Ruta con kayak entre icebergs en Groenlandia

Dicen los inuits que «uno no debe subirse a un kayak sin más sino ponérselo, lograr que la embarcación forme parte de tu propio cuerpo». De hecho su significado viene a ser algo así como «hombre-barca», un encaje perfecto a algo que va más allá de un mero objeto o medio de transporte. En eso precisamente se convertían sus inventores cuando miles de años atrás cruzaron el Estrecho de Bering o arribaron a las costas de Groenlandia para cazar focas, narvales o caribúes, tradición que se mantiene en los pueblos esquimales que habitan las regiones del Ártico en América. El uso del kayak se extendió, por supuesto, a una modalidad más deportiva y de ocio, y hoy día son muchos los aficionados a darle a la pala en todo el mundo y sentirse en plena comunión con el medio acuático. En mi caso, tuve la suerte de estrenarme con el kayak nada menos que en Groenlandia, al abrigo de una bahía inundada de icebergs y acompañado por las focas que asomaban su cabeza de manera fugaz para curiosear.

Sele y Álvaro haciendo kayak en Groenlandia (Bahía de los icebergs de Tasiusaq)

Practicar kayak en Groenlandia y hacer ruta entre los icebergs que flotaban en Tasiusaq fue una de las mejores experiencias que me llevé de aquel viaje por tierras polares. Creo que fue en ese preciso instante en el que me di cuenta de que no habría nunca marcha atrás. Ni con el kayak ni con Groenlandia. Aquel había sido un flechazo para toda la vida.  Leer artículo completo ➜

Un verano en Groenlandia

Las noches de verano en Groenlandia invitan a ponerse el antifaz para dormir porque la luz no llega apagarse del todo en esos cielos rasos acostumbrados a la luz de las auroras boreales, las cuales empiezan a tocar las ventanas ya a finales del mes de agosto. El calor del saco sirve en estos casos para amortiguar los rigores de un frescor estival del todo insuficiente para mantener la nieve y que permite disfrutar por unas semanas de las verdes y floridas praderas junto al fiordo. Razón que explica que cuando los primeros vikingos liderados por el gran Erik el Rojo llegaron a esta parte del mundo y fundaron en el año 985 la primera colonia en la aldea de Brattahlíð (ahora llamada Qassiarsuk), denominaran Grønland (que significa país verde) a un inmenso territorio que navega entre el Atlántico y el Ártico. Aún no conocían el durísimo invierno groenlandés y vieron en el estío una buena oportunidad de iniciar una nueva vida. Quienes amamos los viajes y, sobre todo, los relacionados con la naturaleza en su faceta más salvaje, el verano es la ocasión idónea que nos permite conocer un poco mejor y transitar por ese gran planeta polar llamado Groenlandia.

Campamento Fletanes en Qaleraliq (Verano en Groenlandia)

Cada día en el sur de Groenlandia deparaba momentos extraordinarios. A la pregunta de – ¿Qué hacemos hoy? – sobrevolaban numerosas respuestas, a cada cual mejor. Como caminar con crampones en un glaciar, navegar por un fiordo repleto de icebergs, acercarnos a un grupo de renos salvajes, dejarnos llevar en un kayak o saber a qué huele la carne de foca en un mercado inuit en el que parecen estar demasiado acostumbrados a los turistas.  Leer artículo completo ➜

10 razones para viajar a Belice, un país entre selva y Caribe

Hace varios años tuve la oportunidad de visitar Belice en el marco de un largo viaje por América (De Buenos Aires a Nueva York) al que me marché con un solo billete de ida y tantas preguntas como ilusiones fundadas. Me quedé realmente prendado por lo mucho que tiene para ofrecer el pequeño país centroamericano de piel negra y habla inglesa donde la jungla se empeña al máximo en tocar las aguas cristalinas del mar Caribe. Pero Belice se siente cómodo en esta dualidad, en el fondo una gran ventaja, puesto que en cuestión de kilómetros (o minutos) uno puede estar visitando una antigua ciudad maya abrazada por la tupida vegetación tropical y ser observado por el esquivo jaguar para después estar buceando entre tiburones en la segunda barrera coralina más larga del mundo en longitud.

