Vídeo de los templos de Bagan en globo

Recientemente hablaba en este blog del placer de volar en globo sobre los templos de Bagan como una de las grandes experiencias que podemos tener viajando a Myanmar. Disponer de las mejores vistas posibles de un conjunto monumental que se dice supera los dos mil templos situados en una planicie del selva árida en el oeste birmano regala unos momentos únicos. En cuanto el sol empieza a asomarse en el horizonte más de veinte globos aerostáticos surcan a la vez los cielos despejados que iluminan el Reino olvidado de Bagan. Flotando en el más absoluto silencio todos aquellos testigos de la Historia de uno de los más asombrosos complejos arqueológicos en todo el Sudeste Asiático reciben los primeros brillos de la mañana, y las primeras miradas de incredulidad.

Templos de Bagan y globos aerostáticos

A continuación me gustaría mostraros cómo fue nuestra primera vez en globo sobre los templos de Bagan a través de un vídeo que realizamos en pleno vuelo. Hoy prefiero dejar que hablen las imágenes por sí solas para disfrutar juntos de esta maravilla única en su especie.  Leer artículo completo ➜

El placer de volar en globo sobre los templos de Bagan

Hay escenarios en este planeta que parecen sacados de un sueño o de una película fantástica. Y pocos, de verdad, muy pocos, pueden comparársele al de esa explanada selvática donde los enigmáticos templos de Bagan surgen a cientos como si nada. Un reino olvidado durante siglos en un país llamado Myanmar, antes conocido como Birmania, que quiso dejar claras las creencias religiosas de su universo budista de pasado hinduísta y en el que además aportaba dioses y espíritus propios. La suerte ha permitido que lleguen más de dos mil templos hasta nuestros días, así como que torres, pagodas y grandes estatuas de Buda nos permitan jugar a ser Indiana Jones con nuestra mochila a la espalda. Y las posibilidades en este rincón superlativo del Sudeste Asiático llegan tan alto que hasta es posible admirarlos desde un globo aerostático.

Volando en globo sobre los templos de Bagan en Myanmar

Durante nuestro último viaje a Myanmar nos animamos a cumplir un sueño consistente en volar en globo sobre los templos de Bagan. Doy fe que llevábamos años esperando el momento. Y cuando menos nos lo esperábamos nos vimos flotando como una pompa de jabón sobre uno de los lugares más hermosos de la Tierra. Leer artículo completo ➜

Lago Inle, un espejo de agua en Myanmar

Una larga canoa de madera en el Lago Inle es apenas un punto en un horizonte perfecto dominado por el agua, las montañas y la simetría. Sobre la misma un pescador de la etnia intha mantiene el equilibrio desde la trémula proa mientras prepara la red y rema utilizando su pierna. No parece que ejerza ninguna presión sombre la embarcación. Es como si él se encontrara flotando allí mismo, como si en realidad el lago ejerciera su poder para quebrantar todas las leyes de lo que podemos considerar normal. Pero una simple escena de pesca es apenas un precioso instante más en un universo acuático que muchos consideran el corazón de Myanmar y donde surgen del agua cantidad de aldeas flotantes, espigadas estupas budistas, campos de cultivo y, sobre todo, la sensación de encontrarse ante un collage humano capaz de mostrar lo mejor del país asiático.

Pescador intha en el Lago Inle (Myanmar)

Pocos lugares representan con tanta claridad el significado de Myanmar. Hay tanto que ver y hacer en el Lago Inle y, sobre todo, que sentir, que lo mejor es no seguir otro esquema que no sea el que él nos proponga. Al fin y al cabo todos los viajeros encontramos aquí un lugar para quedarnos, olvidarnos del reloj y de cualquier plan establecido para simplemente ser testigos y disfrutar de una colección de tradiciones que se miran a un espejo en el que todo es agua.  Leer artículo completo ➜

50 consejos útiles para viajar a Myanmar

Sin duda Myanmar, el mismo que fuera llamado Birmania hasta hace muy poco, se trata todavía de uno de los grandes desconocidos del Sudeste Asiático. Un rincón del mundo capaz de regalarnos una colección extraordinaria de templos y pagodas, de escenas costumbristas que poco o nada han cambiado en siglos y con una gente maravillosa que trata al forastero como si fuese de su propia familia. Tras regresar de un inolvidable viaje a Myanmar y tomar muchas anotaciones me gustaría compartir un reportaje cargado de información práctica que pueda serle provechoso a todos aquellos que estén interesados en conocer por su cuenta este país. Gracias a todas estas notas he podido documentar una lista de 50 consejos útiles para viajar a Myanmar, los cuales pueden servir de ayuda a los futuros viajeros ansiosos por disfrutar de un destino en alza que se resiste a perder su singular pureza.

