Guía práctica de un viaje al Gers, alma mosquetera de Gascuña

Banner guía del viaje al Gers (Gascuña, Francia)

Gascuña es la tierra de la que partió un jovencísimo D´Artagnan para defender al Rey de Francia y protagonizar una historia magistralmente contada por Alejandro Dumas. Una antigua región del sur del país galo soplada desde la distancia por los Pirineos que se divide hoy día en varios departamentos, entre ellos el de Gers, en el cual estuve viajando durante cuatro días en un coche que alquilé en Toulouse. Sorprendentemente resulta un destino desconocido, si lo comparamos con otras zonas de Francia, pero ese es precisamente su mayor atractivo, la inocencia. En el Gers hay un sinfín de pueblos medievales por los que discurren cuatro variantes del Camino francés a Santiago de Compostela, el amarillo de los inmensos campos de girasoles que le pintan al viajero un cuadro de Van Gogh en cada mirada, el sonido del mejor jazz en las noches de verano en Marciac y, sobre todo, la sensación de vivir algo auténtico disfrutando de esa alegría gascona tan contagiosa.

Pueblo medieval del Gers (Gascuña, Francia)

No puedo negar que el Gers ha sido una de las más gratas experiencias viajeras que he tenido en Europa. Uno cree que conoce mucho y se da cuenta que frente a a sus narices se baten en duelo rincones espectaculares que están por descubrir. Francia, un país que me apasiona recorrer lentamente, es una maravilla. Y en plena Gascuña, dentro de Midi-Pyrénéés, tuve la suerte de perderme y orientarme por el azar y el alma de los tres mosqueteros. A continuación podréis leer una guía con lo mejor del viaje al Gers, corazón gascón y valiente, con información sobre lugares qué visitar y consejos prácticos con los que poder seguir una ruta similar. Leer artículo completo ➜

Resumen y Guía de un viaje a las Bálticas: Estonia, Letonia y Lituania

En las Repúblicas Bálticas nos encontramos tres pequeños países que formaron parte de la URSS hasta el año 91 y que ahora vuelan solos mirando hacia atrás lo justo y necesario. Pocos pensaron que se fueran a soltar tan rápido de la mano de la potencia que las absorbía y tuviesen un avance semejante para incorporarse de pleno a la Unión Europea. Con muchas ganas, de la mano y, sobre todo, con mucho trabajo, Estonia, Letonia y Lituania se abrieron al mundo orgullosas de su Historia, su cultura, su naturaleza y su gente. Desde ese momento el crecimiento del turismo en los países Bálticos progresó tanto que se convirtió en una de las mejores noticias para los viajeros que poco antes debían recurrir a la burocracia para obtener sus permisos de entrada. Ahora apenas queda rastro de los tiempos grises y se considera normal la absoluta libertad y facilidad de acceder a ciudades maravillosas como Tallinn, Riga o Vilnius (las tres capitales son Patrimonio de la Humanidad), recorrer profundos bosques o el litoral bañado por el Mar Báltico, y conocer pueblos verdaderamente auténticos con los que tocar la tradicionalidad con las yemas de los dedos.

Aprovechando que al regreso del viaje a Uzbekistán hacíamos escala en Riga pude prolongar esta “parada técnica” más tiempo y así realizar una ruta en coche de alquiler que no estaba en absoluto planificada. 2000 kilómetros después me gustaría mostraros en qué consistió dicho viaje de una semana por los Países Bálticos (Estonia, Letonia y Lituania), cuáles fueron los lugares que visité, así como algunas claves y consejos prácticos para quien desee vérselas con este trío de Repúblicas tan particulares como fascinantes. Leer artículo completo ➜

Guía Práctica del viaje a Uzbekistán: Un país de seda

Que Marco Polo te ampare y te proteja en este camino. Que las almas y el coraje de los mercaderes que surcaron la Ruta de la Seda uniendo Oriente y Occidente formen la tierra que asiente tus pasos. Anchos e inaccesibles desiertos te esperan antes de llegar a abrir las puertas de la sugerente Samarkanda y quedarte petrificado ante los brillos del Registán. Te verás entonces en el que fuera el centro del mundo durante siglos, en la pasarela de los saberes de Persia, China, India, Bizancio o Roma. Descansa porque el sendero no termina aquí. Antes las brillantes y turquesas cúpulas secundan el minarete Kalon de Bukhara, un faro para guiarte en el desierto. Si el inhóspito Quizyl Kum no lo impide te perderás en ese laberinto de las mil y una noches llamado Khiva capaz de invocar todos tus sueños. Asímismo verás morir los barcos varados del viejo Mar de Aral dentro de la inmensidad y la nada. Resguárdate en las fortalezas que sobreviven como atalayas de barro sobre el cambiante e imprevisible Río Amu Daria, antes Oxus, y asimila la hospitalidad de las gentes de esta tierra. Prueba un pedacito de Historia del mundo con sabor a especias… sé bienvenido a este país de Asia Central llamado Uzbekistán.

