30 noviembre 2012
Me embarco en un crucero desde Barcelona hasta Tenerife
Reconozco que nunca he sido muy amigo del viaje tipo Crucero, quizás porque soy demasiado culo inquieto, porque las olas me marean a rabiar y porque cuando he tenido la ocasión quizás he preferido lanzarme a otro tipo de aventuras en escenarios digamos que más abiertos. Pero siempre hay una primera vez para todo y las cosas, antes de juzgarlas, hay que probarlas. Por eso cuando la gente de Costa Cruceros me ofreció embarcarme en su mastodóntico barco Costa Fortuna…