El instante viajero (X): El niño sirio y la sonrisa de la incertidumbre

Niño de Siria

No se me quitan de la cabeza muchas imágenes de la Siria que conocí y que estamos perdiendo día a día. No puedo olvidar la mirada limpia de aquella gente, la risa incontrolable de los pequeños que se nos acercaban para que jugáramos con ellos y les contásemos cosas de nuestro país. No puedo obviar la sonrisa alegre de oreja a oreja de aquel niño sirio que revoloteaba cada mañana y cada tarde por las ruinas de la ciudad de Palmira. Una guerra fraticida en la que jamás habrá un vencedor sino una derrota infinita no es hoy más que una breve y amarga noticia en el telediario a la hora de comer. Ya prácticamente ni eso. Y mientras tanto me surgen demasiadas preguntas cuyas respuestas se pierden en la nebulosa de un desgraciado destino. Leer artículo completo ➜

Lugares que estamos perdiendo en Siria con la guerra

Siria se desangra, día a día, minuto a minuto. Vive una guerra sin cuartel que se escapa totalmente de un origen entre rebeldes hastiados y el régimen de un Al-Assad aferrado fuertemente al sillón presidencial a costa de su pueblo. Y se complica día tras día porque aquello es un todos contra todos en el que han aflorado los radicalismos y los grupos terroristas están aumentando su poder cada vez más. Este país es posible que sea actualmente uno de los más peligrosos del mundo, donde los muertos se cuentan con decenas de miles y el silencio se fuerca secuestrando periodistas que eran los ojos que nos informaban de lo que estaba sucediendo. Sólo se sabrá lo que pasa en Siria cuando la batalla termine, cuando quienes pueden hacer algo dejen de dar la espalda y mirar hacia otro lado. Entonces nos daremos cuenta de que además de esas vidas que se apagaron para siempre, se habrán esfumado lugares de incalculable valor. Siria tiene historia de muchos miles de años en sus muros, lugares bíblicos, castillos cruzados, pedacitos del Imperio Romano y un preciosista legado árabe en cada calle. Quien sabe si, como sucedió con los budas de Bamiyan en Afganistán, ya es demasiado tarde para lamentarnos. Porque hoy día estamos perdiendo unos valores históricos en Siria que cuando todo acabe lloraremos para siempre.

Las ruinas de Palmira (Siria)

Tuve la inmensa suerte de recorrer Siria hace varios años y conocer rincones espectaculares, muchos de ellos Patrimonio de la Humanidad con o sin UNESCO de por medio. Cada vez que leo las noticias me llevo las manos a la cabeza ante las tropelías que se cometen en los conjuntos históricos, los saqueos a museos y los bombardeos que se suceden en castillos o ruinas milenarias. Por ello, me gustaría tirar de memoria y caminar por esos lugares que estamos perdiendo en Siria con la guerraLeer artículo completo ➜

Postales de Alepo antes de la guerra

Siria se desangra día a día en una guerra fratricida entre el Régimen de Bashar Al-Assad y quienes se rebelan contra su mano de hierro. Mientras las naciones y gran parte de la opinión pública dan la espalda al conflicto, cientos de vidas se apagan cada día en el país de Oriente Próximo. Las ciudades están siendo reventadas por las bombas, el fuego y los disparos, entre ellas Alepo, a la que parece no salvarle ni el título de Patrimonio de la Humanidad que ostenta desde 1986. Recientemente se ha sabido que el minarete de la Mezquita Omeya, que data del Siglo XII, se ha derrumbado por completo. Antes fueron los bombardeos a la ciudadela de Saladino, el incendio de un zoco milenario y la devastación de muchos de los barrios de la ciudad. Alepo se desangra no sólo en cadáveres de inocentes sino también en una Historia mucho más antigua que cualquier recuerdo. La estamos perdiendo entre todos mientras se convierte en un fantasma de sí misma. ¿Será ya demasiado tarde? Es posible que sí.

Foto de Alepo (Siria)

Tuve la SUERTE (con mayúsculas) de caminar un verano de hace varios años por aquellas callejuelas que me fascinaron, de comprar en los bazares y fumar narguile en los cafés rodeado de muy buena gente. Aquellos días disfruté de la que se convirtió en mi ciudad predilecta en el Medio Oriente. Hoy, con amargura y cierto sabor a despedida, me gustaría mostraros unas postales de Alepo antes de la guerra. Imágenes que probablemente ya no se puedan repetir nunca más, por desgracia de todos. Leer artículo completo ➜

Lloran las norias en la ciudad rebelde de Hama

Las revueltas en Siria y la represión despropocionada por parte del régimen y su ejército hacia los disidentes que hay en el país de Oriente Medio son noticia cada día en los medios de comunicación. La denominada primavera árabe de 2011 sangra con fuerza en la ciudad rebelde de Hama, en la que las multitudinarias manifestaciones han sido pisoteadas por los tanques y los francotiradores que disparan a discrección a cualquiera que se ponga por delante. Van cientos de muertos en unas pocas semanas. Bashar al Assad lleva el mismo camino de su padre, que en 1982 asesinó a más de veinticinco mil  personas en lo que se conoció como «La Masacre de Hama». Las bombas hundieron y siguen hundiendo una ciudad que simboliza el inconformismo de una población herida. En Hama, las norias gigantes que remueven las aguas desde hace casi tres milenios, lloran desconsoladamente esparciendo sus lágrimas en el Río Orontes y gimen con estruendo por otra gran injusticia a la que el mundo a vuelto a dar la espalda una vez más.

Hace cinco años tuve la ocasión y la suerte de visitar la ciudad de Hama dentro de un viaje que me llevó por países como Turquía, Siria, Líbano, Jordania o Egipto. La bíblica Hamath, antiquísima capital de un Reino Cananeo en tiempos del Rey David, vio pasar a los egipcios, asirios, fenicios, romanos y árabes durante su larga y agitada Historia. Quienes nunca se marcharon fueron las norias, que llevan crujiendo más tiempo del que nadie puede recordar y que son el mayor reclamo turístico de una Hama que pide auxilio. Leer artículo completo ➜

Diario del Viaje a Oriente Medio y los Balcanes 2006

Oriente Medio 2 por ti.

Tres meses después de mi vuelta del Gran Viaje a Oriente Medio y Los Balcanes, en que tuve el privilegio de recorrer países como Turquía, Siria, Líbano, Jordania y Egipto (junto a mis amigos Kalipo, Alicia, Chema y Pilar) o como Serbia, Bosnia, Montenegro, Croacia, Eslovenia y el norte de Italia (esta vez en solitario), tengo el honor de presentaros el Diario del mismo. He incluido una compilación de relatos ordenados cronológicamente  pertenecientes a 31 días en los que expongo mi visión personal de dicho viaje, acompañados de algo más de 900 fotografías comentadas. He necesitado muchas horas de trabajo para poner por fin a disposición de todos las interesantes historias, vivencias y anécdotas ocurridas durante este período.

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