Ruta por el Valle del Alagón en Cáceres

Desde que nace el río Alagón en la salmantina Frades de la Sierra hasta que se fusiona con el Tajo en Alcántara (Cáceres) sus aguas fluyen a través de meandros imposibles, secundan el vuelo de rapaces y aves carroñeras, surcan por igual arboledas y viñedos, a la vez que traspasan puentes de piedra con la memoria de los siglos. También le entrega su nombre a una notable comarca cacereña. El Valle del Alagón es territorio de vegas y un verdor que no escatima en tonalidades. Universo de encinares y olivos, de artesanos de hoy siguiendo las premisas de los maestros de antaño. Posee prominentes castillos, ciudades monumentales y tradiciones que se escapan a cualquier registro documental. Con Coria a la cabeza se erige como una de las escapadas más interesantes que se pueden vivir en Extremadura. Sin trampa ni cartón, con aroma a migas, caldereta y perrunillas de postre. El dulzor del otoño tiñendo la ribera de amarillos y ocres, sigue aguardando la espesura de las neblinas que se empeñan en acompañar cada amanecer.

Atardecer en el Valle del Alagón desde el mirador de la catedral de Coria (Cáceres, Extremadura)

Hoy te propongo una ruta por esta comarca, en coche, moto, bicicleta o incluso barco, tocando los mejores rincones y escenarios que ver en el Valle del Alagón. A continuación va una sucesión de ideas para plantearse una escapada centrada en el valor cultural, histórico e incluso natural que acompaña a uno de los afluentes que más hacen engordar al Tajo poco antes de cruzar la frontera.  Leer artículo completo ➜

Postales del otoño en Aranjuez

Entre mediados y finales de noviembre el otoño alcanza su máximo esplendor cromático en esos mundos regidos por regueros de hojas secas convertidos en deliciosas alfombras sonoras. El amarillo, el ocre y el rojo, en todas sus tonalidades posibles, se ocupan de vestir hayedos, castañares, abedulares y esos jardines destinados a amabilizar ciudades, villas así como rincones legendarios donde la naturaleza es la protagonista. Siempre me ha gustado perseguir los mejores lugares para contemplar y fotografiar la penúltima estación del año. Recientemente he tenido la ocasión y la suerte de descubrir y retratar los rigores de Aranjuez en otoño, uno de los escenarios de la Comunidad de Madrid al que le sienta especialmente bien esta mutación de colores y la caída inequívoca e inevitable de la hoja durante su último viaje.

Jardín del Príncipe (Aranjuez en otoño)

En el entorno del Palacio y los jardines del Real Sitio de Aranjuez el otoño se convierte en una metáfora visual sobre lo efímero de todo lo que nos rodea. Pura poesía e inspiración, la sugestión de unos zapatos haciendo crujir el suelo medido por pasos. Con los dioses y criaturas que habitan delicadas fuentes barrocas como enaltecedores de un espectáculo que se repite, por fortuna, año tras año.  Leer artículo completo ➜

7 pistas para descubrir Manresa (Qué ver y hacer en la ciudad)

Cuando el río Cardener está a punto de fusionarse con el Llobregat surge una ciudad entre los cerros a la que un día cualquiera de 1522 llegó Ignacio de Loyola, uno de los santos más importantes e influyentes de la cristiandad. Desde una oscura y áspera cueva a la que se retiró a meditar, sus ojos podían ver Manresa y su viejo puente mientras escribía los Ejercicios espirituales. Hoy día, a pesar de un hecho tan reseñable, resulta inseparable la imagen de Manresa bajo la industrialización vivida durante los siglos XIX y XX, sobre todo en el ámbito textil. Y que pasara a ser una de las ciudades clave para comprender la comarca de Bages, la provincia de Barcelona e incluso Cataluña. Pero la equivocación de los prejuicios de hoy está en obviar que cuando San Ignacio llegó, ya contemplaba una ciudad portentosa con un rico pasado medieval y un excelso patrimonio histórico-artístico. Si a eso se le añaden los buenos tiempos tras su alegría económica gracias a las fábricas, queda además una colección realmente reseñable de modernismo apreciable en innumerables edificios de este municipio situado a una hora de Barcelona.

