La ruta de Amanece que no es poco (Pueblos y escenarios de la película en la Sierra del Segura)

En 1988 el rodaje de “Amanece que no es poco”, dirigida por el albaceteño José Luis Cuerda, removió los cimientos del humor con una pátina tan surrealista y genialmente absurda que terminó convirtiéndose en una película de culto. Aquel pueblo inventado de misa diaria, en el que llueve arroz de Calasparra, se hace flashback a petición del alcalde, los borrachos se desdoblan y los hortelanos bajan al bancal cantando madrigales, existe realmente. Pero este municipio de mucha cultura, de unas peculiaridades de gran valor y de un folklore muy variado es, en realidad uno y trino. Me explico. En realidad la película se grabó en tres pueblos de la Sierra del Segura en Albacete, concretamente en Aýna, Liétor y Molinicos. Localidades de la conocida como Suiza manchega que nos muestra el corazón más verde y montañoso de la provincia, muy lejos de los tópicos sobre la provincia con los que tanto se ha cebado la ignorancia.

En la taberna de Amanece que no es poco

Hoy día es posible perseguir las huellas y escenarios de la película que entran en lo que se viene a llamar “Ruta de Amanece que no es poco” en la Sierra del Segura. Y pasear a través de callejuelas de tan pintorescos pueblos albaceteños en los que uno puede venir a hablar de Dostoievski, del libre albedrío o hacer una oda a una calabaza sin que nadie se inmute lo más mínimo. 

Amanece que no es poco y la religión amanecista

Me declaro amanecista. Pero mucho. Y no, no es una secta peligrosa ni nada por el estilo sino la denominación que reciben los muy fans de la película española “Amanece que no es poco”, una de las cunas cinematográficas del humor absurdo y costumbrista y, al fin y al cabo, una forma de enfrentarse a la vida con agudeza, ingenio y cierta socarronería. Es probable que el filme dirigido por Cuerda sea el que más veces he visto a lo largo de mi vida. En serio no exagero. No hablo de diez o de veinte. Son más, muchas más. Sé que suena surrealista, pero de eso trata la cosa precisamente…

Mural de Amanece que no es poco en Molinicos

Como curiosidad cabe decir que “Amanece que no es poco” no fue un éxito de cartelera en su momento y muchos no la vimos estrenarse. Fue el tiempo y los visionados los que hicieron madurar una historia genial o más bien, una sucesión de historias o sketches, dentro de un hilo magistralmente tirado por la dirección, un reparto actoral primoroso y el gran secreto de la película, la participación de los lugareños. Tengo la convicción de que en el cine el papel de “extra” no tuvo tanto valor como en esta cinta que llegó a las salas en el mes de enero de 1989. Gente de pueblo, absolutamente anónima, vivió su momento de gloria más delirante con dicho trabajo. Hoy el reconocimiento a estos hombres, mujeres, niños y calabazas es un orgullo para todos ellos. De hecho en Aýna, la localidad en la que más escenas se filmaron, muchos han dejado poner en sus casas que aquí vive “el chófer del alcalde”, “el niño deprimío” o uno de “los rusos” que bailaron en la iglesia.

Cartel indicativo de la casa de uno de los personajes de Amanece que no es poco, Amancio Palacios

La ruta de Amanece que no es poco por los pueblos de la Sierra del Segura en Albacete

Aunque no se haya visto una sola vez la película “Amanece que no es poco” (cosa que me parecería un terribe error) recomendaría recorrer igualmente los pueblos y parajes de la Sierra del Segura y Alcaraz, la muestra viva y verde de que Albacete y Castilla-La Mancha tienen mucho más para ofrecer de lo que la gente imagina. Esa idea de la provincia de Albacete como una llanura y una carretera de paso entre Madrid y el Mediterráneo es tan desafortunada como afirmar que Estados Unidos es un país sin montañas por la mera existencia del desierto de Nevada. Suena ridículo, ¿verdad?. Pues así de estúpidos llegan a ser los tópicos.

