¿Cómo conseguir el permiso o visado para viajar a Bután?

Tras siglos de aislamiento, Bután abrió las puertas de su reino en el corazón de los Himalayas allá por los años ochenta. Desde entonces los visitantes han ido llegando de forma pausada, aunque más cada año, para conocer in situ las particularidades de un país repleto de atractivos fascinantes que se marcó como objetivo crecer de forma sostenible manteniendo su personalidad, sus tradiciones y su cultura. A diferencia de otras naciones asiáticas, no resulta posible viajar por libre a Bután, salvo que seas de India, Bangladesh o Maldivas. El resto de mortales necesitamos un visado autorizado por el gobierno butanés. Y para conseguirlo se exige seguir unas normas o cumplir unos requisitos determinados que llevan, por ejemplo, a tener que hacer el viaje organizado con guía, hoteles, transportes, etcétera…  que se costea mediante una tasa fija diaria que ronda los 200/250 dólares en función de la época del año en que se tenga previsto entrar.

Puerta de un templo budista tibetano

Por tanto, la respuesta a la pregunta de si se puede viajar a Bután por cuenta propia y de forma totalmente independiente es NO. Pero, si tienes como objetivo pasar unos días en el país del Nido del Tigre, el mismo que mide la felicidad nacional bruta de sus habitantes y cree a pies juntillas en las historias del Yeti, te recomiendo que continúes leyendo porque voy a tratar de contarte cómo entrar a Bután de la manera más sencilla posible.  Leer artículo completo ➜

Curiosidades y rarezas de un país llamado Bután

Bután resulta un destino paradójico desde el mismo momento en que existe un buen número de personas que verían difícil, o más bien improbable, situarlo en el mapa. Se trata, sin lugar a dudas, de uno de esos destinos escasamente visitados cuya suma de singularidades se convierte precisamente en virtud. Desde el mismo momento en que anunciamos las fechas e itinerario del viaje a Bután que haremos en octubre de 2019 (y para el que aún hay plazas) no he podido dejar de leer y empaparme sobre este insólito territorio arropado por la cordillera del Himalaya, con Tíbet y el nordeste de India sosteniendo con sus manos una de esas naciones-milagro que sobreviven casi por casualidad. O, quién sabe, si por la férrea actitud de empeñarse en seguir conservando una retahíla de particularidades, para muchos consideradas rarezas y por otros un claro ejemplo de lucidez, en una época histórica en la que buena parte del planeta parece haber perdido definitivamente el rumbo.

Figuras de Buda en el interior de un templo budista tibetano (Portada: Curiosidades sobre Bután)

Para conocer entre todos un poco mejor a Bután, he reunido algunas de esas curiosidades y certezas de un país que podríamos considerar atípico, aunque los términos apropiados (y ya entenderás por qué) nos deberían llevar a declararlo como fascinante e irrepetible.  Leer artículo completo ➜

¿Te vienes conmigo a Bután? ¡Nuevo viaje de autor a la vista!

¡Nuevo viaje de autor a la vista! De fondo, las elevadas montañas que conforman la cordillera del Himalaya sirviendo de muralla natural a uno de los últimos fortines de esa Asia aún recóndita. Su interior alberga un pequeño reino atrapado en el tiempo donde el budismo tibetano llegó por sus sinuosos senderos y la vida continúa su ritmo pausado entre creencias y tradiciones ancestrales. Hablamos de Bután, el país donde se mide la felicidad de sus habitantes en un índice mucho más lleno de humanidad que el PIB y en donde las leyendas han ubicado la tierra natal del Yeti, el abominable hombre de las nieves. Un lugar donde monasterios y templos cuelgan de forma milagrosa de gruesas paredes verticales, los ríos tienen género y el aislamiento durante milenios es motivo de orgullo de sus simpáticos habitantes, que no conocen aún el turismo de masas, puesto que su número de visitantes es escaso. Bután se trataría de uno de esos confines que justifican una gran aventura. Y ese descubrimiento del reino de la felicidad me gustaría hacerlo… contigo. ¿Con quién mejor?

Nido del Tigre (Viaje de autor a Bután con Sele)

Durante la segunda quincena de octubre de 2019 daremos un salto a las montañas más altas del planeta desde Katmandú. La capital nepalí, que también degustaremos con sapiencia, será nuestra lanzadera para hacer un viaje intenso a los profundos valles y gargantas de un país donde el tiro con arco es deporte nacional y que tiene entre sus maravillas el conocido como Nido del Tigre, uno de esos templos tan inverosímiles que arrebatan la respiración. ¿Te vienes conmigo a Bután el próximo otoño?  Leer artículo completo ➜