Holašovice, cuna del barroco rural en Bohemia del Sur

Qué raro suena eso del «barroco rural» –  pensé cuando supe por primera vez que existía un pueblo checo llamado Holašovice que formaba parte nada menos que de la lista del Patrimonio de la Humanidad que establece la UNESCO precisamente por ser uno de los mejores ejemplos existentes de dicho tipo de arquitectura. Me pareció tan raro como si me hubieran hablado sobre el gótico panadero, el románico bellotero o el renacimiento en bodegas del subsuelo. Es absolutamente inevitable pensar en recargadísimas fachadas de catedrales y palacetes o en cómo es la ciudad de Viena cuando la palabra barroco viene asociada, pero en esa pequeña localidad de Bohemia del Sur cuyo nombre es Holašovice aprendí que el arte también puede estar muy presente en granjas, establos, pajares o casonas rústicas. Meses después de leer sobre él tuve la suerte de conocerlo en persona y descubrir que los conceptos rural y barroco pueden ir intrínsecamente unidos.

Foto de Holasovice (Bohemia del Sur, República Checa)

Holašovice es una parada la mar de interesante dentro de ruta por el sur de Bohemia (República Checa). En mitad de la nada y muy cerca de Český Krumlov, como si cualquier cosa, se encuentra uno de los pueblos más bonitos y curiosos de la República Checa.

Realizando un estupendo viaje en coche por el corazón de Bohemia del Sur en los albores del invierno nos venía muy bien detenernos en la que era una aldea diminuta, coqueta y solitaria prácticamente en mitad de un camino de carreteras secundarias (y rústicas) que comunicaban dando algún rodeo que otro las ciudades de České Budějovice y Český KrumlovHolašovice durante mucho tiempo pasó desapercibida para el turismo, puesto que no era para nada conocida, hasta que en 1998 fue declarada lugar Patrimonio de la Humanidad. Eso la puso en el mapa y en el disparadero del turismo más allá de tierras bohemias, aunque eso no la convirtió, ni mucho menos, en un museo al aire libre o una de esas muchas aldeas etnográficas carentes de toda vida. Este rincón del sur de Bohemia está habitado por aproximadamente 130 personas (muchas más en verano), y no está ideado como museo sino como ejemplo de una arquitectura pensada para vestir palacios, iglesias y catedrales que en los siglos XVIII y XIX se aplicó en esta zona a edificios rústicos como granjas o graneros. Y si bien fue típico en estas tierras checas del todo meridionales, el porqué de Holašovice es que ha conservado más y mejor que ninguno.

Foto de Holasovice (Bohemia del Sur, República Checa)

En realidad la visita que hicimos a Holašovice fue fugaz. Que nadie se espere que se esto es Praga. Porque apenas es una calle (o plaza) principal rectangular y alargada (210 de largo por 70 de ancho) con dos hileras de casonas rústicas decoradas con los elementos propios del barroco rural. Muros blancos, estuco, colores, remates muy trabajados en las propias fachadas, arte y estilo en granjas donde uno jamás podría esperar semejante resultado. En todo el pueblo hay 120 edificios (hogares, pajares, caballerizas, portones, etc…) que forman parte de un total de 23 fincas protegidas como monumentos.

Foto de Holasovice (Bohemia del Sur, República Checa)

Una antigua escuela sirve de oficina de turismo donde uno puede hacerse con información del pueblo y los alrededores, mucho más animados en verano que en invierno. Pero lo mejor que podemos hacer es recorrer lentamente la calle principal e irnos fijando en los detalles de cada fachada conservada a la perfección. Muy curiosos son los surtidores de agua que hay frente a las enormes puertas que cierran las que son unas fincas edificadas estrechas pero realmente profundas. Es posible visitar el interior de alguna de las granjas que están habilitadas para ello. Precisamente la casa del número 6 es sede de un museo etnográfico (Selský dvur – muzeum selského života) que muestra objetos y cómo era la vida en la zona en el Siglo XIX.

Foto de Holasovice (Bohemia del Sur, República Checa)

Esta pintoresca aldea, abrigada por el bosque de Blanský, separa las dos filas de casas con un pequeño parque y un minúsculo estanque. Una capilla dieciochesca dedicada a San Juan Nepomuceno (santo checo que fue arrojado a las aguas del Moldava) es la única señal religiosa que une ambas porciones del pueblo. El agua del estanque es uno de los sitios predilectos por los turistas para hacer las mejores fotografías de Holašovice. Quizás precisamente esas fotos, junto a la inclusión en la lista de la UNESCO, convierten en demasiado optimistas las expectativas que se tienen del lugar. Es una parada ideal, que merece la pena, pero que no debemos caer en la equivocación de que vaya a rellenar ni una jornada de viaje ni media. En apenas una hora es seguro que habremos visto (y fotografiado) lo más interesante de la localidad.

Foto de Holasovice (Bohemia del Sur, República Checa)

Mi consejo es no tomarse Holašovice como un fín sino como un medio. Muy cerca tenemos bosques como el de Blanský, rutas fantásticas para hacerse en bicicleta, el castillo estilo Windsor de Hluboká, la plaza más grande (y más bonita) de Bohemia del Sur en České Budějovice y la incomparable Český Krumlov, que podría definirse como el objeto de todas las miradas en esta región checa tan interesante. Si la hacemos como una parada dentro de un largo recorrido bohemio deja buen sabor de boca, en cambio si venimos de Praga después de tres horas de viaje exclusivamente para visitar el pueblo nos marcharemos con una profunda decepción. Ese es, al menos, mi punto de vista.

Foto de Holasovice (Bohemia del Sur, República Checa)

Lo que sí convendría tener en cuenta es que si estamos en República Checa en el penúltimo fin de semana del mes de julio hay un motivo que hará aún más interesante y completa la visita a Holašovice. Y es que tienen lugar las conocidas como Fiestas Rurales, en las que se muestran cerca de 250 oficios de las regiones de Bohemia, Moravia e incluso del país vecino (y antes unido) Eslovaquia. En esas fechas el pueblo se pone de bote en bote con gente que asiste a los desfiles de trajes regionales o a las distintas demostraciones gremiales (muchas que cualquiera creeríamos no existen ya). Ésta, sin duda, una de las celebraciones más importantes del folklore rural del país.

Con Paco Nadal en Holasovice

Con un frío que curtía la piel, y las primeras nevadas del invierno agazapándose sobre los tejados, mi amigo Paco Nadal y yo descubrimos Holašovice y su barroco rural. Pero el camino no se detenía allí. A 20 kilómetros de sinuosas curvas hacia el sur que cruzan la campiña bohemia nos esperaba una ciudad que sólo cabría creer que existe en los cuentos de hadas, Český Krumlov.

Sele

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PD: En la última edición de FITUR fui galardonado con el Diploma CZ que me entregó la Oficina de Turismo de República Checa por mis reportajes sobre este país. No lo voy a negar, me hizo una ilusión tremenda.

Sele con el Diploma CZ que entrega la Oficina de Turismo de República Checa

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2 comentarios en “Holašovice, cuna del barroco rural en Bohemia del Sur

  1. Enhorabuena por el diploma Sele! Te lo mereces de verdad, tus reportajes son una pasada. Qué ganas de volver a la Rep. Checa. Un saludo!

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