A lo largo de la presente guía práctica trataré de trasladaros a Uzbekistán, a que conozcáis los rincones que visitamos durante dos largas e intensas semanas y, por supuesto, a ofreceros nuestra experiencia en este país para poder dar luz a quien quiera emprender un viaje similar. Recorrido, transportes utilizados, alojamiento, seguridad y un sinfín de consejos prácticos para ponerse al día en un destino no demasiado conocido y capaz de satisfacer a los viajeros más inquietos. Samarkanda nos espera y no hay tiempo que perder. Leer artículo completo ➜

Crónicas de un viaje a Bulgaria y Macedonia: Introducción y Guía Práctica

P1180044“La región de los Balcanes tiene la tendencia de producir más historia de la que puede consumir”. Esta es probablemente la frase más acertada que existe para explicar la que, sin duda, es una de las zonas más convulsas de Europa, en todos los sentidos. Fue pronunciada en plena II Guerra Mundial por Sir Winston Churchill, el célebre Primer Ministro Británico que elevó la oratoria a los altares y que nos dejó un buen número de sentencias históricas ya asentadas. No le faltaba razón, y eso que aún no conocía la Gran Yugoslavia del Mariscal Tito, ni la conversión de Bulgaria y Rumanía en satélites del comunismo de la URSS, ni que en los noventa “el bajo vientre de Europa“, como le gustaba llamar a la Región, se fraccionaría en pequeñas Repúblicas a su vez divididas por etnias, culturas y religiones. Durante el último viaje realizado a dos países como son Bulgaria y Macedonia hemos podido constatar queP1170466 ambos son claramente una coctelera en la que se ha mezclado la Antigua Tracia, el Imperio de Alejandro Magno, la Grecia Clásica, Bizancio, el cristianismo ortodoxo, las viejas comunidades monacales, el Islam y la cultura otomana venida de la vieja Constantinopla con un comunismo fuerte influenciado por Moscú, el sabor a hierro de la Dictadura o un resurgimiento de nacionalismos no resuelto en guerras y más guerras. Cierto es que Bulgaria camina sola desde que se ha soltado de la mano de Lenin y que hoy en día tiene una fuerte noción de País, además de ser miembro de la Unión Europea. La pequeña Macedonia aún sigue estando unida a los lazos de la Ex Yugoslavia en lo que se refiere a diversidad religiosa y, sobre todo, étnica, y ansía algún día en formar parte de la UE y dejar atrás un pasado complejo incluso tras su Independencia de 1991.

Tras una breve pero intensa visita a los Balcanes en el verano de 2006 fue momento de regresar  y conocer un poco más tanto a Bulgaria como Macedonia, aprovechando que aún no son países demasiado agujereados por el turismo y, muy importante, que nos permitían realizar un viaje de bajo coste apto para un presupuesto algo mermado. Nos decantamos por realizar una ruta que alternara en parte lo más representativo de ambos países con lugares no tan conocidos, que nos ayudaran a hacernos una composición de lo que pueden ofrecer al viajero, que no es poco precisamente. Las joyas de la Corona lo constituían el Monasterio de Rila y el Lago Ohrid, en Bulgaria y Macedonia respectivamente, pero entre medias nos esperaban ciudades, villas y parajes indescriptibles y a su vez impermeables, al parecer, a los nuevos tiempos.

En este post pretendo resumir en qué ha consistido este viaje, hablar del alojamiento y de los transportes utilizados, de los precios de algunas cosas o de lo que más y menos nos ha gustado. En fín, compartir una breve Guía Práctica de Bulgaria y Macedonia que contextualice una serie de relatos que, a partir de ahora, narrarán nuestra experiencia en ambos países y, por supuesto, aportar información útil a viajeros que tengan su punto de mira puesto en esta zona del suroeste de Europa. Aquí comienza a desgranarse la historia y las particularidades de un viaje que ha aportado grandes momentos y, sobre todo, grandes esperanzas. Leer artículo completo ➜

Crónicas de Tierra Santa: Introducción y Guía Práctica

¡Dios lo quiere! gritaban los miles de caballeros cruzados que en 1096, animados por el Papa Urbano II, acudían a defender los lugares santos del cristianismo, en poder de los musulmanes, los selyúcidas, que se habían hecho con el dominio de la llamada Tierra Santa, donde se habían desarrollado las escenas bíblicas tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. El Santo Sepulcro así como las iglesias donde los peregrinos iban a rezar a Jesús se encontraban en peligro por las afrentas diarias que “los infieles islamistas” ejercían en su contra. Varios estados europeos, alentados por el interés del Papado, se unieron para llevar a sus soldados hasta Palestina con la garantía papal de que la Guerra Santa serviría para redimir los pecados de quienes participasen en ella. Lo conseguirían un 29 de junio de 1099 cuando las tropas cristianas tomaron Jerusalén y se establecieron durante largo tiempo. Las Cruzadas no habían hecho más que comenzar. Durante los dos siglos posteriores aún cabrían siete más. La Defensa de los Territorios Santos fue la salvación de muchos que vieron en ella una oportunidad divina de ganarse su estancia en el Paraíso. “Dios lo quiere” fue el eslogan de la Guerra Santa, de las incontables batallas y desastres que arrastraron hasta la desgracia a la que no sólo fue el hogar de Cristo, sino también la añorada Tierra Prometida del Judaísmo o el último viaje a los cielos de Mahoma, el profeta del Islam.