Mujer Pa-O en Kakku (Myanmar)

¿Qué no debe faltar en la maleta? ¿Cuál es la mejor época para ir a Myanmar? ¿Cómo moverse por el país? ¿Dónde cambiar kyats?  ¿Qué tal se come? ¿Cuales son lugares que ver sí o sí?  ¿Es seguro? Son muchos temas de interés los aquí expuestos que conviene tener en cuenta a la hora preparar un viaje a un país que se está abriendo cada vez más. Tomad papel y lápiz, que aquí viene una pila de consejos prácticos aplicables en un viaje a MyanmarLeer artículo completo ➜

Myanmar, un país que camina descalzo

Ha pasado muy poco desde que regresáramos de un viaje muy especial a Myanmar, la vieja Birmania. Un país de países que se columpia entre la Bahía de Bengala y el Mar de Andamán en el costado noroccidental del Sudeste Asiático. Y que empieza a caminar descalzo en un incipiente proceso democrático hacia un nuevo futuro sin cadenas amarradas a los pies. Lo viajeros que visitamos Myanmar y que nos descalzamos para pisar todo espacio sacralizado en templos, pagodas o santuarios, nos marchamos del lugar con la sensación de haber inhalado las sonrisas más puras de Asia, el elixir de una autenticidad aún presente en las calles, los mercados y los campos arados todavía por bueyes. Quizás sea por eso que mi corazón aún no ha vuelto de allí y se ha quedado, como preveía, prendado de sus gentes, de los templos milenarios de Bagan resurgiendo de los árboles, del dorado de las grandes pagodas y del sonido de los remos en el Lago Inle.

Pagodas en el Lago Inle (Myanmar)

Myanmar, que guarda bajo llave su inocencia, se trata de uno de esos destinos de los que no terminas de regresar del todo. Todavía hoy siento el calor en los pies de sus azulejos al sol y cuando cierro los ojos durante la noche, contemplo con entusiasmo aquel paisaje humano y monumental que convierte a esta tierra en un privilegio para los sentidos. Leer artículo completo ➜

Guía práctica del viaje a Indonesia

Que Indonesia se ha convertido por méritos propios en uno de mis países preferidos es un hecho. Sin duda está entre los países más completos de todos en los que he estado hasta ahora, dado que es capaz de aglutinar todas y cada una de las exigencias que un viajero de la más diversa índole podría tener. Intentaría definir Indonesia con un sinfín de sustantivos y adjetivos con los que terminaría quedándome corto. Selvas, historia, arrecifes de coral, templos, tropical, tribus, arrozales, volcanes, biodiversidad, buceo, trekking o fiestas son los primeros que me vienen a la cabeza. Variopinto y auténtico como pocos, confín de los siete mares y de viejas leyendas de dragones y otras bestias aladas, selva virgen y hogar de etnias casi inaccesibles que imploran su pertenencia a la misma Madre Naturaleza. Al igual que los orangutanes, las panteras o los tigres, que se resignan a ser un mero recuerdo pintado en un lienzo.

Orangután de Borneo (Indonesia)

A lo largo de tres semanas pudimos viajar por Java, Borneo, Bali, Flores y otras islas del archipiélago de Nusa Tenggara como Rinca, Komodo e incluso otras que no son más que una gota de agua en el Océano. Y ahí precisamente quiero que regresemos todos juntos cuanto antes. Es mi intención que podamos revivir nuestra aventura en Indonesia por medio de una guía práctica así como de detalladas crónicas, siempre salpicadas con numerosas imágenes tanto fotográficas como videográficas que pondremos a vuestra disposición. Trataremos de hacer más cortos los miles y miles de kilómetros que nos separan de este paraíso para poder conocerlo mucho mejor y saber qué ver o hacer en Indonesia. Como siempre la intención primera y última de esta recopilación de consejos y relatos busca ayudar a otras almas viajeras que tengan pensado viajar hasta allí más pronto que tarde.

Os animo, por tanto, a que abráis bien los ojos y dejéis sitio en vuestra maleta de sueños a los simpáticos orangutanes, a las noches de eterna sinfonía de Borneo, a las estatuas de Buda cuya mirada se pierde más allá del volcán, a los tejados de paja y bambú de las chozas de los Ngadas, a las afiladas garras de un dragón tan real como la vida misma o a los maravillosos campos de arroz que reverdecen aún más si cabe el paisaje de miles y miles de islas. Muchas veces digo que «Viajar es invertir en vida». Y vida es precisamente lo que Indonesia nos ofrece en su tarro de las esencias.