Paisaje de la Sierra del Segura de Albacete (Liétor)

Había tenido la suerte de visitar seis años antes la localidad de Aýna (podéis leer el artículo En Aýna amanece que no es poco) así como el nacimiento del río Mundo donde existe uno de los saltos de agua más espectaculares que se pueden ver a lo largo de la geografía española. Y desde entonces tenía clavada la espina de recorrer con tiempo la Sierra del Segura y Alcaraz, de ahí que para esta ocasión me liara la manta a la cabeza para pasar varios días en la zona y escudriñarla lo máximo posible. Esta vez serían cuatro días totales. Eso sí, una parte la dejé reservada en exclusiva para hacer la ruta de “Amanece que no es poco” y poder visitar los tres pueblos/localizaciones a conciencia (Aýna, Liétor y Molinicos) repasando en voz baja como amanecista algunas de las escenas más memorables de la película.

Mapa de la ruta de Amanece que no es poco en la Sierra del Segura y Alcaraz (Albacete)

MI CUARTEL GENERAL EN LA SIERRA DEL SEGURA 

 

No sólo para este tema concreto, sino para recorrer la zona, escogí Aýna como campamento base dentro de la Sierra del segura. Me quedé hospedado en el Hostal Miralmundo en una sencilla y confortable habitación con las mejores vistas posibles a los deslumbrantes paisajes que rodean el pueblo atravesados por el río Mundo (de ahí el nombre del alojamiento).

 

Habitación del Hostal Miralmundo (Aýna)

 

De esos sitios en los que ves montañas sin moverte de la cama y regalan todavía esas sensaciones hogar dulce hogar de las hospederías de antaño. Autenticidad y sencillez sin estridencias, trato familiar y un precio propio de los años ochenta.

 

Vistas de Aýna desde el Hostal Miralmundo

 

Además Aýna queda en una posición central a 20 km de Liétor y 29 de Molinicos.

Miralmundo está regentado además por Juan Ángel Martínez, que fue uno de los niños que participaron con varias secuencias en la película Amanece que no es poco. Él era “el niño deprimío” que no atendía a las lecciones sobre como tocar bien las campanas por parte de un sacristán magistalmente interpretado por Manuel Alexandre. Con su hermana, vestida de comunión, acudía presto a las clases musicales de Don Roberto para cantarle al corazón, a los ríos de Europa o examinarse en profundidad sobre un tema muy espinoso como son las ingles (Ya advierto que si no habéis visto la película puede ser algo complejo seguir el hilo de este texto repleto de guiños amanecistas).

 

Juan Ángel Martínez, el niño deprimido de Amanece que no es poco

 

 

Juan Ángel es una de las personas que más están empujando por visibilizar la comarca de la Sierra del Segura y ayudar entre todos a romper con los tópicos más injustos que se dicen de la provincia de Albacete. Además de personaje, es amanecista de corazón e instigador de sus míticas quedadas. Un buen tipo, sin duda alguna.

AÝNA – LIÉTOR – MOLINICOS Y AMANECE QUE NO ES POCO

Ahora sí, vamos a los pueblos de Amanece que no es poco y que forman parte de una ruta ya institucionalizada por Turismo Castilla-La Mancha que incluso pone a disposición de los viajeros un folleto que marca todas las localizaciones conocidas de la película en la Sierra del Segura. Tengo que decir que me sirvió especialmente para perseguir las mejores escenas filmadas por José Luis Cuerda en este tridente de pueblos pintorescos de la Suiza Manchega llamados Aýna, Liétor y Molinicos. Aunque en cada pueblo hay carteles explicativos para quien no lo lleve y pueda saber qué se filmó en cada sitio.

Folleto de Amanece que no es poco

¡Todos a hacer flashback!

Aýna, el pueblo con más localizaciones de Amanece que no es poco

Aýna es, sin duda, el corazón de la ruta de Amanece que no es poco. Y no sólo por su situación central con respecto a las otras dos poblaciones sino, sobre todo, porque el número de escenarios que aparecen en la película de Cuerda es mayor. De hecho, llegando por la carretera, hay dos highlights de innegable parada. El primero, el mirador del Diablo, aquel al que se suben los guardias civiles y sus esposas con Jimmy y Teodoro para ver amanecer al término del filme. Desconozco si el sol sigue saliendo al contrario de donde debe o si todavía resuenan los tiros al aire del Cabo Santo, José Sazatornil, cuando descubre que todo “esto es un sin Dios”, pero las vistas de las montañas pedregosas por las que pasa raudo el río Mundo y pegan brincos las cabras montesas son una auténtica barbaridad.

Aýna desde el Mirador del Diablo (Ruta de pueblos de Amanece que no es poco)

Poco más adelante, a la entrada del pueblo, la primera curva y mirador dedicado a Amanece que no es poco muestra un sidecar como el pilotado por Jimmy y Teodoro (Luis Ciges y Antonio Resines) con el que llegan “al pueblo que dijo Pepe” para vivir aventuras.

