Maravillas costeras del sur de Gran Canaria - El rincón de Sele

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Maravillas costeras del sur de Gran Canaria

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Bajo el abrazo eterno del sol del Atlántico, el sur de la isla de Gran Canaria se presenta como un escenario soberbio donde el tiempo se mezcla con la espuma de mar. Maspalomas, con sus dunas onduladas e inmensas, se erige como una sinfonía de oro que baila al compás del viento. Esas olas de arena esculpidas por la eternidad, nos narran historias efímeras que se desvanecen en atardeceres legendarios, pero que también perduran en la memoria de aquellos que dejan las huellas de sus pies mientras deambulan sin rumbo y buscando nada en especial pero encontrando, a la vez, su sitio en el mundo.

Faro de Maspalomas (Maravilla que ver en el sur de Gran Canaria)

Adentrarse en el sur de Gran Canaria tiene como consecuencia sumergirse en una franja costera bendecida por la gracia del océano, empeñado en acariciar playas de arena dorada y dunas que cambian constantemente bajo el mandato conciliador de un faro. Este rinconcito sureño, donde la magia de Maspalomas, la elegancia de Meloneras, la autenticidad de Puerto Mogán, la tradición pesquera de Arguineguín así como otras maravillas, se encarga de ofrecer a los visitantes una experiencia singular y gratificante donde se captura la esencia de la isla para quedar atrapados para siempre.

Tesoros que ver en el sur de Gran Canaria

Tumbado en la hamaca del mítico Hotel Faro (uno de los establecimientos estrella de Lopesan Hoteles) durante unas vacaciones soñadas en el paraíso, pareciera que el mismísimo faro de Maspalomas emergiera directamente de la piscina. Es un galán, un auténtico imán de miradas. Cada tarde, cuando el sol comienza su descenso hacia el horizonte, esta construcción de 1890 se convierte en un símbolo de gracia en la costa canaria. La luz dorada de la puesta de sol acaricia la torre, pintándola con tonalidades cálidas que se reflejan en las aguas tranquilas del océano.

Es en este momento, al acercarse al faro en el crepúsculo, cuando su historia se vuelve palpable. Cada ladrillo cuenta relatos de navegantes que buscaron su guía, de vientos que azotaron el litoral del extremo meridional de Gran Canaria con furia y de la resistencia imperturbable de la estructura. Maspalomas, en la suavidad del atardecer, revela su faro como un faro no solo físico, sino también espiritual, guiando a los curiosos, lugareños y foráneos, a través de los paisajes eternos y las historias susurradas por las olas.

Faro de Maspalomas al atardecer (Gran Canaria)

No es la única razón de ser del sur de Gran Canaria, una porción territorial de forma casi piramidal que se ensancha hasta encontrarse con el océano, con su faro inmortal. En absoluto que nadie piense que aquel vigía marinero se encuentra solo. Son no pocas las maravillas que se abren hacia él.

Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas

En Maspalomas, la arena se convierte en poesía y las dunas se alzan como testigos silenciosos del vaivén del tiempo. Este paisaje dorado, donde las dunas bailan con el viento, es un espectáculo natural que hipnotiza al visitante. Entre este mar de arena de aproximadamente cuatrocientas hectáreas, aparece el palmeral como un rincón verde que rompe la monotonía del desierto. Sus palmas, altas y orgullosas, ofrecen sombra y un respiro fresco en medio de la inmensidad cálida de las dunas.

Dunas de Maspalomas (Las Palmas de Gran Canaria)

Muy cerca de allí, La Charca se revela como un imán para las aves migratorias. Este oasis acuático, rodeado por la brisa del pequeño desierto grancanario, se convierte en un refugio para muchas de las aves que buscan descanso en su travesía. Entre el susurro de las palmas y el graznido aviar, el paisaje de Maspalomas cobra vida con una armonía única. Es un lugar donde la naturaleza encuentra su propio ritmo, donde las dunas y el oasis se entrelazan en una danza eterna de contrastes y descubrimientos.

