La ruta de Amanece que no es poco (Pueblos y escenarios de la película en la Sierra del Segura)

En 1988 el rodaje de «Amanece que no es poco», dirigida por el albaceteño José Luis Cuerda, removió los cimientos del humor con una pátina tan surrealista y genialmente absurda que terminó convirtiéndose en una película de culto. Aquel pueblo inventado de misa diaria, en el que llueve arroz de Calasparra, se hace flashback a petición del alcalde, los borrachos se desdoblan y los hortelanos bajan al bancal cantando madrigales, existe realmente. Pero este municipio de mucha cultura, de unas peculiaridades de gran valor y de un folklore muy variado es, en realidad uno y trino. Me explico. En realidad la película se grabó en tres pueblos de la Sierra del Segura en Albacete, concretamente en Aýna, Liétor y Molinicos. Localidades de la conocida como Suiza manchega que nos muestra el corazón más verde y montañoso de la provincia, muy lejos de los tópicos sobre la provincia con los que tanto se ha cebado la ignorancia.

En la taberna de Amanece que no es poco

Hoy día es posible perseguir las huellas y escenarios de la película que entran en lo que se viene a llamar «Ruta de Amanece que no es poco» en la Sierra del Segura. Y pasear a través de callejuelas de tan pintorescos pueblos albaceteños en los que uno puede venir a hablar de Dostoievski, del libre albedrío o hacer una oda a una calabaza sin que nadie se inmute lo más mínimo.  Leer artículo completo ➜

La cripta de las momias de Liétor en el convento de los Carmelitas Descalzos

En la localidad albaceteña de Liétor, en el corazón de la Sierra del Segura, se mantuvo oculto durante cientos de años el secreto que escondía el viejo convento de los Carmelitas Descalzos. Abandonado a su suerte tras la desamortización de Mendizábal de los bienes eclesiásticos y, ya sin monjes que lo habitaran desde 1835, nadie se había percatado de la existencia de varias sepulturas bajo el altar de la iglesia hasta que entraron unos niños de manera casual por una abertura externa y se encontraron que los cuerpos allí yacentes se habían conservado casi íntegros. Las condiciones de la cripta habían sido las causantes de que no quedaran meros huesos apilados sino auténticas momias, con su gesto incorrupto, los ropajes casi intactos o las manos en posición de rezo sosteniendo cruces de madera. Acababan de descubrir la cripta de las momias de Liétor, un espacio fúnebre en el que durante el siglo XVIII habían sido enterrados frailes y otros personajes que habían pagado para contar con el privilegio de ser sepultados debajo del altar.

Una de las momias de Liétor sosteniendo una cruz de madera

Ya hacía mucho tiempo había oído hablar de las momias de Liétor, así que cuando tuve oportunidad de visitar este pueblo mientras estaba de ruta con el coche por la Sierra del Segura y Alcaraz, pedí entrar a la cripta y poderla ver con mis propios ojos.  Leer artículo completo ➜

En Ayna amanece que no es poco

En el bello pueblo albaceteño de Ayna amanece, que no es poco, aunque al Sol le de por llevar la contraria y salir por donde no debe, enfureciendo al cuerpo de la Guardia Civil, que no duda en disparar hacia el cielo por tan incongruente disparate. No estamos hablando de un lugar cualquiera, ni mucho menos. Ayna es un pueblo de mucha cultura, de unas peculiaridades de gran valor y de un folclore muy variado, de hecho en la taberna se canta ópera a todas horas y no existe nadie que no haya leído «Luz de Agosto» de William Faulkner. Allá donde la Casa Cuartel es también biblioteca, los hombres nacen en el bancal o puede salirte un fogonazo del trasero con el más mínimo pensamiento lascivo. En realidad nada es normal en este enclave perdido de la Sierra de Albacete, el pueblo que dijo Pepe, aunque tiene la inmensa capacidad de convertir sus alocadas extravagancias en pura rutina. Pero antes de que empiece a levitar quince palmos del suelo y os preguntéis de qué demonios hablo tengo que confesaros que Ayna es, realmente, el lugar principal del rodaje (junto a Molinicos y Liétor) de la película más surrealista del cine español: «Amanece que no es poco», dirigida por José Luis Cuerda y protagonizada por el mejor elenco de actores, actrices y extras que se haya podido reunir en nuestro país. Y como fan de esta película de culto pude disfrutar de una visita a a esta localidad que aún recuerda los días de gloria de una grabación de la que ya se han cumplido tres décadas.

Si el Alcalde, el Párroco o la Guardia Civil no lo impiden, me gustaría que juntos diésemos un paseo por el escenario de muchas de las tomas de Amanece que no es poco, aquellos lugares que hicieron ordinario lo extraordinario. Un post en clave amanecista pero dedicado también a quienes no lo son aún, siempre que estén sujetos terriblemente a las pasiones. Leer artículo completo ➜