#SomosNómadas en el siglo XXI

Sele en el desierto de Egipto
Si tuviera que imaginar un escenario nómada pensaría en las estepas de Mongolia, una colina verde exenta de toda vegetación o incluso un desierto como el del Gobi en que solitarios gers o yurtas sirven de casas móviles a familias que se trasladan de un sitio a otro en función de la época que sea. Todavía quedan nómadas de los de antes, pocos eso sí, en las planicies de Asia Central y en vastas zonas del lejano oriente en que las carreteras son caminos, los lagos espejos y los hombres todavía saben cazar con halcones. Pero, ¿y los nómadas del siglo XXI? ¿Es posible que haya nómadas sin vivir en Mongolia, Kirguistán o Uzbekistán? Por supuesto que sí…

Desear recorrer el mundo, moverse, da igual si cerca o lejos. Moverse aunque no haya necesidad vital para hacerlo. Esa es la cuestión que identifica a los nómadas en la actualidad. Soñadores que no viven precisamente en yurtas de piel ensambladas con madera y hueso de camello pero que hacen miles de kilómetros por el mero hecho de contemplar nuevos lugares y conocer gente, aprender de lo bueno y lo malo de la vida aquí y allí. En definitiva, que nadie se lo cuente.

¿Somos nómadas?

Los nómadas de hoy calculan sus rutas en los navegadores, comparten sus experiencias en redes sociales, investigan en blogs y automatizan sus notas en el último modelo de Smartphone que lo hace todo (o casi todo). Por supuesto que las cosas han cambiado, pero en absoluto ha menguado el empeño en querer mirar más allá de la ventana. Sus ciudades se quedan pequeñas y piden moverse para perderse en valles, rascacielos, monumentos y, sobre todo, en las personas que pueblan los lugares dibujados en uno y mil mapas.

El nómada del siglo XXI vence sus dificultades mirando hacia adelante. Fusiona la funcionalidad de su mochila con la versatilidad de una cámara de fotos con la que construir la memoria de un viaje sin final. Porque el nómada no regresa nunca. Esa es la misión. No haber terminado la ruta aunque se tome un respiro en el área de confort. Llega y ya está pensando en marcharse, no se sacia nunca y convierte el mapamundi en el sayo de su vida.

Somos nómadas y Renault

Precisamente #SomosNomadas es el título de la última campaña de Renault. En este mes de marzo la compañía automovilística quiere demostrar cómo las innovaciones que incorporan a sus vehículos ayudan a avanzar y facilitar la conducción de quienes se ponen al volante. Para ello busca a nómadas que deseen conocer y probar los nuevos modelos de la marca en su red de concesionarios ofreciendo la posibilidad de ganar grandes premios por participar en la acción.

Hombre nómada con su halcón

A través del minisite específico, SomosNomadas, los internautas se pueden registrar para solicitar una prueba en la Red de concesionarios Renault adheridos a la acción. Al registrarse, pueden ganar al instante premios como suscripciones a YOMVI y por probar un vehículo de la gama, optarán a ganar al instante camarás GoPro, descuentos de taller y entrarán autománticamente en el sorteo de un Renault Captur.

Del 12 al 14 de marzo, los concesionarios Renault ofrecerán diversas actividades tecnológicas y lúdicas para que los asistentes disfruten aún más de la prueba.

Y tú, ¿eres nómada del siglo XXI?

Sele

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