Sele junto a la vespa de Amanece que no es poco que hay a la entrada de Aýna

En Aýna se hospedó el equipo de rodaje, actores incluidos, y uno tiene rápidamente la sensación de que aquella historia no ha hecho más que comenzar. Basta echar el paso por la cuesta de la calle Industrias y poder entrar a la nave que todavía tiene el escenario de esa taberna tan peculiar donde se canta ópera, el camarero emborracha a los hombres antes de ir a trabajar y se discute sobre “el rizoma de los replantaos” o de cómo no se debe copiar a William Faulkner, por el que el pueblo siente “verdadera devoción”. Si bien este espacio no suele abrirse más que para las ocasiones especiales como las Quedadas Amanecistas, tuve la suerte de que me lo mostrara el bueno de Amancio Palacios, un octogenario que participara en el filme de Cuerda con en la secuencia en la que el munícipe por antonomasia convoca elecciones desde el balcón del ayuntamiento y éste le responde airado con un “Alcalde, ¿es que se ha vuelto loco? Habrá que hacer campaña, pegar carteles…”. Sin comerlo ni beberlo de repente me vi al otro lado de la barra del bar sirviendo un carajillo imaginario a uno de los extras más entrañables de Amanece que no es poco.

En la taberna de Amanece que no hay poco que se conserva en Aýna (y sirviendo un copazo a Amancio Palacios)

Eso es precisamente Aýna, un pueblo poseído por el espíritu amanecista en el que te cruzas con el chófer del alcalde, llamas a la puerta de la clase de Don Roberto, imaginas la silueta de Pastora Vega alejándose por una callejuela o terminas buscando hombres recién salidos del bancal. De hecho uno de los mayores atractivos para fans de la película es el “semillero de hombres” con figuras de cartón piedra con personajes como Garcinuño o “el cojito para toda la vida” clavados en la tierra. O la imagen del viejo labrador en el lugar exacto en el que se grabó la que para mí es una de las escenas más memorables de la cinta, que no es otra que la oda a la calabaza:

 «Calabaza, se acaba un nuevo día y, como todas las tardes, quiero despedirme de ti. Quiero despedirme y darte las gracias una vez más por seguir con nosotros. Tú, que podías estar en la mesa de los ricos y de los poderosos, has elegido el humilde bancal de un pobre viejo para dar ejemplo al mundo. Yo no puedo olvidar que en los momentos más difíciles de mi vida, cuando mi hermana se quedó preñada del negro o cuando me caparon el hurón a mala leche, sólo tú prestabas oídos a mis quejas e iluminabas mi camino. Calabaza, yo te llevo en el corazón…».

Para los interesados en profundizar más sobre Aýna y su faceta amanecista les recomiendo leer el artículo escrito en 2013 que titulé: En Aýna amanece que no es poco.

Aýna cuenta con nada menos que catorce localizaciones convenientemente señalizadas y explicadas de Amanece que no es poco, sin contar las marcas de los extras en las viviendas de la mayoría de ellos. A continuación podéis ver un mapa del pueblo con todas ellas:

Mapa de Aýna con las localizaciones de Amanece que no es poco

1. Los futuros líderes del poder omnímodo llegan al pueblo.
2. Viajando en sidecar.
3. Semillero de hombres.

Semillero de hombres en Aýna (Ruta de Amanece que no es poco)

4. Ópera en la taberna.
5. El hombre razonable.
6. ¡Qué buen maestro es usted, Don Roberto!
7. El Cuerpo Místico de Cristo.
8. Extraños sucesos de la zona.
9. Calabaza tú siempre has estado en los momentos difíciles.

Sele y el hombre de la calabaza de Amanece que no es poco

10. Unos días van en bici y otros huelen a lomo de ángel.
11. ¡Con la colaboración de Dostoievsky!
12. El suicida.
13. ¡Te ha salido un hombre en el bancal!
14. ¡Amanece que no es poco!

Por otro lado cabe decir que es el único pueblo con su propio centro de interpretación de Amanece que no es poco, situado en la que fuera la Ermita de Nuestra Señora de los Remedios (calle Mayor número 10). Allí, además de conocer más de la película y el rodaje en la Sierra del Segura, uno puede deleitarse con el bello artesonado mudéjar del interior de un lugar declarado Bien de Interés Cultural.

