Curiosidades que aprendí viajando a Valladolid II

Campos de Valladolid

Continuando con la lista de curiosidades que aprendí durante mi último viaje al interior de la provincia de Valladolid os presento una segunda parte con desconocidas Capillas Sixtinas del Renacimiento en Castilla, coches de caballos por los viñedos, imágenes del que particularmente pienso es el mejor castillo medieval en Europa, una máquina del tiempo a la Antigua Roma y un museo bastante atípico donde cuanto más nos vean con las manos en la masa, mejor. Y es que por más que me sumerja en este corazón tan castellano, la facultad de sorprenderse sigue mantieniéndose intacta. Leer artículo completo ➜

Curiosidades que aprendí viajando a Valladolid

Urueña (Valladolid)

No cabe duda que viajar es sinónimo de aprender. Los cajones del conocimiento se llenan con cada viaje que realizamos independientemente de si es corto, largo, lejano o más próximo. Son los lugares, sus historias y gentes las que nos llevan por unos vericuetos inimaginables con los que llamar a la puerta de un destino y saciar esa necesidad de saber más. En mi caso, que creía conocía suficientemente los secretos de la provincia de Valladolid, me he vuelto a sorprender de nuevo. Dentro de un recorrido fascinante e inesperado, he seguido recopilando curiosidades que desconocía y que me gustaría mostrar en el presente artículo, quien sabe si para que otros viajeros lo tomen como consejos o propuestas con las que perfeccionar un viaje introspectivo a esa tierra que con suma sapiencia garabateó en los libros el bueno de Don Miguel Delibes. Leer artículo completo ➜

Un tranquilo paseo en barca en La Albufera de Valencia

Garza en La Albufera de Valencia (paseo en barca)

A tan sólo 10 kilómetros de la ciudad de Valencia se ubica delicioso paréntesis vestido de naturaleza y tradiciones de las de toda la vida al que merece la pena detenerse. La Albufera es un pequeño pero intenso mar interior de agua dulce, canales, vastos arrozales y clásicas barracas levantadas como el gran Vicente Blasco Ibáñez nos contara en «Cañas y barro». Este parque natural no es un disfraz sino una de las más interesantes puestas de largo al que los árabes le pusieron nombre (Albufera significa mar pequeño) y el futuro le ha permitido sobrevivir para disfrute tanto de los turistas como de los propios valencianos que en los buenos días de verano se escapan a probar una paella de verdad con los amigos y la familia en alguno de los restaurantes o casas de comidas de El Palmar. Precisamente allí, en el humilde embarcadero del Tío Pastilla, tuve la ocasión de saborear durante un agradable paseo en barca el sol sobre las aguas calmadas, el revoloteo constante de las garzas y la sensación de que la ciudad debía estar mucho más lejos.

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Algunas cosas que aprendí en mi último viaje a Sevilla

Lo único que puede ser mejor que visitar Sevilla por primera vez es tener la oportunidad de regresar y seguir descubriéndola. Esa es toda una suerte, un boleto de lotería en el que se gana tiempo para continuar indagando en una de las ciudades con más personalidad que conozco. Y así, paso a paso, los callejones de tu certeza te llevan por otros derroteros, las paredes vestidas de blanco y amarillo albero iluminan tu camino, y un nuevo secreto es desvelado con la Giralda como testigo de excepción. Mientras las cuerdas de una guitarra se desgarran para ofrecerte sus claves y despejar incógnitas con música aderezada con azahar y vino de naranja. Machado tenía razón. Al igual que Bécquer, Cernuda, un figurado Don Juan Tenorio y hasta la voz rasgada de un cantaor de los de tasca en tasca y tablao en tablao. Como Sevilla no hay nada.