Blue Hole en Belice

¿Por qué viajar a Belice? Una cuestión donde las respuestas hablan por sí solas en este peculiar enclave entre Guatemala y la Riviera Maya donde lo difícil es decidir entre lo mucho que se puede hacer en este destino de sangre caliente que tiempo atrás enamoró a Jacques Cousteau.  Leer artículo completo ➜

Qué ver en un viaje a Florida (Guía y consejos para una ruta en coche)

Se cuenta que cuando el español Juan Ponce de León desembarca en las costas de Florida en el año 1513, lo hace buscando la Fuente de la eterna juventud. Por supuesto no logra su cometido, a pesar de su afán de perseguir una leyenda que embaucó a no pocos exploradores y conquistadores en aquel tiempo. Bien salvándose de flechas envenenadas de los indígenas, así como de la mordida de los astutos caimanes custodios de humedales y ciénagas, halló para la posteridad una península que, hoy día, cinco siglos más tarde de aquel hecho, es capaz de proporcionar a sus visitantes uno de los mejores viajes posibles en los Estados Unidos de América. Una aventura apta para toda clase de viajeros y viajeras en busca de nuevas experiencias, y sobre todo, de la fuente de la eterna juventud cuyo significado real no es otro que divertirse y disfrutar de la vida como si no hubiera un mañana.

Atardecer en Key West, uno de los imprescindibles que ver en Florida

Miami, Orlando, la naturaleza indómita de los Everglades, una sucesión de cayos de aguas cristalinas y playas de arena fina, los mejores parques de atracciones del mundo, el lugar donde se lanzan los cohetes al espacio o la ciudad más antigua del país son algunas de las muchas cosas que ver en Florida. Da igual si en solitario, en pareja, en familia o con los amigos. En realidad, se trata de un destino para todo el mundo. Con objeto de poderle sacar todo el partido a un nuevo desembarque a este rincón privilegiado, presento a continuación una breve guía con mis lugares preferidos (e imprescindibles) que visitar en Florida junto con algunos consejos prácticos que pueden resultar de utilizad para preparar un viaje lleno de posibilidades. Leer artículo completo ➜

Una visita a Tikal contada a través de 20 postales

Toda mi vida había soñado con Tikal. Mucho antes incluso de que supiera que existía. Quizás porque de niño me encantaba jugar a ser Indiana Jones recreando en mi mente antiguas ciudades escondidas en la selva con pirámides escalonadas y animales salvajes protegiendo lugares sagrados. Cuando por fin tuve la ocasión de viajar a Tikal, en Guatemala, todas aquellas imágenes de la niñez se convirtieron en reales. La ciudad más importante de los mayas en las selvas del Petén, honor compartido con su rival Calakmul, había permanecido abandonada durante más de nueve siglos hasta que la arqueología volvió a recuperar muchas de sus historias enredadas en los árboles. Durante horas, del amanecer a la tarde, visité muchos de sus rincones en una caminata que sumó no pocos kilómetros los cuales me enseñaron uno de los lugares más fascinantes que había visto en mi vida. El tiempo pasó demasiado rápido y entendí que algún día tendría que volver. Pero esa oportunidad llegó incluso antes de lo previsto. Un par de años después tendría la fortuna de regresar a Tikal y poder darme cuenta que, llevando la contraria al dicho popular, segundas partes sí que resultan buenas.

Tikal (Guatemala)

En el Petén, una de las selvas más profundas de Centroamérica, donde todavía moran los jaguares, se encuentra un lugar maravilloso del que llevaba mucho tiempo queriendo hablar pero nunca encontraba las palabras exactas. Me he sentido (y me siento) incapaz de expresar los porqués de lo que supone visitar Tikal, pero considero que es una historia que merece ser contada. Jugando con dos incursiones a la ciudad maya en distintas épocas y distintas horas del día os propongo realizar un viaje juntos a Tikal a través de 20 postales o imágenes disfrazadas de momentos que pude traerme de allí. Leer artículo completo ➜

Este lunes doy una conferencia en Bilbao sobre Alaska. ¡Pásate!