Dunas de Maspalomas (Qué ver el el sur de Gran Canaria)

La playa del inglés

En la encantadora Playa del Inglés, Maspalomas despliega una joya costera de primer orden en un escenario de arenas doradas besadas por las olas atlánticas. El sol canario pinta un lienzo resplandeciente sobre la playa, donde los bañistas encuentran su refugio entre las crestas de las olas y el suave murmullo del mar. La extensión de la Playa del Inglés es un llamado al relax, donde las palmeras mecen sus hojas en sincronía con la brisa y las sombrillas danzan al compás de la felicidad estival.

La playa del inglés (Gran Canaria)

A lo largo de esta costa vibrante, la Playa del Inglés se convierte en un teatro natural donde los días se despliegan en una sinfonía de placer y ocio. Desde las risas juguetonas en la orilla hasta las tardes pintadas de tonos cálidos bajo el cielo canario, esta playa se erige como un santuario para aquellos que buscan la fusión perfecta entre el sol, el mar y la serenidad de Maspalomas.

Jardín botánico de Maspalomas: Elogio a la flora canaria

Este rincón de exuberancia tropical ofrece un respiro del sol radiante y las doradas dunas que rodean la zona, transportando a los visitantes a un mundo donde la flora autóctona de las Islas Canarias revela su esplendor. Pasear entre sus senderos sombreados es adentrarse en un collage botánico, donde cactus imponentes, palmeras majestuosas y una miríada de plantas endémicas narran la rica historia natural de esta región volcánica.

Jardín Botánico de Maspalomas (Gran Canaria)

Creado con el propósito de preservar y exhibir la diversidad botánica canaria, este jardín se erige como un testimonio vivo de la capacidad de adaptación de las plantas a entornos únicos. En cada rincón, se revela la intrincada red de la vida vegetal, ofreciendo una experiencia educativa y contemplativa. El Jardín Botánico de Maspalomas se erige no solo como un santuario para los amantes de la naturaleza, sino como un tributo a la extraordinaria flora que define el carácter singular de las Islas Canarias.

Meloneras: Elegancia a Orillas del Atlántico

Meloneras, vecina sofisticada de Maspalomas, ofrece una perspectiva distinta. Este rincón costero es sinónimo de lujo y elegancia. Su paseo marítimo, bordeado por palmeras y exclusivos alojamientos, invita a pasear mientras el sol se retira en el horizonte. Restaurantes de alta cocina y tiendas de diseño se alinean en esta zona donde el glamour se fusiona con la serenidad del océano.

Playa Meloneras (Gran Canaria)

Los campos de golf de Meloneras ofrecen una experiencia única, donde el juego se combina con la contemplación del Atlántico. Desde aquí, el rumor del océano acompaña cada swing, convirtiendo una tarde de golf en un deleite para los sentidos.

Y todo ello, custodiado por el Faro de Maspalomas definiéndose a sí mismo como un símbolo canario, reconocido como Bien de Interés Cultural. Su imponente figura forma parte del icónico skyline del sur de la isla, siendo visible desde cualquier punto de la costa. Rodeado por las famosas dunas de Maspalomas, el faro ha sido testigo de la transformación de esta zona en un destacado centro turístico. Construido en 1890 por el ingeniero Juan León y Castillo, el faro, con sus 55 metros de altura, sigue operativo y ahora alberga un espacio cultural y museístico. Su historia se entrelaza con la del Puerto de La Luz, un proyecto clave para la navegación entre Europa y América.

Playa Meloneras (Gran Canaria)

Por supuesto el faro se puede explorar por dentro, ofreciendo un recorrido etnográfico realmente interesante. Rodeado de opciones de ocio, restauración y compras en el paseo marítimo de Meloneras, esta construcción sigue y seguirá constituyendo un hito histórico y geográfico en la costa sur de Gran Canaria, testigo de tiempos desde que aquí sólo había los cultivos y dunas anaranjadas.

Puerto Mogán: la Venecia Canaria

A medida que avanzamos hacia el suroeste, nos topamos con Puerto Mogán, popularizado como la «Pequeña Venecia» de la isla de Gran Canaria. Este encantador puerto pesquero deslumbra con sus canales serpenteantes, puentes de arco y edificaciones blancas que se reflejan en las aguas tranquilas. En el mercado local, los colores de las flores y la artesanía canaria dan vida a la plaza, creando un ambiente vibrante.