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Safari en el río Kinabatangan, el Amazonas de Borneo

Aún queda ese Borneo que nos narraron exploradores y naturalistas en sus cuadernos de notas. Sigue viva la luz que se propaga en la espesura de la jungla, aún cuando la niebla despierta con ella. Borneo es el hogar de cientos de mamíferos, aves y reptiles, algunos de los cuales sólo se dejan ver en lo más profundo de la isla y en ningún sitio del planeta más. Y aunque este paraíso natural no atraviesa sus mejores momentos por la progresiva destrucción y tala de un hábitat único, siempre nos quedará el Kinabatangan. Este longevo río que se retuerce entre recodos de selva virgen es, sin duda, el pulmón isleño en el que la vida se expresa como mejor sabe, con los animales acudiendo diariamente al punto de partida.

Cálao rinoceronte en el Kinabatangan

Hacer un safari en barca en el río Kibanatangan es uno de los imprescindibles de Sabah, dentro del Borneo malasio, puesto que ofrece la mejor oportunidad de observar ejemplares de avifauna en su propio paraíso. Leer artículo completo ➜

Recién llegado de Camboya y Singapur «con los brazos de la fiebre»

Ya estoy de vuelta. La aventura por tierras de Camboya y Singapur ha puesto su rúbrica hace tan solo unas horas. Ahora se confunden en mi cabeza sensaciones contradictorias. Por una parte me embarga la nostalgia de los lugares y las personas que me han atrapado definitivamente, ese hechizo asiático del que ya os he hablado en alguna ocasión. Y por otra la alegría de estar aqui de nuevo, ver a la gente a la que quiero y poder disfrutar de una hermosa primavera en Espana.

El jet lag azota mi cabeza y mi visión y creo que de un momento a otro se va a detener un tuk tuk delante de mí o se me van a cruzar por delante un grupo de monjes budistas cubriéndose del Sol con sus clásicos parasoles naranjas a juego con sus túnicas. Es complejo este contraste tanto cuando se va como cuando se viene.

Pero lo peor ahora mismo es que no parece remitir esta fiebre que me acompaña en los últimos días y que me tiene hecho un muñeco de trapo. La verdad que no sé cómo he llegado hasta aquí. Pero vaya, un poco de descanso, que es lo que me ha faltado, me hará recuperarme pronto.

Durante algo más de dos semanas he ido conectándome con bastante asiduidad y contandoos prácticamente en tiempo real las experiencias que he ido viviendo en este viaje. Y ha sido espectacular sentir vuestro apoyo y vuestra presencia en todo momento y en toda circunstancia. Os he sentido muy cerca. En el fondo he descubierto las maravillas de Angkor a vuestro lado y he navegado por el Mekong con vuestro impulso. Más de cien mensajes y decenas de correos eléctronicos avalan este sentimiento de gratitud. Me habéis ayudado a soportar la carga de la mochila y a superar los momentos menos brillantes con los que tambien cuenta un viaje.

Mientras me recupero de la fiebre y de este batiburrillo mental necesito algo de tiempo para reorganizar todo el material (mas de 1000 fotos y un sinfín de vídeos). Dentro de muy poco, apenas unos días, publicaré una completa Introducción y Guía práctica que resuma en que ha consistido este viaje, los objetivos cumplidos y aquellos aspectos básicos para los viajeros que deseen preparar una aventura tanto en Camboya como en Singapur. Como siempre trataré de cumplir con esa premisa con la que el Rincón de Sele se identifica plenamente, narrar mis experiencias por el mundo y poder servir de ayuda al viajero independiente que aboga por información práctica, actualizada y lo mas útil posible.

A pesar de los 39 grados que marca el termómetro que me acabo de poner tengo que decir que he regresado encantado, he regresado feliz. Han sido tantos los momentos que se han ido añadiendo a un arrugado mapa del Sudeste Asiático que me costaria quedarme con uno. Pero muy pronto recorreremos Camboya y Singapur de nuevo, de forma mas sosegada y deteniéndonos el tiempo que haga falta frente a las ninfas que decoran los muros de Angkor Wat o frente a una solitaria Isla en mitad del Mekong donde sobreviven los ultimos delfines de Irrawady. Nos subiremos en otra ocasión a lomos de un elefante para perdernos completamente en una selva cerrada o contemplaremos los impresionantes rascacielos de Singapur, la Nueva York asiática. A bordo de un tuk tuk, de una motocicleta o como sea. Acabo de regresar, pero tengo la sensación de que este viaje no ha hecho más que comenzar.

Hasta pronto!

Sele