El próximo lunes 12 de marzo estaré en Euskadi para hablar de esa a la que dicen «la última frontera». El último viaje a Alaska en autocaravana será el protagonista en Bilbao (Centro Municipal Begoña, 19:30) en el marco del ciclo Bidaiarien Txokoa – Rincón de la Gente Viajera que se viene celebrando en la capital vizcaína con gran éxito en los últimos años. Juntos saltaremos entre icebergs, bosques, montañas y glaciares para encontrarnos con un refugio de la vida salvaje en el extremo noroccidental de los Estados Unidos.

Sele sentado sobre una autocaravana en Alaska

Siempre es un placer regresar a tierras vascas para hablar del noble arte de viajar (y todo lo que surja). En este caso, sobre Alaska y una gran experiencia en la que aparecerán osos, alces, caribúes, águilas de cabeza blanca y algún lobo que otro. Si te apetece conocer más sobre esta aventura «con la casa a cuestas» me encantaría que nos viéramos en la charla. ¿Te apuntas a este plan de lunes?  Leer artículo completo ➜

Vídeo de nuestra experiencia con los osos en Alaska

Una de las razones por la que nos animamos a emprender una aventura en Alaska a bordo de una autocaravana era tener la posibilidad de ver y fotografiar osos salvajes en libertad. En pocos lugares del mundo hay una densidad semejante de osos pardos y a principios de verano, cuando los salmones están preparando su última remontada al río en el que nacieron con el objeto de desovar, los osos bajan de las montañas para alimentarse lo suficiente y así soportar un largo invierno de hibernación. En Lake Clark National Park, al norte de Katmai, estos grandes grizzlies de costa, bajan desde principios de junio a la playa para desenterrar moluscos y así hacer más llevadera la espera de los primeros salmones de la temporada. Y allí fue precisamente donde aterrizamos con una pequeña avioneta, en una lengua de arena con marea baja, para poder salir al encuentro de un buen número de osos y vivir nuestra mejor experiencia en Alaska.

Oso en Lake Clark (Alaska)

Durante varias horas pudimos acercarnos a una decena osos aproximadamente para poderlos filmar a una distancia tan mínima como inusual. Algunos con sus crías, otros enormes machos solitarios. Pero todos ellos con un mismo fin, la supervivencia. Al respecto nos gustaría mostraros un vídeo resumen de lo sucedido aquel día. Os aseguro que os va a encantar…  Leer artículo completo ➜

Isla Plaza Sur, el planeta rojo de Galápagos

Justo al nordeste de la gran isla Santa Cruz nacieron dos islotes gracias a las corrientes subterráneas de lava que emergieron espontáneamente del océano. Esta creación nada extraña en el archipiélago de las Galápagos, dentro de un evidente origen volcánico, se la conoce hoy día como Islas Plazas, nombre puesto en recuerdo del decimosexto presidente de la República del Ecuador, Leónidas Plaza. Ambas formaciones, Isla Plaza Norte e Isla Plaza Sur, cuentan con aproximadamente dos kilómetros de extensión cada una y se miran frente a frente desde su única frontera, un canal de agua cristalina de no más de cien metros de ancho donde la vida marina se despliega con especial intensidad. Esta delgada línea de mar es suficiente para que la evolución de las especies que habitan las islas haya ido de distinta manera como, por ejemplo, que sólo haya iguanas terrestres en sólo una de ellas (la sur). Dado que la isla Plaza Norte no admite visitas turísticas normalmente debido la presencia de investigadores, sí que logramos llegar a Plaza Sur, de la que puedo decir que nos regaló una de las excursiones más recomendables en barco que pudimos hacer desde Santa Cruz.

Isla Plaza Sur (Galápagos)

En isla Plaza Sur nos encontramos con una porción de tierra vestida con el rojo de los pocos vegetales que se han aferrado a ella junto a gigantescos cactus, alimento de las grandes iguanas amarillas que se aferran a la vida al igual que los leones marinos, las gaviotas de cola bifurcada o los multitudinarios grupos de pufinos que sobrevuelan el acantilado. Es uno de los lugares más pintorescos y originales de Galápagos, con una belleza que podríamos tildar de otro planeta.  Leer artículo completo ➜

¿Os venís este jueves a nuestra charla sobre Alaska en Madrid?

