Ayutthaya a bordo de una barcaza de arroz

Ayutthaya, la esplendorosa capital del Reino de Siam durante cuatro siglos, se trata de uno de esos regalos que la arqueología nos hace a los viajeros que vamos a Tailandia. Un universo de roídas estupas, estatuas gigantescas, estructuras de aspecto jemer que recuerdan a los templos de Angkor y restos atrapados para siempre en una maraña de ramas y raíces forman parte de la vieja ciudad-isla situada en la confluencia de tres grandes ríos. Aunque los guerreros birmanos la prendieron fuego allá por el siglo XVIII sigue considerándose uno de los mejores conjuntos arqueológicos del Sudeste Asiático y su cercanía con Bangkok la convierten en uno de esos lugares imprescindibles en territorio tailandés. Un espacio histórico que merece ser visto de todas las maneras que a uno se le ocurran a uno, ya sea a pie, en tuk tuk, en bicicleta o también en barco. Y es que quién nos iba a decir que precisamente durante nuestro viaje sería una antigua barcaza de arroz reconvertida al turismo la que nos proporcionaría las mejores vistas posibles de la gran Ayutthaya.

Templo Wat Chaiwatthanaram desde el barco Thanatharee (Ayutthaya, Tailandia)

Nuestra experiencia en un barco de teca llamado Thanatharee con el que rodeamos por el agua Ayutthaya nos llevó a conocer por dentro el considerado como uno de los cruceros más originales de Tailandia y disfrutar de una perspectiva diferente de la ciudad siamesa. 

Ayutthaya en barco

Thanatharee quiere decir “Tesoro de las Aguas”. Fue construido en madera de teca al término de la II Guerra Mundial con el objeto de transportar arroz en las aguas del río Chao Phraya (Río de los Reyes) así como en otras cuencas fluviales de Tailandia. Hace algo más de una década esta barcaza arrocera fue modificada para poder ser un medio con el que recorrer esta parte del país de otra manera, pudiéndose detener en entornos rurales todavía sin tocar y arribar a la gran Ayutthaya, la capital de Siam entre los siglos XIV y XVIII, que fuera una de las regiones más espléndidas y prósperas de Asia según los documentos de la época.

Barco Thanatharee con el que hicimos el crucero por Ayutthaya (Tailandia)

Cuentan que su situación entre tres ríos como el propio Chao Phraya, que después baja a Bangkok, y otros menores como el Lopburi o el Pa Sak, era la ideal para establecer la sede del reino que absorbería a la poderosa Sukhothai. Este importante núcleo comercial llegó a tener más de cuatrocientos templos, así como imponentes palacetes que tan sólo eran la punta del iceberg de las riquezas acumuladas. En una pequeña isla, a la que además se añadieron khlongs o canales navegables, los restos de aquel tiempo se mantienen en lo que se viene a llamar Parque histórico de Ayutthaya. Por lo que la idea de recorrer en barco la zona no nos sonaba en absoluto descabellada.

Budas en Ayutthaya (Tailandia)

Un crucero diferente con parada en la vieja Ayutthaya

Embarcamos cerca de un monasterio budista de estupas blancas donde los niños monjes correteaban como si acabasen de salir de sus clases. Gracias a la Oficina de Turismo de Tailandia habíamos sabido de la existencia del Thanatharee, parte del Grupo ETC Travel, que se ocupó en 1999 de reconvertir el barco para hospedar pasajeros y ofrecerles un contacto más estrecho con la cultura locales en áreas rurales donde los arrozales son su principal medio de vida. Si bien no podíamos llevar a cabo uno de sus cruceros de uno, dos o tres días por falta de tiempo (Myanmar nos esperaba y Bangkok había sido nuestra escala durante media semana) tuvimos la suerte de que ese día la embarcación se encontrase amarrada en Ayutthaya y poder vivir una Thanatharee experience en formato reducido, apenas un par de horas, basándonos sólo en rodear por el agua el Parque histórico de Ayutthaya.

Crucero Thanatharee en Ayutthaya (Tailandia)

Después de echar un ojo a los camarotes y saludar a la tripulación nos dimos cuenta que teníamos varias delicatessen de la cocina thai sobre la mesa. Veníamos de ver los templos de Lopburi (a una hora y media de allí) y ese día habíamos madrugado especialmente, por lo que agradecimos disfrutar de un gran almuerzo mientras el barco iniciaba su recorrido. Aunque no hacía falta moverse de la silla para tener todo a nuestro alcance, reconozco que no pude estarme quieto y que iba de proa a popa, y de babor a estribor, con la pasión de un chiquillo deseoso de disfrutar de la visión de de Ayutthaya desde un barco como aquel.