La Giralda de Sevilla por la noche

Durante mi último viaje a Sevilla, el tercero, aprendí o más bien comprendí mejor la personalidad de los barrios, unas pocas Leyendas que esconden rejas y portones sellados además de algunos rincones de locura. Precisamente para eso viajamos, nos movemos y respiramos, para aprender. Por eso quiero compartir algunas notas de lo que me deparó la ciudad hispalense en el premio que siempre supone volver. Leer artículo completo ➜

La ruta de los castillos de Guadalajara

Viajar es escapar, no importa si vas cerca o lejos sino cómo lo vives, cómo lo disfrutas. Abrir paréntesis a la semana y a la rutina es tan sano como necesario. Con el mero hecho de cambiar el chip se puede decir que el objetivo está más que cumplido. Bajo semejantes premisas nos marcamos una escapada de turismo rural a un diminuto y apartado pueblo de Guadalajara llamado Abánades desde el que no sólo encontramos el relax que necesitábamos sino que también nos sirvió de base para hacer una maravillosa ruta de castillos que dio forma a este pequeño viaje posible a dos pasos desde Madrid. La ruta de los castillos de Guadalajara desconozco si aparece en los libros o no como tal, porque esta tierra está bien poblada de ellos. Pudimos realizar un recorrido particular dejándonos llevar por estas fortalezas de tiempos inmemoriales que conforman la silueta de una provincia llena de secretos y posibilidades para los viajeros.

Castillo de Atienza (Guadalajara)

A continuación podréis ver lo que dio de sí esta ruta absolutamente improvisada por algunos de los mejores castillos de Guadalajara y así poder darle forma a una escapada corta desde Madrid (o desde donde se quiera). Una mezcla de turismo rural y el sabor de la búsqueda apasionada de rincones históricos que bien merecen no pasarse por alto. Leer artículo completo ➜

El instante viajero (V): Puesto de churros de Alcalá de Henares

Foto en blanco y negro de un puesto de churros en Alcalá de Henares

No hace falta irse muy lejos para encontrar hermosas escenas que retratar. Y es que en la cotidianeidad está muchas veces lo que necesitamos para captar una imagen que sea capaz de transmitirnos algo. Durante las pasadas navidades hice una breve escapada a la población madrileña de Alcalá de Henares, ciudad natal de Miguel de Cervantes y designada ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1998. Voy una vez cada dos o tres años y siempre pienso que debería hacerlo más porque tiene muchísimos lugares que merecen la pena. Pero en la última ocasión quería verla engalanada de Navidad, sentirla con el frío del invierno, las luces y ojear mercadillos navideños. El que ponen cada año en la Plaza de Cervantes no tiene que envidiar al de otros rincones del mundo en que sus navidades gozan de mayor fama. Allí precisamente, en un puesto itinerante de churros, obtuve la imagen que estáis viendo en estos momentos. Leer artículo completo ➜

Madrid desde un segway

Hace unos meses probé durante una escapada a Gijón a montar en segway. Aquel aparato de dos ruedas me pareció un inventazo, algo que está diseñado para cambiar la movilidad en las ciudades de aquí en un futuro y que además resulta divertidísimo manejar. Se ha puesto muy de moda en muchos destinos como propuesta turística, no aún como uso privado, y recientemente tuve la oportunidad de volver a tener una experiencia segway, pero esta ocasión en mi ciudad, Madrid. Si a lo largo de mi vida he hecho numerosímas rutas por el centro de la capital (me gusta Madrid, y mucho) recientemente disfruté de una de las más entretenidas. De la Plaza de Isabel II en Ópera a Madrid Río pasando por el Palacio Real o Plaza de España. Y rematando faena en el restaurante más antiguo del mundo según el Record Guiness, Casa Botín, lo que redondeó una jornada dominical absolutamente perfecta en la que incluso nos acompañó un cielo despejado y un sol radiante a pesar de estar en los albores del mes de febrero.

De segways en Madrid

Me gustaría mostraros Madrid desde el segway que condujimos por calles, plazas y parques sin atropellar a ningún peatón (que sepamos) y lo bien que lo pasamos en un domingo sobre ruedas. Leer artículo completo ➜

El vídeo de un fin de semana rural muy completo en Navaluenga

Recientemente escribía la receta con los 10 ingredientes para hacer turismo rural del bueno en Navaluenga, población situada en la comarca del Alto Alberche, en la provincia de Ávila. Fue una escapada de fin de semana fantástica con bloggers y periodistas de viajes en una casa rural (La Fortaleza) acompañados por los mejores paisajes otoñales de las estribaciones de Gredos, las primeras nevadas en las cumbres y una gastronomía digna del mejor programa de cocina del mundo. Esa mezcla de localizaciones asombrosas y un espíritu joven amante de la naturaleza dentro de un entorno rústico literalmente a dos pasos de la gran ciudad marcó lo que vinimos a llamar #NavaluengaRuralTrip. Ahora lo que me gustaría mostraros es el gran vídeo que ha montado el responsable de Viajero Rural TV con el que resume de forma sensacional esta escapada rural perfecta en la que lo pasamos mejor que bien.