Leer artículo completo ➜

Viaje al Sur de África en 4×4: Introducción y Guía Práctica

Banner Sur de Africa 4 por ti.

Hay experiencias que jamás se olvidan. Es más, las hay que se te quedan grabadas a fuego en la piel y en el corazón, y que forman ya parte de tu ser, de tu vida y de tu historia personal. Cuando uno vuelve de un viaje como este, cargado de vivencias únicas, no puede evitar sentir la necesidad de compartirlas con los demás, gritar a los cuatro vientos lo maravillosa que es la vida, y estar orgulloso de haber pertenecido por unas semanas a un devenir que siempre se había visto de lejos, por la pantalla de la televisón o por el negro sobre blanco de los libros. En este viaje africano no han sido las cámaras de National Geographic las que han captado el sigiloso descender de un árbol de un elegante leopardo, el aullido de hambrientas hienas en la oscuridad de un bosque impenetrable o la risa de unos niños emocionados de que extraños foráneos visiten su poblado. En esta aventura por el Sur del continente negro los protagonistas, los cámaras, los observadores, los conductores, los supervivientes… hemos sido ocho, con nombres y apellidos, quienes hemos tenido la fortuna de que nadie nos lo cuente.

Leer artículo completo ➜

India 2009: Crónica de un viaje iniciático (Introducción y Guía práctica)

Cabecera Viaje India por ti.

INTRODUCCIÓN, PREPARATIVOS, TRANSPORTES, ALOJAMIENTO…GUIÓN DEL VIAJE MÁS ESPERADO

Namasté es una palabra bastante recurrente en India que se utiliza para expresar saludo, despedida, agradecimiento sincero así como para mostrar respeto, veneración, e incluso para iniciar un rezo. Su significado más literal es “te reverencio a tí” y suele ir acompañado gestualmente con las palmas de la mano juntas apuntando hacia arriba y apoyadas en el pecho. Más que una palabra normal y corriente es una filosofía con la que nos acercamos los unos a los otros como iguales, sin sentir superioridad alguna, iluminados por exactamente la misma luz. Es el respeto, es la admiración, es la concordia y el deseo de Paz hacia los demás, con los demás.

De esa forma, con mis palmas juntas, mis mejores deseos y mi respeto hacia tí, lector, quisiera comenzar este escrito pronunciando un Namasté, sentido y profundo. No veo mejor forma de iniciar la crónica de lo que he venido a llamar “un viaje iniciático a la India“.

namaste por ti.

¿Y por qué digo “iniciático”? ¿Supuso acaso la India un redescubrimiento de mí mismo? ¿Alcancé un mayor grado de conocimiento? ¿Sirvió para replantearme valores, prejuicios y temores? Quien sabe, es posible.
Leer artículo completo ➜

Viaje a Japón y las 2 Coreas (INTRODUCCIÓN)

Banner viaje a Japón y las 2 Coreas por ti.

INTRODUCCIÓN

banderasjaponycoreas por ti.

La lluvia virulenta que golpea en la ventana de mi pequeño y desordenado cuarto de Seúl me da a entender que mi último día de viaje tendrá más de reflexión que de aventura. Observando mudo la precuela de un tifón que se aproxima a la Península de Corea me vienen a la mente recuerdos ya de por sí imborrables.

Tres semanas dan para mucho, y más cuando se trata de lugares tan remotos y diferentes como son los del Lejano Oriente. Fueron apenas unos días después de volver de mi periplo californiano cuando tomé la decisión de escoger Japón y Corea como destinos veraniegos. Suelen ser muchas las dudas y opciones que dibujan EL GRAN VIAJE DEL AÑO.. Aunque era plenamente consciente de que el cuerpo me pedía Asia. El precio más económico de lo normal del billete a Nagoya (Japón) con vuelta a Madrid desde Seúl (Corea del Sur) me hizo decantarme por estos países antes que por Thailandia o India, serios candidatos y que tendrán que esperar un poco más.

P1110274 por ti.

Otra particularidad para este viaje que pone su rúbrica el 20 de julio estaba en que iba a marchar yo solo. No era la primera vez que lo hacía pero en esta ocasión la duración sería mayor que los anteriores (Balcanes, Provenza, Marruecos y País Cátaro). Y queráis que no, impone un poco, aunque no tuve problemas en encontrar compañeros transitorios tanto nacionales como internacionales que formaran parte de algunos de los mejores capítulos de mi travesía oriental. Para ese aspecto, internet es todo un lujo.

Leer artículo completo ➜