Centro de interpretación de Amanece que no es poco en Aýna (Sierra del Segura, Albacete)

NOTA: El Centro de Interpretación de Amanece que no es poco en Ayna tiene unos horarios muy limitados que convienen conocerse. Éste abre los viernes de 18:30 a 19:30, los sábados de 13:00 a 14:00 y de 18:30 a 19:30, mientras que los domingos lo hace sólo entre las 13:00 y las 14:00 horas.

Liétor, misa diaria en la Ermita de Belén y Asamblea de mujeres

Los veinte kilómetros que separan Liétor de Aýna nos lleva a una colección de curvas y paisajes que adivinan de lo intrépido del río Mundo que ambos municipios comparten de manera estructural. Es un hecho que Liétor más que ser atravesado por este río lo vislumbra desde bien arriba con cierto vértigo, por medio de casas encajonadas dentro de un laberinto de estrecheces y el olor de la humedad que la toba permite en estos casos. Testigo de un curso fluvial como lo fue de aquel rodaje durante la temporada estival de 1988. Y, al igual que con Aýna, el pueblo se revolucionó para semejante acontecimiento. Si bien Liétor cuenta con menos escenarios señalizados, éstos son sumamente importantes para el trascurso de la historia reflejada en Amanece que no es poco.

Callejuelas de Liétor (Albacete)

Si algo tenía el pueblo de la película es que sus habitantes iban a misa todos los días, como bien aclara Ngé a los recién llegados en sidecar. Y con semejante cura y semejante sacristán, resultaría imposible que las celebraciones litúrgicas no fueran “un llenazo, como todos los días!. Pues bien, las misas que se pueden ver en la película (son unas cuantas secuencias) fueros rodadas íntegramente en la Ermita de Nuestra Señora de Belén (calle Los Tovarra 4). Un templo que por fuera no dice nada pero que por dentro, algo que apreció José Luis Cuerda de cara a la elección del lugar, resulta un auténtico regalo a la vista. Y es que la ermita refleja en cada pared y cada hueco la mejor y más completa muestra de pintura popular del siglo XVIII. Aunque la grabación quedó algo oscura para la película, la realidad supera cualquier cosa que imaginemos. Se trata, sin duda, de uno de los mejores tesoros artísticos de toda la Sierra del Segura, sino el mayor.

Ermita de Nuestra Señora de Belén en Liétor (Sierra del Segura, Albacete)

La ermita de Belén se puede visitar a través de la Oficina de Turismo, junto al ayuntamiento. Mientras sus muros narran múltiples historias de vida, muerte y religión, cuesta no recrear algunas de las escenas de Amanece que no es poco allí filmadas. Con el cura interpretado por Casen haciendo un muy aplaudido “alzamiento de hostia” o Carmelo, el borracho, bebiéndose el vino para consagrar en la sacristía. O la pléyade de americanos cantando solemnemente, los rusos interpretando “kalinka”…

En la Plaza del Conde (nº 10) se alza una de las casas señoriales que pertenecieron a la poderosa familia Tovarra. Su fachada del siglo XVI sirvió para recrear la “Casa Cuartel y biblioteca” en Amanece que no es poco, mientras que su prodigioso patio interior (que no se puede visitar salvo en ocasiones especiales) era el rincón donde se celebraban las asambleas de mujeres con elecciones de lo más variopintas o venían a reírse de los hombres en su cara por “estrafalarios”.

Casa señorial de los Tovarra en Liétor (Ruta de Amanece que no es poco en Albacete)

He aquí un mapa de las localizaciones en las que filmó José Luis Cuerda con su equipo de actores y extras:

Mapa de Liétor dentro de la ruta de Amanece que no es poco

1. El pueblo entero está en misa. ¡Un llenazo!
2. ¡Un presbítero admirable!
3. Asamblea de mujeres.
4. Carmelo en su versión ebria.
5. Carmelo en su versión sobria.
6. Asamblea de mujeres para designar las candidaturas.

