias viajeras más hilarantes y menos sujetas a tu propio control. Cuando te quieres dar cuenta de las cosas, la ciudad de los mil mundos se ha instalado en tu azotea. Leer artículo completo ➜

Rumbo a Myanmar (con larga escala en Bangkok)

Cerrar los ojos ante el preludio de un invierno largo y gris. Y de repente abrirlos y rendirnos a los colores, los aromas, el gentío, la espiritualidad y, por qué no decirlo, al caos más divertido. Una vez más salimos rumbo al Sudeste Asiático para vivir y sentir un viaje donde el choque cultural te golpea en la cara nada más aterrizar. Objetivo Birmania, la película protagonizada por Errol Flynn, se convierte en un amigable “Bienvenidos a Myanmar” con una ruta marcada por la improvisación y las decisiones a corto plazo en la que gozaremos desde un globo de los templos de Bagan, navegaremos por el Lago Inle o caminaremos por los verdes arrozales en Kalaw. La vieja pero reformada Rangón, así como Mandalay, serán nuestros puntos de entrada a este país de países, a un conglomerado de etnias y tradiciones que lo hacen único. Pero antes el aperitivo lo disfrutaremos en un stopover buscado y ganado a pulso, Bangkok. Un primer mordisco en Tailandia nos pondrá sobre la pista con las energías suficientes para experimentar esos pedacitos asiáticos que siempre nos han sabido reconfortar.

Monje budista en un monasterio

Me marcho con Rebeca ya mismo, este sábado, a conocer Myanmar así como la inclasificable Bangkok durante las próximas semanas. Cambiamos por un tiempo los colores del otoño europeo por los rigores de la época seca recién estrenada en el sureste de Asia. Regresamos por fin a nuestro continente preferido.  Leer artículo completo ➜