Puerto Mogán (Gran Canaria)

La Playa de Puerto Mogán, rodeada de acantilados y palmeras, ofrece un remanso de paz. Las aguas cristalinas invitan al baño, mientras que los restaurantes a pie de playa sirven delicias frescas del mar.

Avistamiento de Cetáceos: El océano en Movimiento

La costa sur de Gran Canaria no solo invita a los visitantes a disfrutar de la belleza en tierra firme; también ofrece la emocionante posibilidad de avistar cetáceos desde la costa. Las aguas atlánticas que rodean la isla son ricas en vida marina, y los afortunados pueden presenciar la majestuosidad de delfines y ballenas jugueteando en su hábitat natural.

Delfines en el sur de Gran Canaria

Numerosas empresas locales ofrecen excursiones de avistamiento de cetáceos, proporcionando una experiencia única de conexión con la vida marina. Estas excursiones, guiadas por expertos en fauna marina, ofrecen una perspectiva fascinante de la biodiversidad del océano Atlántico y la importancia de su conservación.

Arguineguín: Tradición pesquera y atardeceres pintados

Arguineguín, antiguo pueblo pesquero, mantiene viva la tradición marinera mientras se abre a los encantos modernos. Su puerto, repleto de barcos pesqueros pintorescos, es un recordatorio de la conexión de Gran Canaria con el Atlántico. Los restaurantes frente al mar ofrecen pescado fresco y mariscos, invitando a los visitantes a saborear la autenticidad local.

Arguineguín

La Playa de Arguineguín, aunque más pequeña que las de sus vecinos, deslumbra con su ambiente relajado. Es el lugar perfecto para disfrutar de un día tranquilo bajo el sol canario. Pero es al atardecer cuando Arguineguín se transforma, pintando el cielo de tonos dorados que se reflejan en el agua, creando una escena que parece recién salida de un lienzo.

Gran Canaria también tiene su «Puerto Rico»

La costa sur de Gran Canaria es excelsa. De la misma Puerto Rico emerge como un destino turístico cautivador, fusionando la esencia isleña con una modernidad vibrante. Este rincón de la isla, bañado por el sol canario, se caracteriza por su playa de arena dorada y aguas cristalinas, proporcionando el escenario idílico para días de descanso y diversión. La silueta de sus acantilados abraza la costa, añadiendo un toque dramático al horizonte, mientras que sus modernos complejos turísticos se entrelazan armoniosamente con la topografía costera.

Puerto Rico, sin embargo, no se limita a ser un paraíso de sol y playa. Su animado paseo marítimo se convierte en el epicentro de la actividad nocturna, con una ecléctica mezcla de restaurantes, bares y tiendas que atraen a locales y visitantes por igual. Desde delicias gastronómicas hasta música en vivo, la energía vibrante de Puerto Rico se despliega en cada esquina, creando una atmósfera efervescente. Además, su puerto deportivo invita a explorar las aguas atlánticas con diversas actividades acuáticas, desde paseos en yate hasta emocionantes deportes sobre las olas.

En definitiva, el sur de esta preciosa isla, con su diversidad de paisajes y experiencias, constituye una joya única en el corazón del Atlántico. Desde la majestuosidad de las dunas de Maspalomas hasta la elegancia de Meloneras, pasando por la autenticidad de Puerto Mogán y la tradición pesquera de Arguineguín, cada rincón cuenta una historia diferente . En esta franja costera, donde el pasado y el presente bailan al compás del océano, los viajeros encuentran un paraíso que captura la esencia de las Islas Canarias. En cada atardecer pintado en tonos cálidos, en cada rincón donde el océano susurra secretos, el sur de Gran Canaria aguarda a los visitantes para revelar sus maravillas a quienes buscan un viaje difícil de olvidar.

El sur de Gran Canaria es un gran destino turístico

Sele

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PD: Te recomiendo leer también sobre Las Palmas de Gran Canaria así como seguir la serie de artículos de RINCONES DE ESPAÑA.

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