Seu de Manresa (Bages, Barcelona)

Si no conoces todavía la ciudad sobre el Cardener, te invito a que la descubras a través de una serie de pistas que pueden dar pie a una escapada más que recomendable a la capital del Bages. Te aseguro, que si las sigues, no vas a poder evitar que Manresa te fascine tanto como a mí.  Leer artículo completo ➜

Ideas para una escapada a Tierras de Granadilla en Cáceres

Abrazadas por Las Hurdes, Sierra de Gata y el valle del Ambroz, se mecen sobre una llanura salpicada de dehesas y agua las conocidas como Tierras de Granadilla. Una comarca histórica en el norte de Cáceres y vertebrada por la legendaria Vía de la Plata, donde yacen al sol ínclitas ruinas romanas. Por aquí todavía se deja ver el escudo jaquelado de los Duques de Alba en casonas y castillos y su cielo cuenta con ilustres huéspedes, como son las miles de grullas que aparecen con los primeros vientos fríos que vaticinan el invierno. Un destino especial para marcarse una ruta donde el paisaje, la Historia y, por supuesto, la gastronomía, tienen mucho que contar a los visitantes que desean ver “esa otra Cáceres” de la que no se oye tanto hablar.

Calle Mayor de Granadilla (Qué ver en Tierras de Granadilla, Cáceres)

Existen razones suficientes para incluir a esta extensa comarca en un itinerario por lo mejor de Cáceres. Y es que hay mucho que ver en Tierras de Granadilla. Desde la ciudad romana de Cáparra a lo que esconden las aguas del embalse de Gabriel y Galán, pasando por uno de los pueblos medievales (y deshabitados) más admirables y especiales de Extremadura como es Granadilla, lugar que da nombre a toda la zona y que se resiste a desaparecer. A continuación te animo a leer un resumen convertido en una batería de propuestas y buenas ideas para disfrutar de una buena escapada en Tierras de GranadillaLeer artículo completo ➜

Coria, la ciudad monumental que se asoma al Valle del Alagón

Un viejo puente de piedra en Coria espera sin éxito las bajada de las aguas del río Alagón, cuyo cauce varió su curso hace unos cuantos siglos para deslizarse varios cientos de metros más allá en su largo camino en busca del Tajo. Sobre un cerro frondoso observa la escena con cierto vértigo la orgullosa catedral que luce una fachada plateresca y un campanario de piel churrigueresca donde permanece custodiada una de las reliquias más importantes de la cristiandad como es el sagrado mantel de la Última Cena. Pero Coria, aún abrazada a su muralla de origen romano, esconde un trazado irregular y monumental en el que abundan las señales de su rico pasado. La Caurium de la provincia lusitana fue sumando a causa múltiples elementos árabes y cristiano-medievales bien asentados en esta la insigne sede episcopal cuyo brazo político y militar tuvo a la Casa de Alba como protagonista. De ahí que hoy día sea una de las ciudades más interesantes para formar parte de una escapada cultural por la provincia de Cáceres y decantarse por el prolífico Valle del Alagón.

Coria (Cáceres). De fondo la catedral.

Tras tener la suerte de poder saborear lo mejor de la ciudad cacereña durante una jornada otoñal, me gustaría recomendar qué ver y hacer en Coria a través de diversos consejos prácticos para descubrir lo mejor de este noble emplazamiento amurallado y, de ese modo sacarle todo el partido a un conjunto histórico de gran calado en Extremadura.  Leer artículo completo ➜

La Tossa de Montbui, la colina de los tesoros medievales de l’Anoia

A uno 627 metros de altura sobre el nivel del mar se yergue una colina redonda y frondosa que vigila la vasta cuenca del Ódena. Las vistas son magistrales, incluso en los días claros permiten contemplar la silueta aún a distancia del mítico Pedraforca. Las piedras de un viejo castillo, con su magistral torre sometida por los rigores de los tiempos, recuerdan su glorioso pasado medieval. Sin duda este refugio en la cordillera de MirallesQueralt dentro del municipio de Santa Margarida de Montbui, a un paso de Igualada, explica muchas de las historias y leyendas de los castillos y atalayas de frontera que en la comarca de l’Anoia formaron una férrea red cuya intención no era otra que separar el mundo cristiano y el musulmán, la Marca Hispánica y Al-Andalus. De ahí que ésta sea tierra de castillos. Y en la Tossa precisamente sobrevive el espíritu de una época tan convulsa como apasionante.