Barco de crucero Thanatharee en Ayutthaya (Tailandia)

Nos cruzamos en muchas ocasiones con canoas largas que iban y venían con sus mercancías, en su mayoría frutas y verduras dentro su ruta habitual de los campos de cultivo al mercado, y de ahí a un hogar cualquiera de la zona. Estupas y restos del conjunto arqueológico de Ayutthaya se fueron asomando tímidamente entre la vegetación mientras mezclábamos soja y chile picante en un mismo plato. La brisa de este viaje la antigua barcaza de arroz se erigía como la mejor de nuestras compañías. El día era caluroso en el centro de Tailandia, de esos en los que el cielo empieza a juntar nubes y más nubes para descargar de lo lindo en el final de la tarde. No estábamos en la época de los monzones, puesto que era noviembre, pero cuando se está en el Sudeste Asiático uno tiene que saber que la más fuerte de las tormentas tropicales se pueden formar en sólo cinco minutos. Afortundamente ese día fue más amenazante que otra cosa y nos libraríamos de ver una sola gota de agua tanto entonces como durante todos los días que disfrutamos en Tailandia.

Panorama de Ayutthaya desde el río Chao Phraya a bordo del barco crucero Thanatharee

Silencio, llegamos a Wat Chaiwatthanaram

El momento más memorable de nuestro breve crucero por Ayutthaya a través del Chao Phraya vino cuando el Thanatharee se puso delante de uno de los templos más inmensos y hermosos de la ciudad siamesa. Wat Chaiwatthanaram posee un marcado estilo jemer caracterizado por un prang central de 35 metros de altura rodeado de otros cuatro más pequeños y a su vez por otras ocho pequeñas estupas en un rectángulo perfecto asomado a la orilla del río.

Barco Thanatharee con el que hicimos el crucero por Ayutthaya (Tailandia)

La simetría del Wat Chaiwatthanaram hace que sea muy reconocible, haciéndonos sentir en una especie de Angkor en territorio tailandés, aunque fuera construido siglos más tarde del colapso del Imperio Jemer en la actual Camboya. Su impulsor fue el monarca Prasat Thong, que en el año 1630 quiso homenajear a su madre con el levantamiento de este inmenso complejo budista así como estrenar su gobierno con una obra de semejantes características. De hecho el nombre de este wat superlativo quiere decir “templo del largo y glorioso reinado”. Lo que no sabía el nuevo rey es que apenas un siglo después de su construcción sería otra de las estructuras afectadas por el asedio birmano, aunque cabe decir que su estado de conservación es bastante superior al de otros templos y palacios de Ayutthaya.

Templo Wat Chaiwatthanaram en Ayutthaya desde el crucero Thanatharee (Tailandia)

Wat Chaiwatthanaram ofrece uno de esos atardeceres de película. De hecho, se trata de uno de los lugares preferidos de Ayutthaya para presenciar la puesta de Sol. Nosotros lo haríamos más tarde con una luz de fuego colándose entre las nubes, pero nuestra primera estampa de este asombroso conjunto budista tuvimos la suerte de verla a bordo del Thanatharee.

Wat Chaiwatthanaram en Ayutthaya visto desde la barcaza de arroz Thanatharee

Y, aunque por nosotros hubiésemos seguido de crucero unos cuantos días más para acercarnos a zonas rurales no demasiado trilladas, visitar mercados tradicionales así como montar en bicicleta en algunas de las paradas que hace el barco, continuamos nuestro viaje por las ruinas de Ayutthaya que se encuentran en el interior de la isla, que son muchas, y para las que hace falta tocar tierra. La del Thanatharee fue una gran experiencia que nos mostró una manera romántica de disfrutar del parque histórico a solas y con buenas viandas de por medio.

Sele y Rebeca en el barco Thanatharee de crucero por Ayutthaya (Tailandia)

Ayutthaya superó todas nuestras expectativas (antes lo hicieron los templos de Lopburi, mucho menos visitados). Allí vimos morir la tarde en una de las plataformas de piedra del espectacular Wat Chaiwatthanaram para regresar a la caótica e increíble Bangkok justo a la hora donde el pad thai sabe mejor en uno de los restaurantes a orillas del río de los reyes.

Templo Wat Chaiwatthanaram al atardecer (Ayutthaya, Tailandia)

Algún día retomaremos de nuevo el río en una vieja barcaza de arroz. Esto apenas fue un aperitivo de los muchos que tiene Tailandia para ofrecer a viajeros en busca de emociones y paseos al atardecer…

Sele

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3 comentarios en “Ayutthaya a bordo de una barcaza de arroz

  1. Qué recuerdos!.
    No he pasado más calor en mi vida que aquel día en Ayutthaya el pasado Octubre.
    Haberlo hecho es barco hubiera estado muy bien!.
    Nosotros nos alquilamos una furgoneta nuevecita con aire acondicionado y con chófer por 2000THB para 5 personas el día completo (10 templos).
    Saludos!

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