Por fin se acerca el día. El próximo jueves 8 de febrero nos encontraremos en Madrid hablando sobre un increíble viaje por carretera en Alaska a bordo de una gran autocaravana. Y nos encantaría que nos acompañarais. Porque estáis todos invitados a ser partícipes de una aventura en la última frontera en la que vivir un sinfín de escenas de naturaleza salvaje. Además presentaremos un pequeño vídeo en exclusiva de nuestro encuentro con una decena de osos salmoneros, a los que pudimos filmar a muy pocos metros de distancia.

Oso pardo de costa en Alaska

Este jueves a las 19:00 horas en El Corte Inglés de Callao (Sala Ámbito Cultural, planta 7ª) os esperamos para realizar juntos un roadtrip por Alaska a través de consejos, anécdotas y preciosas imágenes de este gran privilegio de la naturaleza en Norteamérica.  Leer artículo completo ➜

Granada también es una isla del Caribe (Consejos sobre qué ver y hacer en Granada)

En efecto, Granada también es una isla del Caribe. Además de la ciudad andaluza con su Alhambra y su Albaicín o de la nicaraguense en puro estilo colonial, existe al sur de las Antillas Menores, en pleno mar Caribe, otra Granada con auténticas playas de postal, rudeza volcánica y ritmos tropicales. Una isla sorprendente donde las duchas se disfrutan en cascadas naturales, en la que puedes encontrarte con monos salvajes mientras haces senderismo en un bosque nublado o en la que recopilar un sinfín de especias en sus antiquísimas plantaciones. Y es que este país, cuyo nombre se lo pusieron los españoles y que posee influencias inglesas, francesas, africanas e incluso de India es, para muchos, el tesoro mejor guardado en el mar Caribe.

Saint George (Isla de Granada)

La otra Granada puso el listón muy alto a nuestro crucero por las islas del Caribe. Y es que lo tiene todo. Con el objeto de que la conozcáis mejor he compilado una lista de lugares y consejos sobre qué ver y hacer en la isla de Granada (Grenada oficialmente en inglés) y, de ese modo, poder aprovechar tanto una escala corta como una estadía de mayor duración. Aunque advierto que se trata de uno de esos lugares de los que uno no quiere marcharse después. ¿Para qué cuando existe el auténtico paraíso?  Leer artículo completo ➜

Conferencia en Madrid sobre viajar a Alaska en autocaravana. ¿Te vienes?

Dicen de Alaska que se trata de la última frontera y que la naturaleza es su mayor prodigio. También que es capaz de protagonizar los mejores viajes por carretera del planeta. Ese precisamente fue el propósito de Isaac  (Chavetas) y mío el pasado verano, recorrer Alaska en autocaravana sin rumbo fijo para salir en busca de escenarios salvajes entre bosques impenetrables, glaciares, icebergs flotando en la bahía y algunas las montañas más altas de Norteamérica. Allí nos toparíamos con osos, alces, lobos, águilas de cabeza blanca y saltos de ballenas frente a colosos helados. Después de contaros muchas cosas sobre Alaska en los últimos meses en nuestros respectivos blogs, ahora podemos podemos anunciaros que estáis invitados a asistir a la conferencia que ofreceremos en Madrid el jueves 8 de febrero a las 19:00 horas en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Callao (planta 7ª). Allí relataremos nuestro paso por Alaska junto a fotografías y vídeos para mostrarte las razones de por qué hablamos realmente de la última frontera.

Glaciar Columbia (Valdez, Alaska)

Aterrizaremos en una playa desierta para buscar osos salvajes, navegaremos entre témpanos de hielo para tocar con la yema de los dedos un frente glaciar, daremos algún que otro frenazo con la autocaravana para dejar cruzar a un alce con su cría y no te extrañe que traigamos con nosotros una lata de raviolis de supermercado para rememorar nuestras jornadas gastronómicas en uno de los roadtrips más apasionantes que se pueden hacer en el mundo.  Leer artículo completo ➜