Castillo de La Tossa de Montbui (Anoia, Barcelona)

Le acompaña al castillo de La Tossa de Montbui uno de los primeros ejemplos de románico en la península ibérica como es la iglesia Santa María. Juntos componen un excelente dueto medieval a tan sólo una hora de la ciudad de Barcelona. Y además se esconden bajo un paraguas de viento y el conocimiento de unos pocos que saben que en este lugar se halla la colina de los tesoros medievales de l’Anoia.  Leer artículo completo ➜

El mundo mágico entre los riscos de Tavertet

Para llegar a Tavertet se precisa de una sucesión interminable de curvas y bastante paciencia. ¡Pero merece tanto la pena! Alcanzar este mundo mágico de bosques, riscos desnudados por la erosión dotados con el don de la verticalidad y un encantador pueblo de piedra cuyas calles rectilíneas se asoman en el acantilado debe conllevar, al menos, ese esfuerzo. Es el límite de la comarca barcelonesa de Osona con los volcanes de La Garrotxa, el súmmum de los paisajes de la Cataluña de interior, tan cerca y tan lejos a la vez. El valle de Sau y Collsacabra, que también esconde enclaves magistrales como Rupit i Pruit, tiene en Tavertet y su entorno escarpado un lugar donde poder evadirse y percibir con los cinco sentidos el latido de la naturaleza más pura en una tierra de arboledas, montañas, masías solitarias y agua, mucha agua.

Sele en Tavertet (Comarca de Osona, Barcelona)

Los riscos de Tavertet dejan, además de una sucesión incesante de paisajes soberbios, la sensación de que aún nos quedan lugares, más cerca de lo que pensamos, en los que la magia, el encantamiento que leíamos de niños en los cuentos, todavía existe.  Leer artículo completo ➜

Un paseo por la comarca del Bages, el corazón de la Cataluña central

La provincia de Barcelona es rica en patrimonio, tradición y paisajes. Dentro de la misma, cabe destacar que una de las comarcas con mayor solera e Historia es la del Bages. El corazón de la denominada Cataluña Central, atesora un venerado santuario religioso como es Montserrat, quizás lo más conocido de la misma, pero además desliza en su territorio una suculenta colección de pueblos encantadores, castillos de leyenda, monasterios románicos, un geoparque protegido y un auténtico mar de viñedos salpicados de antiquísimas masías y barracas de piedra. El Bages tiene que ver con un viaje en el tiempo, con esas historias contadas por los peregrinos e incluso alguna que otra de fantasmas. De buenos vinos y bodegas donde brindar, sabores en la cocina con terroir y esas viviendas del siglo XII que aprovechaban por entonces la difícil orografía de los riscos.

El Puig de la Balma (Mura, comarca del Bages, Barcelona)

Un paseo por la comarca del Bages trae un itinerario repleto de atractivos, de maravillas al descubierto. Y es que la realidad demuestra que aquí hay mucho que ver y con lo que entretenerse. Todo, además, buena parte de los sitios más interesantes queda apenas a una hora de la ciudad de Barcelona, lo que da para indagar en una buena ruta y desear el pronto regreso apenas un segundo después de decir adéuLeer artículo completo ➜

Maravillas del extrarradio de Madrid (Tesoros de barrio)

Muchas veces tendemos a creer que las ciudades que visitamos son sólo su centro histórico, pero la mayoría se sorprendería de los tesoros que guardan para sí los barrios periféricos. Un ejemplo es Madrid, donde existe la sensación de que alrededor del kilómetro cero está prácticamente todo lo que merece la pena ir a ver. Pero, ¿qué sucede con los barrios dentro del área metropolitana? De los distritos como Carabanchel, Hortaleza, Ciudad Lineal, Vallecas, Barajas, Canillejas o Vicálvaro sólo parece importar su mera función residencial, pero no sería justo obviar que en ellos existe también un patrimonio histórico, artístico o cultural digno de visitar. Grandes y pequeñas maravillas del extrarradio de Madrid que, salvo escasas excepciones, no aparecen en las guías o recomendaciones que se le dan a los viajeros o a los propios ciudadanos quienes, quizás por no estar dentro de la almendra central, no les otorguen la importancia que requieren. Y es que la capital no sólo tiene que ver con Gran Vía, Preciados, Sol, el eje Prado-Recoletos, Salamanca, Castellana o el barrio de las letras. Hay vida, y mucha historia, más allá de la M-30. A veces tan a la vista que pasamos por ellos sin advertir que tenemos en nuestros barrios auténticas joyas que no hay que dejar de valorar.

