El instante viajero (IX): Foco de luz en el Lago Petén Itzá

Lago Petén Itzá (Guatemala) al atardecer

Una fortísima tormenta tropical había descargado durante horas en la pequeña isla de Flores, habitada por los itzáes en tiempos prehispánicos y regada de preciosas casas coloniales construídas tiempo después de la conquista. Las aguas de espejo del lago Petén Itzá, el tercero más grande de Guatemala, recogía las tonalidades más gruesas del gris de las nubes que se se enfurecían y contenían la respiración para detener los rayos de un Sol que ardía sin iluminar. Pero como se suele decir, después de la tempestad llega la calma e incluso cuando parecía imposible, las nubes rugosas abrieron repentinamente un agujero desde el que destapar la última luz de la tarde. Una barquita apareció en mitad del lago en una escena que parecía estar rodada a cámara lenta. Fueron apenas unos segundos los que el cielo dio una tregua al Sol para dejarse ver antes de volver oscurecerse. La lluvia no volvería hasta la tarde del día siguiente. Esta es una metáfora de la vida, de cómo las cosas pueden dar un giro radical y poner luz en la noche más oscura. Al fin y al cabo viajar ofrece el mejor paralelismo posible al día a día. Es una manera como pocas de entender los altibajos, vaivenes, curvas y rectas de un sendero repleto de sorpresas que tenemos que seguir sin titubeos.

Recuerdo perfectamente nuestro paseo circular por la isla guatemalteca de Flores. Estábamos hospedados en tierra firme en la localidad aledaña de Santa Elena y habíamos salido a conocer la pequeña ciudad colonial. En el horizonte, además del lago Petén Itzá, unas imágenes se hacían las traviesas en mi cabeza. Eran las ruinas de Tikal, que visitaríamos la mañana siguiente (Flores-Santa Elena es la base perfecta para salir a explorar la antigua ciudad de los mayas), las me impedían parpadear, mirar hacia otro lado y tener un gusanillo en el estómago.

Aquel foco de luz duró muy poco, pero pareció una eternidad. Y la mejor suerte de todas es regresar dos años después a ese punto, a ese foco, y encontrarme ahora mismo en Guatemala disfrutando de un viaje que tenía muchos deseos de hacer. Es un país para dedicarle tiempo y espero seguiros contando anécdodas y aprendizajes de lo que estoy viviendo estos días.

¡¡Saludos desde Guatemala!!

Sele en Tikal (Guatemala)

Sele

+ En Twitter @elrincondesele

+ Canal Facebook

* Puedes ver aquí más fotografías correspondientes a la sección El Instante viajero.

email

6 comentarios en “El instante viajero (IX): Foco de luz en el Lago Petén Itzá

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Me encanto la nota. debo darle credito a este lugar ya que es mi país y debo de decir que me encanta que los visitantes se queden admirados con la belleza que ofrece Guatemala, peten, Sololá, livingston Izabal, las playas, lagos, ceremonias, gastronomía, bailes y colores solo son una parte de lo hermoso que es visitar Guatemala. como repito la nota me encanto y debo darle las gracias por mostrar las bellezas de mi país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.