Me ha llegado tan fresco el vídeo que no he podido evitar compartirlo hoy con vosotros. Porque me parece un trabajo excelente y porque sirve para reflejar las bonanzas de uno de los fines de semana rurales más divertidos que he vivido últimamente. ¡Espero que os guste!

¡Viva Navaluenga! ¡Viva el turismo rural!

Feliz puente a tod@s,

Sele

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10 ingredientes para hacer turismo rural del bueno en Navaluenga

Hubo un tiempo en el que en España se asoció el concepto de turismo rural a dormir en el pajar cochambroso que la tía Paquita tenía en el pueblo. Se estaban dando los primeros pasos (a ciegas) y han hecho falta años y destreza para equilibrar este tipo de experiencias turísticas que no tienen que reñir con la calidad y confortabilidad de sus posibles usuarios. Recientemente pudimos practicar turismo rural del bueno pasando un fin de semana extraordinario en Navaluenga, un pequeño pueblo abulense situado en la comarca del río Alberche y en lo que se consideran ya estribaciones de la Sierra de Gredos. En una casa rural gigantesca de la localidad comparitmos chimenea, caminatas, fotografías y juegos con otros bloggers de viajes a los que nos une una buena amistad y ganas de vivir grandes momentos.

Otoño en Navaluenga

Vista (y vivida) la experiencia os voy a dar los 10 ingredientes necesarios para disfrutar de la mejor escapada rural en Navaluenga en el que no importará si llueve, truena o nieva. Leer artículo completo ➜

Saboreando Gijón en 48 horas y 12 imágenes

De los muchos pecados y faltas que tengo en mi vida uno los que más me pesaba era no haber estado en Asturias. Y hablo en pasado porque hace algunas semanas tuve la ocasión de enmendar semejante error pasando un fin de semana estupendo en la ciudad de Gijón. Junto a otros amigos blogueros traté de aprovechar al máximo el tiempo y sacar partido a muchas de las opciones que ofrece este balcón asturiano que se asoma al Mar Cantábrico. ¿Queréis que saboreemos juntos Gijón en 48 horas y 12 imágenes? Porque hubo mucho que ver y mucho qué hacer, pero, sobre todo, mucho hueco para la sorpresa y darme cuenta de que gran parte de su valor, su gran secreto, está en la forma de ser de su gente.

Cartel de Gijón en el puerto

Gijón me ayudó a escribir una primera vez en Asturias que reconozco estaba deseando que llegara. Otra cosa no, pero me abrió el apetito a seguir recorriendo esta tierra paso a paso, culín de sidra a culín de sidra. Leer artículo completo ➜

72 horas en El Puerto de Santa María

El cielo de Andalucía desprende una luz que no ciega, sino que sonríe. Sobre los edificios blancos, ocasionalmente mezclados con tonos que imitan el albero de una plaza de toros, se reflejan mil y una historias que merecen ser contadas. Y el mar resplandece en cada ola que llega a El Puerto… a ese apéndice con acento que se resigna a soltarse de la mano de su hermano americano. Durante los días que formaron parte de un viaje a El Puerto de Santa María, en la provincia de Cádiz, viví la pasión en cada calle, en cada conversación y en las aguas de una Bahía que aún se abraza con el Nuevo Mundo.

Vistas de El Puerto de Santa María desde la torre del homenaje del castillo de San Marcos

El aroma de un buen vino de Jerez revolotea por mi mesa… Y en mi mente se suceden los recuerdos de 72 horas únicas en El Puerto. Leer artículo completo ➜