Plaza Mayor de Barajas (Madrid)

Durante unos días he sido un paseante más por Madrid, pero centrando la búsqueda en esos barrios que no quedan cerca del centro, ni viven del turismo. Lugares dentro del área metropolitana que no se ven iluminados por los focos y el trasiego de la Gran Vía pero que por sí solos forman parte de una admirable colección de maravillas de extrarradio. Como una plaza mayor con cuatro siglos de Historia que no se trata de la que todos conocemos, un solitario castillo medieval, un campanario mudéjar del siglo XIII, un parque de insólitas características, un camposanto único en su especie o incluso una iglesia ortodoxa de cúpulas doradas que uno esperaría encontrar en una calle de Moscú. Son muchas, más de las que podríais imaginar. Y os están esperando. ¿Me acompañáis a conocerlas?  Leer artículo completo ➜

Lo que me contaron las momias de Quinto

Hay momias que hablan. Cuerpos sin vida de gesto incorrupto que, tras permanecer en la oscuridad y el olvido durante siglos, son capaces de contarnos, aunque sin voz, muchos detalles sobre cómo fue su existencia, cuáles eran sus hábitos y, sobre todo, sus expectativas y creencias ante los caprichos de la muerte. Ésta fue una de las enseñanzas que recibí en un pequeño pueblo zaragozano llamado Quinto, el cual puede presumir de contar con el primer museo de momias de toda España en una vieja iglesia mudéjar semiderruida por los avatares de la Guerra Civil donde todavía los agujeros de bala decoran las paredes. Sería en el antiguo templo de la Asunción, más conocido por los lugareños como “el piquete”, donde unas obras sacaron a la luz un buen número de enterramientos entre los cuales se descubrió de manera fortuita, junto a cientos de lápidas carcomidas y huesos esparcidos, en torno a una quincena de cuerpos momificados de manera natural. Personas que vivieron entre los siglos XVIII y XIX que conservan no sólo su piel, su pelo o la vestimenta con la que fueron a la tumba, sino ese último gesto congelado en su rostro y parte de los secretos que guardaron con ellos en el fúnebre subsuelo.

Museo de las momias de Quinto (Zaragoza)

El museo de las momias de Quinto representa todo un viaje, apenas a media hora de Zaragoza, a un instante exacto y esencial en la vida como es su propio desenlace. Tras los muros ajados por la metralla, el intercambio de balas y los morterazos, la Historia continúa respirando a través de quienes, como testigos de un tiempo lejano, han regresado a la luz desde las sombras para contarnos muchas cosas. ¿Os atrevéis a escucharlos?  Leer artículo completo ➜

Ruta de las fortificaciones de frontera entre Salamanca y Portugal

No siempre la frontera entre los reinos de Portugal y España se caracterizó por la invisibilidad actual sino por todo lo contrario. Más bien fue una controvertida y enrevesada línea de castillos y fortines a lo largo de muchos cientos de kilómetros, desde Valença do Minho hasta Vila Real de Santo Antonio, desde La Guardia hasta Ayamonte. Un buen ejemplo, al que dedicamos esta lectura, se observa aproximándose a la raya (popular denominación fronteriza en ambos países) entre el occidente salmantino y el oriente de la Beira, la cual desvela poderosas fortalezas y ciudadelas amuralladas, espigadas atalayas, permitiendo imaginar un sinfín de sospechas y recelo que durante siglos cohabitó en esta vasta dehesa donde en una Europa sin fronteras las únicas lindes son las de las fincas ganaderas. Entonces, lo que no podían detener las lineas divisorias naturales que conforman los ríos Duero, Águeda o las aguas fluyendo raudas en el valle del Côa, lo hacían fabulosas obras de la ingeniería militar de los siglos XVII y XVIII basándose en los diseños del mariscal francés Vauban, tanto en lugares de nueva construcción como de adaptaciones surgidas en los entramados ya existentes desde la Edad Media.

Fuerte de la Concepción (Aldea del Obispo) - Ruta de las fortificaciones de frontera

En la frontera entre Salamanca y Portugal, llevamos a cabo un fabuloso recorrido en coche persiguiendo esos pequeños mundos abalartuados que, aunque en tiempo de guerra y dudas sirvieron para separarnos, conforman una buena muestra de la confraternidad entre dos pueblos, dos culturas en las que las semejanzas se ensalzan y las diferencias se disfrutan. La ruta de las fortificaciones de frontera representa algo más que una escapada entre fortines en forma de estrella, encantadoras aldeas históricas y símbolos en las rocas que miles de años antes dejaron nuestros antepasados comunes del Paleolítico. Es, al fin y al cabo, un viaje al instante en que España y Portugal se declararon enemigos íntimos para después luchar juntos de la mano y darse cuenta de que siempre habían sido hermanos.  Leer artículo completo ➜