Liétor cuenta con lugares de merecida visita además de la ya mencionada Emita de Belén. Por ejemplo, en el ex convento de los Carmelitas Descalzos, en el que se ofrecen animadísimos conciertos de órgano cada año, se esconde bajo el subsuelo del altar mayor (con una talla de la Virgen del Carmen atribuida a Salzillo) la conocida como cripta de las momias de Liétor. Un lugar un tanto macabro que muestra los cuerpos casi incorruptos de frailes y personajes del pueblo del siglo XVIII a través de pequeñas ventanillas. Con sus últimos gestos, los ropajes de la época y las manos entrelazadas en posición de rezo. Ésta es una visita que se puede organizar también a través de la Oficina de Turismo, al igual que la del interior de la iglesia de Santiago Apóstol y su curioso museo de arte Sacro, Historia y etnología.

Momia de fraile carmelita en la cripta de Liétor (Albacete)

Horarios de la Oficina de Turismo (Plaza Mayor 18): De lunes a viernes de 10:30 a 14:00 horas. Sábados de 10:30 a 13:30 y de 17:00 a 20:00. Domingos y festivos de 10:30 a 13:30. Teléfonos 967 200 906 y 673 60 31 28. E-mail: lietorturismo@gmail.com. Grupos requieren reserva con cita previa.

 

Puente de piedra del Liétor fotografiado desde el lavadero

Molinicos, la plaza del ayuntamiento

Molinicos, la tercera en esta ruta es, en realidad, la segunda en número de secuencias de Amanece que no es poco. Si uno deja el coche en la calle Mayor frente al actual consistorio municipal es posible ver, aunque sea por fuera, el edificio que sirvió como sala de juntas del ayuntamiento en la que el alcalde se ahorca por el tremendo disgusto que tiene porque los hombres del pueblo quieren que la muchacha que ha traído con él sea “comunal (y turgente)”. Acompañado por el bueno de Ngé Ndomo quien, aunque se sabe respetada su condición de “minoría étnica” por el pueblo (que no por su tío) desea no dejar sólo al munícipe, además quejoso porque el cura no cancela el matrimonio de su amante Gabriela con su marido Carmelo el borracho, pues considera que su “impotencia coeundi” que éste posee es aún reversible. Precisamente en este mismo espacio, la sala de juntas, se ofrecen los resultados finales donde “los de siempre ganan las elecciones”.

Edificio de Molinicos en cuya sala de juntas se grabaron varias escenas de Amanece que no es poco

Una muralla pintada con motivos amanecistas antecede a la última cuesta que lleva a los paseantes en busca de localizaciones amanecistas a un lugar absolutamente primordial. Y es que en la Plaza Mayor, con el viejo ayuntamiento encalado de blanco (en la película es todo más amarillento), balconada y reloj, nacieron una gran cantidad de escenas de Amanece que no es poco. Como, por ejemplo, el flashback hacia el 24 de agosto 1947, la convocatoria de elecciones o la lluvia de arroz de Calasparra tras las rogativas correspondientes.

Plaza Mayor de Amanece que no es poco en Molinicos (Sierra del Segura, Albacete)

Más adelante, en la calle Molinos se rodaron las escenas del principio en las que Jimmy y Teodoro llegan al pueblo en su sidecar verde. Les recibe un Molinicos vacío porque todos estaban en misa salvo Ngé, al que no le dejaban entrar a la iglesia por ser catecúmeno. También ven un Guardia Civil “que se está persiguiendo a sí mismo” a toda prisa porque llega “ni a comulgar”.

Es en la calle Molinos también donde Carmelo el borracho tiene “la ocurrencia” de desdoblarse en su faceta más sobria para dar una sorpresa a Gabriela. Otro de esos momentos hilarantes que más se recuerdan de la película de Cuerda.

Para seguir los escenarios señalizados con los que cuenta Molinicos, lo más recomendable es seguir este mapa:

Mapa de Molinicos dentro de la Ruta de Amanece que no es poco

1. Jimmy y su hijo Teodoro llegan al pueblo.
2. Desdoblamiento de Carmelo.
3. Personaje sin personaje.
4. El Alcalde se ahorca en la sala de juntas.
5. El libre albedrío.
6. El pueblo se niega a hacer “flash-back”.
7. Tras celebrarse las rogativas llueve arroz de Calasparra.
8. Votaciones.
9. Levitación de Paquito.
10. Los de siempre ganan las elecciones.

Mural de Molinicos que no es poco (Ruta de Amanece que no es poco)

Y con la trilogía de pueblos de la Sierra del Segura y Alcaraz termina esta ruta de Amanece que no es poco. Espero haber caminado juntos por las particularidades de esos escenarios de Albacete que ayudaron a modelar la que, a mi juicio, se trata de una de las mejores películas del cine español.

Sele

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